La limpieza facial sónica según su creador, el doctor Robb Akridge

Por: | 22 de mayo de 2013

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Hace unas semanas me senté a desayunar con el doctor Robb Akridge, un hombre afable y hablador que quizá no les suene de nada. Sus inventos, sin embargo, seguramente sí. Robb forma parte de un grupo de científicos de Seattle (Estados Unidos) pionero en desarrollar la tecnología sónica para los aparatos de cuidado facial e higiene. A través de ella, lanzaron hace años el cepillo dental SoniCare (vendido posteriormente a Philips) y el cepillo de limpieza facial Clarisonic (adquirido por L'Oréal en 2011). Este último presenta sus dos primeros modelos en España (Mia, para rostro, y Plus, que incluye cabezal para el cuerpo) a través de la cadena de perfumerías Sephora.

Oprah habló de él en su programa y logró que las existencias en Estados Unidos se agotaran a las 12 horas. Muchos famosos han tomado su ejemplo: desde Peter Facinelli a Faith Hill, pasando por Sarah Jessica Parker o Gwyneth Paltrow (que mencionó el producto en su blog, Goop) se declaran adictos a este aparato de limpieza. Lo cierto es que no es el único limpiador facial eléctrico del mercado, pero el doctor Robb defiende que, casi 10 años después de su lanzamiento en Estados Unidos, sigue siendo único en su especie:

¿Cual es el cometido de los cepillos Clarisonic? Dentro de los poros de algunas zonas del rostro suele haber un tapón de grasa y nos preguntamos… ¿es diferente del resto de la piel? ¿se puede mover la piel con una frecuencia muy rápida pero súper suave y quitar todo el sebo? Por eso desarrollamos, en Clarisonic, un movimiento para llevar la impureza hasta la superficie. La idea inicial era ayudar a quienes tienen acné, pero sirve para todo el mundo.

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El doctor Robb con su invento, Clarisonic.

¿Qué tipo de fibras se usan en los cepillos? Utilizamos los filamentos de DuPont Tynex, el modelo Supersoft filaments, que es como un polyester que no tiene poros. Así las bacterias no pueden entrar. No son como los filamentos de los cepillos de dientes, que suelen ser fabricados de nylon. Estos son más suaves, y tienen las puntas redondeadas.

Con respecto a sus utilidades, además de como limpiador, ¿se podría usar como un exfoliante? No lo recomendamos para esos casos. Este producto no saca la piel o las células muertas, sino que limpia.

Al estimular las glándulas sebáceas, ¿podría notarse un efecto rebote? Tenemos estudios clínicos de que el uso continuado de Clarisonic no provoca efecto rebote, ya que no varía indices de hidratacion, ph, temperatura... cosas que podrían generar una alerta en el consumidor y el médico. Además, se van a hacer estudios locales y se demostrarán en el Congreso de dermatología estética de Alicante el próximo noviembre.

Clarisonic no es el único limpiador del mercado, aunque sí se ubica entre la gama más cara (a partir de 149 euros)... El primer cepillo rotativo para la piel se creó en 1968, así que se han presentado muchos desde entonces. La mayoría de ellos hacen movimientos circulares. Con Clarisonic, que tiene más de 40 patentes, cuando el cepillo se mueve (lo hace 10 mm hacia un lado y vuelve hacia atrás), no gira por completo y lo hace tan rápido que no se ve a simple vista. Resulta importante que no gire del todo, ya que toda la piel tiene la misma elasticidad, y al mover esa distancia no ocurre nada, nos mantenemos en la zona de seguridad. El problema es cuando se hace una fuerza demasiado rápida y fuerte. Eso no es bueno para la elasticidad de la piel. Además del movimiento, hay otra diferencia: Repele el agua al situarse debajo de ella, y la inyecta dentro del poro.

Esta diferencia de precio, ¿realmente vale la pena? Una tecnología rotativa como las que hay en el mercado tiene un precio que se queda aproximadamente en un tercio de lo que cuesta Mia. Lo importante es si uno quiere invertir en este producto, ya que la eficacia se puede ver a simple vista. Un ejemplo: una de las dermatólogas españolas que están testando el producto, nos contaba hace poco que nunca se había pelado la piel de un rostro con ácido retinoico. Desde que usa Clarisonic lo ha logrado, esto implica que hay más absorción del producto y este es uno de sus principales valores. Tenemos estudios clínicos donde se demuestra la mayor absorción y que la percepción por parte del consumidor a la semana de uso es de una mayor difuminación de los pliegues y pequeñas arrugas.

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El modelo Mia de Clarisonic.

Fueron los doctores (en Estados Unidos los dermatólogos no solo recomiendan productos en las consultas, sino que también los venden) o el efecto Oprah el que acabó de dar a la marca el empujón hacia el éxito? Lo distribuimos en las consultas de cirujanos plásticos en 2004 y se lo presentamos en una de sus conferencias. Después lo ofrecimos a oficinas de dermatólogos y spas. Lo cierto es que estábamos creciendo antes de Oprah, pero cuando ella dijo 'cómpralo' en la televisión (esto sucedió en 2007), las existencias se agotaron a las 12 horas.

 Estados Unidos es el gran escaparate mundial, pero en algún momento había que pensar en la expansión internacional, ¿apostaron por ello desde el principio? La iniciamos antes de vender la marca a L'Oréal, pero suponía tan solo el 5% de nuestro volumen de negocio.

¿Cómo surgió el contacto con el grupo L’Oréal y la posterior adquisición en 2011? Cuando empezamos la compañía decidimos que la haríamos crecer hasta un determinado tamaño y la venderíamos. De la experiencia de Sonicare sabíamos que solo podíamos hacerla crecer dentro de Estados Unidos porque cuando quieres hacerla global necesitas una infraestructura mayor. Sonicare se vendió a Philips. En un determinado momento decidimos hacerle saber a todo el mundo que teníamos nuestra compañía en venta y varias compañías se acercaron, entre ellas L’Oréal. Los elegimos a ellos por muchas cosas. Una de ellas, por supuesto, el dinero, y que son globales. Pero también nos pareció relevante que invierten una gran partida en la investigación de nuevas formulaciones para sus cremas. Nosotros teníamos los cepillos pero ahora, con ellos, tenemos también unas buenísimas limpiadoras que los acompañan. Durante los próximos dos años viajaré con ellos para presentar el producto alrededor del mundo. Después, quién sabe.

Clarisonic Mia (149 euros) y Clarisonic Plus (225 euros) estarán a la venta a partir de junio en centros seleccionados de Sephora. El kit incluye dos cabezales y una limpiadora. Los recambios (se recomienda cambiar los cabezales cada tres meses) de ambos cuestan 25 euros.

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donde lo podemos conseguir, en México, SLP, o comprar para distribución

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Sobre el blog

¿Existe la barra de labios perfecta? ¿Hay algún tratamiento realmente efectivo contra la calvicie? ¿Cuál es la crema antiedad definitiva? En pleno siglo XXI la industria de la belleza sigue desvelándose como un enigma que hay que ir descubriendo poco a poco. Y sí, siempre ofrece más preguntas que respuestas.

Sobre la autora

Paloma Abad (Madrid, 1982) es periodista especializada en belleza y colaboradora de El País Semanal. Su auténtica obsesión es encontrar el labial rojo perfecto.

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