Papeles Perdidos

La vuelta al mundo literaria / 11

De Esmirna a Pérgamo: una ruta mítica para Alejandro

Por: EL PAÍS07/08/2013

 Por ROGER SALAS *

Alejandro-magno
En el otoño de 2005 me dieron a leer la novela (o es mejor decir, “las dos novelas”) de Gisbert Haefs (Wachtendonk, 1950) sobre Alejandro Magno para que hiciera una nota introductoria a la venta de los dos tomos (separados) dentro una promoción de este diario (le agradezco el encargo a Jacinto Antón). Me había leído anteriormente alguna novela histórica de Haefs y me habían gustado su erudición y su fantasía (además le tenía ya por el reputado traductor, editor y especialista en Borges y Bioy Casares), pero el volumen de estas novelas que me mandó Jacinto, reunidas en uno solo, imponía por su grosor: ¡1202 páginas de cuerpo bastante chico e interlineado magro! Hoy, por suerte, tenemos el ebook, si es que esta obra ya está en catálogo electrónico, que no lo sé, supongo que sí. La otra compañía que propongo es la biografía de Alejandro Magno de Mary Renault (1971), que no ha perdido concisión y que también empieza retrospectivamente con su muerte en 323 a. C.

Haesf probablemente es en estas obras donde ha ido más lejos en la idea de recorrer una vida mítica, y es por ello que se esmera en la descripción y el paso del héroe por una ruta que, obviamente hoy, no puede ser la de la antigüedad, y es por ello que al principio de sus libros hay unos mapas de cómo debió ser aquello, en la actual Turquía. El reto está en acercarse a un paisaje memorial donde sí sabemos que el propio Alejandro, o sus generales, o sus herederos, marcaron la tierra, diseñaron ciudades, ampliaron caminos y puertos; en otras palabras, siguieron cambiando el mundo.

En un libro como este de Haesf, decir que empieza ya con Alejandro muerto y que termina en el lecho de muerte de Aristóteles, no es destripárselo al lector, sino introducirlo en un todo sinfónico. Al final de la primera parte, Aristóteles hace un sucinto pero agudo retrato del rey:

“-Alejandro era muchos hombres y muchos enigmas. Indeciso, impulsivo, un soñador lúcido. Era transparente como el agua y turbio como el vino más fuerte. Y encantador y cruel, todo de todos y, de todo, más que cualquier otro. Ávido por el botín y generoso. Antes de partir, repartió todos los territorios nuevos y liberados, y, finalmente, Pérdicas le dijo: ‘¿Y tú con qué te quedas?’ Alejandro contestó: ‘Con mis amigos y mi esperanza’. Entonces Pérdicas devolvió los regalos y dijo que él tampoco quería nada más. Alejandro era todo para todos. Digámoslo así: ese día murió el hombre que era hijo y heredero de Filipo, aunque no comprendería esa muerte hasta más tarde. Hasta donde yo sé, la muerte se le anunció por primera vez cuando rechazó la oferta de Darío, que quería entregarle todos los territorios que se extendían al oeste del Eúfrates”.

El autor, sin poder substraerse a su pasión por las intrigas y las tramas negras, las introduce de manera “natural” en este imaginario sobre Alejandro ya que, en lo poco (o mucho, según se mire y se compare) que sabemos del macedonio, estas circunstancias aterradoras estaban a la orden del día, en salones y en alcobas, en público y en privado.

Un factor interesante son las localizaciones, y de ahí el experimento de extender un mapa (actual) sobre otro (más imaginario que antiguo). Empecemos en la costa norte del mar Egeo con Troya, o su resto (en 2014 se ha anunciado la inauguración de un museo que recopilará los expolios a que ha sido sometido este emplazamiento en los tiempos modernos). Piénsese que hace 2000 o 3000 años Troya era la llave entre los dos continentes, algo así como lo que es hoy Estambul. Haesf en sus apéndices aclara que “términos latinos tales como “Grecia” o “Cartago” son impensables en boca de un heleno del siglo IV a. C.” Así Assos se llama hoy Behramkale y allí, además de estar el único templo dórico de Turquía, se sabe que Aristóteles vivió cerca de tres años. Mar abajo está Pérgamo (obviamente, sitio donde se inventó el pergamino), que tenía la segunda biblioteca más importante de la Antigüedad; la tercera casa de los libros era la de Éfeso (lugar que origina la leyenda de que el templo de Artemisa se incendió precisamente el día en que nació Alejandro: hoy queda solamente una columna reconstruida donde anida una cigüeña), y adonde se llegará por la misma ruta tras pasar por Izmir [Esmirna], la cuna de Homero. También a medio camino hacia Bodrum [Halicarnaso], ciudad natal de Herodoto, se pisan dos localizaciones emblemáticas: Mileto y Didim [Didima] con las aún  imponentes subsistencias del templo de Apolo, que fue demolido por los persas en 494 a. C. Después llegaría hasta allí Alejandro Magno para reconstruirlo.

* Alejandro” (Libro I: Unificador de Grecia). Libro II: Conquistador de Asia. Gisbert Haefs. Pocket Edhasa, 2005. Traducción: José Antonio Alemany y Adan Kovacsis.

Alejandro Magno (Biografía). Mary Renault (Edhasa 1991). Traducción. Horacio González Trejo.

 * Roger Salas es autor de Más allá del escenario:el ballet "Muerte de Narciso" de Alicia Alonso

Consulta AQUÍ la serie completa LA VUELTA AL MUNDO LITERARIA.

1- Viaje a la Babilonia de Gilgamesh

2- Vacaciones en la Nueva Zelanda, de Mansfield

3- La implacable Sudáfrica, de Coetzee

4- Canadá: la maqueta del mundo, de Robertson Davies

5- Japón: ¿Te buscas o te pierdes?, con Amélie Nothomb

6- Londres, la adolescencia nos hará libres,  a los ojos de Kureishi

7. El corazón del Brasil de Guimaraes Rosa

8- El Caribe paradisiaco e infernal de Jean Rhys

9- La divina locura de Hungría, de László Krasznahorkai

10- De Pozzuoli a Pasteum. fuentes para Virgilio en trenes de cercanías 

 

comentarios 6

6 Comentarios

Publicado por: Alberto 07/08/2013

Un libro que no arroja nada nuevo sobre Alejandro Magno; obra carente de impulso emocional- ¡ah, divina Yourcena por suerte tenemos tus Memorias de Adriano!- engrosa la larga lista de tópicos y lugares comunes con las que la mal llamada literatura histórica nos satura. El comentario, plagado de cursiladas y erudición a la violeta, no invita a la lectura sino al escape...

Publicado por: Óscar Martínez 07/08/2013

Para un visión diferente, lírica y poderosa de la vida y los días postreros de Alejandro recomiendo "El último cortejo" de Laurent Gaudé. Lo leí hace unos días en apenas unas horas y el recuerdo todavía permanece...

Publicado por: fafaseda 07/08/2013

Η ΜΑΚΕΔΟΝΙΑ ΕΙΝΑΙ ΕΛΛΗΝΙΚΗ

Publicado por: Preste juan 07/08/2013

" Hoy, por suerte, tenemos el ebook, si es que esta obra ya está en catálogo electrónico, que no lo sé, supongo que sí. " Pues no es muy difícil de comprobar, digo yo, ¿O es que este señor escribe desde una cueva? ¿A qué viene este comentario? Se dice si existe la versión electrónica o no, y en caso afirmativo se facilita un enlace. Ya está.

Publicado por: Roger Salas 07/08/2013

Mary Renault no escribiò una sino dos biografias de Alejandro Magno (o si se quiere, dos versiones de una, la mas concisa y divulgada es de 1970-71 y de la que hay dos traducciones diferentes al castellano), ademàs de la trilogia de novelas. En la edicion definitiva de "Juegos funerarios" se quedò fuera mucho material recogido de caracter historico por las exigencias editoriales (no debia sobrepasar un numero determinado de pàginas). Perdonad los acentos estoy en un teclado hereje.

Publicado por: carlos 07/08/2013

que yo sepa Mary renault escribio una trilogia sobre Alejandro,

Fuego en el cuerpo
El muchaco persa
Juegos funerarios

con mucha elegancia y clase, por cierto, de hecho yo al menos la mejor novela historica en mi opinion es la escrita por dos mujeres, Renauls y Yourcenar,
tambien esta muy bein algo de Gore Vidal, peor en mi opinion humilde la mayoria de la novela historica es basura, un bodrio

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