Gastar demasiado poco es perjudicial

Por: | 15 de mayo de 2014

Allá por 2009, cuando el presidente Obama propuso un plan de gasto para estimular la economía y algunos abogamos por un plan aún mayor, era frecuente oír a gente tanto de la derecha como del centro loco declarar que todo era una estratagema, un intento de colar prioridades liberales bajo la apariencia de un estímulo fiscal.

Greenspan, Bush y Paulson.

Resulta que era absolutamente falso y, en el caso de los derechistas, un ejemplo de proyección. Después de todo, Obama no intentaba vender el aumento continuo del gasto como medidas de estímulo a corto plazo; pero eso era exactamente lo que hacía el presidente George W. Bush cuando propugnaba sus bajadas de impuestos.
Y, además, no habría funcionado. Si acaso, la mejor apuesta en esas situaciones es intentar lo contrario: impulsar propuestas que estimulen la economía al tiempo que se construyen infraestructuras y/o se reduce la desigualdad, y hacer de los aspectos a largo plazo, relacionados con la lucha entre clases, el núcleo de la estrategia de venta.

Puede que esto suene raro. ¿No sería más fácil vender ideas con las que todos salgan ganando, que sean beneficiosas para todo (o casi todo) el mundo? Bueno, eso sería posible si la gente “pillase” de qué va la economía keynesiana. Pero incluso los lectores con una buena formación no suelen entender la idea de que una demanda insuficiente puede perjudicar a la economía en su conjunto (aunque, oye, muchos catedráticos de la Universidad de Chicago tampoco lo pillan). Y no creo que sea por falta de esfuerzos por hacerse entender.

El escollo principal está en la base misma. Da igual cuál sea la política económica y fiscal; la simple idea de que gastar demasiado poco puede ser perjudicial para la economía resulta difícil por naturaleza. Cuando doy conferencias públicas, consigo cierto grado de persuasión (creo) preguntando al público qué ocurre si todo el mundo intenta recortar sus gastos al mismo tiempo, y luego señalando que mis gastos son sus ingresos, y sus gastos, mis ingresos. Pero no creo que esto se le quede grabado a mucha gente. El atractivo del símil de la economía como administración doméstica suele prevalecer.

Mi opinión no se basa exclusivamente en mi instinto. Tenemos algunos puntos de referencia, imperfectos, pero aun así útiles.

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Fijémonos, por ejemplo, en las ventas de libros. ¿Ha existido alguna vez un éxito de ventas gigantesco sobre cómo combatir las recesiones, o incluso sobre el propio crecimiento? No lo creo. Los éxitos de ventas siempre tratan, de un modo u otro, de nosotros contra ellos, ya sea enfrentándonos, compitiendo en un mundo plano, o, actualmente, intentando impedir el ascenso del 1%. Con esto no pretendo desacreditar la última aportación: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, es asombrosamente bueno y merece todos los elogios que está recibiendo. Pero llama la atención que en un momento en el que los mercados de trabajo están profundamente deprimidos, nuestra mayor preocupación sea la desigualdad a largo plazo.

O, en lo que a mí concierne, suelo hacer un seguimiento de los resultados de mis columnas en The New York Times en cuanto a número de correos electrónicos recibidos, y no hay duda de que las que tratan sobre desigualdad obtienen mayor respuesta que las que tratan de la macroeconomía del lado de la demanda.

Esto no significa que debamos dejar de intentar decir la verdad sobre la economía de la depresión (o que yo vaya a hacerlo), pero es una observación interesante, y creo que tiene repercusiones sobre cómo tendrían que hacer las cosas los políticos.

Traducción de News Clips.

© 2014 The New York Times.

Hay 15 Comentarios

Tal como yo, aprendiz de todo y maestro de nada, lo veo.
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¿Es posible el crecimiento equilibrado y sostenido, sin los altibajos a que nos tiene acostumbrados el funcionamiento de la economía?. O quizá ¿nos estamos adentrando en la senda del estancamiento secular?. Esta es la cuestión.
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Las respuestas se bifurcan entre los que se limitan al corto plazo (keynesianos y neoclásicos) y los que se limitan al largo (marxistas y escuela austríaca), sin que, como en la Física, exista por el momento la Teoría Unificada, la que, al mismo tiempo, diera solución a la insuficiencia de demanda a corto y a la creciente desigualdad a largo.

La banca comercial es muy importante, pero creo que su principal propósito debe ser servir como intermediario financiero para hacer empresas y consecuentemente facilitar la creación de empleo en la economía. Las actividades y demás servicios financieros deberían estar supeditados a este propósito fundamental. La especulación bancaria y la corrupción deben eliminarse. Hacer banca de desarrollo es necesario para sacar la economía adelante. La banca no debe ser un fin, sino un medio para hacer empresa y empleo,

Por consiguiente el Partido Republicano no tiene futuro, sino cambia su postura dogmática derivada de acoger la economía clásica y monetarista, que no responde a dos aspectos fundamentales: la realidad evidente de que los recursos no solo son más escasos de lo que se pensaba, más finitos sino además integralmente "colapsantes", y que la tecnología no alcanzará para resolver lo problemas inmediatos de corto y largo plazo, en un mundo globalizado, tales por ejemplo los problemas derivados del cambio climático (decrecimiento y desempleo), la corrupción derivada de falta de regulación; y los derivados del cambio tecnológico - desempleo-concentración de la riqueza; que son y serán problemas inmensos. La mano invisible movida por la avaricia pura, está entretenida en otros lares

(continuación), De manera que la política de austeridad aplicada en España y otros países, dentro de un contexto ultra neoclásico, criticado por el Dr Krugman, vino más bien a perjudicar el crecimiento y ahondar más el desempleo, dado que hizo disminuir la demanda agregada consecuentemente la producción, Se hizo todo lo contrario a lo recimendado por Keynes en caso de desempleo.

El manejo de la economía de un país no es similar al manejo de una empresa y ésto hay que tenerlo muy claro. Ejemplo Los Estados Unidos tiene una relación de deuda (PIB), muy superior a varios países europeos y aún así su tasa de riesgo es cero. Por otra parte si un una empresa despide a la mitad de su planilla que sobra, es posible que la empresa por si misma no sufra quebranto, si ajusta con eficiencia su estructura, pero en cambio, si un país decide recortar la mitad de la planilla de los maestros, y si la economía se encuentra en depresión, tal como ahora, el resultaldo es un colapso, pues dicho despido hace disminuir la demanda agregada de la economía como un todo, así, una serie de empresas se van a la quiebra, generándose una cadena de despidos y quebras sucesivas, que lleva a una situación similar a la depresión del 29.

Krugman mezcla, yo creo que volutariamente y por vanidad intelectual (para tener razón), los efectos del incremento del gasto en situaciones de desocupación por motivos coyunturales y estructurales...Por supuesto, también obvia que en USA y Europa la tasa de crecimiento del gasto público supera en mucho el aumento del capital fijo en manos de la administración pública (más en USA, pues los cachivaches militares no producen nada, en terminos de contribución a la productividad a largo son todo lo contrario que la inversión de redes de datos o telefonía). En fin, que Krugman olvida como siempre la parte de la producción. Pero ocurre que el crecimiento real tiene solo dos patas: el poblacional (aunque ese no aumenta la renta percápita) y el aumento de la productividad. Excepto claro, cuando se trata de recuperar desocupación de sectores que siguen teniendo sentido. Pero el caso de España y el Sur de Europa tiene que ver mucho con sectores sobredimensionados (construcción) y la falta de estrutura suficiente y dimensiones (como para crear suficiente empleo) de sectores nuevos que sustituyan todas las estructuras destruidas por primero la perdida de condicion de sociedad agraria (problema que sigue sin resolverse desde hace varias décadas y resuelto en parte con emigracion y construcción y creacion de estructuras burocráticas en la administración pública) y segundo por la globalización y las nuevas tecnologías.

Lo de que mis gastos son los ingresos de otro no demuestra que gastando más se aumenta la productividad ni que el aumento del gasto aumente la producción...Puede valer puntualmente, en crisis coyunturales, cuando la desocupación es facil de resolver....Pero no cuando lo que hay son problemas estructurales...Además, si el mayor gasto se financia sencillamente creando dinero solo pueden darse tres situaciones: - estamos en una trampa de liquidez y no sirve de nada, incluso empeora la situación, - se crea una inflación de activos (caso de los precios del suelo en Londres) y materias primas - se poduce una inflación de los precios de los bienes de consumo. Por supuesto, hay situaciones mixtas...Pero está claro que por el hecho de que haya más dinero (es lo que ocurre cuando el gasto se financia con déficit) no se va a producir más si no hay una desocupación coyuntural.

Gastar más, llevó a los EEUU y a la UE a déficit fiscales sin precedentes y por tanto a deudas públicas enormes, pero ¿se reactivaron las economías?, NO, después de cinco años, siguen casi sin crecer, y lo peor es que con estados enormes, población "vieja", y la "economía del bienestar", exigirá seguir con el re dimensionamiento para que puedan retomar el crecimiento. Es más con la trampa de la liquidez, es decir con tasas de interés de política inferiores a uno, ha hecho crecer de valor a los activos artificialmente, frente a una amenaza de subir las tasas, las bolsas se cayeron en todo el mundo. Bajar las tasas de interés desde el 2002 (política keynesiana pura, es decir más dinero, crédito, más gasto) lo único que se ha logrado es crear inversiones "falsas", sin tener el ahorro correspondiente, y seguir haciendo lo mismo es una locura. La gente ha entendido que cuando más gasta y toma deuda hoy el Estado, en el futuro tendrá que pagar esta deuda, con más impuestos, y por tanto hoy baja el consumo y la inversión de la gente y las empresas, luego no hay re activación.

La banca comercial es muy importante, pero creo que su principal propósito debe ser servir como intermediario financiero para hacer empresas y consecuentemente facilitar la creación de empleo en la economía. Las actividades y demás servicios financieros deberían estar supeditados a este propósito fundamental. La especulación bancaria y la corrupción deben eliminarse. Hacer banca de desarrollo es fundamental para sacar la economía adelante.

COMO LA PERSISTENCIA DE LA CRISIS ANTE LA ESTRATEGIA DE AUSTERIDAD MUNDIAL LO HA PROBADO, SEÑOR KRUGMAN, LA CUESTION NO ES DE RAZONES, SINO DE INTERESES OLIGARQUICOS

Muchosa autores han escrito sobre la desigualdad su pequeño articulo , algunos entraron en dicho debate cuando la econometría y macroeconomía campaban por si; que si nuevo y útil Harry Johnson ,si bien la relación causa efecto relaciona los mecanismos economicos y es lo que justifica el esfuerzo d modelos graficos tec de muchos profesores años atrás el futuro depara que si la estatica etc es lo que es en economía la dinámica lo es por si igualmente ,el efcto es de un cheque ¡la evidencia empírica de un hecho comprobado con datos ,saltan en los autores anteriores por su apariencia tal vez por la forma que se muestran en su inclusión en datos y procedimientos.Muchos autores lo establecen tal vez sea como el relleno y vaciado en Walras antes de nosotros.

La cesta de la compra en Estados Unidos se encareció de nuevo en abril. Los precios al consumo subieron un 2% en la tasa de inflación anual. El repunte con respecto al ritmo de subida de marzo es de cinco décimas. La tasa subyacente, que es la sigue la Reserva Federal para guiar su política monetaria y excluye los elementos más volátiles, está en el 1,8%. Con ello, sigue por debajo del nivel de tolerancia, pero se nota la presión al alza. Es una tendencia opuesta a la europea, donde el temor es el de la deflación.
No hemos entendido el problema aun.

La Banca a cuestas y la crisis 2008: No hubo regulación y se otorgó el estímulo a sabiendas de lo que iba a pasar, emisión de dinero entregado al gobierno y éste a los bancos que prefieriron no hacer intermediación financiera, sanearon las carteras con dinero público, descontando los documentos basura, Fue el criterio de que eran demasiado grandes para quebrar, de manera que el efecto fue algo así como socializar las pérdidas no así las utilidades de esos bancos, cuyos propietarios y ejecutivos fueron los grandes ganadores en todo escenario, fue un acto muy cuestionable, mientras se incrementaba el gasto gubernamental por este concepto en detrimento de la ciudadanía.

Gastar más es consumir por gusto. Ese aumento en el consumo produce el fortalecimiento de la sobreproducción acelerada que vivimos, con India y China sacando al mercado cantidades inasumibles de baratijas y productos de dudosa calidad y necesidad. Y, así, la economía se renueva pero nuestra esperanza de mantener el planeta habitable se van al traste de forma exponencial.

http://casaquerida.com/2014/05/14/el-valor-y-el-uso-de-la-vida-humana/

A la gente corriente si que nos parece correcto lo de la proporcionalidad en lo tocante a la economía.
Que no sería el cortar ningún grifo, ni abrir en exceso ningún chorro de dineros para inundar el mercado.
Ya que tanto el exceso o el defecto ahogan.
A las clases medias, altas o bajas.
Pero lo de acelerar en proporción reactivando la economía si que tiene sentido, si entendemos que cuando alguien puede cobrar un salario, seguro que podrá el pan y los zapatos, y pagar el colegio, y la gasolina del coche.
Aunque sea sin excesos.
La maquinaria empieza a rodar y a transmitir movimiento al resto de piezas que forman el entramado social.
Y una vez andamos, es cuando se ha de afinar el instrumento para que pite afinado.
Evitando que unos se empachen y tengan diarreas, y que otros se queden a dos velas, varados en la orilla.
Siendo malos todos los excesos.

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Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

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