Un subversivo llamado Johnny Pérez

Por: | 20 de septiembre de 2012

 

En Hullaballoo, Trini López presenta al Sir Douglas Quintet, que toca She's about a mover.

Johnny Pérez murió el martes 11 de septiembre, en un hospital californiano. Tenía 69 años y sufría cirrosis. Johnny era una figura menor –pero ejemplar- del rock tejano: en diferentes épocas, ejerció como baterista del glorioso Sir Douglas Quintet. Aunque también constituía un símbolo de las posibilidades abiertas durante los años sesenta, cuando músicos anglos y chicanos comenzaron a colaborar en píe de igualdad. Lo cual resultaba bastante más revolucionario que dejarse el pelo largo: los descendientes de mexicanos eran entonces ciudadanos de segunda en Texas.

Claro que el propio Doug Sham pertenecía a la categoría de los sospechosos. Antiguo niño prodigio del   country (tiene una foto sentado sobre las rodillas de Hank Williams), según creció prefirió escuchar rhythm and blues y llevar pintas llamativas. Y ahí, en las mortíferas rencillas de instituto, entró Johnny Pérez, alías J.P. o Little Drummer Johnny. Boxeador amateur, pequeño pero peleón, tomó a Doug bajo su protección.  Incluso, le quitó el estigma de gabacho y le rebautizó Doug Saldaña: un chicano honorario. Muchos años después, hasta el supuestamente infalible New York Times estaba convencido de que Doug era secretamente chicano.




Subversión de identidades. Johnny Pérez se apuntó a la fabulosa mentira del Sir Douglas Quintet: tejanos hasta las cachas, su productor –el cajun Huey P.  Meaux- les convirtió en falsos ingleses, cuando la llamada british invasion había conquistado Estados Unidos. Melenas a lo Liverpool, botas beatles, prohibición de hablar entre canción y canción- Como se ve en la escenografía de arriba, les seguían el juego en la televisión pero inmediatamente el presentador –Trini López, de Dallas- revelaba el truco.

Texas en los sesenta era territorio áspero. Si te pillaban con marihuana, básicamente te encerraban y tiraban la llave. O peor: a Roky Erikson le frieron el cerebro con el horror del electroshock y el thorazine. A finales de 1965, el Sir Douglas Quintet cayó con todo el equipo en la ciudad de Corpus Christi. Hasta les incautaron el coche (prestado) que conducía Johnny. Y sólo el juego de las influencias y la grasa de los abogados permitió que se libraran de la penitenciaria.

En cuanto se quitó el peso de encima, Doug Sham salió pitando hacia San Francisco, que –se decía- era una ciudad liberal. Los rumores se confirmaron -corría el 1966- y allí decidió refundar el Sir Douglas Quintet. En la Costa tenían una cierta reputación: precisamente en una conferencia de prensa en San Francisco, Dylan había declarado su fascinación por estos cinco tejanos (“the best band that has a chance to reach commercial airwaves”). 

 

 

 El Sir Douglas Quintet celebrando los placeres -y peligros- que esperan en Nuevo Laredo.


Johnny Pérez voló hasta California y le gustó. Grabó con Doug en el sello Mercury. Prefirió instalarse en Los Ángeles. Trabajó en el estudio Amigos de Música y aprendió: montó su propio espacio para las grabaciones, en el muy bohemio Topanga Canyon. En el Topanga Skyline Studio, Johnny contó con clientes prestigiosos, de Bobby McFerrin (y su celebrado Don’t worry be happy) al propio Dylan, con las sesiones para el minusvalorado Knocked out loaded.

Pérez también tenía facilidad para componer. Desde siempre: en los primeros tiempos del Sir Douglas Quintet, sus compas se partían el culo cuando hablaba en rima. Colaboró con otro gringo, Joe Teusch, rebautizado como Joe King Carrasco, en temas gamberros tipo Pachuco hop y Buena. Como lo de Doug Sham, fueron ocurrencias no del todo santificadas: hoy, el rock y la tejano music viven de espaldas. Un libro tan valioso como Tejano proud, de Guadalupe San Miguel, ignora totalmente esos híbridos, incluyendo a los populares Texas Tornados, un fifty-cincuenta, con dos anglos (Doug, Augie Meyer) y dos chicanos (Freddy Fender, Flaco Jiménez).

Hablamos, por lo tanto,  de una cantera un tanto olvidada: su tex-mex era exuberante, una música con saltarín órgano Vox (o acordeón) que hablaba de pasiones elementales, de las buenas juergas, del romanticismo que los estadounidenses sueñan al sur del río Grande. Aunque en el fondo había otros componentes más sombríos. El productor antes mencionado, Huey Meaux, conoció las cárceles en dos ocasiones por su irrefrenable afición a las menores. Y el inspirador del apodo de Joe Teusch era Fred Gómez Carrasco, un narco feroz que acabó hecho un colador en 1974, durante un intento de evasión en la prisión de Huntsville. Cuidado con los tejanos: suelen parecer afables pero esconden durezas de pedernal.
 

 

Ya en la era hippy, Sir Douglas Quintet y su lujurioso Mendocino (¡en color NTSC!).

Hay 11 Comentarios

If you ever go to Houston
you better stay right...

La primera canción que mencionas del Sir Douglas Quintet: "She´s about a mover" la conocí gracias al excelente recopilatorio Chartbusters USA vol 1 del sello ACE, estos cds tienen canciones que uno desconoce porque aqui en España se suele promocionar incluso en los 60 mas la parte british del pop.

¡que guapa Mendocino! ya no me acordaba de esa cancion...¡excelente artículo Diego!

En Wikipedia sí hay entrada y amplio recorrido de Sir Douglas Quintet. Al margen de la obvias semejanzas del relato de Manrique (no se va a inventar la vida de Johnny Pérez) se agradece su recuerdo por el reciente fallecimiento y de un grupo curioso en el que se mezclaron chicanos y sajones en una época en que quizás no era tan habitual (ahora tenemos a Calexico). Lo que no conocía era la identidad real de Joe King Carrasco, quien a principios de los 80 tuvo bastante eco por estos lares, concierto incluido creo que en el desparecido Pabellón de baloncesto del Real Madrid, y de quien aprendí la existencia del tex-mex.

"Esto no es un artículo, es un párrafo"... "Yo Martin Eisen, tú Jane"...

Trivia: Grandes álbumes ¿Quién los grabó? http://www.dwaroo.com/Play_Quiz.aspx?Gid=1829

Porque el 99% de las DIETAS no funcionan: http://sn.im/24qm736

En los setenta yo vivía en Estocolmo y pude ver un par de veces al Sir Douglas Quintet, que eran muy famosos por aquellas tierras. Aunque no estaba el tal Johnny Pérez, era un batería gringo.

Que fácil es difamar, Martín. Lo he mirado y Johnny Pérez, batería, no tiene entrada en Wikipedia (igual te has equivocado con un cantante de reggetón que se llama parecido).
He visitado tu blog y para tratar de los problemas del castellano demuestras un despiste bastante serio: ¿párrafo? Que Dios te conserve el oído.

Esto no es un artículo, es un párrafo. Y no aporta nada que no pueda encontrarse en la Wikipedia, de donde tal vez proceda.

Buen articulo para... la ruta norteamericana. Ojalá tus compañeros tomen nota.

ttp://www.youtube.com/watch?v=hq3lsCEU-y4&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=vv5GKBuE8lc&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=LfHIUmhAqW4

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¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

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Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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