Martín Caparrós

Historias de la Voluntad

Por: | 24 de marzo de 2013

Saludo_fascista_isabelita_peronHoy es, otra vez, 24 de marzo. Es curioso lo frecuentes que se han vuelto, últimamente, los 24 de marzo: hay casi uno por año. Este, carente de toda redondez –37 es un número sin gracia–, nos encuentra sumidos en el papismo contumaz, que también en este aspecto fue elocuente: mostró cómo los más fervientes denostadores oficiales de la Dictadura setentina están muy dispuestos a mirar para otro lado cuando su apetito de poder lo requiere. Para algunos, el oportunismo es la única religión verdadera.

Más allá o más acá de eso, para mí este 24 de marzo marca el momento de la salida de la edición definitiva de La Voluntad, ese despropósito en varios volúmenes que escribimos con Eduardo Anguita para intentar contar "Una historia de la militancia revolucionaria 1966-1978".

Pasaron veinte años desde que empezamos a pensarlo, y La Voluntad nos sigue sorprendiendo. Nos sorprendió, primero, cuando descubrimos que las personas que entrevistábamos tenían tantas ganas de abrir puertas, tanta sed de contar. Nos sorprendió al ver cómo la época se nos hacía más y más rica, más compleja cuanto más la trabajábamos. Y nos sorprendió, por eso, cuando fuimos entendiendo que el volumen previsto no alcanzaría y notamos, con cierto desconcierto, cómo las páginas se acumulaban y terminaban convirtiéndose en aquellos tres tomos repletos de historias. Nos sorprendió, por fin, que se volvieran una de las formas en que jóvenes descubrieron y viejos recordaron unos días que ahora regresaron al centro del debate.

La Voluntad dio sus vueltas, como han dado las suyas en estos años las lecturas que la Argentina hizo y hace sobre aquellos. Por eso, cuando la editorial Planeta nos pidió que escribiéramos cada uno un prólogo para incluir en la edición final, yo decidí dedicar el mío a esas vicisitudes –y quiero reproducirlo aquí.

Lecturas de una historia

Queda dicho: pasaron quince años. Veinte, desde que empezamos a trabajar en este libro. Son pocos, veinte años, en términos históricos –pero la Argentina suele sacarle al tiempo un jugo inesperado. Quizás estos veinte años no sirvieron para mucho; sí, sin duda, para confirmar a quien decía que no hay nada más cambiante que el pasado.

En aquellos días, veinte años atrás, le pedí a un veterano de la izquierda peronista –mucho tiempo de militancia, mucho tiempo de cárcel– que me contara su historia para incluirla en La Voluntad. Él, entonces, se negó porque “lamentablemente, si uno quiere hacer política en la Argentina actual –dijo, y él quería– no puede hablar de esas cosas”. El otro día lo ví en un canal de televisión pública contando aquellas historias con lujo de detalles –y pensé que ahora podría decir que “si uno quiere hacer política en la Argentina actual, debe hablar de esas cosas”.

El pasado, decíamos, cambia tanto. Los vaivenes de  la historia de la militancia revolucionaria de los años sesentas y setentas –las lecturas posibles de La Voluntad– no escapan a esa regla. Al contrario: es uno de esos períodos cuyo recuerdo dura, insiste. La historia recuerda sobre todo esos momentos en que muchas personas deciden, de un modo u otro, que quieren algo tanto que están dispuestos a morir por eso: cuando la opción de la muerte entra en escena. Para bien o para mal –para bien y para mal– es algo que sucede muy de tanto en tanto: que generaciones enteras no conocen.

Esa historia recorrió, hasta hace poco, tres fases bien distintas con un lugar común: que las tres fueron escritas por los derrotados. Desde el principio –y durante mucho tiempo– los ricos argentinos, que conservaron su poder gracias a la intervención militar, tuvieron que aceptar –o quizá promover, como forma de depositar todas las culpas en un sector bien acotado– que esa intervención fuera demonizada y, así, la constitución del relato no quedó en manos de los que ganaron sino de los que perdimos. Hasta que llegó la fase actual, más compleja, más peleada.

Ya he intentado periodizar y definir esas fases. Quiero retomar –reproducir en parte– esos intentos. Las fechas y descripciones son, como suelen, esquemáticas, tan discutibles como todo el resto:

1977-1995: el militante como víctima. Cuando las primeras Madres de Plaza de Mayo empezaron a recorrer despachos y vicarías pidiendo por sus hijos, lo último que podían hacer era reconocer la militancia de esos jóvenes –que, además, en muchos casos ignoraban. Así que los presentaron como ingenuos que habían caído víctimas de la maldad extrema de un aluvión de perros sanguinarios.

Esta forma pasó a su vez a los organismos de derechos humanos y cristalizó en el Nunca Más: en ese texto, los secuestrados y asesinados son personas que no tienen historia previa, que sólo se narran en la medida en que son secuestrados y asesinados. Por eso el discurso común empezó a llamarlos, colectivamente, los desaparecidos.

En ese relato –que ya empezaba a llamarse LaMemoria– todo el acento estaba puesto en la maldad incomprensible de los malos; al disimular la elección política de los reprimidos, la versión diluía la finalidad política de la represión. La negación era también una defensa: muchos seguían pensando que si identificaban a las víctimas como militantes justificaban –de algún modo– sus asesinatos. Era la forma progre, defensiva del algo habrán hecho, por algo será. Cuando empezamos a trabajar en este libro todavía regía la idea del militante como víctima.

1996-2003: el militante como militante. Frente a eso, algunos decíamos que recordar a esos hombres y mujeres como objeto de las decisiones de sus verdugos y no como sujetos de sus propias decisiones era un modo de “volver a desaparecer a los desaparecidos” –en la medida en que se los privaba de su historia, se los transformaba en otros. La Voluntad fue uno de los intentos de recuperar las historias de quienes hasta entonces sólo habían sido víctimas; se empezó a saber más sobre sus vidas y sus esperanzas, y se empezó a aceptar que la mayoría de las víctimas de la dictadura lo fueron porque habían elegido pelear por una forma de sociedad radicalmente distinta de la que defendían los militares.

Esa nueva forma de LaMemoria permitió dar a esas historias un sentido más general –más político–, y permitió también recordar que los asesinos no mataban por perversión sino por preservar una forma social y económica, que triunfó y fue la base de la Argentina contemporánea. Esa parte era la más difícil de aceptar: implicaba admitir que nuestro país es el que es porque aquellos militares derrotaron a aquellos militantes, que su dictadura no fue un paréntesis en nuestra historia sino la fundación de nuestra sociedad actual, que vivimos los resultados –¿los frutos?– de ese proceso, y que los triunfadores de hoy les deben sus triunfos.

En esa etapa, de todas formas, quedó pendiente una discusión más seria y documentada sobre los proyectos y prácticas de los militantes revolucionarios, sus aciertos y errores.

2004-2010: el militante como héroe indefinido. Cuando llegaron al gobierno, los doctores Kirchner empezaron a reivindicar a los militantes setentistas como su referencia histórica, su precedente heroico. Para eso tuvieron que falsear esas historias: como no tenían ninguna intención de retomar las convicciones socialistas que los habían llevado a la muerte, los transformaron en unos raros activistas nacionalistas progres: revindicaron su militancia pero la vaciaron de su contenido y su proyecto. Los convirtieron en portaestandartes de un vaguísimo “cambio”, de la búsqueda de una “sociedad mejor” –como si alguien buscara alguna vez una peor. Así, neutralizados, esos militantes podían ser usados como mito de origen de un gobierno que trataba de reconstruir el Estado burgués argentino para que pudiera funcionar dentro del capitalismo globalizado –y conservar su poder.

LaMemoria sirvió, durante este período, para justificar escaramuzas del gobierno contra otros sectores con los que estuvo aliado y de pronto peleó, como el grupo Clarín. Con su estrategia, los Kirchner crearon una confusión fundamental: que ahora los montoneros mandan, que este gobierno es la concreción de las voluntades de aquellos hombres y mujeres. Es sorprendente: cualquier comparación veloz de las ideas políticas de unos y otros muestra la diferencia abismal entre esos militantes que querían un mundo sin ricos y estos ricos empresarios que entienden la necesidad de cierta presencia del Estado, cierta asistencia social para mantener el statu quo, las diferencias, las injusticias brutas. Pero en una sociedad sin proyecto, donde cualquier posibilidad de construcción fue reemplazada por el pragmatismo más banal, la retórica puede ocupar el lugar de la política, y algunos intelectuales se conformaron con ese poco de oratoria y cerraron los ojos a la realidad que la rodea: se dejaron arrullar. Ellos ayudaron también a que el equívoco se difunda y amplifique; por sus grietas se filtra la última fase –todavía incipiente– de LaMemoria.

2010: el militante como monto patotero. Es, creo, la novedad actual y se mezcla –compite– con la anterior. La apropiación por parte del gobierno kirchnerista de esa historia catalizó el cambio incipiente en las formas de pensar la militancia de los sesentas y setentas. La identificación entre este presente y ese pasado permite a los portavoces de la derecha revisar las formas predominantes de LaMemoria. El carácter intocable, casi sacralizado de aquellas víctimas se deshizo al convertirlas en peones de la retórica política actual.

Así, la idea del kirchnerismo como heredero de los setentas facilita dos reescrituras concurrentes de esta historia. Una que retoma, gracias a la guerrillitita dialéctica de estos días, la noción de que aquellos militantes eran más que nada violentos: una crítica moral que vuelve a poner todo el acento de aquella historia en la violencia, ninguno en la política. A los diversos conservadores argentinos les conviene una versión en que la violencia sea la única forma en que se manifiesta la voluntad de cambio real, para demonizar esa voluntad –en nombre de la paz y de la democracia.

Y otra que dice, en síntesis, que si esto era lo que aquellos militantes querían hacer, menos mal que perdieron: que “ahora que gobiernan, miren lo que hacen”. Durante años la presión social obligó a la derecha argentina aceptar esa imagen del joven bienintencionado que murió por sus convicciones; ahora, gracias a las maniobras torpes del gobierno, sienten que pueden relanzar la imagen de la militancia setentista que sus medios y su propaganda armaron en 1975 para justificar la matanza: los militantes como seres violentos, peligrosos, falsos, resentidos, llenos de odios y codicia, que merecían lo que estaba por pasarles. Es el opuesto simétrico –parejamente falso– de la versión angélica de los primeros años. Cuando ya parecía imposible, los sectores que ganaron, con el golpe de 1976, la batalla social, económica y política, lanzaron su contraataque cultural, y ahora intentan controlar también las formas de LaMemoria.

En esta nueva imagen (re)emergente, los montoneros de ayer se parecen a los gobernantes de hoy: falaces, autoritarios, autorreferentes, gritan consignas justicieras mientras hacen cosas muy distintas –y vuelven a ser, por lo tanto, un blanco fácil. Por eso creo que este gobierno ha vuelto, de otro modo, a desaparecer a los desaparecidos.

En ese contexto se publica esta nueva edición de La Voluntad. Ojalá sirva para contribuir a deshacer esta confusión, aclarar las diferencias, repensar las lecturas: debatir.

Hay 134 Comentarios

Cierto...el santo de Solari Irigoyen, que quedó con hemiplejia facial a raíz de las torturas que le infringieron. Me había olvidado de él.
Tanto Angelelli como la Holmberg son los visibles, los conocidos, pero hay infinidad de curitas, maestros, estudiantes, pequeños comerciantes, etc. (asesinados por "error"). Isabelita, que firmó la orden legal de exterminio, se transformó en "victima" propiciatoria cuando se la llevaron al cielo en helicóptero.
Propio el realismo mágico argento al palo.

Refrendo lo que se dice más abajo. Entre "La Volutand", rejunte testimonial pedorro de mentes afiebradas y estúpidamente violentas, prefiero comprender más a fondo el concepto de "la voluntad" de A. Schopenhauer.
Caparrós: como ya se te conoce y no lees nada que no hayas escrito vos mismo antes, te pego algo de este genial pensador extraído de su "El Mundo como Voluntad y Representación"; a lo mejor tenemos suerte, hacés una excepción en la elección de tus lecturas autorreferenciales y conseguimos que te entusiasmes con la lectura de alguien que no sea vos mismo. ¿Habrá lugar para alguien más en tu cosmovisión universal que no sea tu propia persona?:


(...)"La voluntad es el fondo en sí de la naturaleza fenomenal… enseño que la voluntad es la esencia íntima de todas las cosas y la llamo la cosa “en sí… la voluntad como cosa en sí no es su causa sino la esencia misma de las cosas"
(...)“Hasta ahora no se había reconocido que la esencia de toda energía latente o activa en la naturaleza, era idéntica a la voluntad, y se consideraban heterogéneos los diferentes fenómenos que no son sino las especies de un género único” , y más adelante escribe: “Es una sola y única voluntad la que se objetiva en el mundo entero”.
Te aclaro que esa única voluntad que menciona está concebida en un sentido metafísico, que trasciende la persona, lo privativo del sujeto; sé que a un egocéntrico y un narcisista como vos, le va a resultar muy difícil comprender eso, pero vale la pena hacer el intento. Probá.

A sus verdades, aldoush q son errores/ mentiras/generalizaciones de Caparrós y de los K, le agrego ¿eran "militantes/combatientes" los miembros del PC o el PST q repudiaban la lucha armada, lo eran los dips UCR Solari Yrigoyen, Amaya o Karakachov o el Intendente Aredes, lo era Edgardo Sajón, amigo entrañable de Lanusse, lo eran los videistas -sí, videlistas- Elena Holmberg e Hidalgo Solá, lo eran los Obispos Angeleli y Ponce de León o el burócrata Oscar Smith o el íder de Farmacéuticos cuyo apelido se me olvida?.
Si reemplazamos la categoría de víctimas x la de "combatientes", lisa y llanamente estamos mintiendo y a la vez explicando si no justificando los crímenes habidos en el marco de una "guerra contra/rrevolucionaria".
Vergüenza al Trib Fed de Tucumán, q x un lado procesa a los torturadores y a toda la cadena de mandos pero q excluye a la copera Perón, cuándo ésta visitó a los torturadores en Tucumán.

Primo.
No se podìa esperar menos, de su ilustre pluma, que un comentario tan "objetivo" respecto de tanta verba y argumento trucho de los que gustan "revolcarse" en tanto detritus.
Cuanta voltereta de una "Justicia" tuerta,
para desligar responsabilidad y castigo,
a todas las asociaciones ilicitas que, entre 1973 76,
cometieron, les guste o no, crìmenes de LESA HUMANIDAD contra civiles inocentes (al voleo) durante un Gobierno "democràtico" elegido por la mayorìa de la poblaciòn.
Olvidàndose del Decreto leìdo por LUDER (aniquilen la subversiòn).

Afortunadamente, la diferencia en las cifras de los comentarios y 'me gusta' de éste artículo y los anteriores; hablan por si mismos. Y me complace; tanto como me repugna el intento de un masturbatorio 'debate'sobre las inmundas peleas del 'peronismo' de izquierda y derecha por el turno de robar. Ni siquiera por la cantidad de idiotas útiles, muertos de cada lado. Solamente quiero sentir pena, por el resto de los rehenes de un país 'tumbero', condenado a un destino de cementerio, gracias a las peripecias de una soldadesca de muertos 'vivos', necrofílicos y tanáticos, que se mueren de viejos; cobardemente disfrazados de 'heroes colectivos'. Miserables cobardes hampones, entremezclando el rimel y los afeites, con fantasias de trincheras y mataduras... mientras roban y envilecen a los pobres. Mi más profundo desprecio, a los que se pajean nostalgicamente, con sus correrias de sangre ajena... mientra se engordan para nutrir gusanos. A ellos: buen provecho (En desagravio a Schopenhauer y su Voluntad)

Pero volvamos nuevamente al sitio al que el "bambi" nos convoca.
Imprescindible lectura de Birmajer.
Al pan pan y al vino TORO.
http://tierradelocos.fmrockandpop.com/2013/03/26/polemica-charla-con-marcelo-birmajer/

Primo y santiago.
El gran Aldous Huxley decìa que hay dos tipos de viejos.
Aquellos que aquilataron la experiencia de los años vividos y, en consecuencia, ya no son presa fàcil de "pasiones animales"
Y los que aùn arrastran su condiciòn instintiva (a estos ùltimos los tratò, con otras palabras, de viejos verdes).
No lo tomen como crìtica.
Estimo que, al igual que yo, funcionan como "machos" probados.
PD. "Hay algùn sitio donde haya comentario de viejos verdes".. Jajaja.

Jorge Asìs tiene razòn.
La polìtica argentina y sus "dirigentes"? demuestran el grado de INOPERANCIA, INEPTITUD, BUROCRACIA, DELINCUENCIA (delitos cometidos abusando de un cargo pùblico denominado "chapear").
Me cuesta entender, menos aùn comprender, como esta sarta de miserables corruptos (excepciòn siempre habrà,pero còmplice al fin ya que viendo y "sabiendo" todo continùa aferrado a su cargo COBRANDO las 30 monedas)
Ratas miserables. Creen que empleo genuino se logra
DÀNDOLE A LAS MAQUINITAS BOUDOU CICCONE y las del BCRA.
Destruyen la moneda. Saben (O ACASO LO IGNORAN) que sus representados, aquellos que trabajan de verdad y se sacrifican diariamente para llevar el "pan a la mesa, desgraciada y degenerada frase de NCK, o se olvidaron del "no quiero que falte el pan en la mesa de ningùn argentino, hoy $ 18 el kg.",
mientras desde su "representaciòn"? conforman una "casta de privilegiados" sin dar ejemplo alguno hacia sus representados.
MISERABLES CORRUPTOS. Ni siquiera tienen la dignidad y la bonhomìa de RENUNCIAR E IRSE.
Obvio. Dònde podrìa trabajar un "dirigente polìtico"? De què?
Si ni siquiera sabe barrer un piso. Solo transar y generar màs punteros para "permanecer en su cargo".
Tanto denostaron los gobiernos militares que, a esta altura, se transforma esa, fundada y aceptable crìtica, en su propio PECADO MORTAL.
30 años de "democracia" y de dirigencia polìtica AMORFA, demuestra la miserabilidad y delincuencia de la mayorìa de los dirigentes polìticos.
Es hora de què, en lugar de hablar del PASADO (ya remoto) respondan que CARAJO HICIERON en beneficio de la gente a la que "dicen" representar.

Santiago; disculpe, fué un chiste obsceno. Solo pa' que valore el sueño de la chilenita... sobre la pesadilla de la hiena madre.(a la blonda 'amiga', la quiero pa' enfermera!) Mis respetos

Primo: me refiero a la amiga del Obispo de Moreno.
Sr Daffra: dado q Ud es puntano podría contarnos s/ la responsabilidad del Proc Gral San Luis ascendido el 24/3/76 a Juez de Sentencia Criminal x Videla, Eugenio Zaffaroni, y s/ su responsabilidad en el infame secuestro del GOBERNADOR ARES, prisionero de los milicos casi hasta su muerte.
Dado el tono de muchos en este foro, le pido no lo tome como 1 chicana sino como una sincera inquietud. Es muy llamativo q Zaffaroni JAMÁS habló de su gobernador.

Vos, igual que Caparrós, necesitan personificar la crítica para poder rebatirla. Yo no soy nadie, me podría llamar Juan Perez o Zulema Sanchez, para el caso es lo mismo y eso no cambiaría nada, soy un ciudadano anónimo crítico y pensante. Eso les molesta ¿no? Tu latiguillo es contra los Saa, con lo cual no tengo objeciones, coincido en que se trata de un sistema neofeudal, pero eso no te exculpa de que cometés los mismos vicios politiqueros que el resto de la fauna política argentina.

Che vieron que el papa de todos no viene hasta diciembre, no será que transó con cristina? Ahora que hacia falta acá peleando junto a los que luchamos en contra del kirchnerismo, el cura arruga y quiere quedar bien con todos y todas. Bastaba con que viniera y hablara en contra de la corrupción y de la alternancia en el poder.

Una sola más, NO SOY diputado, (lo fui hasta 2003 donde se cobraba como un empleado cualquiera) soy parte de la oposicion a los saá, los he criticado a ellos y a cuanto funcionario se aumentó sus dietas. Dijiste que cobraba pensión, es difamación. Basta solo preguntar a quienes conocen la provincia quien soy y cual es mi conducta, pero para ello hay que dar la cara, cosa que no haces. Mi militancia siempre fue en contra del bipartidismo. Como no se con quien estoy intercambiando termino acá la discusión.

La Argentina futbolística (o el embudo politicamente bipolar)
1) Si criticas la gestión del gobierno pertenecés o sos agente necesario de Magnetto y todo su poderoso andamiaje elefantiásico, con su multiplicidad de parlanchines a su servicio dispuestos todos ellos a fagocitarte si te apartás una coma de su "discurso".
2) Si criticás a la oposición son un kirhnerista difamador KK, un negro grasa, un corrupto, un miserable, un inepto, más todo el arsenal asombrosamente creativo conque se rotula al "otro" disidente para poder así demonizar la crítica simplificándola y reduciéndola a su mínima expresión.

No voya a entrar en discusiones bizantinas con el ex diputado de San Luis Jorge Daffra:
Sólo decir que los legisladores de San Luis decidieron duplicar sus dietas. Cobrarán entre $ 25.000 y $ 30.000; para los gremios es "un escándalo" Los diputados y senadores de la provincia de San Luis tomaron una decisión en la que no les costó ponerse de acuerdo: duplicaron sus dietas. De esta manera, cada legislador puntano recibirá entre 25.000 y 30.000 pesos por mes. Cuando a dinero y política se refiere, nada suele pasar inadvertido. ¿Qué hizo Daffra al respecto cuando tenía el poder que le critica a los políticos que no son de su palo? Nada, sólo criticar y COBRAR.
En cuanto a los "negocios", sabemos bien que el tráfico de influencias es requisito indispensable para una gestión exitosa. Eso lo hacen a la perfección tanto peronistas como no peronistas. ¡Y vaya que lo saben hacer!
Tampoco yo tengo ánimos de debatir con estúpidos y mucho menos con vivillos QUE CREE QUE TODA CRÍTICA INVARIABLEMENTE VIENE DEL OFICIALISMO O QUE PARA HACERLA HAY QUE SER KIRCHERISTA.

Caparros

Relax................x

¿ No era que estabas harto de hablar de la dictadura ?

¿ Quien es ahora el oportunista ?

Parece que todo vale a la hora de complacer a los jefes editoriales. Incluso ofender a las abuelas de plaza de mayo como hizo tu compañerito Tenembaun.

Ustedes perdieron la verguenza; y cuando la verguenza se pierde, no se recupera jamas.

No acostumbro a responder, me parece inútil debatir con estúpidos, y menos con quienes tienen el ánimo de difamar y se esconden con seúdonimos cobardemente. Pero que le sirva a quien firma como Ale: NO COBRO PENSION ALGUNA, NO SOY JUBILADO, Y NO PERCIBO NADA DEL ESTADO, VIVO DE MI ACTIVIDAD COMERCIAL.
El kirchnerismo tiene la constante de todo sistema feudal, autoritario, corrupto: calumnian, injurian, mienten, sostienen que algo quedará. La única forma de justificar su conducta es nivelar para abajo. No todos somos iguales felizmente. Si alguien quiere debatir sobre esto, que ponga su nombre y apellido verdadero y se muestre tal cual es.

Beto.
Vos no tenès nada que ver con el "Capitàn Beto que va por el espacio" (Spinetta).
Ni siquiera leìste
http://www.perfil.com/contenidos/2010/06/25/noticia_0026.html
O acaso LO QUE DIGO ES MENTIRA?
O NO FUE DIRECTOR DE LA TARDE Y FOGONEÒ EL 24M?
Sos un "epsilon", un tipo que tendrìa que repetir la primaria.
Ni siquiera TENÈS COMPRENSIÒN DE TEXTO.
Releè el artìculo,
Acaso seràs otro ÑOQUI que vive del esfuerzo de los demàs? cobrando de los impuestos anònimos AJENOS que no te pertenecen. VAGO Y MALENTRETENIDO.
Encima querès justificar a un ..... (que otro forista elija el adjetivo.
Tanto te duele la REALIDAD de los hechos?
O seguìs siendo parte de los millones de moscas
ENCANTADOS DE OLER MIERDA,
mientras el futuro de todos se va al carajo?
Debe ser muy jodido, PARA TU CONCIENCIA, ganar dinero como bloggerKK.

Aldoush : no quieras matar al mensajero, sería más fácil reconocer que escribiste un burrada. Una burrada grosera propia de un ignorante informado. Una categoría temible que pulula en la web, de la cual vos sos un digno ejemplar.
Amén

Santiago; venía bien con 'Amaranta',(aunque debe ser retobada y discutidora). Pero:... "¡Q hembra a sus 58 la sra. amiga..." ¿se refiere a cleptopatra? Hágame el favor de no ser tan cochino! Prefiéro darle un 'piquito' a una Mantis religiosa; o que me haga un pete una yarará!...


martin_caparros @quintinLLP @carlotavalz No. Hablaste de "tres tomos de testimonios de Montoneros". Y LaVoluntad no es eso ni ahi. Leé. O no, y callate
La martina está desesperada porque no vende lo que esperaba!!!!!!
Cashate! Cashate!!! le dice la pelada bigotuda. Facho disfrazado de progre!!!!

Sultán, al decir q los cómplices de los genocidas tienen aún las riendas del país, supongo q se refiere a la Viceministra de la Intervención militar en Sta Cruz, alicia Kirchner, al agente del batallón 601 gerardo martínez, al fogonero hectitor timerman, al coronel-carapintada berni, al íder del PJ de San miguel aldo Rico (y x extensión a su amigo Kunkel), y a tantos y tantos terratenientes sojeros q pueban los cacicazgos del PJ y en cierta medida de otros partidos, como asi también a veteranos de la entrega de los trabajadores como Cavalieri y lescano. en ese punto, estoy en un todo con ud. Ah, y empresarios q meten la cuchara en poítica como Franco a través de Mauricio.

Estimado Ald
En todos los genocidios cometidos en los ultimos 100 años, tanto en argentina como el resto del mundo, el poder militar ha tenido el apoyo de civiles (convencidos o convenientes). Es necesario recordar y recordar lo ocurrido con la población en la Alemania nazi, Austria, Polonia. Tambien en la España de Franco. En nuestra penosa Argentina quienes apoyaron por accióu omisión tuvieron y tiene las riendas del pais.

me causa gracia lo de idiotas (in)útiles.
El gran Manuel vázquez Montalbán, parafraseando al buen Gramsci, haba del Idiota Orgánico Colectivo

Aldoush, además de nazis estos tipos son brutos: escrachan a Mirtha Legrand, q fue íntima de la Eva y de Apold, el Mariotto de los ´40 y ´50.

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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