Uno de los nuestros

Por: Josep Torrent | 30 nov 2013

Uno de los nuestros es una película de Martin Scorsese  que narra el ascenso y la caída de tres mafiosos a lo largo de tres décadas. Carlos Fabra, en ese largometraje, bien podría haber interpretado a uno de esos personajes; aunque, como a Al Capone, solo se le haya podido condenar a cuatro años por defraudar cerca de 700.000 euros a Hacienda entre 1999 y 2003. Una serie de delitos que los suyos se han apresurado a justificar, relativizar o a defender, pese a tratarse de un delincuente convicto. La irresponsabilidad con que se han comportado los empresarios de Castellón para explicar por qué este defraudador puede seguir en el puesto de secretario de la Cámara de Comercio de la provincia es inexplicable en otro lugar y espacio que no sea esta España o esta Comunidad Valenciana donde el PP tiene 100 imputados y donde parece que nunca ocurra nada. Esta complicidad solo se puede entender a la luz de películas como El Padrino  o de libros como el de Gay Talese Honrarás a tu padre.

Fabra

Que algunos empresarios apoyen a Carlos Fabra no debería sorprendernos. Sin corruptores no hay corruptos, como ha quedado evidenciado en los casos Gürtel y Brugal, donde nunca se sabe dónde comienzan los intereses de los promotores y acaban los de los políticos. Esa coyunda ha desprestigiado a los representantes públicos hasta convertirlos en uno de los principales problemas para los ciudadanos. El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, tiene la obligación de decir basta a esta situación; pero no parece que tenga el coraje suficiente para hacerlo. En la actualidad, los presidentes de los puertos de Valencia y de Alicante se encuentran imputados y Carlos Fabra va a seguir en la autoridad portuaria de Castellón. El jefe del Consell tiene la responsabilidad de poner fin a una situación tan anómala. En cualquier país con un mínimo de cultura democrática esto sería impensable. En la Comunidad Valenciana ya es tradición que, pase lo que pase, nunca pase nada. Sobre todo con quienes son uno de los nuestros.

Hay 2 Comentarios

Y es tradición en toda España esto de no condenar la corrupción y encima arroparla, justificarla vomitivamente. Pero es un problema de toda la clase política, de sindicatos, empresarios, de toda la sociedad !!!. Mientras la corrupción sea consentida desde nuestro ámbito + próximo a nivel social lo será x acto reflejo en la esfera política (aunque los políticos están más obligados a dar ejemplo). Lo que trato de decir con esto es que desgraciadamente nadie hace gran cosa contra esto desde sus realidades más próximas (en su lugar de trabajo, x ej, nadie denuncia los abusos!!!). Todo esto necesita cambiar desde la base y desde la mentalidad, en los países protestantes está muy mal visto socialmente el corrupto y se le rechaza socialmente, aquí hasta se le aplaude y goza de un prestigio social que es exasperante !!!. Caray, Casa Viejas, los insultos sobran, hasta comparto muchas de tus críticas, pero los insultos sobran y no das ejemplo de integridad democrática...

"En cualquier país con un mínimo de cultura democrática esto no hubiera ocurrido, sería impensable. No es el caso de España, España está en la órbita de los Estados fallidos. Como Somalia o México sin ir mas lejos. Desde que el puto enano de Solchaga dijo como hacerse rico en cuatro días aquí se roba mansalva. Y el gorila de Felpe González no dijo ni pio. Pero la gente sigue votando. Hace tiempo que la marca España es el Cante por Peteneras o como irse de rositas en un Estado fallido. Como esos 1.700 imputados, como ese Rato tocando la campana con gracia y salero porque de casta le viene al galgo. El caso "Terra Mítica", los empresarios robaron en bolsas d basura pero pagando los mejores despachos de Valencia con toda seguridad no devuelven un céntimo. Con Zaplana en el ajo. Menos mal que hay algunas noticias buenas, a saber, un 78% de los liberados sindicales han solicitado su ingreso en la Unidad Militar de Emergencia por el artículo 666 de la Peluca de Carrillo. El gorila de Cándido Méndez y el pobre de los cruceros, un tal Toxo, ingresarían -de solicitarlo- con el empleo de Cabo, previa convalidación de estudios según el Plan Bolonia. Otra buena noticia es que la plantilla al completo del Tribunal de Cuentas está dispuesta a realizar un curso de contabilidad básica en Los Monegros aprovechando el puente de navidad. Los interventores, auditores y abogados del Estado han dicho hacer un curso puente (como se debe controlar en la España corrupta) en Las Hurdes, aprovechando las fiestas. Seamos realistas, la única solución que hay para salir del pozo de mierda donde estamos es poner en marcha las recomendaciones de Luis Solana, hermano de Javier, a saber, poner a un guardia civil al frente de algunas instituciones. Empezando por Banco de España, El Tribunal de Cuentas, El Senado, el CGPJ, etc. En el Consejo de Estado no hace falta poner a nadie, allí con Cocodrilo/Dandy/Fdez de la Vega y la seda de la mona se bastan solos. Todo ello en el 26 aniversario de la célebre muy puñetera "sentencia": En España la justicia es un cachondeo. Si alguien le pone comillas a esta sentencia es tan bellaco como aquel que dijo que en España la justicia es igual para todos. Tierra de conejos, Estado fallido. Y en ese plan. Ninguno.

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Sobre el autor

Josep Torrent

es periodista, delegado de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana. Casado, con una hija y un nieto. Estudió filosofía y letras en la Universidad de Valencia y Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Sobre el blog

La Comunidad Valenciana no es solo corrupción, ni tampoco fallas, sol, playa y paella, aunque el tópico la reduzca a eso. Este blog hablará de los tópicos, como no puede ser de otra manera. Pero también aspira a contar otras cosas.

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