Enseñanzas del conflicto sobre el programa nuclear de Irán

Por: | 15 de mayo de 2014

Xavier Bohigas, investigador del Centro Delàs de Estudios por la Paz

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                                            Planta de enriquecimiento de uranio en Irán - EFE

El pasado noviembre se anunció que EEUU, Rusia, Francia, Gran Bretaña y Alemania (el llamado G5+1, que incluyen los cinco estados permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) llegaban a un acuerdo con Irán sobre el programa nuclear iraní. El acuerdo se centraba en dos puntos. El primero consistía en acordar un plan fiable con el cual Irán pudiese demostrar la naturaleza pacífica de su programa nuclear y, el segundo trataba de los mecanismos para levantar las sanciones impuestas sobre Irán. En febrero de este año se han iniciado las negociaciones entre Irán y el G5+1 para concretar las acciones que se deben realizar por ambas partes para conseguir los dos objetivos citados. Se ha fijado un periodo de seis meses para conseguirlos.

El proceso para alcanzar los acuerdos será difícil, y no estará exento de grandes tensiones. Además de superar un largo periodo de desconfianzas, intereses contrapuestos y acusaciones mutuas hay que añadir la presión de terceros. Así, Israel y parte de los congresistas de EEUU muestran una oposición frontal a estas negociaciones. Arabia Saudí se muestra recelosa de un acuerdo pacífico entre el G5+1 e Irán, pues podría fortalecer el papel dominante de Irán en la zona. Los opositores a las negociaciones piden el cese completo de las operaciones de enriquecimiento de uranio por parte de Irán. Esta posición sólo puede llevar al fracaso tal y como ha venido sucediendo en los últimos años.

En enero los inspectores de la OIEA confirmaron que Irán había suspendido el enriquecimiento de uranio por encima del 5%, que había empezado a reducir sus reservas de uranio enriquecido al 20% y que había parado los trabajos de construcción del reactor de Arak que debía producir plutonio. Por parte de Occidente, se acordó suspender parcialmente las sanciones dictadas contra Irán, para que éste pueda comerciar con oro, metales preciosos y petróleo, además de otras medidas que permitan algunas transacciones financieras.

El conflicto entre Occidente, liderado por EEUU, e Irán relacionado con el programa nuclear iraní ha sido largo y complejo. Pero podemos sacar unas cuantas enseñanzas, algunas de las cuales pueden parecer obvias, pero aún así deben ser explicitadas. Veamos algunas.

1. La íntima relación entre un programa civil de energía nuclear y uno militar. En la década de los años 60 y 70 del siglo pasado, los movimientos antinucleares denunciaban la relación de la energía nuclear con finalidades civiles con las finalidades militares. El lobby de la industria nuclear civil insistía en que el desarrollo de la energía nuclear civil no tenía ninguna conexión con el uso militar de la energía nuclear. Bien, ahora parece que sí la tiene.

2. El Tratado de No proliferación Nuclear (TNP) reconoce a los estados firmantes la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos. Irán es uno de los estados firmantes del tratado. En este caso, el TNP no ha sido capaz de defender este derecho de uno de sus miembros.

3. Los límites que separan el uso civil del militar de la energía nuclear son demasiado etéreos (o malintencionados). Una de las críticas, por parte de Occidente, sobre el programa nuclear iraní se centraba en el enriquecimiento del uranio por encima del 20%. El combustible de las centrales nucleares para generar energía eléctrica es uranio enriquecido por debajo del 5% y las bombas nucleares utilizan uranio, o plutonio, enriquecido por encima del 90%. Se alegaba que si Irán enriquecía uranio por encima del 20% era una prueba inequívoca que deseaba fabricar una bomba nuclear. Desconocemos las intenciones reales de los gobernantes iraníes, pero el enriquecimiento del uranio por encima del 20% no es prueba suficiente para asegurar que se quiere obtener una bomba nuclear. En la reciente cumbre sobre seguridad nuclear de la Haya, Japón ha anunciado que enviará a EEUU 200 kg de uranio y 300 kg de plutonio enriquecidos suficientemente para fabricar una bomba nuclear. Sorprende (o no) que saltasen las alarmas cuando se supo que Irán enriquecía uranio por encima del 20% y no fuera así cuando Japón enriqueció uranio con una riqueza suficiente para ser usado en una bomba.

4. La hipocresía en las acciones para resolver un conflicto. Baste un ejemplo. En 2010, Irán, Brasil y Turquía llegaban a un acuerdo sobre combustible nuclear. Según este acuerdo, Irán enviaría a Turquía uranio enriquecido al 3,5% y posteriormente la OIEA facilitaría a Irán uranio enriquecido al 20% para abastecer un reactor de investigación. Hillary Clinton, en aquel momento secretaria de estado de EEUU, acusó a Brasil de ayudar a que Irán ganase tiempo y hacer el mundo más peligroso. Pues bien, las condiciones del acuerdo eran similares a las que pidió EEUU en noviembre de 2009.

5. El desvío de la atención para ocultar un gran problema de fondo. La comunidad occidental ha manifestado ampliamente el temor a que Irán se convierta en estado nuclearmente armado. Evidentemente el aumento de estados nucleares aumentaría la inseguridad y el peligro sobre la población. Pero, si realmente la comunidad occidental estuviese preocupada por la seguridad y el bienestar de la población mundial, ¿por qué los estados nucleares no empiezan con un programa de reducción del propio armamento nuclear? Actualmente existen 17.000 armas nucleares, más del 90% en manos de EEUU y Rusia. Los arsenales nucleares están extraordinariamente sobredimensionados. En el caso de una guerra entre dos estados nucleares, cada estado podría arrasar varias veces el estado atacante. Con la explosión de únicamente cien bombas se produciría un cambio climático que afectaría la producción agrícola y llevaría a más de 2.000 millones de personas a una hambruna severa. La posesión de las armas nucleares es un problema de una gran envergadura que pide urgentemente una solución. Los tratados de reducción no son suficientes para resolver el problema. La única solución para atajar el riesgo de una explosión nuclear es la eliminación y prohibición total del armamento nuclear.

La conclusión positiva de este proceso es que, a pesar de todo, finalmente se haya conseguido iniciar unas conversaciones dirigidas a alcanzar un acuerdo. Las amenazas de una intervención militar por parte de EEUU hacían presagiar que el conflicto del programa iraní acabaría en una guerra. La guerra solo produce sufrimiento a la población y difícilmente resuelve un conflicto. La resolución de conflictos debe basarse en la negociación política, no en la fuerza militar.

Y para acabar, todas las intervenciones militares tienen unos efectos colaterales. Las intervenciones pacíficas quizás también los tengan. En este caso, si Irán deja de ser percibido como una amenaza para Occidente, está claro que el escudo antimisiles de Rota deja de estar justificado;  se debería desmantelar. Sería un buen efecto colateral. Pero, ¿sucederá o aparecerá otro enemigo con el que justificar su existencia?

Hay 2 Comentarios

Buen artículo. Yo pensaba, leyendo el titular, que este artículo sería uno más de El País, donde prevalece la crítica a gobiernos el mundo Occidental considera "terroristas", verdades no incluídas.
Por ejemplo, en el caso de Ucrania, la verdad expresada por Putin, nadie o casi nadie la menciona, pues el interés de los EE UU, Europa no es la verdad, sino una propaganda política pagada.
Y cuál es esa verdad? Pues que el gobierno elegido democráticamente de Yanucovich fué depuesto por la CIA y sus perros falderos de siempre y en este caso solo y muchos cómo este, la verdad no importa.
Y lo peor del caso es que una vez el gobierno elegido democráticamente es depuesto, los que defienden el gobierno depuesto son tíldados de terroristas. En otras palabras, ésto no es más que un ensayo en hipocresía al ultimo grado.
Lo mismo pasa con Iran. Cuándo los Judíos estaban bien ocupados produciendo su arsenal nuclear, el mundo Occidental por ellos comprado, no veía, no oía, no quería entender lo que ellos, los Judíos se traían entre manos.
Entre en escena Iran, cuyo gobierno fué depuesto por los consabidos Criminales En Acción, la CIA, y quiere tener una manera de defenderse de sus enemigos mortales, los Judíos, aún si Iran compra un candelabro grande para sus necesidades energéticas, los comprados soplan, resoplan bregando a apagar el candelabro.
Uno esperaba esta forma de propaganda política pagada al ultimo grado, cuyo máximo exponente fueron los Nazis, viniera de ellos, pero de países que se autoproclaman democráticos y para añadir sal a la herida, también dizque Cristianos tiene que ser lo último an guarachas, o en otros términos, el Everest de hipocresía.
Gracias a Dios que no todo está perdido en El País y que todavía hay ojos imparciales que ven las cosas cómo son, cómo en este artículo y no cómo los gobiernos criminales quieren que veamos. Iran también tiene derecho a defenderse de sus enemigos. Esto es tan esperado y "perogrullado" cómo la profesión más Antigua en el mundo: La prostitución.

Está claro que cuando la crisis empiece a afectar a los más poderosos económicamente esto puede provocar un desenlance terrorífico: muertes mucho sufrimiento hambrunas enfermedades para que los que sobrevivan tengan que volver a empezar.
Estoy a favor de que se controlen los porcentajes que exigen de seguridad en las nucleares y que no suban de lo permitido para evitar que lleguen a hacer una desgracia incalculable sobre las vidas humanas otra vez.
Y si se las tienen que cerrar por incumplimiento o porque corran peligro por falta de mantenimiento o porque estén en mal estado que les obliguen a cerrarlas.
Si todas estas normas de seguridad no se cumplen y quieren poner en peligro la evolución y la supervivencia de millones de personas y de nuestro planeta Tierra la respuesta a estos dirigentes políticos que no las quieran cumplir o países que indirectamente también colaboren con estos sujetos deberÍa ser: JUSTICIA y sería muy importante que se vaya pensando en que justicia deberá ser.

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Paz, en construcción

Sobre el blog

Un espacio de reflexión y debate sobre la necesidad de generar condiciones de paz en un mundo azotado por la violencia y la injusticia. El blog será coral, nutrido por colaboraciones de varias personas vinculadas a los centros de investigación, ONG y movimientos sociales por la paz de todo el Estado. También contará con alguna colaboración puntual de voces internacionales.

Sobre los autores

Jordi Armadans Jordi Armadans Politólogo, periodista y analista en temas de seguridad, conflictos, militarismo, desarme y cultura de paz. Director FundiPau (Fundació per la Pau), miembro de la Campaña Armas Bajo Control y miembro de la Junta Directiva de AIPAZ.

Jordi CalvoJordi Calvo Economista, analista e investigador sobre economía de defensa, militarismo, paz y desarme. Investigador del Centro Delàs de Estudios por la Paz (Justícia i Pau) y miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana d’ONG y del International Peace Bureau (IPB).

Josep Maria RoyoJosep Maria Royo Politólogo, analista e investigador sobre conflictos y construcción de paz de la Escola de Cultura de Pau de la UAB. Miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana d’ONG.

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