Videojuegos y violencia

Por: | 30 de abril de 2015

Eduardo Salvador - Investigador del Centro Delàs de Estudios por la Paz

S1.reutersmedia.net

                              Joven comprando el videojouego Grand Theft Auto Five/Reuters

No solemos ser conscientes del negocio montado detrás de una cultura de la violencia. Nos parece impensable que haya empresas a quienes les beneficien más allá del lucro el que nos divirtamos viendo muertos, guerras o asesinos en serie. En el pasado, había quien leía « El caso » y la gente se sorprendía al saberlo. Actualmente, ya no. Ha llegado a ser normal ver programas de asesinos en serie, no parece raro. Desgraciadamente sigue sin ser raro que veamos videojuegos en donde se juega a perseguir y noquear a mujeres por la calle, o a ser asesinos urbanos escojer diferentes armas para matar a cualquiera que se nos aparezca por delante, sea el camarero, el pedigüeño, –que pide que no le maten–  o cualquier mujer que se interponga en nuestro camino. Sí, lo virtual nos da un poder absoluto pero ¿es este poder inocuo?

Es más, en videojuegos como Grand Theft Auto, cuya venta está prohibida en Australia,  y que ha sido el cuarto más vendido en EEUU, con ventas anuales de más de mil millones de dólares encontramos una compilación brutal y divertida de asesinatos « funny/brutal kill compilation » donde el jugador conduce un coche y recoge prostitutas en la calle. Para aumentar puntos las mata atropellándolas y pisoteándolas después de tener sexo con ellas. Pero aun más puntos da cuando las ametralla mientras se ve con creciente claridad cómo se va moviendo el cuerpo al recibir una  retahíla de balazos del virtual fusil de repetición de última generación.

No nos engañemos, la violencia vende mucho y cada vez más. Así devenimos no sólo fieles compradores sino diseminadores con nuestros amigos de una cultura que se recrea y banaliza riendo del matar, disfrutando del morbo del todo vale y el si me frenas eres un carca pues no hago daño a nadie. Tan solo la industria del videojuego nos muestra en los EEUU un aumento de su producción del 22% en 2013. De este un 31,9% corresponde a videojuegos de guerra, esto es 5,4 mil millones de dólares. Un aumento de ventas que en contextos de crisis o de bajo crecimiento económico arroja datos simplemente espectaculares.

Pero, ¿qué nos está pasando para que necesitemos más y más violencia para pasarlo bien?. Cada vez más estudios demuestran patrones de adicción similares al refuerzo ocasionado por drogas con videojuegos o internet. Son números los expertos que correlacionan el uso de videojuegos violentos con cambios de conducta dependiendo  de la predisposición de cada persona. Hace años, en Alemania se planteó restringir el acceso a esos juegos para niños. Además, en este país, ya existen foros para superar el síndrome de abstinencia a los videojuegos. En EEUU también encontramos defensores del videojuego de acción como método de formación psicológica para educar la atención. No es descabellado pensar que la poderosa industria del juego así como posibles industriales del complejo militar pueda estar financiando estudios que peligrosamente loen los beneficios de la violencia virtual. Nadie dijo que la ciencia o la tecnología se deba a la ética.

Entre adolescentes, sea por depresión, escapismo, o por otras razones, los videojuegos resultan uno de los mejores entretenimientos. En el caso de los videojuegos de acción (eufemismo de videojuegos de guerra) se nos está además adiestrando en el uso de armas letales de diversos tipo que son de última generación, como los aviones no tripulados o drones. Y, para colmo, los jefes que aparecen en el juego instan a matar como si fueran voces del inconsciente justificando las matanzas en defensa de los valores democráticos y la lucha contra el mal. Así, el asesino deviene algo así como un héroe  defensor de una causa mostrada como necesaria e irrefutable. ¿A quién le importa ya la necesidad o no de guerras? O de reflexionar si nos están manipulando… lo que cuenta es abocar la psique necesitada de descargar adrenalina para desconectar o para salirse de un dia a día deprimente. Y, así, cual droga aparentemente blanda, entramos en un flujo de energía inerte en donde nos transformamos en lo que tal vez algún día querríamos ser en la calle. Si además salimos de la pantalla a la calle con ese imaginario, podemos ya copiar modelos y referentes en donde nos antieducan nuestro inconsciente y replicamos esos imaginarios violentos con nuestros compañeros de clase o en la calle.  Y, aunque demostrar causalidad es difícil, el Grand Theft Auto ya ha sido citado como inspiración en varias ocasiones por perpetradores de asesinatos en casos registrados en los EEUU y en Tailandia.

De esta forma, tomando los valores de forma acrítica suponiendo que nos estamos emancipando y siendo « libres » en realidad solo estamos sucumbiendo de forma adicta y ciega a la necesidad creada por los maestros del marketing del videojuego. Y es que una cosa es la ilusión de un nuevo juego, y otra es que nos pasemos más de 4 horas diarias jugando volviéndonos irritables si no podemos jugar. Si además dejamos de lado a amigos, familia , responsabilidades y abandonamos la higiene personal o dormimos mal, sumamos peligrosamente puntos para devenir adictos. Si eso dura de tres a seis meses, según el especialista clínico Fraser de Nueva York, dichos signos  determinantes de adicción  requerirían acciones de apoyo psicológico.

Por otro lado, está demostrado que uno de los lugares de reclutamiento de pilotos de drones son las espacios y concursos de expertos videojugadores de acción. De hecho, ya esta estudiado que estos jugadores desarrollan un fenómeno de desensibilización, una forma de pérdida de empatía debida al uso de esos juegos que les facilitará actuar sin remordimientos en casos reales de acción. Dichos juegos son formación ya habitual en los cuadros de las fuerzas armadas de los EEUU.  Como reconoce un comandante de pilotos de drones : con los drones y sus sistemas de simulación y control a distancia es muy fácil confundir la realidad con la ficción. Así, el negocio de los videojuegos acaba resultando una formación previa interesante para los que deseen engrosar filas militares en un futuro.


Afortunadamente tenemos salida ante todo este caos. Sólo hace falta que tomemos conciencia de toda esta cultura del sadismo y del falso entretenimiento. Y comencemos a desarrollar conciencia de la necesidad de trabajar por una cultura de paz. Formas diversas de control o filtro parental de internet o videojuegos sobre todo violentos puede ser una salida al todo vale de internet. La violencia y el odio es aprendido, y por tanto se puede desaprender. Dediquémonos mejor a aprender a  desarrollar actitudes y valores con sentido crítico.  Otra manera de jugar es posible, y no pasa por jugar a matar.. pues a este paso la búsqueda de morbo insaciable y adictivo puede hacer que la diversión sea ya ejercer cualquier tipo de violencia –virtual– a figuras con caras reales de nuestros vecinos, amigos o familiares.

Hay 42 Comentarios

Me encanta el Super Mario y no voy por ahí matando tortugas...

Bueno, dicha la gracieta de turno diré que en otros medios audivisuales si que hay violencia mucho, pero mucho más explícita que en cualquier videojuego y además con personas reales, que eso sí puede crear empatía.

A mí me han impresionado mucho más a lo largo de mi vida cosas que he visto en una película, una serie o cosas que pasan en la vida real por desgracia y, sin embargo, no recuerdo nada relacionado con los videojuegos que haya dejado una huella de ese tipo en mí y en nadie que conozca que haya jugado a videojuegos.

Por cierto en GTA todos los actos tienen consecuencias. Si cometes violencia la policía enseguida se lanza a por tí y cuánta más cometes más te persiguen y acabas muerto.

Ahora haga esta prueba:

Pon a un preadolescente a jugar GTA y déjele que haga el tonto un rato.

Pon a un preadolescente a ver un capítulo en concreto de alguna serie con altas dosis de violencia como, por ejemplo, Juego de Tronos.

Pregúntele después que le ha impactado más.

Por cierto, los videojuegos tienen recomendación de edad, al igual que todos los contenidos que van dirigiso para adultos que se emiten en las cadenas de televisión del grupo audiovisual al que pertenece este periódico en el que usted escribe.

A ver cuando alguno de ustedes le echan la culpa de comportamientos violentos a alguien por consumir toda la ciolencia que emiten en televisión por ejemplo pero claro......perro no come perro.

Sin ánimo de ofender, pero este artículo es una oleada de desconocimiento brutal del mundo de los videojuegos, tirando de esteorotipos y repitiendo frases manidas.
Pero por otro lado, que se puede esperar, viendo el nivel que hay en gran parte de los medios de comunicación.

Los videojuegos no son un ocio exclusivo de niños. Hay mucha gente adulta que juega videojuegos. Pero en lo referente a los chavales, los padres deben saber educarlos. Yo no dejaría que mi hijo de 10 años jugase al GTA, pero tampoco le dejaría que viese Los Mercenarios, que soltase insultos en un campo de fútbol o que viese Sálvame. Pero parece que esas cosas se pueden ver aún teniendo 3 años.

Por otro lado, hay mucho hipócrita suelto, ¿eh? Porque hoy en dia casi todo el mundo ha jugado a algún videojuego alguna vez. Pero parece que si juegas al chorrijuego de turno, llámese Candy Crush, Angry Birds, Farmville... en el iPad, el móvil o en el Facebook, eres 'normal'.
Pero si juegas al juego que sea en una PS4 o una Xbox One, eres un rarete.

En fin. Por último, decir que como en el mundo del cine o el de la música, hay muchas obras diferentes, y en el mundo del videojuego hay obras más comerciales como indies, y existen obras maestras y grandes experiencias en este mundo, como las hay en el cine, la literatura o la música.

No entiendo que El Pais, perteneciendo al grupo Prisa, empresa dueña de Meristation, lance piedras sobre su propio tejado de esta forma. Es como si El Vaticano fuera socio mayoritario de una empresa de preservativos,.. OH WAIT!

Horrible artículo escrito desde el desconocimiento y la intolerancia, ahora si lo que se busca es la polémica para ganar visitas... pues me da que tampoco compensa comparada a la mala imagen que deja el artículo acerca de la persona que lo ha escrito.

Su artículo es como si un magufo escribiese que hay que cerrar el CERN porque puede crear un agujero que destruirá la Tierra. Documéntese y no escriba a base de prejuicios y cosas que ha oído por ahí, o mejor, haga caso de esa cita popular que dice: Manolete, Manolete, si no sabes torear, 'pá' que te metes.

Los videojuegos generan violencia, así que las generaciones de los 70 hasta la actual somos unos perturbados. Claro que, años atrás no había violencia entonces, todo es culpa de los videojuegos. En fin, el artículo ya habla por si solo, es como si yo me pusiera a hablar de filosofía sin tener ni puta idea de lo que estoy diciendo. Obvius troll is obvius.

Buen trol, espero que Agumón te meta un baneo de 1 día y recapacites sobre lo hoy ocurrido. Por cierto pasate por el hilo de la rebaja de Microsoft que está interesante.

Sea como sea, gran trabajo, g8 b8 m8 solo eduardo salvador causa tanto escozor.

Recibe un cordial saludo.

Se despide vuestro fiel servidor.

Gracias a los videojuegos he aprendido a conducir aviones, tanques, helicópteros. He aprendido idiomas. He aprendido a usar armas de todo tipo. He visitado lugares increibles. He aprendido más jugando que yendo a la escuela.

Un articulo que cita estudios y a personas y luego no pone fuentes...nada más que añadir.

Lo cierto es que el artículo equivoca el enfoque.
Demonizar los videojuegos es un ejercicio de simplismo. Una estrategia demagógica y sensacionalista que trata de encontrar las causas de la violencia en nuestra sociedad, causas que en realidad son de naturaleza multifactorial y muy compleja, y en las que, de hecho, los videojuegos tienen muy poco que ver.

¿Por qué digo que equivoca el enfoque? Porque, ciertamente, hay determinados contenidos a los que un niño o un adolescente NO debería acceder.

Como en otros muchos casos, este es el mayor problema de los videojuegos. Muchos adultos no controlan ni limitan el tipo de contenidos al que acceden sus hijos, y ahí radica el núcleo de la cuestión.

Obviamente, a nadie con dos dedos de frente se le ocurre plantear que por jugar a videojuegos los niños se van a convertir en asesinos salvajes. Lo que sí es cierto es que determinados contenidos violentos no se ajustan a las necesidades de niños y adolescentes, y sus consecuencias en un cerebro en constante desarrollo son difíciles de prever: en un niño excesivamente sensible podría acabar provocando miedos innecesarios, en otro menos empático podría dificultar el desarrollo de dicha capacidad. Y en muchos, la mayoría, los efectos probablemente sean mínimos, sino nulos. Pero el principio de prudencia aconseja que, a ciertas edades, limitemos el consumo de determinados contenidos.

Ahí juegan un papel fundamental la responsabilidad de los adultos y, por qué no, campañas de sensibilización que nos ayuden a entender que no todos los videojuegos están destinados al público infantil o adolescente.

Obviamente todo eso está ya regulado, y en la caja de cada juego se indica con claridad a qué tipo de público está destinado el título en cuestión.

Así pues, dejemos de responsabilizar a los videojuegos recurriendo a cansinos mantras que demuestran una total ausencia de análisis crítico, y concienciemos a la gente de que, también con los videojuegos, es importante respetar las indicaciones de a qué público están destinados.

Un saludo.

No cómo está informado en esos hechos "demostrados" que comenta que prueban todo lo malo que trae jugar con videojuegos violentos. Pero si está igual de informado que sobre videojuegos el artículo se viene abajo. No tiene ni idea de lo que es el mundo del videojuego. Ha metido la pata de tal manera con 4 detalles que comenta del GTA que no queda duda que ni lo ha jugado ni se ha molestado en informarse mínimamente del tema.

Pero aunque esos estudios demuestren lo que dice el autor -que, insisto, está por ver- el tema se puede ver en el otro sentido:

Supongo. Quiero creer. Que el autor no se da cuenta de lo ofensivo que resulta para quienes jugamos que se nos tache de violentos; de productos violentos como si no fuéramos capaces de decidir nada por si fuera poco. Sólo por que haya casos -entre cientos de millones- de asesinos que juegan no quiere decir que el jugador sea asesino. De la misma forma que no por que unos cuantos hinchas de futbol maten a otro todos los hinchas matarán el rival deportivo. De la misma forma que si hay gente en la cárcal muy aficionada a Camarón todo el que escuche al de la Isla o el flamenco tiene su destino en la trena... Yo creo que se entiende ya.

Su artículo no sólo demuestra que no tiene ni pajolera idea del mundo que critica. Es que, además, nos desprecia a los jugadores. Y digo esto no esperando disculpas o indignado. Llevo toda mi vida aguantando estas cosas -jugador de videojuegos, rolero, metalero,...- y una mas no hace daño. Lo que pretendo es que el autor caiga, se de cuenta, de cómo afecta lo que dice a muchas personas. Muchisimas mas de las que han hecho que hable como habla del tema. Que aprecie lo injusto de decir lo que dice.

Saludos.

Querido Eduardo Salvador, un investigador que se precie por norma general se documenta sobre un tema antes de escribir sobre él, máxime si es para criticarlo. Está claro que esta norma no se aplica cuando se escribe sobre videojuegos en un medio ajeno a estos.

Un GTA no va sobre "matar prostitutas" (falsedad que alguien soltó una vez y que, desde entonces, muchos repiten como monos sin saber realmente de lo que están hablando). Puedes matar prostitutas igual que puedes matar a tenderos, policias, peatones, traficantes de armas o asesinos a sueldo, pero el juego no te recompensa por ello, salvo tal vez con una pequeña cantidad de dinero que pueda llevar al victima a cuestas. Por otro lado, si la poli te ve o alguien te denuncia, van a por ti.

Ni qué decir tiene que no obtienes "puntos" por delinquir. Los "puntos" sencillamente NO EXISTEN en el juego. Grábatelo en el coco, tú y cualquier otro "investigador" que pueda estar leyendo esto.

Mucho antes de que hubiesen videojuegos ya había violencia, actos de sadismo, discriminación, persecución racial, intolerancia religiosa, guerras, machismo, y en general, grandísimos males que campaban a sus anchas en la mente de nuestros antepasados y se ejecutaban con excusas penosa (más de una vez en nombre de ese Dios que entre sus mandamientos estaban "no matarás", etc...).

Vivimos en una sociedad mucho más tolerante en muchos de los aspectos que he comentado antes, y aunque aún existen problemas y graves, es indudable que se han dado muchos pasos adelante porque principalmente hemos aprendido de todo ello y hay mayor entendimiento. Por ello, un artículo como este no hace más que dar un paso atrás en una sociedad que debería ir yendo siempre hacia adelante.

No se equivoque, no creo que los videojuegos estén libres de todo pecado, creo que hay obras que dejan mucho que desear en distintos aspectos, pero eso no quita que su artículo resulte más propaganda catastrofista que otra cosa. Siempre recurrimos al manido caso de Grand Theft Auto, y de si puedes matar a una puta dentro del juego (y al contrario que dice, no le dan "puntos" por hacerlo, ni les dan más aún si lo hace con un arma de fuego, lo que me deja claro que usted ha jugado bien poco e información la justa). El caso es que en Grand Theft Auto "nadie le dice que debe matar a una puta", y eso cambia mucho las cosas. Hay misiones, y habla sobre todo de delincuencia en una trama que manejas a delincuentes, ¿pero eso significa que seré un potencial delincuente?

Más de 30 millones de personas han comprado el último GTA. ¿Más de 30 millones de personas van a ser potenciales delincuentes, violentos, y adictos cual droga? Le puedo asegurar que hay muchos menos casos de violencia a raíz de un videojuego, que los que provoca por ejemplo el fútbol, y no creo que mañana usted se vaya a poner a escribir un artículo diciendo que el fútbol es adictivo como una droga, que mantiene a sus aficionados enganchados a la tele viendo partidos y echando la quiniela cual ludópatas, y que la violencia que generan son un peligro social. Ah, no, que el fútbol no usa la violencia como reclamo; eso no quita que lo provoque y por tanto, espero ver un artículo sobre él, pronto, escrito por usted.

Los videojuegos necesitan ser usados con responsabilidad, es algo que tenemos bien claro, y por supuesto que los padres sean conscientes de qué compran a sus hijos, y controlen y regulen sus horas de actividad, y esto es algo que sí me parece estupoendo promover, porque es básico. Ahora, que me digan que puedo ser un potencial psicópata por jugar a un juego violento, es tomarme por idiota o algo por el estilo. Nunca he cometido un delito ni tengo intención de caer tan bajo en esta vida, y estoy seguro de que he consumido mucho más "ócio violento" que muchos de los que se han tenido que sentar en un tribunal en su vida, o los que tienen motivos para sentarse en uno, así que puedo concluir que sus "preocupaciones" al respecto no son más quem alarmismo infundido con un alto grado de ignorancia hacia el medio que critica.

Saludos, y si vuelve a escribir un artículo sobre este tema, documéntese mejor.

Dicen que la ignorancia no tiene límites, y te felicito, pues tu artículo es el punto más extremo que he visto jamás de ignorancia.

Yo opino que este artículo tiene toda la razón y añadiría que los videojuegos son fruto de un sistema capitalista y una sociedad de consumo. Si estuviésemos bajo un gobierno comunista nuestro intelecto sería superior y no habría videojuegos que nos pudriesen el cerebro e instigasen nuestro consumismo.

Más tonto y no naces. Pásate por el foro de Meristation a ver si tienes huevos a decir las chorradas que escribes.

Hola Eduardo Salvador,
Le escribo simplemente porque todo esto que he leido me parece una falta de respeto por tu parte hacia mi y todas las personas que tenemos como afición jugar a los videojuegos, creo que hablo en nombre de todo el mundo cuando digo que eres un hipocrita y una persona sin cultura hacia la sociedad actual, no voy a rebajarme a tu nivel y ponerme a defender todo lo que discrepo de esta publicación que seria cada letra desde la primera a la ultima. Basicamente decirte que antes de juzgar a nada ni nadie, juzgate a ti mismo, que para haber escrito todo esto tienes que estar mal de la cabeza, recapacita y respira hondo. Gracias por leerme me voy que tengo que matar a 4 amigos que van de listos poniendo bombas sin mi, chao!

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Paz, en construcción

Sobre el blog

Un espacio de reflexión y debate sobre la necesidad de generar condiciones de paz en un mundo azotado por la violencia y la injusticia. El blog será coral, nutrido por colaboraciones de varias personas vinculadas a los centros de investigación, ONG y movimientos sociales por la paz de todo el Estado. También contará con alguna colaboración puntual de voces internacionales.

Sobre los autores

Jordi Armadans Jordi Armadans Politólogo, periodista y analista en temas de seguridad, conflictos, militarismo, desarme y cultura de paz. Director FundiPau (Fundació per la Pau), miembro de la Campaña Armas Bajo Control y miembro de la Junta Directiva de AIPAZ.

Jordi CalvoJordi Calvo Economista, analista e investigador sobre economía de defensa, militarismo, paz y desarme. Investigador del Centro Delàs de Estudios por la Paz (Justícia i Pau) y miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana d’ONG y del International Peace Bureau (IPB).

Josep Maria RoyoJosep Maria Royo Politólogo, analista e investigador sobre conflictos y construcción de paz de la Escola de Cultura de Pau de la UAB. Miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana d’ONG.

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