Martín Caparrós

País Calesita

Por: | 10 de noviembre de 2012

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Hay algo milagroso en el hecho de que cientos de miles de personas, sin órdenes ni jefes, sin estructuras ni organizaciones, coincidan en un lugar y en un momento. Porque fue tan anunciada, la multitud de este jueves no nos sorprendió, nos pareció casi normal: no lo es; sucede muy de cuando en cuando, y la cantidad de elementos que deben confluir para que suceda es inimaginable. Pero saber que es muy extraordinario no alcanza para explicar nada.

Hay hechos que se explican a sí mismos. Hay otros que son el trampolín de chorros de interpretaciones. Es raro que cientos de miles de personas en la calle sean materia tan fértil, tan maleable de interpretación. Es raro: en general, cientos de miles de personas en la calle son un mensaje más o menos claro. Pero este jueves las calles estaban llenas de incógnitas: nadie sabe todavía cuántos fueron, nadie sabe bien quiénes fueron, nadie sabe del todo qué querían.

Se sabe que fueron muchísimos, se sabe que fueron mayormente clase media –pero la clase media es un concepto vago y amplio–, se sabe que no querían ciertas cosas. Y el resto es tema de debate.

El gobierno aporta su versión, en dos opciones: trata de convencernos de que los movilizados del jueves 8 eran: o bien nada –un balbuceo confuso de damas del Socorro– o bien la amenaza aterradora de la horda multitudinaria ultraderechista racista videlista golpista magnettista desbocada. Es raro que digan lo uno y lo otro: alguien debería poner orden y elegir. La que podría ponerlo simula que aquí no pasó nada: habla de China. Pero se deslizó, en medio de tanto desdén de cotillón, un pequeño momento de verdad, un destellito. La señora presidenta los suele producir, últimamente, con su tendencia al lapsus linguae. Le reprochan que miente y, en realidad, cada vez se le escapan más verdades: como cuando dijo, hace semanas, que este país era jauja porque “cualquiera” se podría comprar dos millones de dólares sin decir para qué. Ahora, el propio jueves, lo que dijo fue bastante claro: sin que viniera a cuento, se le ocurrió recordar que su marido –el de los dos millones– solía decirle que “en los peores momentos es cuando se conoce a los dirigentes”. O sea: que como sin querer le puso a este momento el adjetivo.

Mientras, la(s) oposicion(es) también tratan de aportar su mirada. Que es, antes que nada, tan lejana: no pudieron ir a mirar de cerca. Fue curioso: durante los días previos, muchos de ellos insistieron en que no irían porque su presencia podría “desnaturalizar”, “enturbiar”, “manchar” la marcha. Que ellos mismos calificaran en esos términos su propia presencia es elocuente: a confesión de partes. Supongo que se dan cuenta de que es grave –para ellos–: si yo fuera un líder opositor a este gobierno andaría llorando por los rincones. Que miles y miles de personas se manifiesten en contra de este gobierno y yo, que quiero liderarlos, no pueda acompañarlos debe ser tan deprimente: no hay peor signo del fracaso que tener que apartarte de esos que supuestamente son los tuyos.

Que llevaban, en cantidades industriales, banderas y banderines y banderolas argentinas: casi solo banderas argentinas. Como si tener ideas propias, marcar diferencias, fuera un atentado contra vaya a saber qué idea de la unidad. Como si, para ocupar con legitimidad la calle, hubiera que empezar por garantizar que uno no tiene una identidad política o ideológica.

Porque, una vez más, esta marcha se legitimó por ser supuestamente “apolítica” –queriendo significar apartidaria. Y, arriadas las banderas de cada quien, las que sobrevivieron junto con las patrias fueron ciertas reivindicaciones básicas, comunes. Los cientos de miles acordaban en pedir varias cosas, y eran cosas de lo más razonables. Nadie estaría en contra de que haya menos crímenes, o menos corrupción, o menos miedo, o menos concentración del poder, o menos pobreza, o menos manipulación de la justicia. Nadie, ni siquiera los que lo causan o provocan.

Pero una cosa es reclamar contra ciertos males, y muy otra ponerse de acuerdo en cómo se corrigen. El reclamo es prepolítico –o, quizá, protopolítico. Se vuelve político cuando deja de ser puro reclamo y se convierte en la búsqueda común de soluciones: en cierto acuerdo sobre esas formas de solucionar problemas que solemos llamar un proyecto, un programa, ideas del mundo. Y de eso el jueves no había, o había demasiados: entre los cientos de miles circulaban, seguro, ideas muy diversas –ideas, incluso, contrarias– al respecto. Los cientos de miles estaban de acuerdo en contra; no lo estarían a favor.

Por eso, la identidad posible –pequeña– de la marcha: se la presentó como una manifestación contra el gobierno. Lo fue, sin duda, pero creo que fue también, en gran medida, una marcha contra el sistema de representación política, la famosa democracia de delegación. Cientos de miles dijeron que no le creían a sus representantes en el Estado –caminaron contra ellos– ni a sus representantes en la oposición –no los dejaron caminar con ellos.

(Por eso el gobierno y sus oposiciones encontraron otro punto de acuerdo: que tiene que aparecer un líder que encauce todo este malestar, que los convenza de que los representa: que los haga volver a casa y mirar el partido por la tele. A los políticos, a los poderes en general, les preocupa que la política esté en la calle. Aunque sea confusa, aunque sea prepolítica, aunque sea, incluso, levemente dama del Socorro: la política en la calle siempre tiene algo incontrolable, preocupante para los que trabajan de manejarlo todo.)

Para muchos –en la calle y fuera de la calle–, el diagnóstico volvió a estar claro: el sistema político argentino no funciona. Nos pareció evidente hace diez años; no supimos qué hacer con esa convicción y aceptamos -muchos aceptaron- la versión K del peronismo, que venía con mucha soja y algun aditamento de derechos humanos de otros tiempos.

Ahora, su fracaso en el manejo del país –sus errores constantes, sus alardes bobos, sus engaños– reaviva el viejo diagnóstico: “los políticos” –en general– no sirven, no saben hacer lo que dicen que hacen. Pero seguimos sin encontrar un tratamiento: sin saber con qué reemplazarlos. Insistiendo en el lugar común de que “los políticos” son un desastre pero esperando que aparezca uno que no lo sea. Otra vez estamos a disposición de cualquier aventurero, solo que no hay siquiera aventureros. Tampoco parecía haberlos en abril 2003, cuando las elecciones –y aquí estamos.

Pero, insisto: el rechazo actual de la representación se parece mucho al rechazo que había hace diez años, y tiñe la percepción general de cómo estamos. No digo que la situación sea la misma: es obvio que el nivel de crisis económica y social de entonces era tanto mayor. Pero hay otros datos y, sobre todo, una sensación muy generalizada: que siempre volvemos adonde estuvimos. Como quien sufre un destino circular, vicioso.

La afirmación se puede sostener con una descripción del largo plazo: hace cien años algunos habitantes de la Argentina agropecuaria próspera de entonces pensaron la posibilidad de un país que no solo exportara los productos del campo, y empezaron a construir industrias. La historia del siglo XX argentino es la historia de ese intento. Ahora, un siglo más tarde, está claro que fracasó, que hemos vuelto a vivir de los productos de la tierra, de las materias primas: de lo mismo que hace cien años.

Y, en un plazo largo pero no tan largo: el peronismo una y mil veces, sus setenta años y ese lugar común que dice que no hay otro que pueda gobernar. Un caso clásico de profecía autocumplida: como todos creen que el único que puede gobernar es el peronismo, los que quieren gobernar se acercan al peronismo, entonces nadie gobierna si no se acerca al peronismo. Otro círculo vicioso, muy vicioso: otra forma de volver siempre adonde estábamos.

Pero la sensación se hace más fuerte, más presente, cuando pensamos en los años de nuestras vidas: siempre chocando con lo mismo. Que vuelve la inflación, que vuelven las curritos con el dólar, que la luz se corta cada vez que hace calor, que el agua falta cada vez que hace falta, que el agua sobra porque faltan las obras, que los trenes no andan porque son para pobres, que los sindicalistas se pelean por la guita, que los empresarios se pelean por la guita, que los gobernantes la levantan con pala, que los niveles de distribución de la riqueza son, tras diez años prósperos y llenos de discursos, los mismos que hace quince años, que las escuelas y los hospitales públicos son, tras diez años de supuesto estatismo progre, tan desdeñados como siempre, que los pobres siguen jodidos, que la vida cotidiana sigue igual de dura, que el malhumor sigue igual de malo, que la mugre sigue igual de sucia, que la inepsia de los gobernantes sigue progresando, que seguimos sin creerles y sin saber qué hacer en cambio: que pasa el tiempo y no produce nada.

Que no somos siquiera el País Jardín de Infantes; que conseguimos inventar –sin demasiado esfuerzo, puro talento natural– el País Calesita. Y que nos subimos de vez en cuando al caballito y nos parece que galopáramos y que para tenernos contentos a veces nos prestan la sortija, y que seguimos dando vueltas y más vueltas.

Y, a veces, hasta decimos que nos gusta.

 

(Nota para hispanoparlantes inargentinos: la calesita es, en el habla rioplatense, lo que otros dialectos llaman tiovivo o carrousel).

 

Hay 496 Comentarios

Por eso, 'Don' Aldoush... la única luz que hay que, primero recuperar y después seguir... es la Ley. Cualquier otra cosa es tinieblas. Si hasta se sabe que, usando 'planistasferros' obtuvieron del renar, miles de permisos para 'adoptar' descendientes de AK-47... por si las moscas. Aunque, la sola idea de imaginar a porota haciendo un 'cursillo de adiestramiento', en el norte, me haga mear de risa... es lo que veo venir. Pues es eso... o cárcel. O, décadas de mas de lo mismo. Mis respetos

La inflación y la inseguridad suelen ser los "argumentos" favoritos de los "melladores". La primera existió siempre, tanto que con Alfonsín, no bastaba llamarla inflación sino que había que agregarle el "hiper" por delante para dimensionarla tal cual era: una monstruosidad. Como fenómeno sociológico es dificil de erradicar, porque así como la manía por el dólar, que es una de las variantes y una consecuencia de la inflación, es una cuestión no meramente política sino cultural. El argentino desconfía naturalmente del propio argentino. Aclaro, que no estoy minimizando ni sectorizando, sino viendo el problema en su real perspectiva social.
La segunda también existió siempre y comparativamente es inferior a casi todos los países latinoamericanos (la semana pasada mataron a 50 personas en Brasil y ya van 8 periodistas asesinados). ¿Por qué no se menciona a México y su incontrolable inseguridad que lleva a que aparezcan cadáveres colgados de los postes telefónicos? En todos los gráficos de homicidio y percepciones de la población en Latinoamérica sobre la inseguridad. Argentina no está ni siquiera entre las primeras, figuran Venezuela, México, Colombia, Brasil a la cabeza de todas las estadísticas. A propósito ¿Se acuerdan de Blumberg?
¿Y qué decir del supuesto reclamo de "libertad" que se vocifera? Aquí pego un mapa confeccionado por Reporteros sin Fronteras, organización seria, imparcial y ajena a todas las trenzas mediáticas argentinas que colorean el tema según les convenga:
http://mundo-perverso.blogspot.com/2011/02/informe-anual-sobre-la-libertad-de.html
PD: respecto al asco visceral que siente Caparrós por los populismos, la negrada, los grasas, los indígenas o los pobres (argentinos, obvio) forma parte de su mentalidad de izquierdista "exquisito" que lo define de cuerpo entero.
Con la idea de que Argentina es una calesita (trágica) concuerdo. Y agregaría, además, que hubo y hay decenas, miles de "analistas-descriptivos-catastróficos" como él que viven de eso, de regurgitar una y otra vez la misma vieja y redituable endofobia que hace que venda libros o lo contraten para hacer lo único que sabe hacer.

Samid, Samid. Muchos del foro no saben quien es este Ultramenemista devenido en Ultrakirchnerista hoy Ultrakristinista.
El Rey de la Carne.
Se le conocen actividades como CUATRERO. En los 90 fue recontraalcahuete de MENEM para zafar de varios millones de dòlares que debìa en IMPUESTOS.
Un "gordito" simpaticòn que hizo "carreras cuadreras" hoy aliado del ex relator deportivo, hoy dedicado shows tristes utilizando vìctimas y abogados "penalistas" para conseguir RATING. Lo que se dice un "pescào podrido".

Hola primo.
Lo màs interesante fue cuando el "bebo" le dijo que bajara el bracito (sìmbolo fascista), repitièndoselo varias veces. Y como si fuera poco le dijo a Viale que era amigo de D Elìa, siendo que este ùltimo NIEGA EL HOLOCAUSTO.
Vaya periodismo IMPARCIAL el argento.
Con excepciòn de TN y Canal 13
resulta absolutamente vomitivo que una "enorme mayorìa de argentinos" siga tragando el anzuelo con saliva, dando RATING a quien "justificò" que un periodista de un medio oficial gane $ 100.000 mensuales ya que los dineros salen del AFSCA, negàndose a admitir que todo medio pùblico ES ALIMENTADO Y PAGADO CON NUESTROS IMPUESTOS.
Pero que se puede hacer? Nada. Cuando las mayorìas
"rasguen los tamangos, buscando ese mango que los haga morfar" recièn ahi se avivaràn como los "llevaron de las narices". Vamos para 30 años,
cada dìa comprendo màs como esta seudodirigencia polìtica golpeò provocando los GOLPES DE LOS MILICOS.
Pura y exclusivamente para que los uniformados se hicieran cargo del LATROCINIO y DESGOBIERNO para, luego de unos años, pagar un par de bombistas que salieran a pedir democracia.
Còmo ese mètodo se les terminò, fogonearon el Golpe Civil a De la Rùa, sin intervenciòn militar, pero si "carne de cañòn" punterista del COÑOURBANO, para licuar pasivos de los Bancos Provinciales y de empresas endeudadas que, con la devalueta y pesificaciòn asimètrica, le transfirieron el "costo",. como de costumbre al GRAN PUEBLO ARGENTINO SALUD.
Saludos cordiales.

¡Buen día 'Don' Aldoush!: me hizo reír con mauro 'dando la nota'. Hace rato se descubrió que el 'agresor' del periodista en la marcha es un k.. y hace rato que se sabe que, mauro, mas que por la guita, lo hace para que su 'compañero' samid... no lo vuelva a fajar! Qué opinará el pueblo de Moisés... de este mal nazido?. Mis respetos

En sus comentarios, Mariano no hace màs que poner el "dedo en la llaga".
Si se hiciera un test, respecto de conocimientos e instrucciòn cìvica de la gente, màs del 80% mostrarìa encontrarse ABSOLUTAMENTE en pelotas.
El peronismo "fascista" con todas sus "camaleònicas" variantes llevò a que la sociedad dejara de transformarse en una "comunidad" para defenderse, esto es, "hacer la mìa".
Basta observar este vìdeo para entender "cierto periodismo" que, de tan oficialista, causa ASCO.
http://www.youtube.com/watch?v=7VtcQeZz5JM
Cuando uno se refiere al hecho real respecto de ningùn POLÌTICO resiste un archivo, tambien debe entender
su base de "sustentaciòn".
Enorme cantidad de periodistas, son LEGIÒN, siguen "cobrando a manos llenas" defendiendo el
oficialismo que sea. No les importa su dignidad, menos aùn ser miserables y atorrantes DESINFORMADORES de la realidad.
Y despues van contra KLARINETE que, nos guste o no (a mi nunca me gustò) es el ùnico medio "masivo"
NO COMPRADO, NO KAPTADO, NI KOOPTADO por el
APARATO PROPAGANDÌSTICO OFICIAL.
Còmo de costumbre, el ciudadano comùn debe optar, por
EL MAL MENOR.

Admniro en muchos sentidos a Caparrós. Pero debo decir que estos días lo estuve escuchando en calidad de analista y me pareció muy por debajo de su enorme capacidad intelectual. Con esta nota me pasa lo mismo. Martín siemore ha sido un izquierdista incapaz de acercarse a procesos populares latinoamericanos que, aunque muy contradictorios, permitieron ciertos avances de los sectores populares. A veces tiene una mirada demasiado eurocéntrica. Igual lo respeto y admiro profundamente.

Por suerte, Caparrós (mis respetos) jamas estuvo en duda que buscaban,.. "Quienes chapoteamos en los abismos de los totems y tabues, sentimos en los huesos que lo que menos importancia tiene 'en el numerito y la letra que se viene', es la cantidad de pescaditos y corderos que se junten. Lo que quizás -y ojala- se conecte con la médula de los asistentes y los guíe...después, es lo que se redujo a la categoría de caricatura patética, intrusada por CROTOS, y olvidada por 'hombres' y 'mujeres' que ya no se merecen las mayúsculas. Ojala les 'sople' a sus tuétanos, el recuerdo de cómo Ser. No es una coincidencia -creo estar seguro- que el anterior 'numerito y fecha' haya sido donde fue -en 'la rosada'- y haya sido ninguneado... para que vuelvan, como ovejas , al lugar correcto. Dicen, que el aleteo de una mariposa en el pacífico, puede eclosionar un huracán en el caribe... ojalá lo sientan. Desde arriba, podremos ver si el rebaño, no se nos revela como lo que debería ser... insignificantes; si no fuera por la presencia del único significante: el FALO = la Ley." Fue un gusto, y mis respetos.
Publicado por: Primo Abruzo | 05/11/2012 7:41:04

Los argentinos siempre buscando a alguien que "nos gobierne", a un líder que nos solucione los problemas.
Pensamos que los diputados son "los representantes del pueblo" y que "el pueblo no delibera ni gobierna", cuando en realidad no es así.
1) Los diputados no son los representantes del pueblo porque no tienen contacto con la ciudadanía. Nadie conoce a su diputado. Cómo va a ser mi representante alguien que no me conoce a mi ni a mis intereses? Ser diputado es un premio a la obsecuencia hacia algún caudillo partidario. Al pueblo lo engañan con "candidaturas testimoniales" y listas sábana donde el primer candidato es alguien conocido y el resto entran al Congreso escondidos. Como nadie los conoce, no se juegan el puesto en cada elección ante su jurisdicción; el puesto lo mantienen o lo pierden según qué tan bien hayan servido a su caudillo.
2) "el pueblo no delibera ni gobierna" SINO POR MEDIO DE SUS REPRESENTANTES. Quién ejerce el derecho de peticionar a las autoridades? Quién le dice a su diputado: hace tal cosa porque si no en la próxima elección no te voto? Esto es en parte consecuencia del punto anterior.

El sistema representativo, republicano y federal si funciona: fíjense sino en EEUU. El problema es que el nuestro es una mala copia, producto de nuestra cultura latina corporativista.

Crisis de representación para esta simil democracia que pudimos construir, contradictoria, miserable más que pobre, triste, muchas veces patética, y los que supuestamente nos representan miran para otro lado. Un claro ejemplo de esto fue con el último aumento de la dieta a los legisladores, muchos ni opinaron, algunos pocos opinaron estando en desacuerdo, otros mostraron recibos, pero ninguno (los que yo elegí incluídos) rechazó un centavo!!!

Esto de mellar la decisión popular legítimamente constituida tampoco es nuevo en Argentina. Echaron al gobierno de Isabel Perón y mucho antes al de Illia y al de Perón.
Se hizo con Alfonsín, se consiguió burlar esa decisión con la invalorable ayuda de las corporaciones (los medios, los sindicatos, los políticos peronistas que reclamaban su parte de la torta, etc). Los "melladores" son los mismos de siempre que se cagaron en la democracia y en el mandato popular y que con o sin razones los echaron, lo hicieron más recientemente con De la Rúa hasta que al poco tiempo también lo echaron.
La idea subyacente parecería ser: te legitimamos si haces lo que a nosotros (a las minorías de siempre) nos conviene, independientemente de lo que diga la mayoría, de lo contrario andá preparando el helicóptero.
Una curiosidad: al gobierno de Menem, ultraderechista, lameculos de USA, que gobernó para las más rabiosas corporaciones tales como la Rural, la timba financiera, los negociados entre oligopolios, la concentración de medios audiovisiales, no lo echaron sino que lo volvieron a votar.

Para pensar, buéh...pensar, pensar, en Argentina es un decir...
Ahora, los mismos de siempre intentan lo mismo con el mismo mecanismo de de siempre: mellar, desgastar desde todos los frentes posibles y con todas las armas del status quo.
Pero esta vez se toparon con una gran roca.
Si hay algo que valoro sobre todas las cosas más allá de los aciertos y los errores de este gobierno, es la convicción de la presidente, su fortaleza, su visión política irrenunciable. Lo que para unos es un "obstáculo" a sortear para mí es una virtud que pocos presidentes mostraron.

Me sorprendió la declaración del gobiernoo de Mendoza, contrario al resto del kirchnerismo, no descalificó la marcha, dijo que era totalmente legítima y que los reclamos eran justificados, que era un llamado de atención a toda la clase política, que ellos se hacían eco del reclamo y cosas por el estilo. Raro. No sé si esto pasó porque el gobernador está de viaje y el funcionario a cargo declaró esto en un ataque de autonomía, de lógica o qué.

Vamos por partes. Esta manifestación, como todas, está organizada y promovida por unos intereses políticos determinados, los cuales responden obviamente a otros económicos. La oposición, con la sociedad rural a la cabeza, sabe que ante una convocatoria electoral pierde por goleada, al menos hasta que la mitad de los argentinos sean chacareros. Y cual es el sentido de todo este ruido? Meter miedo. Y como fín último sacar más guita de la cosecha de soja y sucedaneos. Esto no es nuevo Martín. Argentina lleva más de 200 años con la historieta terratenientes si terratenientes no. Y si no se resuelve esta ecuación, seguirá así por los siglos de los siglos. Curiosamente te comento que unos amigos viajaron hace pocos días en un crucero por las islas griegas, y sorprendidos calcularon que había más argentinos que italianos, alemanes y españoles juntos. Y no creo que fuese por proximidad geográfica, lo cual también explica la avidez por la compra de verdes baratos. Sin ofender, sois especiales.

Caparros, realmente me cuesta comprender qué el periodismo en general no entienda la manifestación del 8, y al repetir y repetir hasta el hartazgo de qué la protesta es difusa, de que "hay una crisis de representación" les da argumentos al gobierno. La protesta no fue "apolitica", fue profundamente política, en cuanto a la representación: ya la tenemos, somos representados por Cristina Fernandez y todos los qué ganaron las elecciones, la marcha no es un concurso para elegir un nuevo líder, la marcha es para qué sea quien sea el electo sepa qué ganar una elección no les da derecho a jodernos o a parcializar los actos de gobierno y dirigirlos al 54% qué voto a Cristina, o al 64% qué voto a Macri, los modelos deben incluirnos a todos. Decir qué la marcha es por una crisis de representación es mas o menos lo mismo qué decir: no protesten, ganen elecciones. La presidenta salio a decir justamente eso, La gente que salio a pedir soluciones en temas de seguridad, justicia, honestidad de nuestros gobernantes, qué se paguen los juicios ganados por los jubilados, qué se intente controlar la inflación, qué se mejore el transporte no son representados por ella, qué debemos buscar una alternativa y ganar una elección. O sea, no admite la protesta... Las encuestas de imagen de la presidenta hoy día marcan qué el 70% de la gente no esta conforme, con la gestión. ¿Que debemos hacer hasta el 2015? ¿Subirnos a un avión e irnos del país?, ¿por qué se niega a representarnos? ¿Tan descabellado es protestar para qué las cosas cambien?

http://lavaca.org/notas/8-n-encuentros-cercanos-de-algun-tipo/

"Escena 1: queremos libertad
El hombre canoso y dos mujeres caminan con unas remeras en las que se lee en grandes letras: “Queremos libertad”.
¿En qué consiste su reclamo?
(Sorprendido ante la pregunta que pensé obvia) Bueno, la libertad tiene muchos aspectos. Es muy amplio ¿no?
¿En qué no se respeta su libertad?
Bueno, cuando me cercenan en qué puedo usar mi dinero. Si quiero comprar o vender un departamento, hacer una inversión, estoy cada vez más restringido. Libertad es poder circular por el país.
¿Y usted no puede?
Pero aparece un piquete, un acto.
Este es un acto, aquí no circulan los autos.
Pero es distinto cuando te invaden, cuando un piquete cercena tu libertad. Libertad es que puedas decirle a las autoridades policiales que hagan algo si no quiero que me limpien el parabrisas. Y si no le das una moneda terminan insultándome o escupiéndome. Eso es falta de libertad.
Julio asegura que es docente, y que el problema es que la libertad se convirtió en libertinaje. (Siguiendo el razonamiento, acaso la cuestión no esté en la docencia sino en el docentaje)... "

Totalmente de acuerdo. Esta en crisis el sistema representativo no la democracia. Hay que hacer mas democrático a la democracia, mas democracia directa Ejemplo Por que no utilizar el Referendum, por que no se implementa la moción de censura a los gobierno, por que no tomar el programa planteados en las campañas como una obligación a seguir por el gobierno que han sido elegido ( sino moción de censura ) No olvidar cuando le preguntaron a Carlos, usted no hizo nada de lo prometió en campaña. Respuesta: Si decía lo que iba hacer nadie me iba a votar ( entre carcajadas de Carlos ). Por que los gobernantes no son Responsables solidarios con su patrimonio y hasta 3 grados de filiacion ante un mal ejercicio de sus funciones, por que no se elige a través del voto los jueces de la corte suprema, el Poder Ejecutivo debe tener mas poder que el Ejecutivo, ya hay fallos de la corte suprema que no son respetado x el Ejecutivo, Nooo a la reelección indefinida, si es un modelo es impersonal. Por otro lado estoy de acuerdo analizando los últimos 100 años que era Argentina, donde se pensaba que iba a estar en el 2012 y quienes han gobernado mas tiempo se cae de maduro quienes son los responsables.

Más allá del fracaso y frustración ,llendo a lo racional preguntémonos porque tan obvios reclamos son tan difíciles de escuchar ,entender y no demuestran ni siquiera intención de alcanzar ,como todo lo q se desconoce no se resolverá y crece la bronca y frustración de este gobierno que es que debe en este momento dar respuestas ,porque es su momento ,su obligación más q el de la oposición.

El 8N no es polìtico, no puede ser analizado desde lo polìtico, es, justamente la ausencia de polìtica, bastardeada por el triunfo de los sofistas con manual marketinero. Extraño los 70, extraño dormir en grupo en un rincon del galpon, robando minutos a la salida de pegar afiches con engrudo cuando por pegar afiches con engrudo, la cana te cagaba a palos...
Un jueves de tardecita, despues del shooping, con 32 grados, con caretas y remeras de merchandising, con percusiones de palitos de lata, sonriendo unos con otros buscando ser protagonistas de una rabia contra la impotencia de no tener a nadie que refleje la oposiciòn y el latente evento de cambio por elecciones, trae este circo callejero, murga casera y prototipo que estan tecnologia mediante, ensayando los precursores del tiempo libre y los pick nick que reemplacen a los fines de feriado largo...
Martìn, no le des mas vueltas al asunto.
Raùl

Muy interesante tu pensamiento acerca de la movilización. Yo pienso que la gente se manifestó por todo lo ya sabido ;inflación, corrupción, inseguridad, re, re, etc. pero , en este caso puntual está muy claro que va también más allá del actual gobierno,. Creo que es importante, en igual medida, la falta de representación política , la ausencia de opocisión. Todos los fracasos políticos anteriores y el actual salieron a la calle ,porque hace mucho no hay quien nos represente democráticamente. Gracias

La inflacion, dice Cristina, es culpa de las empresas formadores de precios.
Y por que en los paises vecinos la inflacion no pasa el 5 % y son las mismas empresas formadoras de precios?
Que?, nos quieren perjudicar x que son "malos"?

Cristina dice, que hay gente que no esta contenta con este gobierno x que no los pueden contratar por dos mangos.
$3500 no son dos mangos? y a veces menos si estas precarizado o en negro o desocupado.
Cuanto piensa que gana el comun de la gente?
Que piensa que todos ganan como las hijas de Teresa Parodi? Una de ellas $12.000 por hacer visitas guiadas en el museo de la memoria 2 veces por semana.
Ahora me doy cuenta porque algunos artistas son tan "progres y populares".

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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