Papeles Perdidos

73ª feria del libro de madrid

¿Quién es el prescriptor cultural en la era digital?

Por: EL PAÍS11/06/2014

image from http://s3.amazonaws.com/hires.aviary.com/k/mr6i2hifk4wxt1dp/14061111/ff5b0774-67d7-429e-943d-e94299b182a6.png
De izq. a dcha: Berna G. Harbour, Vicente L. Mora, Lola Larumbe, Ricardo de Querol, Ana R. Fischer y Eva Orúe (CARLOS ROSILLO)

 

Por ÁNGEL LUIS SUCASAS

Pongamos que hay 20 euros en una cartera. Pongamos que el dueño de esa cartera es un lector. Pongamos que es un lector que busca un libro. Y solo uno. La pregunta es, ante la abrumadora oferta desde los anaqueles, digitales o palpables, ¿quién debe recomendarle qué comprar? O también: ¿En quién confía más? Babelia.com cerró ayer su mesa de debates en la Feria del libro de Madrid con el coloquio: ¿crítico, bloguero, tuitero o librero? ¿Quién es el prescriptor cultural en la era digital? Para ello reunió a representantes de los diferentes sectores de la crítica: Ana Rodríguez Fischer, crítica literaria de Babelia; Lola Larumbe, librera; Vicente Luis Mora, escritor y bloguero, y Eva Orúe, periodista y asesora de comunicación. Todos ellos moderados por Ricardo de Querol, redactor jefe de Babelia. 

Algo ha cambiado en el ambiente porque se advierte que las tensiones entre estos actores del escenario editorial y literario se ha distentido. Por ejemplo en el mea culpa de Luis Mora nada más empezar, recordando al Kafka de América, nada menos: "El gran teatro de Oklahoma del texto. Un teatro al que cualquiera estaba invitado a trabajar como artista. Allí le tocaba a uno representar el papel de su vida real. A la blogosfera le pasa eso. Cualquier persona, sin cambiar, sin aprender, sin hacer un esfuerzo, puede acceder a ella". Desde el otro lado de la balanza, Rodríguez Fischer, crítica de Babelia, se destapó reconociendo que ella también tiene un blog y que considera que "las grandezas y las miserias de la crítica son independientes del medio por el que lleguen".

Claro que también hubo, aparte de piedras contra el propio tejado o cordialidad con el supuesto enemigo, tirones de manta para donde más conviene. La más combativa con lo imprescindible de su papel, refendado por el conjunto de la mesa, fue Lola Larumbe, librera de la Rafael Alberti de Madrid: "Encontrar esa pepita de oro en el marasmo de libros es cada vez más difícil. Quiero pensar que una librería y un librero puede ser ese filtro, y no Amazon". Cabe decir que una de las mayores estrellas de esta feria, el británico Neil Gaiman, confesó a este periódico que la mayor estupidez que estaba cometiendo el mundillo literario era poner en peligro de extinción a los libreros. Eso sí, del enemigo del librero, ese Polifemo llamado Amazon, no tuvo voz en la mesa. 

Volviendo a la crítica, pesan sobre ella varios interrogantes. Por ejemplo, la extensión. ¿Tan breve como un tuit? ¿Tan densa como un artículo académico? ¿Y en dónde es más pertinente cada extensión? No se llegó a un acuerdo. Eva Orúe opinó que los tuits son lo equivalente a las frases de "las fajas de los libros", una recomendación que si la da "alguien de quien te fías y a quien sigues" se convierte en relevante. Tanto Orúe como Mora defendieron que el blog es la panacea del espacio, una página infinita en la que se pueden volcar reflexiones de mayor holgura que los caracteres minuciosamente medidos de un periódico. Rodríguez Fischer les llevó la contraria, pues cree que en el blog y lo digital sigue primando la "lectura rápida" y que el efecto es el mismo que con un suplemento: "Esperas al fin de semana para poder leerte con calma algo más largo que te interesa".

Lo que no cambia en uno y otro medio es el alcance que se persigue. Rodríguez Fischer lo resumió así: "A mí me enseñaron desde muy pequeña que la literatura por adjetivos no existe. No pueden usarse digamos tres adjetivos para la lírica de Garcilaso y luego esos mismos para cualquier otra cosa". Tampoco cambian los intereses espúreos, y todos reconocieron que la mala praxis, la intersección interesada entre el mercado y el crítico, puede darse (y se da) en todos los ámbitos, sea un blog o la web o páginas de un periódico. 

Tras una hora y muchas palabras de debate —suficientes para leerse sin prisas el Aleph de Borges— en el que quedó claro que el "mestizaje" entre estos actores está a la orden del día, lo inefable de la pregunta, ¿De quién se fía el lector?, siguió siendo una piedra filosofal. Sí, hay críticos de referencia en los medios tradicionales y en la red. Sí, un tuit de un Reverte o un Gaiman pueden ser ventas directas. Sí, los clubes de lectores online son un bien a preservar y cultivar. Pero la elección, esos 20 euros en la cartera que van para un solo libro siguen siendo un misterio. Tal vez porque, como explicó Larumbe, "la mitad o más de las ventas parten de una decisión del lector. De alguien formado y con su propio criterio que quiere encontrarse con un libro".

comentarios 16

16 Comentarios

Publicado por: brasi 11/06/2014

Lo cierto es que las tecnicas de ventas se están "mezclando"estamos pasando del prescriptor de corbata del corte ingles al que lo hace desde un blog... pero ya está surgiendo mezclas de esto.

saludos

http://porlajeta.es/mundo-curioso/2-mundo-curioso/2511-13-tips-de-neuromarketing-para-aumentar-ventas.html

Publicado por: Alena collar 11/06/2014

Primero, no voy a "dejar un enlace a mi blog", se trata de comentar el articulo, no de que me comenten a mí.
Segundo: Creo que el lector/a se fía de muchas cosas hoy en día. Coincido con Jesús Zamora en lo patético de ciertas "críticas literarias" de ciertos medios que no son más que publicidad encubierta.
Tercero: Creo que ignorar el fenómeno de los blog y de las web dedicadas a hacer crítica de libros es vivir en la inopia. Hoy el "lector" puede que lea la "reseña del periódico importante", pero sólo va a encontrar los nombres de siempre reseñados por los de siempre. Y la realidad es bastante más plural. Se fía de blog que considera con criterio objetivo, de comentarios en foros literarios, del boca a boca, etc.
Otra cosa es que haya blog y web que se dediquen más que a hacer crítica al aplausómetro de amiguetes o, el caso contrario, al insulto -a veces personal- de los que "no son de mi círculito".
Pero por mucho que a unos y a otros moleste, el lector no es tonto.

Publicado por: Joaquín 11/06/2014

Se tarda mucho en tener un criterio, si es que alguna vez se consigue. Creo que las ventanas para difundir los buenos libros nunca serán suficientes, pero también que es muy difícil encontrar muchos de los blogs de literatura que hay en la red. Con permiso de Ángel, os invito a visitar el mío: despuesdelhipopotamo.com
Un saludo cordial.

Publicado por: Jesus Zamora Bonilla 11/06/2014

La "crítica" literaria de los medios "oficiales" es en su inmensa mayor parte propaganda de los grupos editoriales más o menos directamente relacionados con esos medios, cuando no publicidad poco encubierta. Cada vez son más fiables, como han dicho los compañeros anteriores, las opiniones de los blogs literarios, los algoritmos de recomendación, y el "tuit a tuit" (todos ellos mejorables, por supuesto).

Publicado por: Silvia 11/06/2014

¿Y de los algoritmos de recomendación nadie habla? Cada son más importantes para las empresas y los consumidores.

Publicado por: Miryam Artigas 11/06/2014

Me parece muy interesante el artículo y me habría encantado estar presente en el debate. Como bloggera literaria, no puedo ser muy imparcial en este tema pero si algo saco en claro es que los blogs han sido un reflejo de la evolución de la tecnología (y de nuestra conexión con ella). Sea en papel, sea en un blog, o con un tweet, si tiene la intención de promover la cultura y con ello la lectura... ¡bienvenido sea!
Te dejo un enlace de mi blog. La última entrada que publiqué fue comentando exactamente el papel de los blogs literarios y su implicación a la hora de promover la cultura mediante las colaboraciones con editoriales: http://www.sweetparanoia.com/ ¡Un saludo!

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

BABELIA

Sobre este Blog

Papeles perdidos es un cajón de sastre de la cultura y la creación, elaborado por el equipo que hace cada semana Babelia, la revista cultural de EL PAÍS. Es el blog literario de este periódico que busca acercar el universo del libro a sus lectores. Como dijo alguien sobre la cerveza de botella y la de barril, "lo mismo, nomás que diferente".

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal