Canciones para el monstruo

Por: | 01 de abril de 2013

Robertwyatt sepia

Se trata seguramente de las más extraordinaria serie de discos editada por una figura mayor. Me refiero a los sorprendentes singles lanzados por Robert Wyatt entre 1974 (“I'm a believer”) y 1982 (“Shipbuilding”). Y especialmente, los cuatro singles MUY marcianos que sacó con la independiente Rough Trade en 1980-1. Uno de ellos, cantado en español, combinaba a Violeta Parra (“Arauco”) con Carlos Puebla (“Caimanera”). Otro yuxtaponía una joya desconocida del grupo Chic (“At last I am free”) con la famosa denuncia de los linchamientos sureños (“Strange fruit”). Pero es el tercero el que nos interesa: el llamado “disco estalinista”.

Estos singles para Rough Trade bordeaban la legalidad. En 1973, Wyatt sufrió una caída en una fiesta alcohólica y quedó reducido a una silla de ruedas, una broma cruel para quién había sido baterista de Soft Machine y Matching Mole (y gran juerguista). Al año siguiente, fichaba para la emergente Virgin Records.

Fue una relación paternalista: Virgin pagaba una modesta cantidad fija (40 libras semanales) al músico y le permitía libertad expresiva. Hasta que, en 1977, Virgin contrató a los Sex Pistols y se quitó el disfraz de benévola compañía hippy. Como tantos otros, Wyatt descubrió que el compromiso esencial de Richard Branson era con el negocio, no con la música.

Wyatt quería romper pero los abogados de Virgin le adviertieron que todavía les debía unos álbumes. En conversación con Geoff Travis, el visionario de Rough Trade, se apostó por grabar singles, formato que parecía no estar cubierto por el contrato de Branson. Había incertidumbre por parte de Wyatt: como otros músicos de su generación, creía ser despreciado por la quinta del punk: “después de diez años de pelos largos y solos largos, venía la era de los pelos cortos y los solos cortos”.

Pero había caído en una empresa única. Rough Trade funcionaba como una cooperativa y todos, de Travis al último chico del almacén, cobraban lo mismo. Muy políticamente correctos, se la cogían con papel de fumar: fieles al boicot cultural del régimen del apartheid, se negaron a distribuir las recopilaciones del sello Earthworks, que mostraban la explosiva creatividad de los townships sudafricanos (curiosamente, los discos terminaron en Virgin e hicieron lo suyo por acercarnos a la realidad de Soweto).

 

Stalin wasn't stallin', por Robert Wyatt

No se registró tanta polémica cuando Wyatt grabó solo, doblando voces, su versión de un tema olvidado de 1943. Ese año, para contribuir al esfuerzo bélico contra Hitler, el grupo estadounidense Golden Gate Jubilee Quartet lanzó “Stalin wasn't stallin'”. Usando referentes propios de los spirituals -Dios, el Diablo, Adán- se nos explicaba que Stalin no se andaba con rodeos. Que el Oso Ruso peleaba sin cuartel con el Fuhrer.

En una típica pirueta, Wyatt decidió además que el disco no incluiría instrumentación: la cara B es el poeta Peter Blackman leyendo a palo seco “Stanlingrad”, retrato de la admiración mundial ante la titánica lucha a muerte del Ejercito Rojo contra la Wehrmacht y sus aliados en las orillas del Volga.

  

El poema Stalingrado, de Peter Blackman, elegido por Robert Wyatt como cara B

Hubo gruñidos de descontento. Del contigente trotskista y de críticos liberales como Greil Marcus: ¿cómo era posible que una compañía tan ejemplar como Rough Trade exaltara la memoria del (posiblemente) mayor asesino del siglo XX? Wyatt se escudó en la historia militar: según la cultura popular occidental, fueron ingleses y estadounidenses los que acabaron con el nazismo. En realidad, el Tercer Reich fue aniquilado en el Este de Europa. Cita Wyatt al historiador A. J. P. Taylor; “desde el momento en que los Rusos entraron en guerra, tuvieron que luchar la mayor parte del tiempo con las cuatro quintas partes del Ejercito alemán, nunca con menos de sus tres cuartas partes”.

 

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La portada del single de Robert Wyatt y Peter Blackman: montañas de cascos nazis

No hace falta recordar el comportamiento monstruoso de Stalin antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. En el fragor del conflicto, tal vez tenía sentido propagandístico focalizar en su persona la resistencia al nazismo pero el disco salió en 1981. Cierto que Wyatt era miembro del Partido Comunista de la Gran Bretaña y que se alineaba con la vieja guardia obrerista, enfrentada a los eurocomunistas.

Rough Trade y Wyatt mantuvieron una relación productiva. Geoff Travis se negó a publicar su versión de “La internacional” pero sí editó su “The red flag”, el himno extroficial del Partido Laborista. En los treinta años transcurridos, Wyatt se ha convertido en algo así como en un fetiche del movimiento indie británico más concienciado, con discos en Hannibal y -en la actualidad- Domino. Supongo que ahora se siente menos solo: no es el único nostálgico del estalinismo, como se puede comprobar buceando en la Red.


  

Un mix de cinco canciones dedicadas a Stalin: con el culto a la personalidad, convirtió a todo el movimiento comunista en su particular fan club.

  

La URSS de Stalin: una nación acoquinada por depuraciones, hambrunas, campos de concentración.

 

En cada canción vive el nombre de Stalin, por A. V. Aleksandrova. El hombre-de-acero solo perdió el temple con la invasión nazi, cuando comprendió que Hitler le había engañado y que el Ejercito Rojo estaba desmantelado por sus purgas. Esperaba que sus cómplices vendrían a detenerle; no se atrevieron.

 

Imagenes triunfales de Stalin; suena el Himno del Partido Bolchevique. Muy adecuado: ni siquiera los dictadores de derechas mataron tantos comunistas como él.

 

El funeral de Stalin (y su impacto internacional)

Hay 19 Comentarios

Si no entro más a menudo en este blog, es por porcentaje de comentarios merluzos que se dedican a cuestionar a Manrique, probablemente, aunque sea una tontería hacer este tipo de afirmaciones, el mejor periodista de música pop de España. Su trabajo desde los tiempos de Vibraciones es la mejor evidencia a favor de lo que digo.
Hasta que entró en él, parecía resistente a este mundo de blogs y redes sociales. Acaso tenía más razón de lo que él mismo creía.

Voy a hacer un poco de Wyatting

Robert Wyatt Oddities (colaboraciones vocales con amigos) - http://listasspotify.es/lista/5444/robert-wyatt-oddities-colaboraciones-vocales-con-amigos

Hola, llego tarde, pero coincido en que Manrique es muy de detalles intrascendentes, en hablar de marujeos musicales y no del contenido. Conozco a Robert Wyatt desde que Softs Machine era un grupo "de música experimental" en garitos ingleses. Tengo todo lo publicado por distintas formaciones y casi todo lo publicado por Wyatt. Lejos de hacer una semblanza de músico poliédrico, comprometido, sensible y batallador, que nos ha deleitado con grandes canciones y versiones a las que ha dotado de una nueva belleza, muchas de las que Manrique menciona, que en España aparecieron en un disco titulado "Nothing can stop us" con portada reinvidicativa, sustituyendo el "Slver Lady" de los Rolls Royce por un obrero con el brazo en alto, alla por el año 1982. Desconozco el calendario de grabaciones y como aparecieron originalmente, así como el maxisingle de Biko y Yolanda que se editó poco después. Bueno, creo que lo importante de Wyatt es su espiritú de lucha, sobreponerse a un accidente que le deja en silla de ruedas y defender de una manera honesta a seres oprimidos, a traves de canciones, que lejos de su categoría musical, transmiten una sensibilidad suprema.

newshub.es tiene 1.319.098 noticias en 42 categorias , tu que buscas ?

Abran paso, que llegó el payaso.

Javier, lo que escribe Manrique es inevitable que sea un cristo, suele pasar cuando se maneja un poco de wikipedia, un poco de datos oídos aquí y alla, ninguna fuente seria y algo de culturilla mal asimilada.

Robert Wyatt tiene algo que ver con Wyatt Earp?

Aquí os dejo la "crónica" de mi encuentro casual con el gran Wyatt. Gracias a Diego y a los demás por recordar su música.

http://www.clubcultura.com/robert-wyatt

Diego, aver si haces llegar al grande de Wyatt per si se anima a hacer un single revolucionario con esto !!
http://columnaascaso.bandcamp.com/album/cuatro-maneras-diferentes-de-decir-que-no-nos-sale-de-los-huevos

http://youtu.be/Fv_F29h_qxM
'the languid, ethereal, metaphysical, spleen-infused falsetto of Robert Wyatt' Pierro Scaruffi, 2006.
Y sí, el de la guitarra en el regazo es Paul Weller.

Para Luís Rubio. Gracias por el enlace; es lo que estaba buscando. Desconocía esa web. Y sí, tienes razón, si no escribiera como escribe no sería quien es, pero es que a veces...uffff!

Te faltó Rock Bottom... Para mi, el mejor disco de Wyatt.

Javier, me ha costado dos clicks encontrar lo que estabas pidiendo
http://www.thebeesknees.com/?p=160
Si este señor escribiera de otra manera no sería quien es.

Diego, me desesperas. Mira que llevo años leyéndote y siempre tengo que releer cuatro o cinco veces lo que escribes para saber qué dices. Tus idas y venidas hacia atrás y hacia adelante, la mezcla de anécdotas con datos, la indefinición en la precisión de los títulos, discos o lo que fuere me sacan de quicio (y sigo leyéndote). Un ejemplo es tu comentario de hoy sobre los "singles marcianos" de R. Wyatt. ¿Cómo se titulan? ¿Cuándo salió cada uno? ¿Qué canciones contenían? Tú lo sabes y la Wikipedia no lo aclara. ¿Por qué no eres más preciso ( y menos romántico y disperso al estilo de Carlos Boyero) en tus comentarios? Yo te lo agradecería un montón.

Excelente memoría!!
de mucha factura, sí señor!!

Vaya míticos la verdad, muy buenos!!

Casi se me saltan las lágrimas. Los márgenes finales de los vinilos tenían mensajes inscritos, en el de Arauco se lee: 'SWAPO must win'; en 'Stallin´ wasn´t Stalling': 'I just wanna be your teddy bear', y en el de Stalingrad: 'Steel & Skin'.
No me interesa mucho saber quién es el mayor asesino, la reducción de la esperanza de vida en la Rusia actual sitúa a los Yeltsin-Putin al nivel, si no más, y sí que encuentro al bueno de Robert algo deprimido últimamente (no me extraña), ¡vamos Roberto!.
En la BBC4 hay extraordinarias interpretaciones de Gharbzadegi o Free will and testament, que me llenan de emoción y a las que vuelvo periódicamente para oir el falsete eterno o la percusión o la trompeta rotas del gran, enorme, imprecindible Robert Wyatt.
Y una vez más enhorabuena por todo Mr. DAM.

Buena memoria, Emilio! "Yolanda" y "Te recuerdo Amanda" no fueron singles, técnicamente hablando. Formaban parte de un EP de 30 centímetros (doce pulgadas, dicen ahora) cuyo tema principal era "Biko".

Diego, se te ha olvidado que Wyatt grabó tb "Te recuerdo Amanda" o "Yolanda" además de todo un LP de "canciones rojas"... a mí lo que me interesa de R. Wyatt son susandanzas en Mallorca (sus padres eran íntimos de R. Graves)

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Sobre el blog

¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

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Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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