Lo que EE UU no es y no era

Por: | 09 de abril de 2014

He recibido un correo: “Paul, usted es un traidor comunista infrahumano que debería ser deportado. Es una deshonra para los fundadores de EE UU y una afrenta a la Constitución. Los republicanos creen en la protección del dinero de los trabajadores, no de los que viven de las rentas. Todos los trabajadores, ricos y pobres, deberían ser protegidos por igual de los impuestos elevados”.

Recibo al menos uno de estos mensajes cada día. Pero es bastante interesante leer esto justo después de reseñar el libro de Piketty, porque uno de sus argumentos es que la idea moderna de que la redistribución y el “penalizar el éxito” no es estadounidense y es antiestadounidense choca frontalmente con la historia real de nuestro país. Un apartado del libro se titula Confiscatory Taxation of Excess Incomes: An American Invention [La tributación confiscatoria de las rentas excesivas: un invento estadounidense]; Piketty muestra que EE UU en realidad fue pionero en imponer impuestos muy elevados a los ricos:  “Cuando observamos la historia de la fiscalidad progresiva en el siglo XX, resulta sorprendente ver lo muy por delante que iban Gran Bretaña y EE UU, especialmente este último, que inventó el impuesto confiscatorio sobre las rentas y las fortunas “excesivas”.

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¿Por qué era así? Piketty señala que se debió al ideal igualitario, junto con el temor de que se crease una aristocracia hereditaria. Los impuestos elevados, especialmente sobre los patrimonios, vinieron motivados en parte por “el temor de llegar a parecerse a la Vieja Europa”. Entre los que pedían una tributación sobre el patrimonio elevada por razones sociales y políticas se encontraba el gran economista Irving Fisher.
Solo para recalcar el argumento: durante la Era Progresiva, era normal y mucha gente aceptaba apoyar los impuestos elevados a los ricos concretamente para evitar que los ricos se hiciesen más ricos, que es una postura que hoy día pocas personas en la política se atreverían a adoptar.  

Y como las personas que me escriben ilustran tan gráficamente, mucha gente cree actualmente que la redistribución y los impuestos elevados a los ricos se oponen a los ideales estadounidenses, y que, de hecho, son prácticamente comunistas. No tiene ni idea (y no se lo creería) de que la redistribución es, en realidad, tan estadounidense como el pastel de manzana.

Traducción de News Clips.

© 2014 The New York Times.

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Efectivamente. Se pretendió, sin éxito, impedir la formación de dinastías de rentistas que a medida que se consolidaran se dedicarían a tomar el control del poder político. El control del poder político les ha permitido configurar un sistema legal diseñado para su propio beneficio y utilizar el poder de los estados nacionales como medio para perpetuarse en el poder y acrecentar aún más sus beneficios (esto es lo que han estado haciendo los multimillonarios en EEUU y en Europa durante los últimos 40 años). Esto ha sido así con todas las dinastías de todos los imperios que han existido, y esta no es la excepción. La única novedad es que el imperio que detentan las élites de hoy día rebasa los estados nacionales, es el imperio mundial. Da igual el origen de la riqueza (legal o criminal) y la nacionalidad del millonario. Una vez que se ha enriquecido pasa a ser de la familia (si hubieron crímenes de por medio prescriben y quedan en el olvido). Una vez dentro de la familia está claro lo que se tiene que hacer, utilizar todos los medios legales e ilegales a su disposición para contribuir a mantener el "desorden establecido".

La distribución de la renta, solo es posible si se establecen garantías efectivas Universales de independencia económica para todos los seres humanos, de modo que, todos sin discriminación alguna, podamos atender nuestras necesidades esenciales de calidad de vida y sociales, inclusive las comunes por medio de los Estados.

Para limitar la acumulación, la carga de impuestos es ineficiente por los efectos que generan las herencias, entre otros.

Una mejor y efectiva distribución de la renta se puede conseguir, estableciendo tener que renunciar a las herencias u optar a cuanto se posee, según cual sea la opción de inferior valor. Además también, de debiera de establecer la caducidad y renovación del dinero de año en año....

Distribución de la renta para garantizar la igualdad de oportunidades. Pero ni un duro más. De hecho,garantizar "derechos" inventados va en contra de la igualdad de oportunidades. Tanto del que vive de rentas como del que paga impuestos.

Sr. Krugman es usted un buen analista. Le felicito por su respuesta a ese energúmeno que no se entera de la realidad que está viviendo la economía mundial. Todo tiene un límite... está claro que mucha riqueza en pocas manos conduce a la desvergüenza social de la era esclavista.

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Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

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