Papeles Perdidos

Poesía

Recuerdos de Miguel Hernández

Por: Winston Manrique Sabogal28/03/2013

MiguelhernandezElpais

De El rayo que no cesa
Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.

Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua dulcemente infame
a los pies que idolatro pegada.

Como un nocturno buey de agua y barbecho
que quiere ser critatura idolatrada,
embisto a tus zapatos y a sus alrededores,
y hecho de alfombras y de besos hecho
tu talón que me injuria beso y siembro de flores. (...)

Hoy hace 71 años murió Miguel Hernández, con tan solo 31 años, en la enfermería de la prisión de Alicante. Su condena a muerte durante el franquismo ha llegado a la ONU. Dramaturgo y poeta español que cantó a la vida y a la libertad:

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España. (...)

Cantando espero a la muerte,
que hay de ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

El suyo fue un pensamiento claro frente a la democracia y contra el autoritarismo, la fuerza y la injusticia, la Guerra Civil. Una de las tantas ideas de este poeta de quien en 2010 se conmemoró el centenario de su nacimiento en Orihuela (Alicante). Hernández falleció de tuberculosis el 28 de marzo de 1942 en el Reformatorio de Adultos de Alicante tras haber padecido un calvario de persecusión por parte del franquismo, pues estuvo en varias prisiones por haber defendido la República. (Artículos sobre Miguel Hernández en EL PAÍS)

Un buen momento para rendir homenaje a este gran poeta. Los invito a recordar y compartir algunos de los poemas o versos de Miguel Hernández.

La condena a muerte de Miguel Hernández llega a la ONU.

Toda la información de Miguel Hernández en EL PAÍS.

 

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31 Comentarios

Publicado por: Javier 28/03/2013

Casida del sediento

Arena del desierto
soy, desierto de sed.
Oasis es tu boca
donde no he de beber.

Boca: Oasis abierto
a todas las arenas del desierto.

Húmedo punto en medio
de un mundo abrasador
el de tu cuerpo, el tuyo,
que nunca es de los dos.

Cuerpo: pozo cerrado
a quien la sed y el sol han calcinado.

Publicado por: Antonio Tejada 28/03/2013

Tristes guerras
si no es amor la empresa.


Tristes. Tristes.


Tristes armas
si no son las palabras.


Tristes. Tristes.


Tristes hombres
si no mueren de amores.


Tristes. Tristes.

Publicado por: Rosario Guardeño Sáez 28/03/2013

El poeta del pueblo que por sencillo y noble primero fue querido y escuchado por la derecha, y cuando vieron que sus palabras sencillas justas y con raíces profundas calaban en los oídos de intelectuales a de mas de ser entendido por el pueblo llano y sencillo, entonces molestaba y lo torturaron hasta el extremo de ser encarcelado y privando le de su amor Josefina y también de su hijo hasta morir en la plenitud de la vida.
Yo sueño con un tambor
con unas manos en guantadas,
yo sueño cada mañana
con una enorme guadaña
que va segando tu voz,
las manos cogen los palillos
repican en el tambor
la mañana nunca llega
la guadaña traicionera
dejó la luz apagada
ya no se escucha tu voz.

Te la dedico Miguel, Para ti si me oyes donde estés, y para todas las personas valientes, humildes, sencillas, para los que en estos días están dando el callo alzando la voz para que sepan que el pueblo es voz y nada ni nadie puede privarnos de este don aunque a Victor Jara también lo humillaron hasta ese extremo.

Publicado por: Alfredo 28/03/2013

Debajo de su misma imagen brota
y la porción nacida
impide el nacimiento en cada gota
de la que está enseguida
por venir a la boca de la VIDA.

(Alguna descripción mejor para una gota de agua ?? --- Enorme Miguel)

Publicado por: Nely García 28/03/2013

Nely García.

Mis abarcas desiertas
Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

Miguel Hernández

Publicado por: Maria Galán 28/03/2013

¿Por qué no lleváis dispuesta
contra toda tiranía
una hoz de rebeldía
y un martillo de protesta?

-Miguel Hernández

Publicado por: Juan A Perez-Bermejo 28/03/2013

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.


Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

(...)

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

(...)

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Elegía a Ramón Sijé
MIGUEL HERNANDEZ
El Rayo que no Cesa
10 de Enero. 1936

Publicado por: agaponi 28/03/2013

Ningún rey coronado
tuvo pie,tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.


MIGUEL HERNÁNDEZ. De Miguel Arance
Miguel Hernández, de su dicipulo Miguel Arance.

Publicado por: Belén Mtnez. oliete 28/03/2013

VUELO

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.


Miguel Hernández


Publicado por: Pepe 28/03/2013

Gracias por recordar a este soñador, vigente y más necesario ahora que nunca.

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