Papeles Perdidos

HISTORIA

Los sioux y las participaciones preferentes

Por: Tereixa Constenla03/04/2012

Ilustración Little Big HornEn 1882 los sioux se dieron de bruces con la técnica de las participaciones preferentes. Un abogado, el hermano de un ministro de Estados Unidos, un  reverendo y un experto en despojos formaban la comisión que acudió ese año a la gran reserva de Dakota (9 millones de hectáreas) para negociar con los indios un reordenamiento de sus emplazamientos. La propuesta consistía en que cada tribu sioux tuviese un asentamiento específico. A cambio, prometía el religioso Hinman, “el gran padre os concederá 25.000 vacas y 1.000 toros”. Ahora bien, los sioux debían firmar previamente una serie de documentos. Dado que ninguno sabía leer, ninguno advirtió que con sus rúbricas renunciaba a más de la tercera parte de la reserva (3,5 millones de hectáreas). O sea, una cesión perpetua de sus ahorros de toda la vida por unas migajas. Ciertas operaciones tienen tal recorrido histórico que merecerían una rama propia en la historiografía. Y las participaciones preferentes, productos financieros cimentados sobre las cesiones perpetuas a entidades bancarias de miles de clientes que confiaron ciegamente sus ahorros a su sucursal de toda la vida a cambio de un interés anual, tienen raíces en la conquista del “salvaje” Oeste. Porque ¿quién en su sano juicio cedería a perpetuidad 3,5 millones de hectáreas a cambio de unas vacas o los ahorros de toda la vida a cambio de una renta anual?

Este episodio de los sioux, uno más entre la vasta lista de agresiones, humillaciones y expolios, que sufrieron tras la llegada masiva de colonos europeos, se recoge en un libro que es ya un clásico: Enterrad mi corazón en Wounded Knee, escrito por Dee Brown. La editorial Turner acaba de reeditar la obra, publicada por vez primera en 1971 y convertida en un best-seller internacional, favorecida por una circunstancia imbatible: por vez primera un historiador daba voz a los nativos. Ellos no solo habían perdido vidas, tierras y cultura, también habían perdido el relato y la historia. Demasiado a menudo las víctimas solo logran imponer su testimonio pasado el fragor de la actualidad.

Turner está mostrando una sensibilidad especial hacia estos episodios históricos del nacimiento de Estados Unidos, tan adulterados por el cine con simplificaciones maniqueas, donde pocas dudas había sobre malos y buenos. El imperio de la luna de agosto, finalista del Pulitzer en 2011, de  S. C. Gwynne, narra la historia de los comanches, la última tribu que resistió al hombre blanco y que accedió a vender sus tierras y cambiar la vida que habían mantenido durante generaciones.

La obra de Dee Brown, fallecido en 2002, reconstruye lo ocurrido en tres décadas esenciales del avance de los colonos y el retroceso de los nativos, entre 1860 (la Larga Marcha de los navajos) y 1890 (la masacre de los sioux en Wounded Knee). “Durante esta época fueron destruidas la cultura y la civilización del indio americano, y en ella nacieron virtualmente los grandes mitos del Oeste: las narraciones de cazadores de pieles, montañeros, pilotos de barcos fluviales, buscadores de oro, jugadores, pistoleros, soldados de caballería, vaqueros, cortesanas, misioneros, maestros de escuela y colonos. Solo en ocasiones llegó a oírse la voz de un indio y entonces, casi sin excepción, tal como fue registrada por la pluma de un blanco”, escribe el autor en el prólogo.  

Toro SentadoNo es un libro alegre, avisa Brown. Se queda corto: es desolador. Y no por la sucesión de horrores que narra, si no por su desesperanza. Porque la lucha, sangrienta como todas las conquistas, es descompensada al estilo de David y Goliat, con final realista. Porque además leemos el libro cuando conocemos de sobra el desenlace. Porque leer los alegatos de un gran jefe sioux, Toro Sentado, cuando conservaba la autoridad moral pero había perdido el poder, induce a la tristeza. Es, en el fondo, el discurso de alguien que después de luchar, huir y refugiarse en Canadá, al otro lado de la frontera, ha decidido tirar la toalla.

 “Si a un hombre se le pierde algo, vuelve sobre sus pasos y lo busca cuidadosamente, pues con seguridad dará con ello; así hacen ahora los indios al pediros que les concedáis las cosas que prometisteis en tiempos pasados. No creo que ello pueda ser razón para que los tratéis como bestias, hecho que ha sido causa de los amargos sentimientos que me embargan (…), el gran padre me dijo que con su perdón se borraban mis deudas pasadas y que su bondad cuidaría de guiar mis pasos futuros; acepté sus palabras y regresé sin temor. Me dijo también que no me apartara de la senda del hombre blanco y yo le aseguré que todos mis esfuerzos se dedicarían a cumplir sus deseos. Me doy cuenta de que mi país ha adquirido mal nombre, y yo quiero que recupere el propio, intachable; así ha sido siempre. A veces, cavilante, me pregunto quién ha sido el que lo ha manchado”.

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14 Comentarios

Publicado por: felizísima fortuna 03/04/2012

"En ausencia de lo sagrado, nada es sagrado. Todo es para la venta"


"Uno no vende la tierra sobre la cual la gente camina"

"La idea que conduce a ser un buen empresario o un buen hombre de negocios es totalmente opuesta a la que lleva a ser un buen ser humano"

"No queremos riqueza. Queremos educar a nuestros hijos correctamente. La riqueza nonos hará bien. No podemos llevarla al otro mundo. No queremos riqueza. Queremos paz... y amor"


"El hombre blanco sabe cómo hacer todo, pero no sabe cómo distribuirlo."

Publicado por: Andros 03/04/2012

jurídicamente valido ??????


Si es así, por culpa de las leyes injustas y jueces que no saben atemperar, pues que deje de ser valido, por orden del pueblo.

Es el problema de que los representantes del grupo representado hacen lo que les da la gana.

Publicado por: Marco 03/04/2012

Imaginen el sentir mexicano, peruano o guaranie (si es que queda alguno) ? A los españoles no les quedaría más que bajar la cabeza...aunque no soltar el botín de 3 siglos de engradecimiento de civilización adozado con plata y minerales del nuevo continente no ? No se pierdan en platicas obscuras elipsoides. Ocúpense de la inmigración actual. Esa ya la tienen encima y a punto de detonar. Ocupense, no se preocupen

Publicado por: Paz 03/04/2012

Las palabras de Toro Sentado me siguen emocionando cada vez que las leo.
Nadie contó la historia mejor.

Publicado por: Juan Ramón 03/04/2012

Suso: ¿eso es lo que hicieron los incas, los aztecas, tus antepasados españoles...? Infórmate mejor sobre la guerra civil del 36.

Publicado por: suso 03/04/2012

En mi país los nativos fueron violados,masacrados y vendidos como esclavos.Sus tierras fueron repartidas entre nobles desterrados de España .Los niños ,mujeres y hombres que quedaron aquí se repartieron como sirvos de las familias conquistadoras.Todo era botín .A los que se volvieron a rebelar se les pasó a cuchillo. Los antepasados se quedaron sin nada,incluyendo la perdida del nombre.Todos pasaron a llamarse con el nombre del amo.Más tarde, se usó este país como almacenamiento de esclavos,que tampoco tenían nombre,ni se les pedía firma,ni se simulaba una negociación,antes de llevarlos definitivamente a la venta.Se les arrancaba de sus aldeas,y se les vendía,eso era todo.Y de eso no hace tanto,casi en la época siux.Con la Guerra Española ,en el 36,se hizo otro tanto con los vencidos.Se les arrebató las posesiones y se repartieron entre las ordas fascistas vencedoras.Es un comportamiendo más normal de lo que parece,aunque ahora pensemos en ello como horrible. Es por eso,que en el Estado Español,muchos muertos no tienen nombre,muchas tumbas no se abren,muchas puertas se cierran al reves,o están boca abajo.A los judios en Alemania se les aplicó la misma ley,y se les quitó no sólo la propiedad, sino hasta el oro de los dientes,ya si nombre.Hay que borrar todo atisbo de iniquidad par disfrutar de la maldad libre de culpa,como todo buen cristiano.Los yankees ,como se comprueba,fueron mucho más justos-usaron la" ley"-pese al brutal genocidio.

Publicado por: sergio garrido 03/04/2012

No interpretas a tu antojo, he puesto claramente que fue para dar legitimidad al tema, no es que sea legítimo. Sino para que sea jurídicamente valido llegado el momento de dar explicaciones, además sobre papel y firmado, no grabado sobre una piedra o contando verbalmente de padres a hijos :) Cuando llegan los momentos de dar cuentas los protagonistas por lo general ya no están en este mundo pero los papeles se conservan, todo lo demás son suposiciones. Engañar también hay que saber hacerlo :)

Publicado por: Jose Luis 03/04/2012

¿Hacer firmar a una persona unos documentos en los que pone algo distinto a lo que le has hecho creer es legitimo?...interesante...

Publicado por: sergio garrido 03/04/2012

Pues al menos los yanquis firmaron unos papeles para dar legitimidad al tema. Engañando y con muchísima letra pequeña pero jurídicamente valido y sobre papel! Habían otros amantes de lo ajeno, por otros lares, que ni firmaron nada, ni preguntaron, ni reconocieron nada después, simplemente lo cogieron y punto.

Publicado por: TFZ 03/04/2012

El redactor hace un comentario / crítica del libro, no le compete ir más allá (es decir, no es una crítica ni mucho menos), pero no está de más aportar una pequeña actualización.
El amargor por los indios se mitiga (no elimina) si se conocen los litigios de distintas naciones indias ganados en el Tribunal Supremo avanzado el s. XX y algunos de ellos aún en curso, como por ejemplo el de la nación sioux, que tiene depositada una suma superior a 570 millones de dólares en el Bureau of Indian Affairs, que no ha aceptado porque sigue reclamando tierras en Black Mountains.

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