Papeles Perdidos

Libros

¿Qué hubiese dicho Wallander?

Por: Guillermo Altares23/07/2011

Henning_Mankell

Si hay un fenómeno que ha marcado el mundo editorial mundial en los últimos años es el boom de las novelas negras nórdicas. Son países muy diferentes y también son autores muy diferentes; pero tienen características en común, los países y los escritores. Los estados nórdicos han sido siempre un ejemplo de sociedades extremadamente avanzadas: en los derechos de las mujeres o en su capacidad para acoger  refugiados, en su apuesta por la justicia social, sus sistemas de salud... Como ha escrito el periodista Misha Glenny, "Noruega es el único país del mundo que utiliza sus inmensas reservas de petróleo para ayudar a los desposeídos del mundo, el país más admirable". Sin embargo, las novelas negras que producen estos países reflejan una profunda inquietud, un sentimiento extremo de que algo va mal. Los autores más famosos, Henning Mankell y su detective Kurt Wallander y el fallecido Stieg Larsson y su extraño mundo de hackers, periodistas, asesinos, violadores y sádicos de todo pelaje, reflejan en sus libros ese malestar, ese mal que ha aparecido el viernes en el centro de Oslo y en la isla Utoya.

"La pérdida de la inocencia", titulaba esta mañana una de sus piezas la BBC sobre la tragedia noruega. En realidad, los países nórdicos perdieron su inocencia el 28 de febrero de 1986 cuando, a la salida de un cine de Estocolmo, el primer ministro sueco Olof Palme fue asesinado. Ni siquiera llevaba escolta, ni coche oficial. El asesinato, sobre el que siguen quedando demasiados cabos sueltos, conmocionó al mundo. Suecia nunca se recuperó. Utoya, Oslo representan un paso más en la pérdida de la inocencia, en el alejamiento del sentimiento de utopía. Pero muchos de nosotros ya lo habíamos leído, en Larsson o en Mankell, en la historia de aquel muchacho que se disfrazaba de indio y cometía asesinatos (La falsa pista), en los horrores que relataron una y otra vez.

"Escribo en la tradición literaria más antigua, la que utiliza el espejo del delito y del crimen para reflejar la sociedad. ¿De qué hablaban las tragedias griegas sino de crímenes? Cuando me preguntan cuál es la mejor historia criminal, siempre contesto que Macbeth, de Shakespeare", señaló Mankell en una entrevista con este diario. "Son los otros quienes han inventado que Suecia es una utopía. Luchamos contra los mismos problemas que en España o Portugal, con la única excepción de que nosotros nunca hemos tenido una dictadura. En mis libros intento dar una imagen más real de Suecia. Es una de las sociedades más decentes en que se puede vivir", proseguía el autor.

El cansado inspector sueco, que se alimenta de comida basura y de tragarse los malos rollos del mundo, simboliza como nadie la lucha contra las pulsiones oscuras de una sociedad sólo aparentemente perfecta. Una de las cosas que más chocan al lector español cuando se entra por primera vez en la serie Wallander, publicada en España por la editorial Tusquets, es que todo el mundo se habla de tú, de hecho, el traductor tiene que explicarlo en una nota a pie de página. No puede haber un símbolo más potente de hasta qué punto pretender ser una sociedad igualitaria. Pero luego están los malos tratos contra las mujeres o el tráfico de inmigrantes. De hecho, uno de los fenómenos políticos más preocupantes que se han producido en los últimos tiempos en ese rincón nórdico de Europa es el auge de los partidos de ultraderecha. Un personaje como Anders Behring Breivik, de 32 años, el presunto asesino, podría haber aperecido en cualquiera de sus libros.

El islandés Arnaldur Indridason, la noruega Anne Holt (que también fue ministra de Justicia), la pareja Maj Sjöwall y Per Wahlöö que revolucionó la novela negra nórdica en los setenta, el veterano escritor noruego Kjell Askildsen, Asa Larsson y su Aurora boreal, Jens Lapidus con Dinero fácil, son otros autores de la fiebre nórdica. El noruego Jo Nesbo escenificó en su novela Petirrojo (RBA) un atentado en un relato que hablaba también de la ultraderecha. “Bueno, lo interesante es que se mueve por Oslo, una auténtica Gotham City", dijo en una entrevista con este diario sobre su personaje, el detective Harry Hole. "Ya no es la idílica ciudad de los cincuenta, ahora hay muchísimos problemas con las drogas duras, muertes por sobredosis, violencia… Todo el país ha cambiado a peor, incluso tenemos robos tipo Heat, con armas automáticas, en un pueblecito como Stavanger”.

Aunque el mayor éxito lo logró un periodista de investigación, Stieg Larsson, que murió antes de conocer el impacto mundial que iban a tener sus libros. Milenium, tres volúmenes de casi mil páginas cada uno, refleja incluso con más oscuridad que Mankell ese malestar en el paraíso del frío: torturas, magnates siniestros, asesinatos, venganzas nunca olvidadas. Pero Larsson, que como reportero conoció muy de cerca los círculos de la ultraderecha nórdica, describió sobre todo una sociedad que se alejaba lentamente de la utopía para sumergirse en la realidad de un mundo herido y violento. En el fondo, nos cuentan que no existen sociedades perfectas, sólo seres humanos.

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119 Comentarios

Publicado por: Plawn 23/07/2011

La realidad será algo más compleja o difícil de encontrar que lo que exprese Mankell o lo que creamos sobre los nórdicos. No se a que viene, cogido por los pelos. Se apunta el autor a escribir sobre cualquier cosilla que se le ocurra al menor atisbo de que puede, cuando lo cierto es que apenas tiene que ver. Es cómo escribir ficción imaginativa sobre la realidad, en este caso cruel. Mejor no tomárselo en serio y verlo como divertimento de escritor, pero que pena, mejor no publicarlo.

Publicado por: Rosa Mayo Marcuzzi 23/07/2011

Me gustaría que alguna vez se estudiara, y se volcara en forma de ensayo, la influencia geográfica en la forma de vida de una determinada sociedad. No creo que las novelas "negras" lo hayan hecho del todo, tan sólo son un pequeño reflejo, que puede o no aceptarse. Y fundamentalistas insanos hay en todas partes. RMM.

Publicado por: catherine 23/07/2011

este articulo me parece fuera de lugar! Esto no es una novela.

Publicado por: Yol 23/07/2011

Sigo pensando que es una vergüenza que en la portada online de El PAIS, siga apareciendo este artículo vinculado a la noticia de la matanza de Noruega. Estoy siguiendo las noticias del día y sin duda el menú de El PAIS es muy intuitivo para aquel que desee navegar por el diario y echar anclas en otras secciones. Te gustaría a ti que después de un atentando en España, bajo la noticia principal ¿ te vincularan a algo similar?
En fin.. cuánta frivolidad...

Publicado por: Carlos 23/07/2011

Sencillamente el autor del blog, lo que quiere decir, es que los países nórdicos a los que tenemos como ejemplo, tienen un poso que ignoramos. Quizás, y sólo quizás, el comportamiento modélico de los países nórdicos, sea algo tan forzado durante varias generaciones, que de vez en cuando, surjan fundamentalistas que perpetren estas atrocidades. Los libros que salen de tantos escritores nórdicos vienen a atestiguar, más que nada, la preocupación de que quizás todo este "buen rollo" norteño, se acabe y encima, de la peor manera.

Publicado por: lola 23/07/2011

Paradógicamente estoy siguiendo la trilogía milenium por canal + no me parece oportunista las comparaciones literarias con la realidad por que en ellas justamente vemos la sociedad retratada. me quedo con una sociadad altamente tolerante que valora a la persona independientemente de estereotipos de genero y raza que choca con mentes conservadoras que ven en ello una perdida de poder o identidad cultural. para mi la el menaje es que hay que estar alerta con los que quieren terminar con los que defendemos esta vision del mundo más avanzada.

Publicado por: Rodrigo 23/07/2011

Sr Guillermo Altares, vergonzoso este articulo, viaja un poco más, conoce gente noruega y te darás cuentas cuando releas este articulo, de lo inoportuno que es.

Publicado por: rodha 23/07/2011

Lo único que está diciendo el artículo es "En el fondo, nos cuentan que no existen sociedades perfectas, sólo seres humanos". Lo cual no significa, ni que las sociedades de los países nórdicos (que difieren los unos de los otros, pero que tienen bastantes puntos en común), no sean un ejemplo para otros países por la conquista de derechos y de su nivel de vida. Ni que el autor frivolice sobre la tragedia, más bien al contrario. Ni es un artículo ideológico, es más bien un artículo antropológico en el que dice que la perfección no existe por mucho que nos empeñemos. Por eso parece que estamos hablando de artículos diferentes.

Publicado por: Gula 23/07/2011

Interesante tu artículo Guillermo, un punto de vista. Menos mal que no has dicho nada de Ikea y de las galletas suecas si no llaman al embajador Sueco a consultas, ay, perdón, que era Noruega :P

Publicado por: dieta mediterranea 23/07/2011

Veo que la mayoría no habéis entendido el artículo. Cualquiera que haya leido algún libro de Henning Mankel (ya no digo solo la serie de Kurt Wallander) verá que, al menos este autor, vive con una sombra de tristeza, pesimismo, incertidumbre y disgusto acerca de lo que pasa en ese país.
Nosotros lo tenemos idealizado. Los que viven ahí, quizá no tanto.

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