El secreto mejor guardado del pop nacional: la rumba

Por: | 19 de octubre de 2013

 RUMBA pescailla_lola

Lo he escuchado en diversas latitudes, de la boca de melómanos insaciables, esos especímenes que buscan el ritmo universal por los cinco continentes. Vienen a decir: “¿cómo es que no exportáis la rumba flamenca? ¿No os dais cuenta de que es vuestro reggae?”. Y luego, peticiones de diccionarios o enciclopedias sobre el género.


  

Es difícil explicar que, en cuestiones de bibliografía musical, éste país tiende hacia el tercermundismo. Sólo se me ocurrían los libros de Marcos Ordóñez (Gato Pérez: tal como éramos, en su reedición) y Juan Puchades (el monumental Peret: biografía íntima de la rumba catalana) más, por aquello de ambientarse, la novela de Francisco Casavella (El triunfo). Luego llevada al cine por Mireia Ros, por cierto:



Así que ¡bendito sea Txarly Brown!. Gracias a él, tenemos ahora algo parecido a un catálogo discográfico de la rumba: se trata de Achilibook (Editorial Milenio). Se subtitula, atención, Biografía gráfica de la rumba en España 1961-1995, y ahí se revelan algunos de sus inconvenientes. El autor es un fundamentalista del vinilo y eso significa que ha prescindido de las infinitas casetes y, más grave, de los lanzamientos en CD de 1995 en adelante.

  

También es la obra de un (excelente) diseñador gráfico y eso quiere decir que Txarly se permite caprichos freak: va a página completa la portada del único EP de, glup, La Sansona del Siglo XX, una forzuda de ferias que grabó para Belter (¡naturalmente!). Por si no había quedado claro, en Achilibook priman las portadas. Portadas con su número de catálogo. En los primeros años, cuando el primitivo marketing exigía que aparecieran a primera vista las canciones incluidas, no hay mayor problema, aunque se hubiera agradecido que se reprodujeran también las contras, donde estaba la información relevante.

Lo malo es que, cuando mejoraron estéticamente las carátulas, sólo se mencionaba el tema principal y, a veces, en el caso de los elepés, ni eso. Así que, con Achilibook en mano, uno podría hacerse un listado del inmenso cancionero de Argentina Coral pero no localizar en qué disco de Las Grecas está su versión (casi dub, por cierto) de “Achilipú”, el brutal tema de Dolores Vargas La Terremoto.

 

Felizmente, Txarly Brown ha aderezado sus más de mil portadas con un extenso texto introductorio, un epílogo que revisa el impacto comercial de la rumba año por año y cápsulas biográficas de los principales grupos y solistas. Hay que asumir, eso sí, las obsesiones de Txarly, más o menos razonadas, que uno puede compartir o no: la estafa que fue la Transición, el desastre que para la rumba catalana supuso la marcha de algunas discográficas a Madrid, la odiosa movida madrileña, la anglofilia de la prensa musical, la catástrofe que nos ha traído la digitalización de las grabaciones.

 

Txarly Brown dispara como ametralladora cuando le preguntan por la rumba

Pero Txarly Brown no ha venido a hacer amigos: hablando desde la orgullosa superioridad moral del descubridor de rarezas y poseedor de secretos, se muestra agresivo, incluso hiriente. Su público preferido parecen ser los coleccionistas, incluso utiliza su jerga internacional (charts, discos de 7” o de 12”). Háganse un favor: no se lo tomen como algo personal. Después de todo, se le puede disculpar la altivez: Achilibook es una obra colosal, tomo de referencia para colocar al lado de los libros antes citados. Locos maravillosos como Brown (Carles Closa en su DNI) son los que construyen la memoria histórica de la música popular española, ante la indiferencia de las instancias gubernamentales.

  

Mientras lo repasaba, recordaba aquel paralelismo que sueles escuchar entre extranjeros enterados: que la rumba es el reggae español. Txarly es un buen conocedor de la fabulosa música jamaicana (el pasado año ayudó a compilar Skanish sound, un recopilatorio sobre la primera entrada del ska en España), pero en Achilibook solo es mencionada de pasada.

  

No, este caramelito está lleno de aire. Los de Kingston investigaban en el sonido, mientras los rumberos, hasta tiempo relativamente recientes, se desinteresaron por su materialización en disco: estaban en manos de productores y arregladores todoterreno, que muchas veces ni sabían el tesoro que estaba a su cargo. Los jamaicanos focalizaron sus energías con la retórica del rastafarianismo mientras que los rumberos eligieron otra secta, la Iglesia Bautista Filadelfia, que sí pudo enderezar vidas pero no ayudó precisamente a la música.

 

Finalmente, nunca hubo un Bob Marley de la rumba, una figura que conjugara gran repertorio con vocación internacionalista y carisma rebelde. En todo caso, fueron los franceses Gipsy Kings los que se llevaron el gato al agua (y eso que, por lo menos en el principio, verídico, ni sabían lo que cantaban). Con méritos legítimos: sonido robusto, impacto visual, comercialidad bien entendida. Convendría, por cierto, hacer algo -un librito, un recopilatorio, un reportaje, lo que sea- de la seductora rumba Made in France.

 

Los Gipsy Kings y "Djobi, djoba": de cómo el "Obí, obá", del Príncipe Gitano, viajó hasta NY

Y si alguien me menciona a mi querido Gato Pérez, digamos que sí, que elevó el nivel literario de las letras, que hizo consciente a los rumberos de su propio valor, que mitificó aquella música que decía inventada por “gitanitos y morenos”, que estableció puentes con la entonces brava salsa neoyorquina. Pero, a diferencia de sus modelos, ay, Gato no era un animal de escenario.

  

Manda huevos! MORRISSEY ha conseguido que finalmente Penguin publique su Autobiografía en la serie Classics. Quiere estar en la compañía de Dickens, Jane Austen, Thomas Hardy, William Blake....
http://www.amazon.co.uk/Autobiography-Morrissey/dp/0141394811

Hay 23 Comentarios

Me parece un muy bune artículo y una necesaria reivindicación tatno de un género tan minusvalorado y como del excelente trabajo de Txarly Brown documentándolo (no conozco el libro pero, como adorador del disco Achilifunk, lo pongo inmediatamente en mi lista). Aprovecho para adjuntar el enlace a un breve post que he escrito sobre el curioso hecho de que bastantes éxitos de la rumba fuesen versiones de canciones caribeñas por si a alguien le interesa :http://bailarsobrearquitectura.wordpress.com/2013/08/24/cani-y-negra/
Saludos,
iago.

Qué gozada el video de la Terremoto. Se nota que las pastillas no empiezan a hacerle efecto sino hasta el final de la canción, donde sí empiezan a notarse claramente los espasmos. Eran pastillas exorcistas, o sea, para exorcizar. Ya no se venden: hacían reír y llorar, como una buena película de Cantinflas. Los curas las prohibieron por indecentes.

Falta tracklist, pero esto es tremendo: http://www.mixcloud.com/donsicaliptico/maidens-of-the-rumba/

Muy buen artículo, como siempre y el vídeo sobre El muerto vivo...Impagable!!!!!

Bambino era, efectivamente, divino pero los mejores videos suyos son de baja calidad o, estéticamente, feos. Se merece una entrada completa, además.

A ver si ahora va a resultar que Peret es nuestro Frank Sinatra... ¡Venga hombre!

http://adf.ly/4hVPL

Felicidades por el artículo Diego.
Esto sí es la cultura que nos representa, y no la de los cuatro culturetas de turno que se pirran por el cine japonés de "autor", como se pudo leer en los comentarios de la entrada anterior.

Además, Diego, Gato Pérez te será muy querido, pero es difícil olvidar el coñazo de Secta Sónica

Buen artículo, pero echo en falta alguna mención a Felipe Campuzano (que estaba detrás de la Terremoto), y a esa mezcla que fue el "Caño Roto Sound"... La rumba gitana no sólo es catalana

Me alegro de que que sea Diego el que nombre a Argentina Coral y al menos quien le lea sepa que existio -y existe, creo que sigue viva, aunque no activa- esta rumbera hace muuuchos años. Yo la descubrí hace muy poco, y entre otros me hice con su disco "Rumbas Gitanas", una bomba rítmica donde desde el principio hasta el final del disco se suceden doce trallazos rumberos que son capaces de levantar a un muerto; y todo a la vieja usanza: voz, guitarra , palmas y jaleos, nada más.

Lo de comparar a la rumba con el reggae y echar en falta un icono de la rumba así como el reggae lo tuvo con Bob Marley puede deberse entre otras razones a la desidia y la falta de ganas de las discográficas de aquí, que nunca supieron tratar un material que está ahí esperando a ser redescubierto . ¿Cúantas reediciones hay de los discos de Bob Marley; cuantos recopilatorios suyos? ¿Cúantas reediciones hay de los discos de Bambino? Ninguna ¿Cúantos recopilatorios? Dos o tres, todos con las mismas canciones y descatalogados.

-BAMBINO- Prodigiosa voz!! Busquen, comparen y si encuentran algo mejor en éste género comprenlo.
http://www.youtube.com/watch?v=V2Xel_hilTM&feature=share&list=PLB8B51931D47AE65D
Jose

Me parece inadmisible el no mencionar BAMBINO...¡El mejor rumbero del mundo, único e inimitable!. ¡Bambino por siempre y ole!
Jose
http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Vargas_Jim%C3%A9nez,_Bambino

Hablar de Rumba en España y no mencionar a Bambino es un sacrilegio...

Yo a Peret, salvando las distancias geográficas y estilísticas, siempre lo vi como una especie de Johnny Cash a la española.

Peret, nuestro James Brown
El Pesca, nuestro Sinatra
Gràcia, nuestro Detroit

Y dónde habéis dejado al más grande, al incomparable BAMBINO

Entre gustos no hay nada escrito. Soy una apasionada del flamenco. Adoro ver, escuchar y sentir desde el flamenco más puro al más fusionado. Me encanta el efecto fusión del flamenco con el jazz, por ejemplo, pero me parece que la rumba es lo peor que le ha podido pasar al pop español. Aunque no estoy hablando precisamente de los ejemplos que aparecen en esta entrada (que sí que me gustan). Entiendo que haya a quien le guste este pop contemporaneo con ritmos latinos, pero yo sólo guardo la esperanza de que algún día vuelva el pop español de los 80. http://clarendonheights.wordpress.com

DISCO RUMBA FOREVER !!!!

Gracias, Gaimus, por otorgarme ese margen de confianza. Pero yo soy un periodista musical generalista, no especializado. Tendría que ser alguien más introducido en ese ambiente rumbero.

¡Qué heavy, lo del ska de Los Blues de España! ;-)

muy buen artículo, diego. Si este libro es como dices ante todo un catálogo y la verdadera obra sobre el género sigue sin escribirse, ¿quién mejor que tú mismo para hacerlo?

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Planeta Manrique

Sobre el blog

¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

Sobre el autor

Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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