Martín Caparrós

Ser y no ser

Por: | 28 de octubre de 2013

HamletYa pasó todo y no pasó gran cosa. Las Paso habían dicho casi todo lo que debía decirse: ayer lo repetimos. Por eso fue una noche de sufrimiento para muchos, incluidos dos sectores que no suelen sufrir al mismo tiempo.

Por un lado los popes kirchneristas, porque tenían que simular que seguían diciendo lo mismo de siempre: lo que decían cuando sus victorias no eran derrotas contundentes. Así que tuvieron que aparentar euforia y, para eso, quién mejor que el eufórico titulado en la Ucedé. Anoche, por fin, lo dejaron aparecer a Boudou para que se quemara más aún: para hablar de la derrota diciendo que era una victoria, porque su partido se llama Frente para la Victoria –y, según eso, si no ganan no tienen para qué. Es difícil vivir sin para qué. Peor es gobernar sin para qué. Con o sin Jessica Cirio.

Por otro lado –y simultáneamente– sufrían los comentaristas políticos habituales, porque tenían que simular que decían cosas nuevas cuando casi nada de lo que pasó difiere mucho de lo que ya pasó en agosto: tras el ensayo general, el estreno sucedió sin grandes novedades. Pero algunas:

–la apoteosis de Massa: mi intendente ya empieza a decir esas cosas que dicen esas personas: “El que tiene el 2015 en la cabeza es que no tiene nada en la cabeza. Hablar del 2015 es faltarle el respeto a la gente”, dijo solemne anoche, mientras todos sabían que estaba pensando en 2015. Ahora –supongo– vuela por los aires y camina por las paredes, todo al mismo tiempo. Ganó con más distancia que la que nunca podía haber imaginado cuando deshojaba el alcaucil; tiene por delante dos años de masticar clavos tornillos bujías cojinetes. Enjaulado con un animal herido, si llega más o menos vivo a 2015 hasta habría que votarlo por el mérito de sobrevivir. Yo no, por supuesto, pero hay gente a la que le gusta mirar Animal Planet. Y esa gran masa de argentinos amantes de la legalidad y el orden –siempre que puedan evadir impuestos y la policía tire a matar si le parece.

–la gorilización de Macri: llevaba años (in)definiéndose como una especie de peronista que nunca fue peronista, siempre a punto de aliarse con algunos de ellos para armar el grupete que por fin le dé el poder que tanto se merece, y anoche dijo que ese grupete no incluiría a ningún ex-ministro o sea: a ninguno de esos peronistas. Es un dato que aclara y oscurece -y lo deja rezando a la división de todos los demás para ganar en la carrera presidencial que acaba de lanzar: si dos o más se juntan, él se queda sin chances.

–la derrota de Filmus: no es fácil haber sido vencido tantas veces, de tantas formas diferentes, por tantos contricantes tan diversos, y seguir siendo capaz de sonreír. El secretario de Educación de Grosso es un prodigio de educación y buenos modos; lástima que, para mostrarlo, tenga que hacer perder elecciones a su partido con tal frecuencia y regularidad. Mi amigo Pino, agradecido y senador de la Nación. Salud!

–la santidad de Buenos Aires: tan laica que se dice, tan progre, tan moderna, ayer dos tercios de los porteños votaron a un rabino y una beata; cualquier relación con la papización de la sociedad argentina D.F. –después de Francisco– no debe ser mera coincidencia. A menos que se lea: ayer dos tercios de los porteños votaron a dos representantes de la centroderecha más clásico, más conservador –y otro quinto a un patoterito hijo de que mandó a echar a la chica que le hizo la boleta. En total: 88 por ciento de votos por esas tres opciones, ante las que el señor Páez quizá tendría algo que decir.

–la trosquidad de Salta: tan conserva que se dice, tan cristiana, tan tradicionalista, ayer un tercio de los salteños votó al Partido Obrero. Si no fuera sorprendente sería sorprendente. Pero es el punto más alto de una tendencia nacional, con votaciones del diez por ciento en varias provincias, con tres diputados, con un diputado menos en la ciudad de Buenos Aires porque -troscos al fin y al cabo- no pudieron arreglar con Zamora para que se subiera a su bote y no dividiera las aguas. Cualquiera diría que, ahora que el discurso de izquierda del kircherismo se hace más y más increíble –muchachos, ¿cómo tardaron tanto?–, más votos de izquierda van a la izquierda.

–la victoria de pocos: el domingo a la noche había festejos en los búnkers –qué buena la palabra “búnker”–: globos, cumbias, congas, queen y varios kings. Pero no hubo marchas ni fiestas en las calles y a medianoche la nota más leída en clarin.com, el periódico online más leído, era la muerte de Lou Reed: un grande que siempre te mandaba a dar una vuelta por el lado salvaje. Aquí no hubo vueltas por el lado salvaje: miradas educadas a los televisores. Alguien diría que también eso muestra que la relación entre los argentinos y sus políticos está más destruida de lo que puede parecer. Que, anoche, millones votaron contra los que detestaban y, para eso, votaron por los que no detestaban votar; no mucho más que eso.

–la derrota de los amigos de Filmus: ya dijimos, ganaron. O, más bien, ya lo dijeron ellos. Ahora tienen dos años para demostrarlo. Tienen, a favor, el hecho de que unas elecciones donde perdieron por goleada –7 a 3– no cambian la relación de fuerzas en las instituciones que manejan y, sobre todo, en el Congreso. Son los pequeñas delicias de la delegación democrática, que hace que un partido mayoritariamente rechazado por los electores mantenga la representación mayoritaria de esos electores. Y la van a usar, estos dos años: sería lindo de ver, si hubiera forma de evitar salpicaduras. No hay, porque somos el barro.

Y, en definitiva: la sensación de que ya se acabó algo que deberá durar por lo menos dos años todavía. Que después nadie diga que no se la veía venir: la mezcla entre ser y no ser es inflamable.

Hay 135 Comentarios

Me parece de una pobreza extrema el vomito de palabras que aquí precede. Lo cierto es que la derrota política en la Argentina esta en todas sus esquinas urbanas, esta en el hambre y en todos los sin techos, en toda la educación y en gran parte de su historia. En ser un pueblo peronista, osea seguir el modelo de un hombre muerto hace decadas y que solo pretendío algunas conquistas sociales para alimentar la esperanza en nada de la clase trabajadora, un señor amigo de Franco y de las ideas de Musolini y Hitler. Por lo cual... difícil mejorar. Pero indignan-te el comienzo del intento de periodista que habla de derrota a quienes se llevan la mayoría del aparato del estado, pues abra que ser sordo y ciego para que te dejen escribir por dinero en los diarios.

Ahora, queda como única opción: hacer una concertación de izquierda (con algo del centro), donde está UNEN, donde está Binner, donde está el PO. Unificar un espacio que no es tan distante, para disputar en serio el poder, para que de una vez por todas se venza al bipartidismo. Ojalá seamos capaces de concretarlo, hay tiempo y muchos dirigentes capaces, con una militancia que ningún espacio político tiene en este país.

aldo v y víctor heredia, 2 K ejemplares: el Estado les da diploma de Artistas Nacionales y Populares, les abona un abultado cachet y ellos responden en sintonía con el Comando Superior: masturbándose.

No saben nada de nada ni entienden una jota los ModeloKcidas. Los caparroses sólo tienen las entrañas percudidas por el ácido conservador y, se sigue demostrando, son muy pero muy ignorantes. Gracias, así es más divertido.

EL CICLO K LLEGÓ A SU FIN DEFINITIVO. Terminó, no hay más!
Como sucede todos los años desde hace una década...
Marche un largo bostezo para los agoreros.
Y es un caso único: fue tremendamente derrotada y castigada... Ganando el todo el país.

"La santidad de Buenos Aires " sigue multiplicada. Ojalá tuviésemos católicos de la talla del Rabino Bergman, que además, es un amigo de FRANCISCO. ¿Le ha prestado atención cuando habla? Ese es el modelo a seguir para aquellos que aspiran a ser alguien dentro de la Política: saber escuchar,no agredir, tener ideas claras y ponerlas en práctica. Cordiales saludos.

desde 1819, los argentinitos L.T.A.

que capacidad increible que tiene este boludo de no decir absolutamente nada mas que "todos son muy boludos, no como yo que soy re groso porque tengo este mostacho".

En Mendoza el FIT sacó 14%. Metimos un diputado nacional. Elección histórica. Se te olvidó mencionarlo.

"del centroderecha" ??? La palabra "derecha" cambió de género o nos hacemos los gaitas?

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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