Martín Caparrós

Honestismo

Por: | 23 de abril de 2013

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Jorge Lanata lo hizo otra vez. Con 30 puntos de rating, con millones de personas mirándolo, con más millones comentándolo, su programa dejó de ser un programa para transformarse en un fenómeno cultural y político. Hace diez días que toda la Argentina –eso que llamamos toda la Argentina– habla de sus revelaciones; hace diez días que instaló metáforas nuevas: la idea de la plata pesada, por ejemplo –de tanta plata que no se puede contar sino pesar–, va a terminar siendo uno de los símbolos de estos años tristes. Y la Ferrari de Fariña se reunió con la Ferrari de Menem en el panteón de los gobiernos muertos.

Lo que ningún partido opositor había conseguido lo consiguieron periodistas. Este gobierno no para de tirarse tiros en las patas –y gracias a esa práctica su apoyo baja y baja, pero sus opositores no contribuyen casi nada a esa caída. Las revelaciones de Lanata y Wiñazki sí.

Es curioso el efecto que produce la prueba del afano. Para un gobierno que mintió tanto, que acabó con tantas esperanzas, que produjo desastres tan mortíferos, pocas cosas parecen haber sido más dañinas que estas evidencias. No hay nada más tranquilizador para un argentino que comprobar que sus enemigos políticos roban. Es, una vez más, el poder de lo que no admite debate.

Lo mismo sucedió con el menemismo: un gobierno estaba dando vuelta la estructura social y económica del país y nos preocupaban sus robos, su corrupción, sus errores y excesos. Fue lo que entonces llamé el honestismo.

La palabra cundió, y en estos días más de uno me preguntó, solícito: ¿Ahora vas a seguir hablando de honestismo, pelotudo? ¿A ver qué vas a decir ahora, bigotón? –me interpelan, con la elegancia que suele caracterizarlos, y no cejan: ¡Ahora sí que te podés meter el honestismo bien en el culo!

Estudié la posibilidad, no me pareció suficientemente placentera; decidí que era mejor discutir el asunto. Para lo cual, primero, quisiera definirlo, tal como aparece en mi libro Argentinismos: “Honestismo, sust. mas. sing., argentinismo: la convicción de que –casi– todos los males de la Argentina actual son producto de la corrupción en general y de la corrupción de los políticos en particular”. Y después, más en extenso:

“El honestismo es un producto de los noventas: otra de sus lacras. Entonces, ante la prepotencia de aquel peronismo, cierto periodismo –el más valiente– se dedicó a buscar sus puntos débiles en la corrupción que había acompañado la destrucción y venta del Estado, en lugar de observar y narrar los cambios estructurales, decisivos, que ese proceso estaba produciendo en la Argentina.

“La corrupción fueron los errores y excesos de la construcción del país convertible: lo más fácil de ver, lo que cualquiera podía condenar sin pensar demasiado. Es como los juicios a los militares: aquellos militares empezaron a cambiar las estructuras sociales del país, destruyeron las organizaciones sociales, produjeron la deuda externa que todavía nos siguen cobrando pero los juzgamos por haber robado una cantidad de chicos. Es terrible robar chicos. Pero frente a lo que construyeron como país es un hecho menor. Sus torturas, sus asesinatos incluso son, frente a eso, un hecho menor: un hecho espantoso acotado frente a un efecto global que se extiende en el tiempo, que dura todavía. Pero es mucho más fácil acordar en lo horrible de sus torturas y robos que en lo definitorio de su reestructuración del país –entre otras cosas, porque los que se beneficiaron con esa reestructuración son, ahora, los dueños de casi todo. Lo mismo pasó, con menos brutalidad, con la misma eficacia, con las reformas del peronismo de los años noventas.

Y después: “La furia honestista tuvo su cumbre en las elecciones de 1999, cuando elevó al gobierno a aquel monstruo contranatura, pero nunca dejó de ser un elemento central de nuestra política. Muchas campañas políticas se basan en el honestismo, muchos políticos aprovechan su arraigo popular para centrar sus discursos en la denuncia de la corrupción y dejar de lado definiciones políticas, sociales, económicas. El honestismo es la tristeza más insistente de la democracia argentina: la idea de que cualquier análisis debe basarse en la pregunta criminal: quiénes roban, quiénes no roban. Como si no pudiéramos pensar más allá.”

O sea: es terrible que los políticos elegidos para manejar el estado le roben, nos roben. Estamos todos de acuerdo en eso. Ése es, precisamente, el poder del discurso contra la corrupción: es muy difícil no estar de acuerdo. Es, sin ningún ánimo de desmerecer, un lugar común: un lugar donde todos podemos encontrarnos. Nadie defiende la corrupción, a los corruptos. Nadie dice está bien que se afanen la guita; a lo sumo dicen no, no afanan tanto, no se crean. O dicen más bien este hijo de puta que los está denunciando es un perverso que unta a su perra con crema chantilly. O –a lo sumo, los más atrevidos– defienden el famoso robo para la corona. Ahora en su versión kirchnerista: necesitamos plata para construir poder, dicen, para hacer política, sin pararse a pensar –a pensar– que al decirlo dicen demasiado sobre su idea de lo que es “hacer política”.

“La corrupción existe y hace daño. Pero también existe y hace daño esta tendencia general a atribuirle todos los males. La corrupción se ha transformado en algo utilísimo: el fin de cualquier debate. Si las empresas estatales se malvendieron a otras empresas estatales extranjeras no fue porque una deuda de miles de millones obligó a la Argentina a hacer lo que querían sus acreedores externos, sino porque a un par de ministros y cuatro secretarios les gustaban ciertos polvos más que otros. Si hay tantos pobres –y se los cuida tan poco y tan mal– la causa se ve menos en el reparto de las riquezas y el abandono de las obligaciones del Estado que en el desvío de ciertos fondos menores. Y así sucesivamente. La discusión política es el tema que el show de la corrupción supo evitar”, decía Argentinismos.

“La honestidad es el grado cero de la actuación política; es obvio que hay que exigirle a cualquier político –como a cualquier empresario, ingeniero, maestra, periodista, domador de pulgas– que sea honesto. Es obvio que la mayoría de los políticos argentinos no lo parecen; es obvio que es necesario conseguir que lo sean. Pero eso, en política, no alcanza para nada: que un político sea honesto no define en absoluto su línea política. La honestidad es –o debería ser– un dato menor: el mínimo común denominador a partir del cual hay que empezar a preguntarse qué política propone y aplica cada cual.”

Nadie arguye que la corrupción no sea un problema grave. Pero también es grave cuando se la usa para clausurar el debate político, el debate sobre el poder, sobre la riqueza, sobre las clases sociales, sobre sus representaciones: acá lo que necesitamos son gobernantes honestos, dicen, y la honestidad no es de izquierda ni de derecha.

“La honestidad puede no ser de izquierda o de derecha, pero los honestos seguro que sí. Se puede ser muy honestamente de izquierda y muy honestamente de derecha, y ahí va a estar la diferencia. Quien administre muy honestamente en favor de los que tienen menos –dedicando honestamente el dinero público a mejorar hospitales y escuelas– será más de izquierda; quien administre muy honestamente en favor de los que tienen más –dedicando honestamente el dinero público a mejorar autopistas y teatros de ópera– será más de derecha. Quien disponga muy honestamente cobrar más impuestos a las ganancias y menos iva sobre el pan y la leche será más de izquierda; quien disponga muy honestamente seguir eximiendo de impuestos a las actividades financieras o las explotaciones mineras será más de derecha. Quien decida muy honestamente facilitar los anticonceptivos será más de izquierda; quien decida muy honestamente acatar las prohibiciones eclesiásticas será más de derecha. Quien decida muy honestamente educar a los chicos pobres para sacarlos de la calle será más de izquierda; quien decida muy honestamente llenar esas calles de policías y de armas será más de derecha. Y sus gobiernos, tan honesto el uno como el otro, serán radicalmente diferentes. Digo, en síntesis: la honestidad –y la voluntad y la capacidad y la eficacia–, cuando existen, actúan, forzosamente, con un programa de izquierda o de derecha.”

Y eso es lo que el honestismo evita discutir. “La ideología de cierta derecha siempre consistió en postular que no hay ideologías, y que lo que importa es la eficiencia, la honestidad. Es la misma línea de pensamiento que resumió, en sus días de pelea agropecuaria, la doctora Fernández, entonces presidenta: ‘En política se puede ser peronista, antiperonista, comunista, en política se puede ser cualquier cosa, pero en economía hay que tratar de ser lo más sensato y racional que sea posible’. La política no define la economía –que debe ser ‘sensata y racional’– ni las decisiones de gobierno –que deben ser ‘honestas’–: la política da igual, es un capricho”.

Ahora, desde los crímenes de Once y las inundaciones, se agregó una frase más: la corrupción mata. Sin duda mata y es terrible. Más mata, sin embargo –si es que vamos a embarrarnos en estas comparaciones vergonzosas–, la falta de hospitales, la malnutrición, la violencia, la vida de mierda –y eso no es producto de la corrupción sino de las elecciones políticas.

Hay quienes oponen a esto un argumento: que si “los políticos” no robaran, muchas cosas serían mejores: la salud, la educación, por ejemplo.

“Quizá mejoraran marginalmente. Pero lo que define la salud o la educación argentinas no es que quienes tienen que organizar sus prestaciones públicas se roben un 10, un dudoso 20, incluso un improbable 30 por ciento del dinero destinado a ellas; lo que las define es que –gracias a la dictadura militar y sus continuadores democráticos– los argentinos que pueden hacerlo compran salud y educación privadas, y dejan a los pobres esa educación y esa salud públicas que los políticos corroen –lo cual resulta, ya que estamos, absolutamente de derecha.

“O sea: si este mismo sistema estuviera administrado sin la menor fisura, habría –supongamos– un tercio más de recursos para hospitales y escuelas y los pobres tendrían un poco más de gasa y un poco más de vacunas y un poco más de tiza –y los ricos seguirían teniendo tomógrafos y by-passes al toque y computadoras de verdad en el aula. Quiero decir: si todos los políticos fueran honestos, todavía tendríamos que tomar las decisiones básicas: en este caso, por ejemplo, si queremos que haya educación y salud de primera y de segunda, o no. Si queremos que un rico tenga muchísimas más posibilidades de sobrevivir a un infarto que un pobre, o no. Si pensamos que saber matemáticas es un derecho de los hijos de los que ganan menos de cinco lucas, o no.

“Pero muchos políticos –y muchos ciudadanos– evitan discutirlo y hablan de la corrupción, que es más fácil y es decir casi nada: ¿quién va a proclamar que está a favor del cáncer? El honestismo es la forma de no pensar en ciertas cosas, un modo parlanchín de callarse la boca. Cuando no hay ideología, la idea de la decencia y de la ética parecen un refugio posible. Es curioso: no hubo, en la Argentina contemporánea, un gobernante más decente, más reacio a acumular riqueza personal, que un señor que vivió hasta hace poco en un apartamento de cuatro ambientes en un barrio modesto que tuvo que dejar para ir, grasiadió, preso, y se sigue llamando, pese a todo, Jorge Rafael Videla, ex general de esta Nación.”

Esto, entre otras cosas, decía cuando hablaba de honestismo. Y otra vez, para que quede –casi– claro: no digo que no haya que ocuparse de descubrir todos los robos y corruptelas que se pueda. Al contrario –y aplaudo y agradezco a quienes lo hacen. Pero digo, también, que si no pensamos la política más allá de eso, si la pensamos en puros términos de honestos y deshonestos, si la pensamos como un asunto de juzgado de guardia, corremos el riesgo de volver a elegir a la Alianza de De la Rúa y Chacho Álvarez.

Los argentinos, ya se sabe, somos tan buenos para volver a tropezar con mismas piedras.

Hay 150 Comentarios

'Don' Aldoush: quizás con una docenita de años, a tres sesiones por semana, con sales a gusto (sales de litio); alguno de esos pueda cocinar su psicopatía. La historia es más práctica y a la vez más mágica; haciendo que los corderos recurran a 'otros metales' de efecto más rápido. Y es un encanto ver a las liebres disparandole a los cazadores. Perdon: 'tirándole' a los cazadores. Mis respetos

Primo y santiago.
Un "guerrillero" exiliado en Brasil, nos cuenta la historia.
http://www.lanacion.com.ar/1575609-elogio-de-la-traicion
Por lo menos, hace un exàmen de conciencia de su etapa de "mocoso imberbe" y de como sus "lìderes" los arrastraron al matadero.
Los corruptos defensores y adiktos K deberìan leerlo atentamente.
Ya no somos, algunos foristas los que deschavamos que
con la izquierda adentro se puede robar mejor.
Surge del propio riñòn CAMPORITA.
Pero hay una diferencia generacional enorme.
Los de la edad de Leis, que tienen aprox. la nuestra, van por el ORO.
Lo que propone, en mi opiniòn, es IMPOSIBLE.
Es como pedirle peras al olmo.
Aguardo algùn comentario.

Santiago: como de costumbre, casi, más malo que una araña. Y el casi es por su devota fe, en que la porota aprenda algo (está palo y palo con la hija de Barra). En cuanto a la preparación para las nupcias del sr. jué... apenas un 'rejuvenecimiento'; aconsejado por el 'linea' pues las pelotas pasaban por los 'agujeros de la red'... Mis respetos

¡Nadie ose hacer chistes s/ la operación intestinal del juez oyarbide! (es q fuma largos, jajajajajaj).

muy, muy sospechoso q ud AGRADEZCA A CLARÍN.
HE GIRADO LAS ACTUACIONES AL TRIBUNAL DEL SANTO OFICIO 678.

Calla ud s/ la reforma del consejo de la Magistratura porq éste (y el de las cautelares de modo algo + indirecto) VIOLA BURDAMENTE LA LETRA DE LA CONSTITUCIÓN.
ESTÁN REFORMANDO LA CONSTITUCIÓN A TRAVÉS DE 1 LEY, LO Q AL DECIR DEL FISCAL STRASSERA, LOS CONVIERTE EN REOS DEL ART 29 CN: "INFAMES TRAIDORES A LA PATRIA".

- mal llamadas cautelares, en realidad medidas de no innovar o amparos, q tienden a evitar situaciones irreversibles hasta q se dicte la sentencia definitiva. lo dice Ud: el bloque K NEGOCIA... SÓLO CON EL AGENTE DEL BATALLÓN 601 HORACIO VERBITSKY.
- las Cortes de Casación son "una cuestión técnica"...PARA NOMBRAR 20 JUECES +, 200 EMPLEADOS + Y DILATAR LOS PROCESOS 20 AÑOS +.

Aldo:
- publicar los fallos judiciales en la net implicará + personal de "informática". ¿Ud les va a pagar?. Los fallos SON PÚBLICOS DESDE SIEMPRE y ojalá un sr virus maldiga a los tecnópatas de la "democracia virtual".
- la declaración jurada para los jueces existe desde hace + de 1 década, como para legisladores y PEN. ¿Por q CFK volvió a inventar la pólvora?. Porq en el nuevo formulario NO FIGURARÁN CÓNYUGE, ASCENDIENTES NI DESCENDIENTES. + fácil para el patrón de la Jellinek.
- el acceso "igualitario": ¿sabía q x el Decreto 1258 del Libertador Pedro Eugenio Aramburu queda prohibido a los Jueces designar fliares en todo el Poder Judicial?. ¿Y q el 1º en violarlo descaradamente fue el Cortesano supremo Barra al nombrar secr pers a su hija de quien afirmó q era "muy capaz" (me consta x un par de amigos, muy capaz en los baños de Trumps).

Y de bueno que soy, a Marcelo lo 'apellidé': agachateyconocelo.

Me sirvió para bancarme el nombre. No como tantos que le tienen alergia al apellido, quizas por no saber quien los engendro.... a ver cellino: ver-ce-lli-no

Primo de que te sirvio leer tanto si no decis nunca nada salvo que babearte por los chongos, VIEJO VERDE. Que leiste el Para Ti, TV guia?

Necesitarias diez reencarnaciones, para leer la mitad que yo, pero seguro que te aprendiste el manual de la càmpera, y el orden del vello púbico de infinidad de chonguitos...'funes'. Ahora jugá a que tenes huevos y escribí: aldo vercellino. (y cuando entro en celo 'rojo de cadmio')

Creo que Ernesto te responde muy bien y coincido con el.
http://www.youtube.com/watch?v=ERpuVOgx3Kw

AldoV.
No sea payaso. No defienda lo indefendible.
Acaso no vio el video de NCK explicando cuando bajò su cantidad de miembros?
Cuando explicò cuànto nos salìa cada miembro del Consejo de la Magistratura.
En aquèl momento $ 70.000.
Hoy de seguro màs de $ 100.000, contando asesores y cràpulas chorros y ladrones adiktos al FPV.
Se da cuenta o no de las contradicciones en las que incurre?
O sigue creyendo que cobrarà 30 monedas del esfuerzo y sacrificio de los laburantes por MUCHO TIEMPO MÀS?
Se les termina el curro a choripaneros y paramilitontos K.
Pròximamente.
Siga participando, miserable corrupto rata de albañal.

Discúlpeme aldo vercellino, por ocupar su lugar de trabajo.

Lea, lea. No digo ese texto, pero lea algo, le hará bien. Desde que merodea por acá no ha dicho nada, vio, por eso, para que deje de hacer papelones y molestar, es un hombre grande ya...

Pero aunque la calma chicha permita flotar otro poquito al 'Tanatic', gracias a la redistributiva chupadita... Nada pueden hacer para que la exitosa cleptopatra, ante la opinion pública mundial, apenas compita con Imelda Marcos. Es un postre, ese postre. Y me digo: Buen provecho

Pobre la porota vercellino! tuvo que ponerse a cortar y pegar, para hacer girar el rollo, de un 'saque'. En cualquier momento nos pondremos a leer 'pagita12', acá. Pero ella quiere compartir con nosotros, las técnicas que le enseñara su 'pedo gogo' intendente mecenas.

Mueva una neurona, no cuesta nada. Al menos hará algo mejor que estar acá ocupando lugar al pedo...


- aumentar el número de integrantes del consejo de la magistratura de 13 a 19. Se agregan 6. Digamos los procedimientos son los mismos que antes y se agregan 6 nuevos integrantes. Estos 6 integrantes no son de ninguna barra brava ni de ningún estamento extraño. Uno de ellos es representante del Colegio de Abogados (digamos que no habría problemas con las cuestiones técnicas como vos decías) y los 5 restantes son del ámbito académico y científico, como sucede, por ejemplo, con los Consejos en España y Francia (no sabía esto!). Parece que el criterio tiene sus raíces en Europa. Los mismos criterios (incluir al sector académico) también se utiliza en cámaras provinciales. Algunos opinan a favor y otros en contra, pero a nadie con uso de razón se le ocurriría hacer una marcha en contra del gobierno por este proyecto o decir que están acomodando las cosas para seguir robando o para vivir en una dictadura, esta falacia es solo para imbéciles e ignorantes claramente! (o simples corderitos de Magnetto, quien dirige sus hordas de zombies a la puerta del Congreso para que éste no sesione). Se incorpora además un criterio excluyente que me parece FANTASTICO y que no debería poder OBVIAR, menos en la JUSTICIA! Lo mismo deberían hacer para legisladores y el ejecutivo! Y es el que quedan excluidos como miembros del Consejo aquellos que hayan desempeñados cargos jerárquicos en la dictadura “cívico-militar”. ADHIERO COMPLETAMENTE A ESTO! Otro punto importante es el introducir la mayoría simple y no la mayoría agravada. Se dan razones de expeditividad. Acá se puede sospechar que es para favorecer a algún sector, pero este sector será variable, y al menos es cierto que las cosas marcharan más rápido y agilizará la justicia. Se puede preferir más lentitud y más discusión, no sé, en cualquier caso se puede discutir ese punto, pero no me parece “cualquiera”!! Finalmente se describen cuestiones de implementación menores (creo) y no veo nada “raro”.

En síntesis, no encuentro nada por lo que se puede decir que esto procura llevar el sistema a una dictadura, ni que sea un disparate, ni que justifique una manifestación en contra (cuando seguramente un 99% de los que marchaban o vociferan en contra del proyecto no han leído nada), ni que con esto van a poder robar mejor, ni ninguna cosa del estilo. Lo que sí es claro, y ahí la conveniencia del gobierno, es que esto desarma las trenzas que hoy están armadas y que benefician a los grupos económicos tradicionales. Armaron esa red durante varias dictaduras y ahora claramente no les conviene que esto se desarme (como haría Clarín ahora para controlar el voto de los representantes académicos por ejemplo?? Es difícil imaginar)."
Félix Requejo-

. Todo un ejemplo de debate parlamentario (del que no recuerdo demasiados casos, ninguno bah).

El 4 lo leí rápidamente, no vi nada tendencioso o que pudiera ser manipulado desde el gobierno. Justamente se trata de implementar el acceso abierto a los estamentos de la justicia, a una verdadera democratización, adonde se privilegien los concursos por antecedentes antes que los acomodos por afinidad política, familiar o lo que sea que no sea idoneidad o capacidad. Como si para ser profesor (como ahora) se designaran lso academicos por ser sobrino del profesor anterior en vez de hacer un concurso ABIERTO (de eso se trata lo de acceso igualitario). Yo imagine que ya era así, me parece un disparate que aun no funcione como se propone en el proyecto! Por ejemplo: en el caso de la UNLP el sector no docente tiene sus privilegios, primero lo concursan los familiares de los empleados por ejempo, y si esta desierto entonces se abre el concurso. Eso me parece mal, es como en la justicia, no es abierto, no puede ganar el mejor o más idóneo necesariamente.

Finalmente, el 1, que imagino es el que mas molesta al grupo Clarín, pero no se va a poner a discriminar, volteamos todo junto que es más fácil (porque el mensaje es mas lineal para el adoctrinamiento masivo, Clarín no puede bajar línea induciendo racionalidad claramente, es mejor tratar a la gente como estúpida y mezclar todo). Leo el proyecto y veo que las cosas son así, el proyecto concretamente dice:


¡Linda madera pa' balsa! Los 'Bambis' del mundo unidos para rezar: "La política en sí es corruptora." y, ¡abracadabra!... argentina es dinamarca, y mexico es suecia. Pobres bichos! apenas logran que la ternura empate con la conmiseración. ¿se puede ser tan pelotudo? y, si. Hay que pensar con el corazon, y en la confusión de entrañas; terminar pensando con el culo. Buen provecho

"Ya que me tome el laburo de leerme los proyectos del Ejecutivo (gracias Clarín por brindarme los links!) para debatir con un colega y amigo que no piensa como yo, aprovecho y coloco algo de esos comentarios que ahora me permiten tener una postura sobre el proyecto. Honestamente no estaba seguro de mi opinion y por eso los lei, como para seguir el debate con un poco mas de criterio de los que simplemente repiten que esto lo armo Cristina para seguir robando, porque sino somos, como ciudadanos, aun mas chantas que nuestros representantes que no quieren debatir. No soy abogado y puede haber cuestiones tecnicas que se me escapan (seguro), pero no las politicas, para ese analisis tan tecnico (además del político) están los legisladores. En definitiva, la rapida lectura me sirvio personalmente para identificar la manipulacion desde los medios y poder descartar (segun mi entender y parecer) que esto sea una maniobra politica para aumentar la corrupcion del gobierno, o blanquearla o todas las estupideces que se dicen por ahi.

Primero, se trata de seis proyectos diferentes:
1 - Proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura
2 - Proyecto para crear tres nuevas Cámaras de Casación
3 - Proyecto para regular las medidas cautelares en procesos contra el Estado
4 - Proyecto para garantizar el acceso igualitario a la Justicia y el Ministerio Público Fiscal
5 - Proyecto para transparentar el acceso a las declaraciones juradas de funcionarios
6 - Proyecto para que sea obligatoria la publicación de todos los fallos judiciales en Internet

Comencemos por lo más simple: el 5 y 6 me parece una estupidez oponerse. Cuál sería el motivo? Me encantaría poder conocer los fallos de la justicia, como disponer de las resoluciones del órgano de gobierno de mi Facultad, de la Universidad o del CONICET. Por qué no acceder a los fallos de la justicia de forma sencilla? Por qué no conocer las declaraciones de los funcionarios? Algo así como (otra vez haciendo un paralelismo) no conocer los papers y las citas de mis colegas. Identificarlo como una “manipulación” para tener una justica K, no tiene sentido.

El 2 lo entiendo como una cuestión técnica para dar una diversidad que hoy tienen las cámaras. En la presentación se dan los considerandos, y no veo nada “raro” ahí. No creo que tenga una carga encubierta de discrecionalidad. Se trata simplemente de agregar más cámaras, como si fueran más comisiones del CONICET para evaluar proyectos.

El 3 es muy importante. En los considerandos que se dieron en el discurso yo estaba plenamente de acuerdo de forma cualitativa y sin ser abogado. Luego apareció el CELS cuestionando algunos puntos (que seguramente jamás detectado, como tantos otros que no están profundamente en el tema). Se debatieron, el CELS fue invitado al congreso y se llego a un acuerdo sobre los puntos flojos (según el CELS) del proyecto. Todo un ejemplo de debate parlamentario (del que no recuerd

Sorprendentes argumentaciones las suyas, Abruzo. Ja. Vaya nomás.

Como en todos sus comentarios, Marcela deja clara la ideologia que los motoriza, solo interesa reemplazar los corruptos de otro; por los corruptos propios. Total, ya está acostumbrada a que la empomen los de 'la cámpera' por el dogui y la tiza. Ver quien desenfunda primero, encarnado como el nuevo 'ser nacional'. Lo lamentable, es que esa bandera la hagan flamear mama rochos; que apenas servirian para 'diana'... mientras corren como conejos. Ojalá respire lo suficiente para decir: ¡Hola, Bosnia! Buen provecho

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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