Papeles Perdidos

Adelanto editorial

Shakespeare de principio a fin

Por: Elisa Silió11/01/2012

  Contested-will3

¿Fue William Shakespeare el autor de las obras de teatro más universales de la historia? James Shapiro, profesor de la Universidad de Columbia y experto en la obra de Shakespeare (1564-1616), considera que sí y se ha propuesto explicar el cuando y el cómo surgieron las dudas sobre su autoría. “Con el tiempo, y por todo tipo de razones, artistas e intelectuales destacados de cualquier profesión se han unido a las filas de los escépticos. No se me ocurren muchas cosas más que puedan unir a Henry James y Malcolm X, a Sigmund Freud y Charlie Chaplin, a Helen Keller y Orson Welles, a Mark Twain y sir Derek Jacobi”, escribe Shapiro en Contested Will: who wrote Shakespeare?, que Gredos pone a la venta mañana bajo el título de Shakespeare, una vida y obra desconocidas y del que Babelia publica en exclusiva sus primeras páginas.

“William Shakespeare escribió el teatro y la poesía que se le atribuyen, opinión que no han hecho vacilar los años de estudio dedicados por mí a este asunto (y al final del libro explicaré con cierto detalle por qué pienso así)”, remarca Shapiro, que ya le dedicó la obra Un año en la vida de William Shakespeare: 1599.

Las suspicacias se remontan a 1785, año en que James Wilmot, un estudioso formado en Oxford y que vivía cerca de la localidad natal del dramaturgo, Stratford–upon-Avon, no consiguió en la comarca indicios de su condición. Su conclusión: las obras habían sido autoría de otro dramaturgo, muy probablemente sir Francis Bacon. Shapiro se pregunta en este libro el por qué después de dos siglos hubo tanta gente que comenzó a debatir. “Hay otro misterio —confundido con este a menudo y fácilmente—que no puedo resolver, a pesar de que sigue obsesionando tanto a lo shakespearianos como a los escépticos: ¿cuál fue la causa de que aquel dramaturgo (quienquiera que imaginemos que fuese, él o ella) resultase un autor tan extraordinario?, se cuestiona, convencido de que muchos estudios anteriores existe “material de archivo no cribado y, en algunos casos, desconocido”.

Tras horas de dedicación al autor de Hamlet, Shapiro concluye que la polémica “ha girado en torno a un puñado de ideas que tienen poco que ver con Shakespeare de manera directa, pero que han alterado profundamente la interpretación y lectura de su vida y sus obras”. Ideas que provenían de debates sobre textos bíblicos, discusiones sobre escritos clásicos o de a la aparición de concepciones sobre el yo autobiográfico. “Por mucho que a los partidarios de uno y otro frente de la controversia les guste imaginarse como pensadores independientes, sus opiniones están fuertemente limitadas por unas pocas ideas vigorosas consolidadas en el siglo XIX”. En 1881 eran 254 los estudios, en 1949 se alcanzaron los 4.500. Un debate que sin duda el sólido libro de Shapiro no conseguirá cerrar.

Descargar PRÓLOGO-SHAKESPEARE


 

comentarios 14

14 Comentarios

Publicado por: El de abajo abajo 11/01/2012

@Taína. Ya se sabe quién fue "el autor de la obra literaria más grande de la literatura universal".

Se llamaba Miguel de Cervantes, no Francis Bacon.

Publicado por: Taína 11/01/2012

Para ALERTA PERMANENTE. A mí, al contrario que a ti, me resulta apasionante la indagación sobre quién pudo ser el autor de la obra literaria más grande de la literatura universal. También me gustaría saber quién fue el autor del "Lazarillo de Tormes", y, asímismo, quién lo fuera del prodigioso poema que glosa las batallas de Ruy Díaz de Vivar. Sin embargo, entiendo muy bien que a otras personas solo les interese la obra misma. En cuanto a tu tajante afirmación de que es imposible que Francis Bacon fuera el autor de la obra shakespiriana, he de decirte que hay una extensísima bibliografía - que incluye libros, aparte de artículos- en la que se sostiene, con ejemplos indiscutibles, que sí fue este el verdadero autor. Y en relación a tu curiosidad por saber cuál es la que considero la mejor obra de
Shakespeare, siento decirte que mi anonimato me obliga a no revelártela. Sí puedo afirmar, en cambio, que estoy muy bien acompañada en mi opinión. Un saludo.

Publicado por: Anavarven 11/01/2012

Ok! muy belo al escritore, dice V. Woolf en el relato A Society, of course, los demás dijimos que Sí, que Shakespeare escribio libros y Shelley y Milton y entoces Poll contestó...sois cultos pero no miembros de la Biblioteca de Lonres.. así es, muy bello su escritore, más - menos es una escenificación ese relato de V. W. belo!

Publicado por: Amalia abandonada 11/01/2012

La semana pasada vi a Shapiro por televisión en el programa de Charlie Rose, por la cadena pública (PBS) aquí en los Estados Unidos. Me pareció un intelectual serio (habló sobre El Rey Lear) pero eso no quita que quiera vender libros y, como todo humano que tenga que pagar la hipoteca, corra directo hacia el banco. Tampoco olvidemos el temido y trágico "publish or perish" que les exigen las universidades norteamericanas a sus docentes doctorales: toda una vergüenza porque los profesores se ven obligados a escribir una pendejada detrás de otra. Además, todos esos libros académicos son fuente de ingreso para las editoriales universitarias.

Publicado por: Alerta Permanente 11/01/2012

Corrijo antes de que alguien se escandalice por el "ha escandalizado" de los eruditos.

Publicado por: Alerta Permanente 11/01/2012

Francis Bacon no fue, voy a decirlo, aunque nadie ni siquiera este erudito me haga ni puto caso, sencillamente porque éste autor carece de la paciencia que Shakespeare demuestra en toda su obra.Bacon es un inglés muy irritable( como buen inglés) y por supuesto de haber sido él, no habría escondido su autoría ni un segundo. Dicho esto, ¿importa mucho a día de hoy quién fue Shakespeare o dejó de ser, si un sabio, un actor o un pobretón que apenas sabía leer? Este debate es harto cansino, estúpido como pocos y para aburrir a un regimiento entero...En el siglo XVI, XVII, había incultos menos estúpidos y con más arranque que cualquier profesor de universidad( o erudito) de hoy en día.De Homero también se han dicho unas cuantas barbaridades( supongo que cuando se han cansado de Shakespeare), y de cualquier obra grande sea esta el Romancero Viejo, el Mío Cid o El Lazarillo de Tormes hay suposiciones para dar y tomar.Menos mal que Cervantes fue un vulgar sirviente, al que no pocos eruditos a escandalizado esa vertiente, porque cualquiera diría que fue él quien inventó la lengua española en un santiamén.¡Qué grandes eran los escritores de antes! Hoy cualquiera escribe un libro y se cree el rey del mambo.El autor de este libro, Shapiro, lo que sí sabe es vender libros, diciendo que "un puñado de ideas que tienen poco que ver con Shakespeare de manera directa"( esto es, las ideas que proporciona su libro) tienen que han "alterado profundamente la interpretación y lectura de su vida y sus obras”.Como si la cuestión de la autoría estuviera resuelta así vengan los tiempos. Por cierto, TAÍNA, que no nos has dicho esa obra mejor de la "pluma" del bardo.

Publicado por: WITNESS 11/01/2012

Decía Hölderling que "el hombre es un dios cuando sueña y un animal cuando piensa". Puesto que todos podemos soñar, ¿por qué los sueños de un mendigo han de ser menos valiosos, menos divinos que los de un aristócrata? No sé si estarán de acuerdo conmigo pero las obras de Shakespeare a menudo me han parecido la plasmación de un mundo onírico en palabras, una suerte de relato soñado que alguien con un don verbal incalculable plasmó sin las restricciones de una realidad mojigata o limitada.

Lo cierto es que no importa demasiado, más allá de las puntillosas precisiones del erudito, si el autor de Hamlet era noble o plebeyo, oxoniense o autodidacta, cortesano o comediante; el hecho es que quien usó el nombre de Shakespeare escribió las obras de Shakespeare, fuera el estragado marido de Anne Hathaway o el seductor de Anne Vavasour. Quienquiera que fuese, pobre o rico, villano o terrateniente, conocedor de la naturaleza humana por experiencia directa o por referencias librescas, soñó despierto con las obras a las que Shakespeare dio filiación.

Pero cabe hacerse una pregunta: si el autor no fuera el comediante William, ¿habría renunciado de forma tan rotunda y drástica a sus sueños?; ¿habría dejado tras de sí los sueños propios sólo para que su nombre no cargara con el sanbenito de pertenecer a un hombre que aspiró a soñar ante los otros? Sólo se me ocurre una razón para tal abandono: que quien no fuera Shakespeare soñara con serlo y que escribiera lo que Shakespeare debiera haber escrito de no ser Shakespeare para así dejar, al fin, de soñar.

Por lo demás, quien escribiera “O, that this too too solid flesh would melt/thaw and resolve itself into a dew!" bien puede que quisiera precisamente eso para ascender a la imortalidad: convertir su demasiado sólida materia en rocío, transparente, efímero, de manera que sus sueños existieran a través de la sustancia y la identidad, más allá de él mismo.
O tal vez, simplemente, William se cansó de soñar a Shakespeare y renunció a los sueños para vivir feliz en espera del anonimato. Que su esperanza resultara vana parecería tan irónico como que quien quisiera esconderse tras William fuera a la postre descubierto.

Publicado por: Yo mismo 11/01/2012

Claro porque no tendrá nada que ver que un catedrático que se ha pasado veinticinco años estudiando la vida y obra de alguien, que puede ser que no haya escrito nada de lo que se le atribuye, igual es “algo parcial”, si le quitan el producto de su trabajo (ya hace el autor referencia en el prólogo del libro a esto). Vamos que le desmontan el chiringuito en menos que canta un gallo. Desde que empecé a ver el tema en 1995 (por simple curiosidad, no soy ningún experto en la materia), lo he seguido con atención y veo más indicios de que no haya escrito nada que de lo contrario (y no me refiero a la película estrenada recientemente al respecto). Ahora bien, quién desmonta toda la industria que ha generado este señor durante siglos. Verdaderamente no tengo nada en contra de Shaquespeare pero siempre me ha fastidiado mucho que –unos carden la lana y otros se lleven la fama-
En cualquier caso la culpa sería del empirista Francis Bacon, pues al parecer fue él mismo quien quiso dar su trabajo y beneficiar a Shaquespeare, por pertenecer a una clase “distinguida” y poco propia de la literatura que más le gustaba hacer. Si hubiera sabido la repercusión que iba a tener su obra, no firmada, quizá hubiera pasado por ese trance.

Publicado por: Juegos virtuales 11/01/2012

Estoy de acuerdo don Cali. Ahora vamos a empezar a plantearnos que él no fue quien escribió todas esas magníficas obras. Sinceramente, una pena, que no se le reconozca el magnífico arte y poder de redacción que poseía.

Publicado por: Chesterfield 11/01/2012

Pereza intelectual de artículo. Aquí parece que todo se escribe como a desgana... ¡Qué medianía! ¡Dedicaros a otra cosa en la que pongáis más pasión!

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

BABELIA

Sobre este Blog

Papeles perdidos es un cajón de sastre de la cultura y la creación, elaborado por el equipo que hace cada semana Babelia, la revista cultural de EL PAÍS. Es el blog literario de este periódico que busca acercar el universo del libro a sus lectores. Como dijo alguien sobre la cerveza de botella y la de barril, "lo mismo, nomás que diferente".

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal