Periscopio Chilango

Exageraciones y verdades sobre los taxistas ‘kamikaze’ del DF

Por: | 22 de mayo de 2012

Taxistacubaya
¿Qué sensación de seguridad puede ofrecer un taxista que conduce sin espejo retrovisor? El chófer que nos transporta es un hombre-roble con un bigote estrechito, a la antigua usanza mexicana. Cuando quiere cambiarse de carril, cosa que hace cada dos por tres sin poner el intermitente, se basta con asomar la cabeza afuera y echar un ojo de refilón antes de ocupar el carril con un volantazo desconsiderado.

El hombre-roble tiene una técnica para avanzar por el embotellado tráfico de Ciudad de México en hora punta. -Hora pico, dicen los mexicanos-. Su técnica es el mero zigzageo. Allá donde el tráfico respira mínimamente, como un pez gordo y cansado que abre sus branquias para seguir boqueando, el taxista se cuela como una flecha para adelantar unos metros de asfalto.

A él y a su cuadrilla de Ángeles del Infierno, que en vez de californianos son mexicanos, y que no cabalgan en Harley sino en coches más o menos ramplones, la gente los conoce como los taxistas kamikaze, o taxistas de la muerte.

Es una flota de unos 150 taxis que cubre la ruta entre Tacubaya, una parada de metro del centro de la ciudad, y Santa Fe, una zona de negocios a 13 kilómetros de allí. Sus clientes son cientos de oficinistas de clase media que quieren llegar puntuales a su trabajo. La oferta de los kamikaze es atractiva: llegar en menos de 30 minutos.

El otro medio de transporte, el microbús, un camioncito eminentemente incómodo donde los cuerpos van constreñidos y los oídos tienen que soportar los éxitos latinos del momento a un volumen imperial, tarda más de una hora en hacer el mismo recorrido. Cuesta cuatro pesos (20 céntimos de euro), pero los oficinistas prefieren pagar seis veces más (100 pesos entre cuatro pasajeros) por recortarle tiempo al tráfico del DF, aunque sea a bordo de un taxi cuyo apodo remite a una caja de pino sobre ruedas.

Pero estos motes son exagerados, como tantas otras cosas en una ciudad tan excesiva como el DF. Los taxis de la muerte conducen de manera silvestre pero no corren mucho, y aún si quisieran hacerlo, por mucha intención que tuviesen de arriesgar la seguridad de sus pasajeros por amor al pilotaje extremo, lo tendrían complicado: la circulación en esta ruta es asfixiantemente lenta. Por lo tanto, más que apretar el acelerador, lo que hacen los famosos kamikaze de Tacubaya-Santa Fe es colarse como sea por los intersticios del tráfico inmóvil sin tener en cuenta a los otros; más que tipos que desprecian la vida, son tipos que se ganan la vida ignorando el civismo circulatorio.

*****

El objetivo de este escuadrón de taxis abruptos es simplemente avanzar donde resulta casi imposible avanzar.

Una de sus tácticas es juntarse en grupos de dos o tres para irse abriendo paso entre sí, en una combinación ruda de bloqueos a los demás vehículos y continuos cambios súbitos de carril. 

Otra de sus herramientas para reinar en la selva mexicana del dióxido de carbono es la intercomunicación. Los grupos que van delante van dando pistas a los que vienen detrás por medio de walkie-talkies o con el teléfono móvil en manos libres. Usan una jerga telegráfica de direcciones y atajos llena de órales, güeyes y chingados que es imposible descodificar.

Esas son las características comunes a la tribu, aparte, cómo no, de la norma inquebrantable de no llevar puesto el cinturón. Luego cada cual tiene sus detalles, como, por ejemplo, un taxista que en lugar de llevar una bocina en el volante que haga po po como todos los coches, tiene un botoncito rojo encima del aparato de radio que aprieta y hace un soniquete como el de una sirena policial o como el de una ambulancia. La antítesis del fair-play vial.

Y los únicos momentos de riesgo por exceso de velocidad tienen lugar en el último tramo del recorrido, cuando la avenida se ensancha cuesta abajo por un cerro que conduce a Santa Fe y el tráfico se aligera. Ahí, órale, estos güeyes sí aceleran para recuperar todos los segundos que pudieron perder en el cenagal previo de automóviles. Deben llegar rápido por dos razones: para cumplir con los pasajeros, y, sobre todo, para volver cuanto antes a Tacubaya (mientras dura la hora punta) para cargar a otros cuatro clientes.

Por lo tanto, exceptuando la parte de rally final, en la ruta de los kamikaze la seguridad se mantiene dentro de un rango más o menos razonable. Circulan historias que hablan de accidentes reiterados, hasta mortales, por culpa de su conducción precipitada, pero tanto los taxistas de la ruta como la dirección de tráfico del DF niegan que eso sea verdad.

El ayuntamiento, eso sí, reconoce que no es legal cargar cuatro pasajeros para un viaje. Pero no le parece suficiente motivo para desestimar la contribución de los taxistas kamikaze a la armonía del caos defeño. Por más brutos que sean, por mucho que desprecien los derechos de los demás coches, la ciudad no tiene una solución mejor para mover a tantos oficinistas a Santa Fe en tan poco tiempo. Y los Ángeles del Infierno de Tacubaya seguirán reinando en esta selva de asfalto y tubos de escape hasta que el DF aprenda a respirar mejor.

FOTOGRAFÍA: Fila de taxis junto a la estación de metro de Tacubaya. / P. LL.

Hay 21 Comentarios

Enrique, nunca vi a nadie ofenderse porque le llamaran chilango. Hay hasta revistas con ese nombre dedicadas a la vida cultural de la ciudad. Si te quieres dar por ofendido elige otra vía

Y los viene-viene? En el df te compras un cubo de pintura o un bidón de agua y eres el dueño de la calle!!! Te tienen que pagar por aparcar...

" en Madrid ya se mal vive con esta crisis " dijo Guadalupe mientras se iba a tomar el camión exclusivo para mujeres del DF...

Df. Esa ciudad donde te multan por sobrepasar 3 km el límite establecido en el 2 Piso pero puedes ver a 3 policías montados en una moto sin casco. Lo juro, es cierto.

Aún así, en D.F. se vive mejor que en otras ciudades supuestamente mas desarrolladas. Por ejemplo en Madrid ya se mal vive con esta crisis y el transporte es buenísimo pero muy pronto incosteable para el ciudadano de a pie. Y nunca escribiría haciendo mofa de ello.

YO HAGO ESE RECORRIDO TODOS LOS DIAS EN MI COCHE Y LES PUEDO ASEGURAR QUE CADA DIA ES PEOR Y LOS TAXISTAS NO SON LOS PEORES, LAS PERSONAS QUE CONDUCEN SOBRE TODO A LA MAÑANA VAN HABLANDO POR EL MOVIL, SE VAN MAQUILLANDO, SE DESAYUNAN, TODO EN EL MEDIO DEL CAOS QUE ES EL TRANSITO DE LA CIUDAD DE MEXICO, ADEMAS EN LAS AVENIDAS PRINCIPALES SE PERMITE LA CIRCULACION DE CAMIONES DE CARGA, TRAILERS DE DOBLE O TRIPLE REMOLQUE, SE PERMITE ESTACIONAR EN DOBLE Y TRIPLE FILA, NO SE APLICA EL REGLAMENTO DE TRANSITO QUE SI EXISTE, NADIE DE LAS AUTORIDADES HACE NADA POR ORDENAR EL TRANSITO.

Genial la descripción de Pablo, me he subido muchas veces a esos kamikazes de Tacubaya a Santa Fe y las últimas fueron verdaderamente de terror por la manera en que manejan estos tipos... y el lenguaje que usas totalmente acertado y descriptivo. Ojalá acá en México las autoridades viales no vieran como... normal... pues si, pues pasa enfrente de todo mundo

El apelativo chilango nació como una forma despectiva de referirse a los habitantes del Distrito Federal. Equivale al "gachupín" que se usa en algunos países para referirse a lso españoles y que, por supuesto, este periódico jamás se atrevería a utilizar. Qué pena que un medio como El País utilice tales vocablos y ayude a que se conviertan de uso general. Pero claro, son mexicanos, y eso no les importa....

Jaime, tu no has estado en Londres. Yo vivo aqui y el trafico es una maravilla comparado con cualquier otra ciudad de las que has nombrado, y esta a añoz luz de las de Mexico, Tunez, Egipto, Turquia, etc. El Ingles es muy educado y respetuoso conduciendo (por lo general, evidentemente). Si pones el intermitente te dejan pasar y en los cruces alternan para que pase un coche de cada lado. Ah! y los semaforos y los limites de velocidad son sagrados, entre otras cosas por los miles de camaras que te cazan si haces una pirula. Saludos a todos!

Ole Pablo!

Jaime Barcelona no es una capital del mundo

¡Muy interesante! No conocía este espacio en el país, lo seguiré de cerca. Gracias por la crónica.

Los conozco muy bien porque los sufro a diario, son unos delincuentes sobre ruedas, no hay más que decir.

Mexico?? me da la risa.... Tendrian ustedes que ver como se las gastan en la India. Mas concretamente en Chennai.

Mexico? Pues a mi no me han parecido peores que en otras grandes ciudades. Mis favoritos: Atenas y Estambul. Claro que con gran diferencia... Cairo es IMPRESIONANTE!

En todos los lugares hay taxistas Kamikazes. Tanto en Caracas, como en Buenos Aires o Mexico DF el sistema público de transporte es malísimo y si quieres llegar a un punto determinado a una hora concreta no queda más remeido que coger un taxi. De todas formas como experiencia subrealista os recomiendo esta lectura
http://www.lee-gratis.com/index2.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=112&Itemid=30

Estos taxistas "kamikazes" del DF pueden ser una bendición o una maldición, dependiendo de qué lado del espectro te encuentres. Si eres uno de esos oficinistas que desean llegar rápido a su trabajo, definitivamente querrás encontrarte a uno de ellos, no importa que te pongan en riesgo a tí y a los pobres automovilistas y transeúntes que se encuentre en su camino. Por el contrario, si eres de los automovilistas que circulan en su camino o eres un peatón que tiene la mala suerte de encontrarse con ellos, es una auténtica pesadilla. Definitivamente la Ciudad de México se disfrutaría mucho más si estos "kamikazes" pensaran un poco más en el prójimo y fueran más cautos. Como sea, quienes tienen la culpa de esta situación en realidad son los pasajeros que les piden que se apuren a cualquier costa, así como los agentes de tránsito que nunca les dicen nada ante esta situación, o bien que se "arreglan" con ellos a cambio de un poco (o mucho) de dinero. Una pena.

Esto no es exclusivo de Mexico. En cualquier capital del mundo el trafico en una mierd..... Madrid, Londres, Tokio, Hong Kon, Barcelona, etc, etc.
Todos los taxista parece que asisten a una universidad mundial para la conduccion de sus unidades.

Pablo, con tristeza debo decir que me morí de risa al leer tu divertidísima crónica, tan llena de verdad y objetividad como el hecho de que tengo la piel morena.

Has retratado muy bien una parte del caótico sistema de transporte del Distrito Federal y la poca educación cívica de los conductores.

Los microbuses son lo peor que puede existir en el mundo. Pero los taxis hoy en día (no todos, pero muchos) van por el mismo camino, conducidos por tipos que apenas superan los18 años o viejos llenos de vicios al volante, que piensan que llevan ganado en lugar de pasajeros.

Por fortuna no todo el transporte es así. Dejé mi México hace casi tres años con muchas obras públicas, y cada vez que vuelvo por vacaciones hay algo nuevo, una nueva ruta de Metrobús, una nueva línea del metro a punto de concluirse, un nuevo sistema de autobuses urbanos que sustituyen a algunas rutas de microbuses.

En pocas palabras, en medio del caos hay esperanza de que el transporte mejore en los siguientes años.

Pero la realidad hoy es que la Ciudad de México tiene uno de los peores sistemas de transporte del mundo y, quizá, a los peores conductores.

Saludos. Y sigo tus textos asiduamente.

uyyy crei que eras el unico mexicano del DF que pensabe qu era horrible el transporte publico,
pero como Marcelo ebrad se encarga de hacer campañas en la TV , la gente se confunde...y dice el PEJE que es una ciudad de primera.

Que raro, desde que llegue a este pais, tuve claro que la educacion vial es algo que no existe.......y como va a existir, si lo que tienes que hacer es comprar tu licencia.

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Blog coral elaborado por la redacción de EL PAíS en México y coordinado por el corresponsal Luis Prados y Salvador Camarena.

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