Martín Caparrós

Historias de la Voluntad

Por: | 24 de marzo de 2013

Saludo_fascista_isabelita_peronHoy es, otra vez, 24 de marzo. Es curioso lo frecuentes que se han vuelto, últimamente, los 24 de marzo: hay casi uno por año. Este, carente de toda redondez –37 es un número sin gracia–, nos encuentra sumidos en el papismo contumaz, que también en este aspecto fue elocuente: mostró cómo los más fervientes denostadores oficiales de la Dictadura setentina están muy dispuestos a mirar para otro lado cuando su apetito de poder lo requiere. Para algunos, el oportunismo es la única religión verdadera.

Más allá o más acá de eso, para mí este 24 de marzo marca el momento de la salida de la edición definitiva de La Voluntad, ese despropósito en varios volúmenes que escribimos con Eduardo Anguita para intentar contar "Una historia de la militancia revolucionaria 1966-1978".

Pasaron veinte años desde que empezamos a pensarlo, y La Voluntad nos sigue sorprendiendo. Nos sorprendió, primero, cuando descubrimos que las personas que entrevistábamos tenían tantas ganas de abrir puertas, tanta sed de contar. Nos sorprendió al ver cómo la época se nos hacía más y más rica, más compleja cuanto más la trabajábamos. Y nos sorprendió, por eso, cuando fuimos entendiendo que el volumen previsto no alcanzaría y notamos, con cierto desconcierto, cómo las páginas se acumulaban y terminaban convirtiéndose en aquellos tres tomos repletos de historias. Nos sorprendió, por fin, que se volvieran una de las formas en que jóvenes descubrieron y viejos recordaron unos días que ahora regresaron al centro del debate.

La Voluntad dio sus vueltas, como han dado las suyas en estos años las lecturas que la Argentina hizo y hace sobre aquellos. Por eso, cuando la editorial Planeta nos pidió que escribiéramos cada uno un prólogo para incluir en la edición final, yo decidí dedicar el mío a esas vicisitudes –y quiero reproducirlo aquí.

Lecturas de una historia

Queda dicho: pasaron quince años. Veinte, desde que empezamos a trabajar en este libro. Son pocos, veinte años, en términos históricos –pero la Argentina suele sacarle al tiempo un jugo inesperado. Quizás estos veinte años no sirvieron para mucho; sí, sin duda, para confirmar a quien decía que no hay nada más cambiante que el pasado.

En aquellos días, veinte años atrás, le pedí a un veterano de la izquierda peronista –mucho tiempo de militancia, mucho tiempo de cárcel– que me contara su historia para incluirla en La Voluntad. Él, entonces, se negó porque “lamentablemente, si uno quiere hacer política en la Argentina actual –dijo, y él quería– no puede hablar de esas cosas”. El otro día lo ví en un canal de televisión pública contando aquellas historias con lujo de detalles –y pensé que ahora podría decir que “si uno quiere hacer política en la Argentina actual, debe hablar de esas cosas”.

El pasado, decíamos, cambia tanto. Los vaivenes de  la historia de la militancia revolucionaria de los años sesentas y setentas –las lecturas posibles de La Voluntad– no escapan a esa regla. Al contrario: es uno de esos períodos cuyo recuerdo dura, insiste. La historia recuerda sobre todo esos momentos en que muchas personas deciden, de un modo u otro, que quieren algo tanto que están dispuestos a morir por eso: cuando la opción de la muerte entra en escena. Para bien o para mal –para bien y para mal– es algo que sucede muy de tanto en tanto: que generaciones enteras no conocen.

Esa historia recorrió, hasta hace poco, tres fases bien distintas con un lugar común: que las tres fueron escritas por los derrotados. Desde el principio –y durante mucho tiempo– los ricos argentinos, que conservaron su poder gracias a la intervención militar, tuvieron que aceptar –o quizá promover, como forma de depositar todas las culpas en un sector bien acotado– que esa intervención fuera demonizada y, así, la constitución del relato no quedó en manos de los que ganaron sino de los que perdimos. Hasta que llegó la fase actual, más compleja, más peleada.

Ya he intentado periodizar y definir esas fases. Quiero retomar –reproducir en parte– esos intentos. Las fechas y descripciones son, como suelen, esquemáticas, tan discutibles como todo el resto:

1977-1995: el militante como víctima. Cuando las primeras Madres de Plaza de Mayo empezaron a recorrer despachos y vicarías pidiendo por sus hijos, lo último que podían hacer era reconocer la militancia de esos jóvenes –que, además, en muchos casos ignoraban. Así que los presentaron como ingenuos que habían caído víctimas de la maldad extrema de un aluvión de perros sanguinarios.

Esta forma pasó a su vez a los organismos de derechos humanos y cristalizó en el Nunca Más: en ese texto, los secuestrados y asesinados son personas que no tienen historia previa, que sólo se narran en la medida en que son secuestrados y asesinados. Por eso el discurso común empezó a llamarlos, colectivamente, los desaparecidos.

En ese relato –que ya empezaba a llamarse LaMemoria– todo el acento estaba puesto en la maldad incomprensible de los malos; al disimular la elección política de los reprimidos, la versión diluía la finalidad política de la represión. La negación era también una defensa: muchos seguían pensando que si identificaban a las víctimas como militantes justificaban –de algún modo– sus asesinatos. Era la forma progre, defensiva del algo habrán hecho, por algo será. Cuando empezamos a trabajar en este libro todavía regía la idea del militante como víctima.

1996-2003: el militante como militante. Frente a eso, algunos decíamos que recordar a esos hombres y mujeres como objeto de las decisiones de sus verdugos y no como sujetos de sus propias decisiones era un modo de “volver a desaparecer a los desaparecidos” –en la medida en que se los privaba de su historia, se los transformaba en otros. La Voluntad fue uno de los intentos de recuperar las historias de quienes hasta entonces sólo habían sido víctimas; se empezó a saber más sobre sus vidas y sus esperanzas, y se empezó a aceptar que la mayoría de las víctimas de la dictadura lo fueron porque habían elegido pelear por una forma de sociedad radicalmente distinta de la que defendían los militares.

Esa nueva forma de LaMemoria permitió dar a esas historias un sentido más general –más político–, y permitió también recordar que los asesinos no mataban por perversión sino por preservar una forma social y económica, que triunfó y fue la base de la Argentina contemporánea. Esa parte era la más difícil de aceptar: implicaba admitir que nuestro país es el que es porque aquellos militares derrotaron a aquellos militantes, que su dictadura no fue un paréntesis en nuestra historia sino la fundación de nuestra sociedad actual, que vivimos los resultados –¿los frutos?– de ese proceso, y que los triunfadores de hoy les deben sus triunfos.

En esa etapa, de todas formas, quedó pendiente una discusión más seria y documentada sobre los proyectos y prácticas de los militantes revolucionarios, sus aciertos y errores.

2004-2010: el militante como héroe indefinido. Cuando llegaron al gobierno, los doctores Kirchner empezaron a reivindicar a los militantes setentistas como su referencia histórica, su precedente heroico. Para eso tuvieron que falsear esas historias: como no tenían ninguna intención de retomar las convicciones socialistas que los habían llevado a la muerte, los transformaron en unos raros activistas nacionalistas progres: revindicaron su militancia pero la vaciaron de su contenido y su proyecto. Los convirtieron en portaestandartes de un vaguísimo “cambio”, de la búsqueda de una “sociedad mejor” –como si alguien buscara alguna vez una peor. Así, neutralizados, esos militantes podían ser usados como mito de origen de un gobierno que trataba de reconstruir el Estado burgués argentino para que pudiera funcionar dentro del capitalismo globalizado –y conservar su poder.

LaMemoria sirvió, durante este período, para justificar escaramuzas del gobierno contra otros sectores con los que estuvo aliado y de pronto peleó, como el grupo Clarín. Con su estrategia, los Kirchner crearon una confusión fundamental: que ahora los montoneros mandan, que este gobierno es la concreción de las voluntades de aquellos hombres y mujeres. Es sorprendente: cualquier comparación veloz de las ideas políticas de unos y otros muestra la diferencia abismal entre esos militantes que querían un mundo sin ricos y estos ricos empresarios que entienden la necesidad de cierta presencia del Estado, cierta asistencia social para mantener el statu quo, las diferencias, las injusticias brutas. Pero en una sociedad sin proyecto, donde cualquier posibilidad de construcción fue reemplazada por el pragmatismo más banal, la retórica puede ocupar el lugar de la política, y algunos intelectuales se conformaron con ese poco de oratoria y cerraron los ojos a la realidad que la rodea: se dejaron arrullar. Ellos ayudaron también a que el equívoco se difunda y amplifique; por sus grietas se filtra la última fase –todavía incipiente– de LaMemoria.

2010: el militante como monto patotero. Es, creo, la novedad actual y se mezcla –compite– con la anterior. La apropiación por parte del gobierno kirchnerista de esa historia catalizó el cambio incipiente en las formas de pensar la militancia de los sesentas y setentas. La identificación entre este presente y ese pasado permite a los portavoces de la derecha revisar las formas predominantes de LaMemoria. El carácter intocable, casi sacralizado de aquellas víctimas se deshizo al convertirlas en peones de la retórica política actual.

Así, la idea del kirchnerismo como heredero de los setentas facilita dos reescrituras concurrentes de esta historia. Una que retoma, gracias a la guerrillitita dialéctica de estos días, la noción de que aquellos militantes eran más que nada violentos: una crítica moral que vuelve a poner todo el acento de aquella historia en la violencia, ninguno en la política. A los diversos conservadores argentinos les conviene una versión en que la violencia sea la única forma en que se manifiesta la voluntad de cambio real, para demonizar esa voluntad –en nombre de la paz y de la democracia.

Y otra que dice, en síntesis, que si esto era lo que aquellos militantes querían hacer, menos mal que perdieron: que “ahora que gobiernan, miren lo que hacen”. Durante años la presión social obligó a la derecha argentina aceptar esa imagen del joven bienintencionado que murió por sus convicciones; ahora, gracias a las maniobras torpes del gobierno, sienten que pueden relanzar la imagen de la militancia setentista que sus medios y su propaganda armaron en 1975 para justificar la matanza: los militantes como seres violentos, peligrosos, falsos, resentidos, llenos de odios y codicia, que merecían lo que estaba por pasarles. Es el opuesto simétrico –parejamente falso– de la versión angélica de los primeros años. Cuando ya parecía imposible, los sectores que ganaron, con el golpe de 1976, la batalla social, económica y política, lanzaron su contraataque cultural, y ahora intentan controlar también las formas de LaMemoria.

En esta nueva imagen (re)emergente, los montoneros de ayer se parecen a los gobernantes de hoy: falaces, autoritarios, autorreferentes, gritan consignas justicieras mientras hacen cosas muy distintas –y vuelven a ser, por lo tanto, un blanco fácil. Por eso creo que este gobierno ha vuelto, de otro modo, a desaparecer a los desaparecidos.

En ese contexto se publica esta nueva edición de La Voluntad. Ojalá sirva para contribuir a deshacer esta confusión, aclarar las diferencias, repensar las lecturas: debatir.

Hay 134 Comentarios

En los 12.536 post suyos, aldoush, nunca estuve de acuerdo en nada, hasta que leí esa primer frase suya acerca de MC.
Algunas precisiones y comentarios:
1) Ahora, más que nunca se está hablando de golpe civico-militar. Eso de que un dia se levantó Videla y dijo: "vieja, hoy doy un golpe" ya no va, cada son cada v ez menos los que se lo creen. Que se cuiden todos los que creen que porque son civiles se van a eximir. Hoy en el acto por el 24 de marzo se los mencionó, con nombre y apellido.
2) Fue tan nefasta la tablita de M de H como el Rodrigazo. Justamente, hoy, en la tv oficial, (sí, canal 7) vi un documental sobre el golpe, donde ponía a Celestino Rodríguez donde corresponde, sin ahorrarse comentarios críticos y descalificantes.
3) Es cierto que el período anterior al golpe era un circo sangriento y que la gente, en general, deseaba un poco de orden, pero lástima que lo que vino fue peor, en todos los sentidos. De la locura lopezreguista isabelina pasamos a la videlistagaltierista. Los dos compitiendo a ver quién licuaba más sangre en el menor tiempo posible.
4) Coincido en que el peronismo es un flan; no es fascista, ni de izquierdas, ni es católico, ni nada: es todo eso a la vez.(¡!).
5) No creo que un gobierno no peronista sea mejor. Recuerdo los dos primeros años de Alfonsín y fue una decepción detrás de otra...a De la Rúa ni lo cuento, porque ya se sabe que si el peronismo es peligroso gobernando en la oposición es temible. En Santa Fe, los peronistas le cortaban la luz a los actos de los radicales. Le interferían las emisoras cuado hablaba en la tele, en fin, ya sabemos de lo que son capaces.
Así estamos, y, sí, casi seguro que el próximo gobierno será peronista, de izquierda, derecha, centro, pero me temo que la maldición se cumplirá una vez más...

Alguien que "fogoneò" el golpe hoy Ministro de RREE en
”La Opinión ” dirigido por Hector Timerman publicaba: “Un muerto cada cinco horas, una bomba cada tres” (19/03/76).

sultan.
Eso de "claridad conceptual" de Caparròs es muuuuy relativo.
No conozco periodista (alguna excepciòn habrà)
que en nuestro paìs no haya hecho de su
comentario una apologìa de lo "polìticamente correcto".
A ver si me entiende.
No se puede ser tan perejil (el 80% lo es ya que le siguen vendiendo comida masticada vìa canales del Estado) de creer que Videla el 24M se levantò y dio el GOLPE DE ESTADO.
El bache de nuestra HISTORIA = ESCORIA es ese.
Todos escamotean y ocultan personajes que llegaron hasta hoy a mover las palancas en nuestro paìs.
Me refiero al perìodo 73 76.pleno Gobierno Democràtico elegido por la mayorìa de la gente.
Aquì, con premeditaciòn y alevosìa
se inventò una trama falaz de los acontecimientos.
Como es obvio, todos los personajes (en su mayorìa peronistas y algunos radicales) tiraron la TOALLA o sea el PODER.
Nadie puede negar la "guerra civil" que se produjo en dicho perìodo, de la cual la gente decente y trabajadora salia de su casa y no sabìa si regresaba producto de atentados al voleo producidos.
Tampoco le interesa a los "polìticos" hablar del RODRIGAZO al que no le prestan la menor atenciòn (prefieren la historia oficial de la tablita de Martìnez de Hoz).
Peor aùn, los personajes que en el 76 le tiraron el Poder a Videla, para en el 83 volver a CURRAR de los dineros pùblicos.
Para hablar de historia, estimado, se necesita haberla vivido.
En Set.Oct 75 la mayorìa de la gente (que no participaba en politica) comentaba cuanto tiempo faltaba para que
ALGUIEN VINIERA A PONER ORDEN EN MEDIO DE ACTOS TERRORISTAS que, indiscriminadamente, mataban o herìan gente TOTALMENTE INOCENTE.
Fue una "interna" del PJ que, como movimiento fascista, jamàs fue partido polìtico con Plataforma electoral definida.
Son camaleones y panqueques sin ideologìa alguna,
su ùnico interès pasa por el manejo y desvìo de los fondos del Presupuesto.
Y es casi seguro que el pròximo Presidente tambien serà Peronista.
Es una MALDICIÒN a la que reza diariamente la arquitecta egipcia tratando de no seguir los pasos de Marìa Julia.

El gorilaje en pleno dandole el pesame a la Viau, jajaja, jajaja, vieja venenosa, que vivía comiendo carroña magnetista, Roberts, Patricia Bullrich, Obarrio, Federico Pinedo, Gil lavedra, Caparrós...
Cuado te mueras vos, Martin Caparrós, supongo que va a haber cientos, miles, que no te van a dar el pésame, y te van a hacer un obituario fúnebre especial en Clarín redactado por la banda de chupamedias por interés, como vossss...

Interesante nota. Me pregunto: porque genera tanto resentimiento en algunos foristas las notas de MC; me respondo: por la claridad conceptual que expone en cada post.
La realidad es que al igual que MC somos muchos a los cuales este gobieno nos ha defraudado habiendole dado un apoyo en sus primeros años. La mentira la intolerancia la prepotencia el desprecio por el que piensa diferente y sobre todo el odio son la moneda de nuestro pais hoy en dia.

Y la ultima, antes de sumergirme de nuevo... Lo mas interesante de toda esta historia es que en la Argentina, hoy por hoy, no tiene nada de utopica ni de fantasiosa la idea de un pais sin pobreza (en el sentido absoluto de la palabra, no en el relativo). Esta tan al alcance de la mano, que solo bastaria con una sucesion de dos o tres gobierno formados por gente moderadamente competente y, sobre todo, decente. Como estan las cosas hoy en el mundo, solamente eso seria suficiente. Lastima....

Pero hay que admitir que, segun la vision militante, el actual gobierno va por el buen camino. Es cierto que la reina no va a conseguir un pais sin ricos, pero si va a dar el primer paso. Lo que va a conseguir es un pais con muy pocos ricos: Ella y unos cuantos testaferros de Ella. Y bue, por algo se empieza...

"esos militantes que querían un mundo sin ricos " Tal vez sea una ingenuidad, pero me parece que esa vision explica muchas cosas. Sobre todo porque los lideres de las grandes causas historicas, generalmente lo que querian era un mundo sin pobres. Vision a la que personalmente suscribo. Ahora, hay un mundo de diferencia entre lo que hay que hacer para conseguir un mundo sin ricos y uno sin pobres. Y los resultados tambien serian abismalmente distintos.

La muestra acabada de nuestra decadencia. Hoy en Còrdoba.
https://twitter.com/yamilsantoro/status/315963700764893184/photo/1

Vaya, vaya, Don Aldoush! Bonito documento nos regala! Asi que tres millones de pesos... Ahora se empieza a entender por que mientras que a R. Walsh lo chuparon y lo mataron, a H. Verbitsky nunca lo pararon ni para pedirle la cedula. A proposito, alguien lo habra entregado a Walsh, tal vez algun colaborador cercano?

Realmente, Caparrós, me sorprende cada rato, él quiere "la revolución con equadra y tiralíneas", a la que siempre le falta un enrosque para estar a la izquierda de sí misma y le hace el favor a la derecha. Dejate de joder, mirá los hechos concretos, nada es perfecto y menos los movimientos sociales. Espero que lo que hayas hecho, últimamente con mi querido libro La voluntad, no lo hayas hecho con Eduardo Anguita, porque la verdad que perder el tiempo con vos....como yo ahora, es así a veces de viejos el hombre se pone muy garca, al menos escribiste La voluntad, aunque ya dudo que hayas participado

¡q fácil echarle la culpa de los males de hoy a lo q sucedió 30 años atrás!. ¿Por q no culpamos a Hernandarias, padre del latifundio -y del latifundio jesuitico (del q Bergoglio no usufructuó, tranqui verbitsky)-
-¿los K se apoderaron de algunas -sólo algunas- víctimas o las contrataron? (inmobiliaria bonafini, Remo Carlotto diputado.
Además insisto en q no podés asimilar a los montos con el Erp (q nunca mató sindicalistas o políticos) ni a abortos del género humano como videla con generales de la oligarquía pero civilizados (e intímos amigos de Salvador Allende) como Lanusse.

Què calificativo o adjetivo le cuadra a este tipo.
https://twitter.com/Alerta140/status/314808175868129280/photo/1
Resulta por demàs extraño que, habiendo jugado a "dos puntas",
tanto mocoso imberbe y paramilitontoK siga
creyèndolo un pensador e intelectual "importante",
olvidando lo que fue capaz de hacer con sus
propios compañeros de "militancia".
Es màs fàcil, para muchas familias, cobrar una indemnizaciòn del Estado que la "verdad" de tanto adolescente DELATADO?
Poderoso caballero es Don Dinero.
Total, es tanta la canalla que Gobierna que no serìa extraño decreten feriados
las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma.
Sigan participando.

-bien elegida la foto de la copera. Si el fascismo tiene un jefe histórico en la Arg es el cnel. Perón (quien se ascendió a sí mismo a general, así q valga el “coronel”)
-1 24 de marzo x año, burda copia del Maestro Sabina (“el otoño duró lo q tarda en llegar el invierno”)
- el nº 37 no tiene gracia; Caparrós debe estar peleado con su dentista, ¿no, amigos quinieleros?
-papismo contumaz...¿q tiene el papismo de contumaz?
-al pasado no lo cambia ni Dios, como dice Serrat, lo q no tiene es remedio
-“izquierda peronista”, sí, plata aurífera
-“los ricos args conservaron el poder gracias a la intervención miitar”. No, sí la militancia era encabezada x próceres revolucionarios como Galimberti, desinteresados como Verbitsky o pobretones como Muñiz Barreto.
-“ la constitución del relato no quedó en manos de los que ganaron sino de los que perdimos”. ¿Pero este art lo escribió Caparrós o CFK?. La verdad histórica, le pese a quien le pese, está en el Nunca Más y en la sentencia del Juicio a las Juntas.
-“ y cristalizó en el Nunca Más: en ese texto, los secuestrados y asesinados son personas que no tienen historia previa, que sólo se narran en la medida en que son secuestrados y asesinados. Por eso el discurso común empezó a llamarlos, colectivamente, los desaparecidos”.
No es intención del Nunca Más narrar la vida de Firmenich y cia.; sí sr, es así, los “militantes” merecen la atención del país todo y de la Ley en la medida en q son víctimas de delitos. Tanto amparo merece de la Justicia Pedro Eugenio Aramburu como su verdugo Norma Arrostito. ¿O pensás q el 99% va a reivindicar políticamente la dudosa lucha de un irrelevante1%?
A esta altura, Primo planearía preparar cocina griega con su amigo Vercelino o tal vez regalarle bombones (Casa Murano, of course).
“la mayoría de las víctimas de la dictadura lo fueron porque habían elegido pelear por una forma de sociedad radicalmente distinta”.
El ERP sí, luchaba x una sociedad socialista, en el acierto o en el error. Pero montoneros, ¿peleaba para conseguir canonjías en canal encuentro?. ¿Quién es responsable de la entrega de Urondo y de designar Sargentos (bien milico) a Gelman y a Walsh?. ¿Se imaginan a Fidel nombrando Sargentos a Guillén, Carpentier o a Marinello y, peor aún, q éstos se sintieran orgullosos?.
¿Tan distinta era la visión monto de la militar? ¿Y entonces el Operativo Dorrego?. FFAA, Iglesia, CGT y Montoneros, el Misterio de la Trinidad más Uno.
“los asesinos no mataban por perversión”. ¿Estás defendiéndolos?. Porq si se hubieran limitado a consejos de guerra y paredones de fusilamiento, el grueso de la población los habría aplaudido. Pero todo resultó pavoroso. No cualquiera puede torturar sin cagarse los pantalones ni se le para si le ordenan violar a una mujer encadenada y encapuchada.
-“su dictadura no fue ...sino la fundación de nuestra sociedad actual”
¡Caparrós, q fácil echarle la culpa a su

Una pregunta interesante que MC no intenta responder en este post (aunque tal vez si en sus tres tomos, que no he leido) es esta: "Y si los 'jovenes idealistas' hubieran conseguido el poder. Si, contra todo calculo posible, hubieran derrotado militar y politicamente a las fuerzas armadas y se hubieran constituido en gobierno. Como, exactamente, hubiera sido ese gobierno? Que hubieran hecho con el pais?" Viendo lo que hacian entonces, y viendo lo que hacen ahora (p.ej., Firmenich, Abal Medina, Perdia, Verbitsky, y tantos otros) mi vision personal es esta: inicialmente el gobierno de los jovenes idealistas hubiera sido muy parecido a la dictadura, solo con un intercambio de roles entre quienes tenian el poder del estado y lo usaban para desaparecer a los que les molestaban. Despues de cuarenta an~os (es decir, ahora), el gobierno de los jovenes idealistas seria muy parecido al de los Kirchner. (Curiosamente, en ese "pais del espejo" imaginario, la vida de Verbitsky hubiera sido casi, casi igual a la que tuvo en el pais real. Hay gente que siempre cae parada. )

"Yo me pregunto: a quine le creo????" Ale, una sugerencia, en materia de derechos humanos, segui un poco la trayectoria de Perez Esquivel. Dificil que te equivoques si lo haces. Respecto a los demas, depende. Como en todo, hay madres y madres, hay abuelas y abuelas. Algunas mas ricas, otras mas pobres.

'Don' Aldoush, y Santiago: cada vez con más aires de epitafio en lo nacional, y en mis correrias en el foro, en particular; les agradezco la paciencia y el humor: la compañia. Làstima, el asado en el monte...; pero igualmente: buen provecho, y mis respetos.

Extraordinario como quienes supuestamente deben
servir a aquellos que los "eligieron"
se sirvieron durante 10 años
de ejercer el Poder
para volverse millonarios y,
como si fuera poco,
alardear y pretender justificar
el hecho de ser delincuentes y mafiosos
que se sirvieron de los anònimos dineros de los impuestos
al amparo de un Poder judicial
que vive hacièndole la VISTA GORDA.
Miserables corruptos.

Algùn que otro forista "desprevenido o interesado" habla de los grupos econòmicos,
olvidando que en estos 10 años
creò, desde el Ejecutivo, enorme cantidad de
GRUPOS ECONOMÌCOS.
Es por demàs vergonzoso tener que leer comentarios
en los que luego de 10 años de latrocinio al
amparo del Poder Judicial,
insistan en defender al
GOBIERNO MÀS CONSERVADOR DE LA HISTORIA ARGENTINA.

Asì es Primo.
Observar con tristeza y desànimo que bambi aùn no haya comprendido, menos aùn entendido y peor aùn, considere que menos del 1% de la sociedad argentina tenìa un "proyecto serio" de cambiar el mundo, cuando se tratò de reemplazar al Cristianismo (desde adentro) por una Doctrina teològica de la Liberaciòn que proclamaba la IGUALDAD, despues de haber leìdo y analizado los resultados de la
REVOLUCIÒN FRANCESA (o acaso no es un remedo, una farsa de aquellos hechos?).
En el fondo bambi, siguiendo la "corriente" de filòsofos y pensadores contemporàneos no hace màs que continuar confundiendo la REALIDAD.
Muchos de sus pàrrafos resumen coherencia. Aquellos en los que resume el "verso del relato del modelo" creado pura y exclusivamente para cooptar y captar la "izquierda incendiaria" que podìa armarle KILOMBO.
Olvida o prefiere ignorar la "generaciòn de ONG subsidiadas" en pos de el ILEGÌTIMO objetivo de permanecer en el Poder a como sea, con el ùnico fin de disfrutar sus latrocinios para no ir presos.

Resulta absolutamente "increìble"
que todos aquellos puntos en los que puedo coincidir (son pocos),
son aquellos en los que algunos foristas lo CRITICAN.
Me resulta extraordinario
que Ale y "alcaparra" Camila no entiendan un pepino.
O son "empleados del Estado que generò una masa descomunal de ñoquis, vagos y malentretenidos empleados pùblicos", que "opinan" romàntica y utòpicamente respecto de la realidad paupèrrima que se nos avecina.
Si Uds. no entienden un pito de economìa les pido por favor, en lugar de agredir a MC por "izquierda", respondan algunas preguntas.
Trabajan en una empresa privada o son ñoquis del Estado?
Son capitalistas o comunistas?
Viven del dinero que cobran o del "trueque"?
Observan que casi el 50% de quienes tienen HOY trabajo estàn preocupados por PERDERLO?
O van a seguir con la "ideologìa barata y zapatos de goma"?
Sigan participando.

Poco importa los miles de millas náuticas, de un marinerito de 'dique seco'. Ni los millones de letras, de un mal observador; que escribe. A tu edad, 'bambi', no haber sabido ver `las leyes del juego' de la vida'; es inexcusable. Solo explicable, por el Pathos. Bon, a petit...

O acaso a Caparròs le hubiera encantado que la Provincia de Tucumàn se hubiera escindido de la Repùblica y en su territorio flameara una BANDERA ROJA? Pregunto nomàs.

Resulta "evidente" que bambi necesita autopromocionarse.
Su artìculo "revela, devela y desvela?" su posiciòn.
Leer, por ejemplo
" Con su estrategia, los Kirchner crearon una confusión fundamental: que ahora los montoneros mandan, que este gobierno es la concreción de las voluntades de aquellos hombres y mujeres."
Algo exagerado llamar a "mocosos imberbes" en su mayorìa adolescentes tardìos, a quienes ni sus padres y abuelos atendieron en la ùnica misiòn de quien es RESPONSABLE de "educar y criar".
"Rotular" de HOMBRES Y MUJERES a adolescentes, conducidos por pìcaros y vivillos que aprovecharon la "Teologìa de la Liberaciòn" del Obispo brasilero, para pura y exclusivamente "generar" un ESPACIO DE PODER.
Los lìderes de las orgas, hoy vivitos y coleando, responden a el mandamiento de una frase extraordinaria.
A LOS 20 SE ES COMUNISTA, A LOS 40/50 CONSERVADOR.
El artìculo da para mucho. Presumo, muchos foristas podràn colaborar y enriquecer son sus opiniones, ahora que, de tanto escupir para arriba, se descorre el velo de tanta corrupciòn y latrocinio atroces, ya que muchos no ademiten que
LA CORRUPCIÒN MATA.
Cual si las "orgas" conformando asociaciones ilìcitas criminales durante Gobierno Constitucional no hubieran cometido crìmenes de LESA HUMANIDAD.
Soy "grandecito" Caparròs. No represento ningùn rebaño. A los "lobos" disfrazados de corderos los huelo de lejos.

"Ahora, cuesta abajo en mi rodada
las ilusiones pasadas
no me las puedo arrancar.

Sueño con el pasado que añoro,
el tiempo viejo que lloro
y que nunca volverá." Lo imperdonable, no es haber vivido y sufrido, al pedo; jugando un juego del que se querian cambiar las reglas, discapacitado para aprenderlas: lo patético es vivir haciéndose trampa. ¡Pobre 'bambi'...

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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