Papeles Perdidos

Babelia en Guadalajara 2011 / Bitácora del forastero

Feriante sin tiroxina

Por: Escritores en Papeles Perdidos04/12/2011

Fil25años

Por Marcos Giralt Torrente

Salí de Madrid hacia Guadalajara resentido y casi alterado por dos acontecimientos recientes: una intervención quirúrgica que me había supuesto la extirpación de mi tiroides derecho y un disgusto del que sólo diré que en un sentido laxo podríamos calificar de laboral y por el que llevaba días sintiéndome injustamente tratado. La ira desatada en la que mi sordo enfado se transformó, de manera imprevista, cuando estaba apunto de tomar el avión en el aeropuerto de Barajas, parece, sin embargo, que fue culpa de mi tiroides, que, incapaz de producir las hormonas necesarias para regular diversas funciones metabólicas de mi organismo, empezó a enviar confusas señales de alarma a todas mis terminales nerviosas. Me recuerdo paseando furioso mientras despachaba por mi móvil las últimas llamadas telefónicas antes de montarme en el avión. Cualquier ligero contratiempo, cualquier roce, cualquier respuesta apresurada de los empleados de la terminal los percibía como una imperdonable agresión; la temperatura corporal se me alteró, se me dilató un ojo (sólo uno) y comenzó a parpadearme por su cuenta, desacompasado del otro. Me asusté y, si bien nadie me había advertido tras la operación que tal cosa podía sucederme mientras mi tiroides no se normalizara, tuve por fortuna la temprana clarividencia de hacer yo mismo la relación causa efecto, y, gracias a un esfuerzo de la voluntad, conseguí sosegarme.

Así llegué a Guadalajara, convaleciente, con una extraña acidez en la lengua y un hormigueo en la nuca como únicos testigos físicos de mi crisis, algo sobreexcitado todavía pero dispuesto a sujetar firmemente las bridas de mi humor, y con una tremenda necesidad de contar lo que me había sucedido. Muchas fueron mis víctimas en los primeros dos días de feria. El escritor Fernando Aramburu, con el que me encontré en una escala en Ciudad de México, mis editores Jorge Herralde y Juan Casamayor, que vinieron a mi encuentro en cuanto supieron de mi llegada, Peter Stamm y su traductor, con los que coincidí en el primer desayuno…. No bien se me acercaba alguien para saludarme o felicitarme, le lanzaba el relato de mi operación y de los extrañísimos efectos que estaba sintiendo. Es evidente que esta omnívora necesidad comunicativa formaba parte del mismo cuadro clínico y, aunque había una zona remota de mi cerebro que lo intuía, yo seguía erre que erre. Se lo conté a Guadalupe Nettel, mientras esperábamos en uno de los salones de la feria el comienzo de la presentación de su último y magnifico libro, se lo conté a sus compatriotas Carmen Boullosa, Jorge Volpi y Antonio Ortuño, se lo conté a los chilenos Arturo Fontaine, ganador del Premio de las Américas, e Isabel Mellado, a los editores Claudio López de Lamadrid y Juan Cerezo, a Eugenia Rico, a Andrés Neuman, a Santiago Roncagliolo y a Ana María Shua, se lo conté a Adam Soboczynski, que conocí en la fiesta de la editorial Tusquects, a la dueña del Gato Verde, un bar de viejos noctámbulos al que fuimos después, a no pocos distribuidores y agentes, así como a prácticamente a todos los periodistas que quisieron entrevistarme; y, si no fuera porque, preso de un ataque de timidez, salté al interior del ascensor en cuanto éste llegó, se lo habría contado a Eduardo Mendoza, que me saludó cuando esperaba en el vestíbulo de un hotel para subir junto a los editores Luis Solano y Ofelia Grande a una fiesta que se celebraba en la azotea. Tan inusitado despliegue comunicativo me ayudó a asimilar mi trastorno y casi a superarlo, a pesar de que sobre la atenta cordialidad de mis interlocutores, de sus empáticos esfuerzos por escuchar y entenderme, también advertí un brillo de incomprensión en su mirada.

Afortunadamente en la mañana del tercer día conseguí callar, cuando ya estaba a punto de hablar demasiado, ante los cándidos alumnos de una escuela técnica a la que me llevaron a disertar sobre el oficio de escritor. Pero lo cierto es que no me sosegué del todo hasta que en los pasillos de la feria y por detrás de los anaqueles de libros empezaron a surgir amigos y recién conocidos que habían sufrido lo mismo. La primera Lolita Bosch, de quien recordaba que había contado sus problemas de tiroides en su librito Japón escrito; luego su amigo Emiliano, a quien le quitaron los dos tiroides y que me dio su tarjeta y me ofreció su ayuda de experto si es que en algún momento la necesitaba, y, por último, el mallorquín Biel Mesquida, que pasó por lo mismo que yo hace un año. Sólo ellos, al referirles mi violento viaje psíquico en el aeropuerto de Barajas, supieron de qué les hablaba. Sólo el relato de sus experiencias tan parecidas me permitió descansar. Su relato y la conciencia repentina de pertenecer desde ya a una secta secreta de supervivientes que deben estar alerta siempre que viajan o que cambia de estación. Al parecer Stevenson y Leonardo da Vinci fueron de los nuestros.

Y entonces, cuando supe que no estaba solo, por fin descansé y pude concentrarme en esta feria maravillosa que se adueña durante dos semanas de la ciudad entera, de los taxis, de los hoteles, de los restaurantes… He conocido escritores que no conocía, me he reencontrado con amigos a los que llevaba tiempo sin ver, he tenido instructivas conversaciones acerca del narco y su incierta solución…, y, sobre todo, cuando mis propias obligaciones me dejaban libre, he asistido como público a cuantos actos he podido y he paseado por entre los stands repletos de volúmenes inmensos de libros, admirado, conmovido por las multitudes respetuosas, reverentes, que lo llenan todo.

 Marcos Giralt Torrente (Madrid, 1968) es autor de la colección de relatos El final del amor (Páginas de Espuma, 2011). Su novela Tiempo de vida (Anagrama, 2010) mereció el último Premio Nacional de Narrativa. 

 Imagen: Feriantes en la FIL (Cortesía FIL / Universidad de Guadalajara)

comentarios 10

10 Comentarios

Publicado por: juan carlos 04/12/2011

Pasión! pasión es lo que se necesita, para ir a una feria literario-comercial, pasión supongo que para vivir sin tiroxina (¿estará la mía bien?), pasión para escuchar atentamente al autor "injustamente tratado", pasión para demandar dedicatorias con pasión, pasión también para leer al autor. Pasión incluso para parecer poco apasionado.
Un saludo, Juan Carlos

Publicado por: Paz 04/12/2011

A pesar de lo que he leído en otros comentarios, a mí me ha parecido una crónica soberbia. El título no engaña: Feriante sin tiroxina.
Y la crónica es de las más sinceras y veraces que he leído sobre la locura que significa un evento literario como la Fe-ria-de-Gua-da-la-ja-ra. ;)

Publicado por: Coach Factory Online 04/12/2011

I read your Coach Factory Onlineand I found it amazing .Your thought process is wonderful. The way you express yourself is awesome.

Publicado por: El de abajo abajo 04/12/2011

Bien dicho, Elena. Yo pensaba que esto iba de literatura, pero es una feria de monstruos, mujeres barbudas, adefesios estrambóticos y faltas de ortografía (como siempre en PP). Me aburro, me voy a la revista de los campeones: hermanocerdo.com

Publicado por: Polux 04/12/2011

A no ser que seas un mutante deberías tener UNA sola glándula tiroides (de aquí LA tiroides, y no EL tiroides) con DOS lóbulos, derecho e izquierdo. Parece ser que te han resecado el lóbulo tiroideo derecho. Medio en broma medio en serio lo digo. Lo siento, es una mierda, condiciona por completo el resto de la salud corporal. Hay mucha gente que tiene problemas de este tipo y es asintomática, siendo así no sé cómo se puede saber si hay nódulos. A mí me hicieron la última ecografía hace 3 años, sin embargo me hacen control hormonal cada año (en realidad voy cada 9-10 meses). No sé si estará bien así.

Publicado por: Elena 04/12/2011

Estimado señor Giralt:

Le admiro mucho como escritor. "París" me pareció sensacional; acabo de terminar "Tiempo de vida" que, a pesar de su evidente exhibicionismo, hay que reconocer que está muy bien escrita, y me conmovió. Estoy a la espera de hacerme con el libro de cuentos que ganó el Ribera dle Duero.

Si embargo... vamos a ver, este escrito, si no me equivoco, se enmarca en Babelia-Guadalajara 2011. Quienes le admiramos como escritor podemos llegar a sentirnos atraídos por fisgar en las intimidades de su historial clínico, pero pedirle eso a quien se acerca a esta bitácora en busca de información y vivencias sobre la Feria de Guadalajara -insisto: Fe-ria-de-Gua-da-la-ja-ra- tal vez suponga demasiado pedir.

Perdone si resulto desagradable, todos tenemos problemas -de índole médico, sí, también- que nos soliviantan. Pero, en serio, le felicito por su talento y su último premio. Si no pensara que es usted un excelente escritor no estaría perdiendo el tiempo escribiendo esta nota. Ni habría perdido el tiempo pichando sobre su crónica de Guadalajara.

Publicado por: Esther 04/12/2011

Muy bonito texto, a pesar del contratiempo de salud. Enhorabuena por su premio. No hay nada peor que viajar malito, así que espero que se mejore pronto.

Publicado por: I CIAR 04/12/2011

Lo descrito es solo comparable a mi episodio que al mes de recibir el tratamiento del yodo radiactivo viaje a USA donde a la entrada salto el chivato de deteccion de radiactividad del guarda de seguridad. Incapaz de identificar el problema con mi situacion, se me explico que se trataba de mi .... Rapidamente me condujeron a un recinto donde al no llevar doc. alguno sobre la ingesta del I-131 del mes anterior, pase un tercer grado hasta que me dejaron proseguir.
Me tronche de risa con la mencion del tic incontrolado del ojo, el hormigueo de las piernas, asi como la subida de peso en cuantico se queda una hipotiroidea. Aun debo esperar mi ultimo analisis para determinar la cantidad de tiroxina que necesitare para llevar una vida normal, aunque debo confesar que mi situacion anterior tampoco era envidiable al tener el corazon a mil, incluso tumbada sin hacer nada.
Verdaderamente somos muchos y espero que no nos falte el humor que con tanto acierto y agilidad describe su articulo.
Gracias por comprender y solidarizarse.

Publicado por: Neuruss 04/12/2011

Hay amigo, como te entiendo!
Hace año y medio me extirparon totalmente la tiroides, no quedo nada, debido a un par de nódulos malignos que me detectaron de casualidad gracias a un chequeo medico.

Como precaución, y para asegurme de que no hayan quedado restos, debo someterme dos veces al año a un rastreo corporal, para lo cual me debo privar totalmente de la levotiroxina hasta quedar bien hipotiroideo.

Te podría contar varias anécdotas de mis sufrimientos...
He sufrido todos los síntomas. Mal humor, debilidad, irritabilidad, depresión, cosquilleos en las extremidades (se duermen) e incluso, una vez en que llegue a estar extremadamente hipotiroideo, tuve casos de paranoia (sentía ruidos en casa, y creía que alguien quería entrar por la fuerza). Incluso, he llegado a acusar a mi mujer de hacerme los cuernos... Patético.
Lo bueno de esto es que, como en realidad jamás fui celoso, esto a mi mujer le levanta la auto estima ;-)

Aunque como tu dices, siempre esta la parte racional activa, que te recuerda que no estas loco, que es un síntoma mas...

En este mismo instante estoy empezando a recuperarme del ultimo rastreo, y ya hace tres días que volví a tomar la t4, progresivamente hasta llegar a mi dosis habitual...

Gracias a Dios dio resultado negativo, y es probable que ahora deba repetirlo solo una vez al año.

Saludos y tranquilo, que lo tuyo no es nada...

Publicado por: Marta 04/12/2011

Muchas veces me pasa lo que ahora mismo... que me gustaría tener la clarividencia o el oficio, o lo que demonios haga falta, para escribir lo que siento así de bien, pero una vez más hay otro que ha escrito todo lo que siento mucho mejor de lo que yo misma seré capaz de hacerlo nunca.

Te daría la bienvenida al mundo de los que vivimos al borde de un ataque de nervios - tiroxina mediante - aunque sólo te la daré al de estamos aquí para lo que necesites porque, efectivamente, el "rollo tiroideo" sólo lo entienden los "expertos" y, lamentablemente para nosotros y nuestro sentir, no hablo de los endocrinos.

Lo dicho, bienvenido.
Paciencia y amigos y, si tienen que ser, que los ataques sean de subidón, que también los hay.

Un saludo.

pd. ya tengo abierta otra ventana para comprarme "Japón Escrito", gracias.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

BABELIA

Sobre este Blog

Papeles perdidos es un cajón de sastre de la cultura y la creación, elaborado por el equipo que hace cada semana Babelia, la revista cultural de EL PAÍS. Es el blog literario de este periódico que busca acercar el universo del libro a sus lectores. Como dijo alguien sobre la cerveza de botella y la de barril, "lo mismo, nomás que diferente".

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal