PlenaMente

23 jul 2016

Las malas compañías

Por: Patricia Ramírez

Las malas compañías
Hay tres compañías que nos sobran la mayoría del tiempo: la falta de fuerza de voluntad, la baja autoestima y constancia. Cuando permitimos que estén a nuestra vera, echan al traste nuestros planes, nos hacen sentir mal, nos meten en un bucle del que nos cuesta salir e impiden que nos esforcemos por nuestras metas.


Son como esa mosca pesada que no te la puedes quitar de encima, se sientan a tu mesa, se apoltronan en tu sofá, se despiertan contigo y te acompañan donde quiera que vayas. Y no te creas que es fácil espantarlas, no, porque se reproducen como los Gremlin. Cuando crees que te has quitado a una de encima, otra vuelve a resurgir de la nada. ¡Marditos roedores! Como diría el gato Jinks de Pixie y Dixie.


Para más inri, entre ellas son íntimas amigas. A la pereza le encanta aliarse con la idea de postergar, “uf, ahora estoy muerta, luego lo hago, es que no es el momento”. Son cómo “las mejoras amigas”. Y de vez en cuando se juntan con la falta de autoestima, y entonces ya montan el fiestón de sus vidas, que por cierto consiste en algo bastante aburrido: lamentarse, decir que dónde vamos con estas pintas, que con estas incapacidades no se puede vivir, bla bla bla…”. Y entre una y otra, la casa sin barrer. Ah, y les chifla ese refrán que dice “si no puedes con tu enemigo, únete”.


El que tiene que dejar de unirse a ellas eres tú. Si te has cansado de tener tres parásitos en tu vida, vamos a ver cómo quitárnoslos de encima:


1-Ponles cara. No es broma. Ponles cara de forma literal. Así será más fácil retarlas. Igual convives con las tres o solo con una. Trata de hacer un mini dibujo, tamaño imán de la nevera, de tus parásitos. Así sabremos a quién tenemos que dirigirnos y mandar al garete cuando surja.


2-Sí tienes, tienes mucha. Lo primero que dice la gente es “no tengo fuerza de voluntad, no tengo constancia”. Tenerla la tenemos todos, de verdad, pero unos la utilizan y otros no. Unos la entrenan y otros menos. Quítate la idea de que es un valor que unas personas poseen y del que otras carecen. Solo es algo que hay que educar y entrenar. Es imposible tenerla de un día para otro, pero a poco a poco, se puede. Piensa en actividades que te den pereza y para las que te falta esa fuerza de voluntad. Luego ordénalas de la más atractiva a la que lo es menos, y empieza por aquella que te cuesta menos. Si no eres capaz de apuntarte al gimnasio, prueba a empezar a caminar rápido cada día. Lo importante es que vayas cambiando el concepto que tienes de ti a través de pruebas reales, es decir, de actuar. Y cuando consigas convertir una de esas actividades en un hábito, empieza con la segunda. Esta será más fácil porque ya tendrás la sensación de éxito con la primera actividad. Y al final terminarás dentro del bucle de los que no conviven con estos tres parásitos.


3-Deja de etiquetarte. Las etiquetas condicionan nuestra forma de comportarnos. La visión que tenemos de nosotros mismos nos limita o nos potencia. Muchas son las personas que se definen como vagos, inconstantes, flojos y muchas otras lindezas. La gente de alrededor se lo ha criticado tantas veces, que han llegado a interiorizar la etiqueta como una parte más de su ser. Ser flojo, vago o inconstante es algo que ya forma parte de su código genético. Y obviamente, la gente se comporta de forma coherente, respondiendo a la imagen que tienen de sí mismas. La sola idea de deshacerte de tus etiquetas y pensar que tú eres lo que deseas ser, te da una visión distinta. En este momento elige la etiqueta con la que quieras convivir a partir de ahora y define, por escrito, a alguien que conozcas que se comporte conforme a esa visión. Piensa en cómo habla, cómo actúa, cómo razona, cómo siente. Y trata de imitar ese modelo de conducta. No dejes que nadie, ni siquiera tú mismo, te digas que eres algo que limita tus progresos.


4-Busca el sentido y la motivación a tus objetivos. Cuanto más te entusiasme algo, menos esfuerzo te costará. El sentido y la motivación pueden estar en los beneficios del presente o en un largo plazo, como es la pérdida de peso. Trata de dedicar cada día unos minutos a pensar en cómo te sentirás, vestirás, verás o qué ventajas tendrás, cuando alcances tu objetivo. La investigación ha demostrado que las personas nos motivamos más pensando en los beneficios que nos ofrece nuestro objetivo que cuando nos machacamos pensando en lo horrible que seguirá siendo nuestra vida de no alcanzarlos. Puedes realizar dinámicas motivadoras como un panel visual con imágenes, frases y todo tipo de información que te vaya acercando al objetivo, a anotar cada día el paso logrado y las emociones que sientes.


5-Ten paciencia. Los cambios requieren tiempo. Vivimos en un mundo impaciente con personas que viven de prisa. Un mundo en el que tiramos la toalla antes de tiempo, sin dar lugar a nuestros cambios. La vida tiene su ritmo y no todo puede acelerarse. Con lo que debes ser paciente de más es con el error. Este momento suele ser crítico. Dado que la gente se machaca cuando se equivoca y que no le gusta sufrir, ante la posibilidad de volver a fallar al compromiso, lo abandonan. Entienden que es mejor dejar de intentarlo, que intentarlo y fallar. Y no es así. El fallo es algo temporal, pero el abandono es algo permanente.


Deja en la basura a las malas compañías. Aportan poco a tu vida.

Hay 2 Comentarios

Patricia no te conocía y me encanto leerte, me han hecho muy bien tus palabras, hace poco tuve dos pérdidas muy importantes en vida y realmente siento por momentos para q sirve tanto esfuerzo, sin embargo cada día me levanto y agradezco al universo el poder hacerlo, ir a trabajar y seguir adelante de la mejor manera posible!!
Leer tus líneas me ha insuflado un porcentaje importante de todo lo que valgo y quiero conseguir para mejorar mi autoestima y calidad de vida cada día!
Muchas gracias, seguiré poniéndolo en práctica por qué es lo q realmente funciona!!
Gracias otra vez!!👏🏼🙋🏻🌻

Persevera: es excelente.
Y no te pierdas el vídeo...
https://dametresminutos.wordpress.com/2015/04/14/persevera-es-excelente/
¡Buen fin de semana!

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Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

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