La austeridad, arraigada en la política, empeora la tragedia griega

Por: | 02 de febrero de 2012

Varios manifestantes griegos queman una bandera de la UE en Atenas / Foto: France Press

The Washington Post publicaba no hace mucho una desgarradora historia sobre el sufrimiento que se está infligiendo a los griegos de a pie. Adiós a la doctrina de la austeridad expansionista.

Sin embargo, hay algo que no me cuadra. En el artículo, publicado el 10 enero y titulado "En Grecia, temores a que la austeridad esté matando la economía", se debaten las razones por las que se está imponiendo una austeridad tan cruel. "Las potencias europeas, lideradas por Alemania, conservadora en temas fiscales, han estado insistiendo en que Grecia corrija años de mala gestión aprobando rápidamente oleadas de recortes y otras reformas económicas de calado para recuperar la confianza de los inversores y garantizar la integridad del euro. Sostienen que reducir rápidamente el déficit es el preludio esencial  para un futuro sostenible y el consiguiente dolor social es necesario para meterles en la cabeza a los políticos y a la sociedad griegos que esos excesos no deben repetirse jamás".

La mayor parte de eso es correcto, pero no lo de recuperar la confianza de los inversores o, en todo caso, esa no es la cuestión en estos días. Porque está bastante claro que a estas alturas la confianza del inversor es irrecuperable. Los costes de financiación griegos no van a bajar a  niveles asequibles hasta dentro de  mucho tiempo.

De modo que ahora la austeridad no está impulsada por el mercado, sino que es política, la prenda que las entidades crediticias oficiales están exigiendo por mantener el goteo de efectivo. Y la verdad es que en buena parte se trata de un castigo; ya hemos visto una demostración bastante impresionante de que los grandes recortes presupuestarios en una economía deprimida apenas reducen el déficit, porque hunden la economía y con ella la recaudación fiscal.

Verdaderamente no veo cómo puede continuar esto. Pero, dirán ustedes, la alternativa es la suspensión de pagos y un abandono del euro. Bueno, es una hipótesis terrible, pero ¿cómo puede ser peor que lo que está pasando ahora?

Comerciar con alienígenas

The New York Times publicaba un artículo el 9 de enero sobre la fe de Alemania en la austeridad como la respuesta a la depresión: "España, Italia y Grecia están recortando el gasto público porque no tienen otra alternativa. Pero Alemania sigue estando suficientemente sana y podría hacer un favor a sus socios comerciales en apuros y centrarse más en fomentar la demanda y menos en reducir la deuda", escribía el periodista Jack Ewing. "Podría, pero casi con toda certeza no lo hará. Incluso si los legisladores alemanes no hubieran convertido el equilibrio presupuestario en una obligación constitucional hace dos años, el consenso tácito entre los responsables políticos y los economistas es que la austeridad y el crecimiento no son enemigos. Son camaradas".

Es una triste lectura para cualquiera que espere que Europa pueda arreglárselas; es especialmente irritante que los alemanes sigan estando tan comprometidos con la fe en la austeridad expansionista, pese a la exhaustiva desautorización empírica que ha experimentado la idea a lo largo del último año y medio.

Pero los alemanes creen que su propia experiencia demuestra que la austeridad funciona: atravesaron tiempos difíciles hace una década, pero se apretaron el cinturón, y al final todo fue bien.

Aunque no sirva de nada, vale la pena señalar que la experiencia de Alemania solo puede generalizarse a otros países si encontramos, y rápido, algunos alienígenas en el espacio con quien comerciar.

¿Por qué? Porque la clave para los asuntos económicos alemanes esta última década ha sido un cambio verdaderamente radical desde un déficit por cuenta corriente a un superávit. Ahora bien, otros países de Europa podrían emular el pasado de Alemania si la propia Alemania estuviera dispuesta a permitir que se esfume su actual superávit por cuenta corriente. Pero, lógicamente, no lo está. De modo que lo que piden los alemanes es que todo el mundo alcance un superávit por cuenta corriente, igual que ellos, algo que solo será posible si podemos encontrar a alguien o algo que compre nuestras exportaciones.

Sigue siendo increíble comprobar con qué poca sabiduría se gobierna el mundo.

Traducción de News Clips.

Hay 35 Comentarios

Se acuerdan de lo que decía Rajoy y lo hizo varias veces en el Congreso
"El principal problema que tiene España es Usted Sr. Zapatero, cuando Vd. se vaya, volverá la confianza, volverá a moverse la economía y el empleo"
Y ahora qué ?. Pues que le va a pasar lo mismo que a Zapatero
Otra perla de color neoliberal "la economía de una familia es como la de una empresa o la de un Estado, no se puede gastar más de lo que se tiene"
con lo cual -digo yo- podriamos suprimir los bancos ahora mismo
.
No es verdad, son las 3 todas distintas y es el Estado el que ha de actuar en momentos graves. Si no , quién.
Despilfarros : vean Valencia , por no citar Comunidad de Madrid o Ayuntamiento del mismo nombre.
Pero no se apuren este gobierno es de tinte neoliberal, de Guindos no cree en la acción del Estado, lo ha dicho más de una vez
¿Qué pasará con Rajoy?. Lo que le pasó a Zapatero. No podrá frenar la caída en espiral y acabaremos como Grecia sin merecerlo, gracias a los alemanes y a los especuladores en Bolsa

¿Austeridad ó menos despilfarro?. Esta es la cuestión que muchos cínicos y mezquinos intentan confundir a los ciudadanos en un sistema democrático bien consolidado. Si eligimos la primera opción, estaríamos en el bien camino para salir lo antes posible de la crisis. Pero si algunos eligen la segunda para "inventar" guerras, manipular opiniones, especular en bolsas, entronces, estamos ante una crisis política de primera magnitud traducida en polarización de riquezs y sistemas de dominación. La reforma financiera que acometerá el actual gobierno conservador de España va en este camino: Fusiones, monopolio y dominio. El capitalismo no busca capital, porqué lo tiene, lo que busca es más poder para imponer su sistema de esclavitud del siglo XXI. ¡ qué tontería y cursería los pobres que creyeron que son una secta llamada "clase media".

CANSIIIIIIIIIIIIIINNNOOOOOOOOOOO.

Lo mas destacable de su blog es la conclusion de que "con que poca sabiduria se gobierna el mundo".

Eso en espanol castizo se dice "Cuanta estupidez en los gobernantes".

Gabriel, yo tampoco sé de economía, pero sí he entendido una cosa: lo que va mal es la economía PRODUCTIVA, no todo el país. Dicho de otra forma, es mentira que no haya dinero, dinero hay: esos "mercados", de los que todo el mundo habla, no son alienígenas, son gente normal, españoles, que tienen dinero el banco. Y ahora mismo, está más incentivado tener el dinero en el banco (o en bonos alemanes, o en credit default swaps...) que en irse de crucero. Si la gente que tiene dinero, se va de crucero, a lo mejor los que estaban en el paro podrían trabajar en el barco... si no se marean :)

Sr. Krugman. No se si es defecto de traducción, pero la austeridad en sí no genera más crisis. En castellano austeridad es lo contrario que despilfarro. Y de esto último hemos aprendido mucho los españoles. El gasto inversor y con su correspondiente desarrollo previo, no genera crisis. El gasto en cubrir aceras sí. Creo que se refiere a éste último, en cuyo caso si estoy de acuerdo.

A Gabriel: en una familia sus miembros no compran y venden servicios entre si así que no hay que preocuparse en generar "actividad" pero sobre todo porque una familia no tiene su propio banco central. En una familia hay que preocuparse de ahorrar y ganar dinero, poco más. Un país es diferente.

La diferencia querido Gabriel es que no se puede comparar la economia familiar con la macroeconomia de un estado. Si tu estas pelado, no te vas de crucero porque no puedes y si vas con un prestamo pues despues a devolverlo. Si un pais esta estancado por el paro lo que hay que hacer es crear trabajo y para crear trabajo hay que invertir, aumentar el credito para que la empresa privada contrate o la gente empiece su propio negocio. Por supuesto que no defiendo el gastar por gastar, si no el invertir. Y la austeridad y el ahorro mas nos valdria cuando habia vacas gordas en vez de derrochar. Ahi es donde se pierde tu argumento tan simplista, una cosa es invertir, otra gastar, otra consumir y otra derrochar. Nos guste o no ahora, si hay que reducir el deficit pero mas progresivamente al mismo tiempo que se INVIERTE en proyectos a corto, medio y largo plazo. Y Krugman no lo dice por ser Premio Nobel, lo ve todo el mundo, haz numeros y mira quien sigue creciendo y quien sigue estancado.

¿Qué la economía va mal?

¡Pues hay que gastar mas?

Y si lo dice un premio Nobel mucho mejor. Seguro que ese señor tiene un montón de seguidores.

Lo que uno —que no sabe de economía— no acaba de entender es porque esa receta tan buena para los gobiernos, no funciona nada bien en las economías familiares. Vamos, que te quedas en el paro y lo mejor que puedes hacer para mejorar tu economía es salir en un crucero con tu mujer.

Supongo que para llegar a las conclusiones tan anti-intuitivas de Krugman hace falta saber tanta economía como ese señor.

Completamente de acuerdo con usted Sr. Krupman. Pues a cada país, hay que tratarlo con politica particulares, no con el slogan de austeridad con que se está enfrentando la crisis en la EUROZONA, lo cual es un tremendo error. Las politicas deben ser definidas de acuerdo a los niveles de crisi de cada país...

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Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

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