Martín Caparrós

PamplinasMundial 23. Tiempo de más

Por: | 03 de julio de 2014

Hace unos días, cuando empezaron los partidos a suerte y verdad, imaginé que el Mundial 2.0 iba a durar hasta el domingo 13. Fue otro error: el “patrón de los octavos”, esos siete partidos tan parecidos en los que un equipo temeroso de otro supuestamente más potente se encerraba atrás y resistía y resistía, no debería sobrevivir; es probable que los partidos de cuartos y semis, entre equipos más o menos equivalentes, se jueguen más abiertos, más ofensivamente francos. Ése sería, si se verifica, el Mundial 3.0.

Es nuestra última esperanza. Hasta ahora hemos visto partidos emotivos pero malos: mayormente malos, con largos lapsos de aburrimiento por avaricia explícita y miedito. Para evitarlo en futuras competencias quiero lanzar una propuesta.

Sus bases están claras: en los ocho partidos de octavos hubo 17 goles; siete (7) se consiguieron en los segundos tiempos, siete (7) en los suplementarios y solamente tres (3) en los primeros tiempos: los tres, en los partidos Brasil-Chile y Colombia-Uruguay, la jornada sudaca. Está claro que, con equipos europeos, los primeros tiempos sobran. O no sobran: son necesarios para desgastar, son la rutina de la gota de agua que, lenta, tonta, va horadando la piedra. Los que sobramos somos nosotros, los telespectadores: puede que esos procesos sean necesarios; son, sin duda, un fastidio.

Dicen que en la televisión el tiempo es oro –o, dicen, es tirano, equiparando metales y opresores. ¿Por qué no postular entonces que esos primeros tiempos se jueguen de entrecasa, sin televisión, sin ese tedio de millones? Se podría incluso aprovechar esa ventana para irradiar maravillosos programas especiales sobre los problemas acuciantes de este mundo, emisiones educativas inteligentísimas, debates deslumbrantes, una película indonesia –y, si acaso, prometer a la amable teleplatea que en la eventualidad, tan improbable, de que alguien se equivoque y haga un gol, un flash lo anunciará al instante y repetirá un mínimo de cuatro (4) veces.

Alguien dirá que es un castigo inmerecido para los equipos sudamericanos, que sí golearon –un poquito– en ese lapso virgen. La audacia, entonces –la justicia–, consistiría en definir que solo se transmitirán los primeros tiempos entre equipos latinos: nos lo habremos ganado. Y quizá, con ese aliciente, con la expectativa de que sus amigos y parientes en casa puedan verlos, los demás se decidan a intentar jugar al fútbol desde el primer minuto.

Hay 8 Comentarios

Más que paremiológico es gerontológico.

Ja! que bestias que son! el nivel intelectual les llega hasta el Mostaza Merlo. A Valdano ya les cuesta un poco entenderlo y cuando alguien hace una breve composición de aspecto paremiológico en la forma cómico-sentimental propio del humorismo: se les termina el mundo.

Menos chispa que Caparrós.
Los conservadores suelen ser poco graciosos.

¡Bambi!... ¿se te desinfló la número cinco? Queréte un poco y cerrá el cotolengo... o pedile a Jorge que te invite a un contrapunto con Yanina Latorre.

Ay Martín.... ¡como se nota que sos bostero! De futbol, ni un ápice. Ni media catáfila....;)

¡Esto me gusta! No deja de ser interesante. El fútbol mundial se ha perfeccionado tanto como un espectáculo, que sus máximas estrellas se comportan como los cantores de un ópera. Todo el teatro está esperando que los tenores Messi, Neymar, James y Robben se decidan a dar el do de pecho. El mejor de todos, el que ha entendido mejor cómo funciona el show y desea otorgarle más dramatismo al espectáculo, lo da únicamente en los minutos finales. Si es posible en tiempo de descuento. Mientras tanto, hasta que esto ocurra, vemos un gran despliegue de figuras secundarias que se desplazan de aquí para allá sin mucho sentido durante (por lo menos) 45 minutos. Algunas de ellas, intentan torpemente dar el do de pecho con la gutural modulación del bajo. En estos casos, la pelota sale desviada cuatro metros arriba del travesaño.

Martin, el blog de ayer fue sublime. El de hoy... que se yo. De que se trata? Donde está el tema? A mi mas que Subiela este blog me hizo acordar a "El Viaje" de Solanas.

Me rompe un poco las bolas cuando Caparrós no puede evitar convertirse en Subiela.

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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