Los misterios Battiato

Por: | 16 de marzo de 2013

FRANCO battiato-blog

La teoría de la entrevista periodística: tú te juntas con una persona, a veces desconocida para ti, y en media hora, tres cuartos, debes conseguir que te abra su corazón y te permita extraordinarias visiones de su interior. O, en su defecto, lograr que te proporcione suficiente información (u opinión) fresca para llenar media o una página.

La praxis: nada sale como esperabas. El artista, digamos Franco Battiato, insiste en expresarse en español. Tú recurres al italiano de trattoria o incluso al inglés para transmitir tu mensaje o puntualizar lo que te acaba de contar. Aparte, ni siquiera has logrado un clima propicio a la confesión: frente al sofá donde te has sentado con el cantante, remolonean dos o tres empleados de la discográfica, Universal. De buen rollo, cierto, pero rompiendo la deseable soledad. Además, ay, Battiato atiende a llamadas de amigos italianos que le telefonean. El signore Battiato es muy requerido por sus amigos, puedo atestiguar.

Explicaba mi frustración el pasado jueves [http://cultura.elpais.com/cultura/2013/03/13/actualidad/1363205360_932587.html].Pero no siempre fue así. La primera vez que entrevisté a Battiato, a mediados de los ochenta, la cita fue un hotel de lujo de Barcelona. Muy Franco portadaastutamente, la disquera de entonces (EMI) propuso comer para que nos fuéramos conociendo antes de ponernos a la labor. Todo era entrañable: Franco viajaba con su mamma, una buena señora que se preocupó incluso por el bienestar del periodista. Andaba éste con el estomago revuelto y ella se ocupó de ir a la cocina del hotel para preparar una manzanilla al estilo siciliano. Que efectivamente me alivió. La entrevista se hizo parcialmente en inglés. Me divirtió que el inglés de Battiato fuera incluso peor que el mío pero nos entendimos.

 En 2913, el compromiso es peliagudo. Battiato disfruta en España de un envidiable abanico de devotos, que abarca desde cursis new age a capitanes del indie, pasando por gente de la calle con unas cuantas canciones sólidamente clavadas en el corazón. No se le puede tocar pero, ah, tampoco voy a ocultar que tolero mal muchas de sus ocurrencias hinchadas. Me gusta el Battiato pop, hasta comercial. Dame un recopilatorio como  La estación de los amores (o cualquiera de sus equivalentes italianos) y ya estoy feliz. Dejo sus "óperas líricas" -estoy pensando en Telesio- para personas de sensibilidad más elevada.

Tiene gracia que, en su inolvidable “Centro de gravedad permanente”, teóricamente abominara de “la new wave italiana” ("la new wave española", en la adaptación de Carlos Toro), ya que buena parte de sus aciertos reflejen precisamente un inteligente aprovechamiento de las fórmulas del tecno-pop. Es peor el look de época. Hagan el favor de echar una mirada a los vestidos y peinados de su compinche Giuni Russo, en el pelotazo conjunto “Un'estate al mare”.         

 

Giuni Russo: piadosamente, la artista ha tapado parte con fotos fijas

En según que ambientes, costaba defender a Battiato. Recuerdo una discusión con una bambola que estudiaba en Londres; ella detestaba el pop italiano y sorbía los vientos por bandas menores Made In England: “pero, querida, lo de Battiato es lo mismo pero encima con personalidad y cultura.” No derribé esa muralla.

 Me pasmaba también la ética laboral de Franco. Hizo pop de verano (¡concursante en Un Disco per l'Estate!) en los sesenta, experimentación con sintetizadores en los setenta, tecno-pop embriagador a partir de 1979. Lo extraordinario es que carecía de esnobismo. Se apuntaba a bombardeos festivaleros con la bella Alice: ganaron en Sanremo, pincharon en Eurovisión. Iba de intelectual pero se tragaba los programas más infames sin complejos, vamos, con entusiasmo. 

 

Franco haciendo un playback. Ni siquiera le ponen figurantes

 No logro penetrar en sus planteamientos profesionales: suelta torrentes de anécdotas pero -hoy, precisamente hoy- no quiere conceptualizar, quizás lleva demasiadas horas de entrevistas. Se niega a hablar de sus trabajos en inglés, de escaso impacto, tal vez por deslices como preceder “Up patriots to arms” con el parlamento-fantasía de una tal Carla, una neoyorquina que recibe la llamada de un antiguo ligue italiano y le cuenta que está escuchando a Battiato.

Otro enigma es su sexualidad, que despierta intensa curiosidad en determinados círculos. Pero, ya digo, el ambiente no se presta a entrar en intimidades. Y yo no tengo caradura suficiente para ciertas preguntas. Manuel se enfada cuando se lo cuento: "pero si solo tenías que citarle la letra de "Sentimiento nuevo" y ya está planteado el asunto". Sí, y ya imagino la mirada de horror del séquito de Universal. Aparte ¿y si fuera sencillamente asexual, Manu? "Si lo canta, puede explicarlo, no es que vaya de puritano".

 

 Cuidada escenificación del "Voglio vederti danzare"

En este barullo de entrevista, se me atragantan otras Grandes Cuestiones. Imposible profundizar en sus creencias religiosas, si es que están definidas: podría ser simplemente un connoisseur del supermercado espiritual, departamento orientalista. Y la ideología: mucha desconfianza de la clase política pero de repente le ves ejerciendo de asesor cultural de la Región de Sicilia.

Esperaba que confirmara que se trata de un (bravo) gesto de solidaridad con el presidente Rosario Crocetta, un comunista que lleva años en el punto de mira de la Mafia y sobrevive amurallado por guardaespaldas. Pero no, hoy frivoliza, se contenta con una broma sobre su negativa a ponerse corbata en actos oficiales: “la corbata forma parte del uniforme de los ladrones, de los grandes ladrones.” Vean la foto: solo el hombre de la corbata está condenado a muerte.

  Franco battiato con Rosario Crocetta y guardaespaldas

Ahora volvemos a su obra. El Método Battiato incluye algunos hábitos sospechosos. Su exhibicionismo de referencias culturales, que me hace evocar aquel análisis del kitsch con pretensiones que realizaba Umberto Eco a partir del relato que Ray Bradbury escribió para Playboy, con Pablo Picasso como excusa. El gusto de Battiato por masajear la autoestima cultural del oyente se manifiesta en su irreprimible tendencia a la cita (musical, literaria) y al name dropping.

Algo muy evidente en su “Perspectiva Nevski”, evocación de la Revolución de 1917 a partir de la principal avenida de San Petersburgo. Tiene grandeza, no podemos negarlo, aunque finalmente resulta tramposa. Los hombres ilustres caen a paletadas: Nijinsky, Eisenstein y, aunque no se le cita por su nombre, Diaghilev (todos gay, me recuerda Manu con malicia). Franco no puede resistirse a la rima y cuela incluso a Stravinsky; en realidad, Igor había abandonado Rusia en 1914. De hecho, tampoco Nijinsky ni su amante-protector Diaghilev vieron a la Guardia Roja en acción. Ni Eisenstein rodó películas hasta 1923.

  

 Evocación de la revolución bolchevique

Al final, uno sale del encuentro con Battiato con más interrogantes que antes. Puede que sea un bendito inocente, pero no creo. Puede también que vaya de sobrado. Un ejemplo: me cuenta que va a dirigir otra película, en esta ocasión sobre la vida del compositor George Fridiric Handel, con reparto potente: Willem Dafoe, Christopher Plummer, Charlotte Rampling.

Se pone confidencial: “¿sabes que los actores me aman? Yo soy de una toma, ya sé que la segunda será peor. Mi buen amigo Nanni Moretti les hace rodar ochenta tomas ¿te imaginas?”. Sí, me imagino: como Stanley Kubrick, caro Franco. Carcajada. Me invita a su casa siciliana, "véte a Agrigento y pregunta por mi". Imposible: no soy vegetariano. "No te preocupes, mi cocinera hace platos que jurarías que son carne".

 

Battiato, entre otros ilustres, atacando la pirateria en Internet.

Hay 16 Comentarios

Gracias por su respuesta, he visto el artículo anterior al que hace referencia. ¡Curiosa entrevista!, como no podía ser de otro modo, tratándose de Battiato.
Si tiene un rato le enlazo una entrada que dediqué al concierto que dió en Burgos en su reciente minigira española: http://cajondelopensado.blogspot.com.es/2013/03/apriti-sesamo.html
Saludos

No tienes motivos para saberlo, claro, pero esta entrada complementa una entrevista con FB publicada en El País unos días antes, donde están presentes algunas de las cuestiones que aquí echas de menos.
Por lo demás, sólo rogarte que releas este blog con menos desconfianza. Por ejemplo, yo no me burlo de las pintas ochenteras de Battiato: admiro (sinceramente) el entusiasmo con que se lanza a hacer un playback promocional.

Hay muchos más misterios Battiato: ¿ha escuchado su nuevo disco?, ¿acudió a alguno de sus conciertos del 2013, o de los anteriores?, ¿ha escuchado su música a parte de la radio o algún pub en los 80? ...
Todos estos misterios me han asaltado porque su artículo, señor DAM, no es sino un cúmulo de lugares comunes extraidos del pasado, algunas anécdotas de su juventud (también existen videos con usted vestido años 80) y errores imperdonables para un crítico musical, como confundir "La estación de los amores" que fue un single, con el recopilatorio que en España se llamó "Ecos de danzas sufi". Pero por ninguna parte se habla del nuevo trabajo del músico, ni se menciona una sola canción, ni de la breve gira por España, ni de los músicos que lo acompañan, ni de las traducciones de las letras, ni de Battiato, ... ni de música siquiera.
Su artículo muestra tanto desparpajo, como desconocimiento de la música de Battiato, hasta el punto de plantearme si no habrá un misterio más ¿realmente lo ha entrevistado? o tenía que escribir un artículo y ha improvisado esto.
Atentamente.

Hay personas, iba a decir gente, que nunca se aburren de si mismas, de su propio cliche, pero que aburren mortalmente al resto del planeta, de la especie humana, dinosaurios cuyo maximo ¿o unico? orgullo es ser fieles a si mismos, lo que esto quiera decir, lo que no es ni bueno ni malo, simplemente tedioso. Menos mal que mamma solo hay una, que los aguante, tambien va por ti Lucia Bose.

¿Soy yo o hay cinismo en esta nota? Una lástima, admiro a Battiato y acabo de escuchar una excelente entrevista que le hicieron a Diego Manrique en el programa Carne Cruda. Me decepciona, aunque sea un histórico

María, ya me había dado cuenta de que cantaba Caetano; en realidad, son canciones totalmente distintas. Era buscar un paralelismo un poco traído por los pelos para intentar llevar a Franco fuera de su discurso habitual.
Lo del playback no es una crítica. Más bien, lo contrario: resulta admirable la energia que le pone Battiato.
Y la sexualidad, bueno, está muy presente en su repertorio. Además, si un amigo me hace un encargo, yo intento cumplirlo.
Gracias de todas formas por tus comentarios.

En Hable con Ella quien canta es Caetano Veloso. Un cantante no es un filósofo ni un gurú y ¿quien no ha hecho un play back, o no ha salido con esas pintas en los 80?. Por lo tanto lo que interesa es su música. A quién le importa que pueda ser un necio, un creído, un filósofo de supermercado... Y vaya perreta que ha cogido ud. con su sexualidad

buen artículo pero qué te importa la sexualiadd de battiato...........

Me gusta Battiato y no se el porque. No tengo ningun disco pero las cosas que fuí oyendo a lo largo del tiempo casi siempre me descolocaban y eso es lo que necesito de un artista.

Gran personaje este Battiato

El DAM éste, ¿no escribe de forma un poco fantasmilla?

A mí me ha quedado una duda: ¿quién es el tal Manuel/Manu tan interesado en la sexualidad de Battiato? Me da que o falta o sobra algo en el artículo.

Coño, Diego, vete a Agrigento, no sé qué carajo comerá Franco para estar tan delgadito, pero tú al menos podrás ponerte morado de vino blanco, pasta, pizza y pescado, y, si no, busca a Camilleri, que también es comunista y tiene pinta de ser mucho más divertido que el puñetero músico, a ti que te gusta tanto la novela negra.........

Fantástico, comparto el comentario de Abel. Recomendación de un libro que abarque los inicios del rock alternativo con REM y otros, y el tema de la difusión en las radios universitarias?

Hombre, Manrique, que cuando uno lee una entrevista lo que quiere es conocer algo del entrevistado, en este caso lo que tuviera que decir sobre su nuevo disco, más que una serie de anécdotas antiguas y la frustración del entrevistador por cómo se ha desarrollado el encuentro. Más suerte la próxima vez.

Vaya me he sentido bastante identificado con él. No sabía que fuese así.

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Sobre el blog

¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

Sobre el autor

Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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