Vuelve Javier Aramburu (de silenciosa manera)

Por: | 29 de noviembre de 2012

 

Aramburu

Fragmento de Ego, óleo de Javier Aramburu. A partir de mañana, viernes 30 de noviembre, el antiguo músico (y celebrado diseñador) se presenta en Madrid como pintor y dibujante.

  

Javier Aramburu (San Sebastián, 1966) raciona la información sobre sí mismo y su producción artística. Si acuden a su página en Internet, javieraramburu.es, encontraran una biografía que resume sus 46 años ¡en 65 palabras! Asombrosamente, allí ni siquiera se menciona que fue la mitad de Family, memorable proyecto musical de los primeros años noventa.

Junto con Iñaki Gametxogoikoetxea, Aramburu desarrolló una de las vertientes más seductoras del llamado  Donosti sound, también descrito –no de forma inocente- como “pop de mesa camilla”. En su caso, se trataba de confesiones sentimentales potenciadas por arreglos digitales. Lagartos como Alaska y Nacho Canut estuvieron entre los primeros admiradores; ellos facilitaron que el dúo grabara en su estudio madrileño, Vulcano. 

 

 

"Viaje a los sueños polares", montaje de Vicente Pérez 

 
Curiosa criatura el sonido Donosti. Canciones de pop ascético en una provincia donde mandaba el rock duro. Confesiones de incertidumbres en vez de las certezas del contingente abertzale. Más cosmopolita que nacionalista. Se usaba el castellano en vez del euskera.

A través del sello Elefant, Family editó un único álbum, Un soplo en el corazón (sí, como la película de Louis Malle; debería haber mencionado que aquellos músicos que paseaban por la Concha eran francófilos). 37 minutos que encandilaron a los oyentes atentos. Una de sus canciones, “Viaje a los sueños polares”, sirvió incluso para bautizar el programa de pop alternativo en Los Cuarenta. No hubo ni giras ni demasiada promoción: funcionó el boca a boca.

A la larga, Un soplo en el corazón ha alcanzado categoría de referencia generacional. Diez años después, en 2003, fue celebrado con Homenaje a Family, un disco colectivo de Rockdelux que contó con la presencia de Astrud, Chucho, Parade, Ama, La Casa Azul y los amigos de la pareja.    

 

 

 Video acuático de "Nadadora"

Para entonces, Aramburu había cambiado de oficio.  En realidad, tampoco  se alejó demasiado: se convirtió en uno de los portadistas más solicitados del mundillo musical español. Aunque identificado especialmente con una cadena de vistosos trabajos para Los Planetas, no manifestaba prejuicios indiotas: “vistió” discos de Andrés Calamaro, Kiko Veneno o Compay Segundo. Busquen en la red: hay blogs consagrados a sus portadas, alguno muy minucioso.

Como diseñador gráfico, también realizó flyers y cárteles; con deleite evidente, ilustró libros infantiles. Le iba bien, suponemos, pero en 2007 dejó de estar disponible: decidió volver a la primera vocación, la pintura y el dibujo.

Fiel a su voluntad de discreción,  Aramburu ni siquiera anuncia sus volantazos profesionales. Según Teresa Iturroiz, su amiga y agente, “no es que Javier un día se levante y diga que ya no acepta encargos como diseñador. Para no explicarse, prefiere darlo a entender: puede que simplemente inhabilite la cuenta de correo electrónico que antes usaba.” Hay excepciones, cierto: sigue haciendo carpetas para la propia Teresa, antes en Le Mans y ahora en Single. Después de todo, ella funciona también como su modelo favorita.

Una explicación: a Aramburu no le apetece revisitar territorio que ya ha explorado. Para la edición en CD de Un soplo en el corazón, se negó a remasterizar la grabación original y desechó la sugerencia de añadir maquetas como temas extra.

Ahora manda el clasicismo, el filtro figurativo, la voluntad pictórica. En el texto de presentación de su nueva faceta se invoca una frase del avinagrado Josep Pla: “yo no estoy a favor del progreso, yo estoy a favor del regreso”. ¿Provocación? Otra forma de avisar que mejor no busquen explosiones de estética pop art; se pretende reivindicar la visión pausada y concentrada. Este es un viaje a la introspección.

Del proceso creativo de Aramburu se sabe poco: como siempre, ahora ha rechazado la posibilidad de realizar entrevistas. Es un silencio que algunos interpretarán como táctica promocional, como el narcisismo que no se atreve a decir  su nombre.  Lo único confirmado es que reside en San Sebastián y que ha pasado unos días en Madrid, preparando lo que denomina simplemente como Primera exposición. Una muestra sin música ambiental ni referencias a sus anteriores etapas: “son dibujos, óleos y grabados, en general retratos e imágenes de su mundo más próximo. Todo muy cuidado, hasta el mínimo detalle: Javier puede probar con muchos marcos hasta encontrar la forma definitiva de arropar cada cuadro.” 

 

Atención a Teresa con calavera paranormal

Aramburu Teresa con calavera paranormalPara el estreno de Aramburu, no valía esa idea tan de moda que consiste en exponer en un ámbito alejado del circuito del arte. “Prefirió alquilar una pequeña galería, en la esquina de las calles Almadén y Alameda. Es un espacio neutro que puede supervisar. Siempre he sospechado que Javier tiene un talento no explotado para el interiorismo.”

No esperen que Primera exposición  se inaugure mañana con el típico vernissage con invitados y canapés. Suspira Teresa: “yo me conformaría con que Javier apareciera alguna tarde por la galería. Pero no lo veo probable. Valora mucho el anonimato”.

 

* La Primera exposición de Javier Aramburu estará abierta entre el 30 de noviembre y el 16 de diciembre, en el nº 19 de la calle Almadén, en Madrid. De lunes a sábado, entre las 17.00 y las 21.00. Sábados y domingos, también en horario de mañana, de 11.00 a 14.00. 

 

Aramburu-expo

Esta entrada amplia un texto publicado el 24 de noviembre en El País Madrid

Hay 12 Comentarios

Y tú debes de saber mucho de tomar por culo, anormal anónimo

¡Cuánta palabra derrochada! ¡Cuánto silencio necesitado! Si el nivel de los lectores es el que aquí se revela (y rebela), este (P)aís está más que perdido.

pitecantropo, se dice veneración con "v". Ay, mi madre, qué listos que son algunos

como me aburre el rock español,VACIO VACIO VACIO ...se tiraron un pedo hace 30 años y lo siguen oliendo con beneración...y este esperpento de pseudoperiodista sigue viviendo de ello...

Bonitas canciones, me recuerdan a La Buena Vida. Pero he de confesar que en su día me pasaron desapercibidos.

Alejo Alberdi: tranquilízate, hombre, y calma tus frustraciones a través del dibujo, la gimnasia o la vida contemplativa (que de eso debes saber mucho). Búscate el talento en alguna parte, y no moletestes.

El rock radical vasco es a la música hecha en Euskadi lo que el Boom a la literatura hecha en Latinoamérica. Esa tendencia crítica a definir una zona del mundo por su música o su literatura "arraigada" hace que nos perdamos maravillas como Family, en lo que a música vasca se refiere, o como Monterroso o Alejandro Rossi en cuanto a literatura latinoamericana.

Sobre la frase de Pla, hay que reivindicar la reacción, que todos los que hablan de "progreso" y de "futuro" suelen ser, o bien unos mentecatos o bien unos hijos de puta. Y Javier dejó de hacer portadas porque acabó harto de la racanería de los disqueros, especialmente de los indies, tan reacios a pagar royalties a sus músicos como a remunerar debidamente las portadas,

El vídeo de "Nadadora" está bien, pero estaría mejor si la nadadora estuviera en pelotas.

¿"Esta entrada amplia un texto publicado el 24 de noviembre en El País Madrid"?. En otros tiempos ElPaís hubiera publicado este artículo mucho antes y mucho mejor. Actualmente va a rebufo de otros periódicos que le adelantan en casi todo, incluido todo lo que publica el señor Diego Manrique, por supuesto.

Pues ganaríamos una explicación para giros tan brutales. ¿Le avergüenza ahora su música de los noventa? Y sus portadas ¿cree que son pecados de juventud? No sé, esas cosas nos intrigan mucho

Seguro que será una exposición estupenda y no sólo por el vínculo sentimental (a veces excesivo) que sus seguidores tenemos con su obra sino porque es un pintor e ilustrador de gran talento. Su anonimato es parte de su obra y además, si apareciera, si diera entrevistas y le viéramos, realmente ¿qué ganaríamos?

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Sobre el blog

¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

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Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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