Los muy ricos son mucho más ricos

Por: | 25 de septiembre de 2013

Los estudiosos de la desigualdad esperan ansiosamente las actualizaciones de los datos de Piketty y Saez, en los que los economistas Thomas Piketty y Emmanuel Saez calculan la concentración de la renta en la clase más alta en EE UU basándose en los impuestos sobre la renta. 

Va

La última edición no decepciona: muestra, como cabía esperar, pero era necesario confirmar, que los muy ricos se han recuperado bien de la Gran Recesión, aunque la gran mayoría de estadounidenses siga pasando apuros. De hecho, la súper élite –el 0,01% más rico– obtuvo en realidad unos ingresos más elevados en 2012 que en el punto álgido de la burbuja.

Los nuevos datos también brindan la oportunidad de hacer hincapié en un hecho fundamental que se omite en demasiadas discusiones sobre la desigualdad: no estamos hablando del ascenso de una amplia clase de trabajadores con una alta formación, sino de una diminuta élite. La proporción de las rentas del 10% más rico ha aumentado hasta alcanzar un máximo sin precedentes; pero si piensan que el 10% más rico es un grupo homogéneo no están entendiendo en absoluto la situación.

De las ganancias obtenidas por el 10% más rico, casi ninguna de ellas fueron a parar al grupo entre el 90% y el 95%; de hecho, la mayor parte de las ganancias fueron a parar al 1% más rico. A su vez, el grueso de las ganancias del 1% más rico fue a parar al 0,1% más rico; y el grueso de esas ganancias acabó en el 0,01% más rico. 

De lo que estamos hablando en realidad es del florecimiento de una diminuta élite.

Desigualdad tóxica    

Va

The New York Times publicaba recientemente un fascinante retrato de una sociedad que se está envenenando por la desigualdad extrema. La sociedad en cuestión es, en principio, muy meritocrática. En la práctica, la riqueza heredada y los contactos son tremendamente importantes; los que no nacen en la clase más alta tienen, y saben que tienen, una enorme desventaja. Es más, algunos de los otros costes de la desigualdad son claramente visibles, como por ejemplo, las avalanchas de gastos en los que los menos pudientes se ven obligados a incurrir para intentar no quedarse atrás. 

¿Cuál es la sociedad en cuestión? La Escuela de Negocios de Harvard, en la que los estudiantes que no pueden gastar cantidades ingentes en actos sociales se encuentran, en realidad, en una clase inferior, y, por lo visto, es habitual que se endeuden para mantener las apariencias. 

La cuestión no es que debamos llorar por los estudiantes de clase media de la Escuela de Negocios de Harvard, ya que casi todos ellos siguen teniendo mejores expectativas que la gran mayoría de los estadounidenses. Se trata más bien de que lo que está sucediendo en la escuela es un microcosmos de lo que le está sucediendo a EE UU, y es un excelente ejemplo del daño que puede causar la desigualdad extrema.   

© 2013 The New York Times.

Traducción de News Clips.    

Hay 9 Comentarios

La palabra conforma el pensamiento. ¿No les parece que los indignados no están lo suficientemente indignados? ¿De verdad se expresan como indignados en esta estafa? ¿No será que a los españoles nos falta vocabulario para hacerlo y poner a tanto reverendo pelotudo en su sitio? http://www.elsenorgordo.com/2013/09/en-busca-del-reverendo-pelotudo.html

Y los astutillos de la mala fe divulgan, porque se lo ordenan, que la lucha de clases ha muerto. Lo peor es que los más desasistidos, o son los primeros en creérselo o, como casi siempre ocurrió, carecen de tiempo para dedicarlo a tan 'inútiles' consideraciones. ¡Ah, si regresara algo de lo que fue la prensa, o aquella antigualla a la que llamábamos intelectuales comprometidos!

¿Dónde está el periodismo de investigación que cuente quienes forman parte de esa minoría?

Krugman, tienes tema para rato.

Entonces es posible saber quienes son y denunciarlos, poner nombres y apellidos a la avaricia, al egoísmo y a la ceguera.

Si, es cierto, pero también es cierto que no dura mucho el festín, porque al final la vida dura lo que dura.
Y según se ve, nadie se lleva nada.
Que todo se queda aquí.
Para los que siguen luchando en este valle de lágrimas.
Aprendiendo la lección.
Que vivir no es medrar.
Es aprender.

¿En qué país del mundo no se da la misma tendencia?

Sucede además que el mecanismo a través del cual se produce esa concentración de riqueza no está en la economía real sino en la nominal o financiera

¿Los españoles, condenados a una vida low-cost?

Entra aquí: http://yestheycan.blogspot.com/2013/09/vida-low-cost.html

Esto es lo que se suele decir cuando gobierna la derecha, que los pobres cada vez serán más pobres y los ricos cada vez más ricos http://xurl.es/9ik46

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal