Por qué esta crisis económica no es como las demás

Por: | 29 de junio de 2012

Varias personas me han pedido que responda a un editorial publicado por The Wall Street Journal y escrito por Phil Gramm, ex senador estadounidense por Texas, y Glenn Hubbard, decano de la escuela de negocios de la Universidad de Columbia, acerca de la recuperación de Reagan en contraste con la de Obama y por qué demuestra que la economía de derechas es fantástica.Pero ya había respondido. ¿Cuándo? En febrero de 2008, cuando gente como Hubbard y Gramm negaban que hubiese recesión en absoluto. De hecho, Gramm declaraba en una entrevista publicada en The Washington Times el 9 de julio de 2008 que lo único que padecíamos era una “recesión mental” y que Estados Unidos se había convertido en una “nación de llorones”.

Alan Greenspan, anterior presidente de la Reserva Federal.

Así pues, hace más de cuatro años predije una recuperación muy lenta. ¿Por qué? Porque recesiones como las de 1990-1991, 2001 y 2007-2009 tienen orígenes muy distintos a las de 1974-1975 o la recesión doble de 1979-1982. Las viejas recesiones fueron creadas más o menos deliberadamente por la Reserva Federal mediante una restricción monetaria que pretendía controlar la inflación, lo cual significaba una recuperación en V una vez que la reserva decidiera que habíamos sufrido suficiente y soltara las riendas. Todas las nuevas recesiones han reflejado una extralimitación del sector privado, que es mucho más difícil de compensar.
Fíjense en que aunque pronostiqué una recuperación lenta ya entonces, lo ha sido todavía más de lo que esperaba. Pero no tiene ningún misterio; en aquel momento, ni yo ni nadie sabíamos hasta qué punto había sobrepasado sus límites el sector privado, y tampoco esperaba la austeridad fiscal sin precedentes que ha lastrado tanto la recuperación teniendo en cuenta que nos encontramos en una trampa de liquidez.
Y sí, es frustrante que la crisis económica esté redundando en el beneficio político de algunas personas que se han equivocado absolutamente en todo, mientras que gente como yo, que tal vez no hayamos acertado siempre, hemos acumulado un espléndido historial durante los últimos cinco años.

Letonia y el récord de Romney

No es una conexión que cupiera esperar, pero hay algo ahí.
Ha habido algunos toma y daca por el récord de creación de empleo de Mitt Romney como gobernador de Massachusetts. Lo cierto es que los gobernadores no tienen demasiado impacto en esas cosas pero, por si sirve de algo, la creación de empleo en Massachusetts era nefasta. La respuesta de la campaña de Romney ha consistido en citar el bajo índice de desempleo del estado cuando abandonó el cargo; la respuesta a la respuesta es que obedeció a que alguna gente se había ido del estado.
La movilidad laboral no tiene nada de malo, pero reducir la tasa de paro trasladando a gente a otro lugar no es exactamente una receta para la recuperación nacional.
Lo cual nos lleva a Letonia, donde el desempleo, aun siendo muy alto todavía, ha bajado. Pero esto guarda mucha relación con una enorme caída de la población activa, motivada en gran medida por la emigración.
Insisto: la movilidad laboral no tiene nada de malo, pero si Letonia supuestamente ha de ser un modelo a seguir, trasladar toda Europa a otro lugar de Europa no acaba de parecer una propuesta sostenible.

Traducción de News Clips.

(c) 2012  New York Times.

Hay 78 Comentarios

Esta página se inicia hoy con un "varias personas me han pedido que...". No tengo ni las más remota ídea de como se puede uno poner en contacto con el señor Krugman o con alguien de su entorno, pero por si acaso hay alguién por ahí que si lo sabe y hace algo...

Yo le pediría al citado economista que, con la mayor objetividad posible, emitiera su informe sobre la verdadera importancia que, a corto, medio o largo plazo, van a tener las medidas acordadas ayer por Europa, en relación con la propia Europa y, especialmente, con España.

Y sobre todo, qué pena que Merkel, máxima autoridad de la política económica de España (no, no es un error), no lo leyese tampoco.

Qué pena que Zapatero no leyese a Krugman y se dejase aconsejar por Salgado.

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Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

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