Las reglas del miedo según Mike Wazowski

Por: | 12 de julio de 2013

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Mike Wazowski llega a la Universidad de los Monstruos.©2012 Disney•Pixar. All Rights Reserved

 

El pobre Mike Wazowski se quedaría seguramente en paro si por algún casual se colara por una puerta que le condujera a nuestro mundo. Me daría mucha lástima decirle, lo siento, no tenemos trabajo para ti, somos una sociedad suficientemente atemorizada, no necesitábamos asustarnos cuando éramos niños. Nos hemos convertido en unos adultos perfectamente asustados. Si existiera una regla aplicable a casi todas las situaciones –por no decir todas– esta sería: prohibido vivir sin miedo

Hay que tener miedo al tiempo en verano, a las alertas y alarmas de colores diversos ante las olas de calor que nos amenazan; a las lluvias cuando llueva más de la cuenta; a la nieve en invierno, cuando bajan las temperaturas en lugares como Ávila y Soria.

La televisión nos recuerda insistentemente y todas las mañanas que los malos, los monstruos de verdad, existen. Los monjes falsos que asesinan, los padres que (presumiblemente) matan a sus hijos tras quemarlos en una hoguera, cuyas expresiones de maldad son escrupulosamente captadas y seguidas durante meses por las cámaras y explicadas con todo detalle en los programas; las madres sin almas que dejan a los bebes abandonados en las cañerías del retrete. 

El miedo está presente en todos los campos, se nos anuncia con trompeta. ¿Recuerdan el pánico de la gripe porcina, los millones de dosis de vacunas, las imágenes de personas con mascarillas en los aeropuertos, las supuestas cifras de mortalidad que nunca llegaron? 

Si hablamos de economía, cuerpo a tierra. Nos asustan los números de la bolsa, la prima de riesgo, los datos, las previsiones. Todos los años muere gente ahogada en el mar y en las piscinas, especialmente en esta época. Las noticias se encargan de explicarnos cómo evitar esa muerte que ronda por ahí dispuesta a echarnos el lazo. Constantemente se nos está recordando que podemos morir en cualquier momento, que somos mortales. Por eso, no lo olviden: prohibido no tener miedo. Hay que tener miedo a las enfermedades y epidemias futuras, a los terremotos y desastres nucleares que tendrán forzosamente que ocurrir, al cambio climático que destruirá los cimientos de nuestra civilización, y por supuesto al tiempo que vendrá en dos días, a las ciclogénesis explosivas en forma de huracanes y tormentas que aparecen a traición. Miedo a lo inesperado. ¿Cómo no podría ser de otra forma? En suma, miedo al futuro.

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Mike y Sulley junto con sus amigos en sus tiempos universitarios. ©2012 Disney•Pixar. All Rights Reserved

Wazowski es uno de los personajes más entrañables salidos de la factoría Pixar. Es un monstruo con un ojo que quiere dar miedo a los niños, pero él no esta hecho para eso. Estudia en la Universidad de los Monstruos, la última película de esta genial fábrica de magia animada, y con una energía desconcertante. Claro que, ¿qué es exactamente el miedo? Es difícil de definir. Es una sensación, un sentimiento, y también un producto de nuestro cerebro.

Cuando tenemos miedo –de verdad– el corazón se acelera, el cerebro está alerta. Si alguien nos amenaza en un callejón oscuro, o le hacemos frente o salimos pitando. La amígdala cerebral, un órgano en forma de almendra bajo la corteza cerebral, se enciende. Es el centro del miedo. Controla la respuesta, enviando mensajes al hipotálamo y el tallo cerebral, algo así como los bajos fondos del cerebro, encargados de las funciones más básicas e instintivas.

Por tanto, el miedo no pasa por nuestro intelecto. No es procesado por la corteza cerebral, responsable del arte, la planificación y la creatividad. El miedo instintivo nos salva de una situación peligrosa. ¿Quiere usted transformarse en un hombre sin miedo? 

Una amígdala calcificada nos hace inmune a la impresión que puedan causarnos las arañas y serpientes, o alguien dispuesto a matarnos con un cuchillo por dinero. En la revista Current Biology  se cuenta el caso de S.M. una mujer de 44 años que nació con una enfermedad que calcificó gradualmente su amígdala.

S.M. sabe lo que es la tristeza o la depresión, pero esa mujer no conoce el miedo, pese a que vive en un barrio dominado por criminales y traficantes de drogas. En una ocasión, un drogadicto le puso su cuchillo en el cuello, pero ella no sintió miedo. S.M. le desafió a que cumpliera su amenaza, y al día siguiente, a la misma hora de la noche, ella eligió el mismo camino de vuelta a casa. 

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La decana Hardscrabble de la Universidad de los Monstruos.Pixar.

No tener miedo a veces resulta muy peligroso. Pero el ser humano no está hecho para vivir permanentemente en la angustia, especialmente con todas estas oleadas de miedo pseudointelectual con las que vibran todos los terminales mediáticos en este mundo hiper conectado.

Imagine por un momento el lector que se encuentra en medio de una inmensa estepa en Kazajistán donde no hay rastro de gente a centenares de kilómetros, salvo los zumbidos de los insectos entre las hierbas; en medio de un glaciar donde el viento susurra entre hielos y rocas; en un desierto donde es posible escuchar algo tan preciado y raro como el silencio. 

¿Experimentaríamos miedo o tranquilidad? Quizá encontremos dos maneras de hacer frente a estas raras situaciones: los que sentirían pánico al no ver a nadie a su alrededor, viviendo como viven, permanente asustados, y las de aquellas personas que han logrado liberarse del yugo del miedo impuesto por los poderosos como un eficaz medio de control, sin que por ello tengan sus amígdalas cerebrales inutilizadas. ¿Me equivoco?

¡Pobre Wazowski! No sabe que no necesitamos aprender a sentir miedo de los monstruos cuando somos niños. Ya nos lo inculcarán cuando crezcamos.

 

 

 


Hay 4 Comentarios

Genial artículo. Vivimos en la sociedad del miedo.

Muy buen artículo. No me canso de leerte Luis Miguel Ariza. A mí me el que me da miedo es Batman, aunque no sea un monstruo.

Buen post. En ocasiones lo que nos debería dar miedo en realidad nos hace gracia. Aquí tienen otro ejemplo muy claro: http://xurl.es/bqq4r

¡Caray con el miedo! Yo creo que tiene que ver con lo que nos preocupa. El es una denuncia de algo, y debemos de aprovecharlo en sentido positivo.
Gracias Luis Miguel, porque no me había parado a pensar qué era aquello que sentía y para qué podía servirme.

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Planeta Prohibido

Sobre el blog

Un poquito de ciencia impertinente. 2.000 caracteres para divertirse y aprender tomando como hilo conductor los fascinantes hallazgos de la ciencia. Pero además hay atrevimiento. Especulación. La ciencia que tiene sentido del humor. La versión siglo 21 de Robby el robot, el autómata más famoso de la ciencia ficción,El Planeta Prohibido, que era incapaz de herir a los humanos. Nuestro Robby rescata en sus brazos mecánicos a la chica, pero a veces tiene más mala leche queTerminator. En El Planeta Prohibido (PB), una civilización extraterrestre llamada Krell es un millón de veces más avanzada que la humanidad, pero se extinguió en un solo día. Es celuloide, ciencia ficción, claro, pero quizá el conocimiento no baste para salvarnos. Y sin embargo, ¿tenemos algo mejor?

Sobre el autor

(Madrid, 1963) (Madrid, 1963) es periodista y escritor, se licenció en ciencias biológicas y es Master de Periodismo de Investigación por la Universidad Complutense. Autor de cuatro novelas (La Sombra del Chamán, Kraken, Proyecto Lázaro y Los Hijos del Cielo), le encanta mezclar la ciencia con el suspense, el thriller y la historia, en cócteles prohibidos. Fue coguionista de la serie científica de RTVE 2.Mil, ha colaborado para la BBC, escrito para Scientific American y New Scientist, Muy Interesante, y fue jefe de ciencia de La Razón. En El País Semanal se asoma al mundo de la ciencia. Luis habla también en RNE, en el programa A Hombros de Gigantes, sobre ciencia y cine.

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