PlenaMente

16 jul 2016

No quiero ser madre y no quiero sentirme culpable

Por: Patricia Ramírez

No querer tener hijos
Las personas creen que tener hijos es cerrar un círculo, que forma parte del proceso natural y que tiene que darse sí o sí. Por desgracia suele estar mal visto que una mujer no tenga el deseo de ser madre. Se enjuicia a estas mujeres pensando que no sabrán lo que es el amor incondicional hasta que no sean madres. Lo que no ocurre con la idea de paternidad.  

Otro juicio de valor es que no tener hijos es una decisión egoísta. Todavía en esta sociedad, dedicarse tiempo a uno mismo, pensar en uno mismo y mirar por uno sigue pareciendo algo negativo. La RAE define la palabra egoísmo como un “inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás”. La mujer que no desea ser madre seguro que atiende las necesidades de su pareja, de sus padres, de sus compañeros de su trabajo y de sus amigos. Solo decide no atender las necesidades de un proyecto que no desea tener. Nada que ver con el egoísmo.  Puede incluso que esa mujer milite en una ONG y sea mucho más solidaria y altruista que cualquiera otra con cuatro hijos. Pero si no desea ser madre, es egoísta. Por esta regla de tres, ser madre también podría ser contemplado como un gesto egoísta. Al fin y al cabo tener un bebé es complacer un deseo personal, es atender la necesidad, a veces casi obsesiva, de ser madre, porque al bebé nadie le ha preguntado si desea nacer, si desea hacerlo en este hogar determinado, si ésta es la educación que desea recibir o si es el colegio que hubiera elegido. 

Y qué decir si hablamos de la religión, sea cual fuere. Una de las misiones de la mujer en la tierra es ser madre, así que como dice la autora y ensayista Corinne Maier, la negación de la maternidad es “la negación de la voluntad de dios”. Aquellas mujeres que se han educado en valores religiosos pueden verse ante un conflicto que les hace sentir malas personas, culpables por decidir no ser madres y verse obligadas a justificarse ante todo. Si la educación religiosa ha hecho estragos en la educación sexual y ha generado traumas y miedos en las relaciones sexuales, imagínate el sentir de aquellas mujeres que se ven contradiciendo los valores recibidos en casa y al deseo de Dios.

¿Cuáles son los motivos por los que una mujer no desea ser madre?

Una responsabilidad que no quiere asumir. Muchas afirman que serían buenas madres pero que de forma libre y meditada han decidido no tener esa responsabilidad. Hay compromisos y obligaciones en el trabajo, con la familia actual, con la gestión de la casa y no de sean añadir una nueva.

El sistema no favorece conciliar la maternidad con el trabajo. Muchas son las mujeres que piensan que ser madre es poner freno durante unos años a su proyecto y proyección profesionales. Mientras ellas hacen el alto en el camino, pasan por el embarazo, el parto y la baja de maternidad, siempre hay otra persona detrás que ocupa su puesto, promociona dónde le hubiera tocado promocionar a ella o qué decir si es autónoma y con ello pierde clientes y oportunidades. Es cierto que cada decisión que tomamos en la vida tiene unas ventajas y otras pérdidas, pero muchas mujeres sienten que no tienen el respaldo o la ayuda suficientes para tomar esta decisión.

Tener otras prioridades: viajar, no tener pareja estable, estudiar otra profesión, lo que sea. Tener hijos incluye la palabra renuncia. Y a la mayoría de las que somos madres nos encanta hacer esas renuncias. Pero debemos respetar a las mujeres y hombres que desean no hacerlo. El tiempo es de quien lo posee y debe gestionarlo como decida. Su estilo de vida no encaja con la dedicación que requiere un hijo.

No gustarles el mundo en el que viven y sus valores. Piensan que pintan bastos. Que el planeta y los valores se están deteriorando y no quieren participar de lo que contemplan como un circo. No es misantropía, es una escala de valores en la que no encaja tener un hijo en un mundo materialista, agresivo, competitivo, autoritario, poco cívico, voraz, que se deteriora y con unos valores que ven difíciles de encauzar.

Miedo. No se sienten preparadas para educar ni responsabilizarse de un bebé. Hay muchas mujeres que han sufrido de pequeñas, que no han tenido una infancia feliz, que relacionan parte de sus fracasos y frustraciones actuales con el estilo educativo y los padres que tuvieron. Les da miedo repetir el modelo, tener hijos que puedan sentirse igual de desdichados y no saber hacerlo bien.

No tienen instinto maternal. Respecto a este punto hay controversia. Varios son los antropólogos como  Nancy Scheper-Hughes que afirman que tal instinto no existe. Y que el deseo viene más de la imposición social y cultural a la que se ve sometida la mujer. Una cosa es el deseo, que ambos progenitores puedan tener, y otra cosa, el instinto. Los estudios no son concluyentes respeto al reloj biológico. Sí pudiera ser, que con el nacimiento del niño, padre y madre desarrollasen una necesidad vital de protección. Muchos son los padres que afirman que haber visto nacer a su hijo les cambió el sentido de la vida y los valores, y los cargó de responsabilidad positiva. Pudiera ser que algunas mujeres lo tuvieran y otras no. El instinto maternal está más relacionado con el vínculo que se genera después del parto, en el que la madre no para de pensar en su bebé, convirtiéndose el pequeño en su prioridad, al que protege renegando de muchas de sus necesidades, como es el sueño. Este instinto es vital para proteger a un bebé que sin el cuidado de sus padres sería inviable su supervivencia. Otras mujeres describen una necesidad imperiosa de quedarse embarazadas y con ello desarrollan una sensibilidad a todo lo relacionado con la maternidad y los bebés.

Motivos económicos. Los niños no vienen con un pan debajo del brazo. Los niños nacen con muchas necesidades y gastos. Es cierto que una vez que están en el mundo, la familia se vuelca para ayudar y que donde comen dos, comen tres. Pero hay parejas a las que su sentido de la responsabilidad les lleva a no querer sacrificar su estrecha economía o la de sus padres. Es un acto de sentido de común.

Ninguno en concreto: sencillamente no  lo desean. En estos casos, muchas son las personas de alrededor que les dicen que en algún momento se verán iluminadas por el deseo de serlo, como si sus vidas ahora no tuvieran sentido. Hay personas que no conciben la vida sin la idea de concebir y por ello transfieren sus valores y sentimientos a otras mujeres. Pero lo cierto es que estas mujeres y sus parejas viven una vida plena y satisfecha, rica en diversión, proyectos, relaciones sociales, aficiones, responsabilidades, compromisos y otros intereses. Sus vidas son atractivas y no necesitan nada más. Y esto cuesta ser entendido por quien no contempla una vida sin hijos.

No les gustan los niños. Este igual sea el punto más controvertido, porque afirmar que no te gustan los niños te hace parecer despiadada. Pero la realidad habla: existen hoteles, restaurantes y planes de viaje a los que se prohíbe la entrada a las parejas con hijos y son exclusivos para personas sin niños. ¿Por qué? Porque los niños, sinceramente, son para sus padres. Yo soy madre, he incidido mucho en que mis hijos sean educados y respetuosos y reconozco que me molesta oír gritos, niños maleducados, niños corriendo y sin saber comportarse cuando estoy comiendo tranquilamente en un restaurante. Y más aún me molesta oír los gritos de padres desquiciados dando voces a sus hijos porque no les obedecen. Entiendo que para muchas personas pueda ser muy molesto y altere su paz y equilibrio. Hay personas a las que no les gustan los animales y otras a las que no les gustan los niños. Y es tan respetuoso como otras opciones en la vida.

Hasta hace bien poco ser madre era uno de los objetivos incuestionables en la vida. La mujer tampoco disfrutaba de lo que ahora posee: independencia económica, un trabajo que disfruta, en el que puede sentirse realizada y feliz, la idea de familia con o sin pareja, entrar y salir y divertirse a su antojo, independencia emocional y muchas otras opciones. En este estilo de vida puede que los hijos sean una opción, una elección, pero ya no son una imposición.

Estas mujeres se ven sometidas a una fuerte presión del entorno. Así que si deseas poder contribuir a su felicidad y paz, sigue estos consejos:

Ante todo, respeta. El respeto es la base de las relaciones personales satisfactorias. Trata de respetar las decisiones personales de cada mujer y de su pareja.

Se flexible para abrir la mente y dejar de rechazar todo lo que no sea la costumbre y las imposiciones.

No reproches. Dejemos de aconsejar a quien no necesita el consejo “ya te llegará el momento”, “a ver si luego va a ser tarde”, “todo llega hija, todavía no eres lo suficientemente madura”. Deja de querer abrirle los ojos a quien ha pensado, reflexionado, decidido y tomado una decisión. No necesita consejos ni interferencias. Si los necesitara, ya te los habría pedido.

No machaques. La mujer que decide no tener hijos “no se está perdiendo lo mejor de la vida”, tampoco se va a quedar sola ni va a aburrirse. Solo tiene una escala de valores distinta a la tuya, nada más.

Deja de pedirle explicaciones. No tiene por qué dártelas, las tenga o no las tenga, tengan fundamento o no lo tengan para ti.

Las estadísticas hablan. En torno a un 20 % de mujeres deciden no ser madres y no se debe solo a motivos de infertilidad. Ser padres hoy es una elección condicionada por el estilo de vida. Todo cambia, y este estilo de vida tiene ya su término en inglés: childfree, lo puedes encontrar definido en el Oxford English Dictionary.

Hay 14 Comentarios

He leído y el artículo y la verdad es que hasta ahora he pensado que estoy sola en este mundo con la idea "No quiero ser madre". Hasta ahora a todo aquel que dije que no quiero ser madre me mira con lastima y me dice "ya te va a picar el bichito". Siempre pienso que no hay algo bien en mi de no querer ser madre. Tengo 33 años y estoy casada hace 4 años y siento que soy egoista porque privo a mi marido de un hijo. Yo le he dicho varias veces que si desea un hijo tiene la puerta abierta para ir a buscar otra mujer que si se lo de. De mi que no espere.

Tengo 38 años y desde siempre desde que tengo memoria decidi que no quiero ser madre y la gente que no me conoce y toca este tema me repudia un poco cada vez que digo que no quiero hijos y a veces me siento rara y trizte mi pareja dice que es porque le doy importancia a lo que piensan quizas sea asi pero en realidad es mas que eso nose es algo mas adentro pero no tengo una respuesta de porque me siento asi solo se que mi desicion es la correcta para mi y si no lo entienden lo lamento gracias por exponer este tema y felicitaciones a nosotras las mujeres que no queremos ser madres

Gracias por visibilizar este tema, Patricia. Muchas mujeres lo necesitamos. Como psicóloga, participo en un taller llamado Ser mujer y no ser madre, donde abordamos muchos de los asuntos que comentas en tu artículo. Un abrazo!
Nosoymadre.com

Es tan dificil para las demas personas entender que uno tomo una desicion que cambia o difiere de los patrones establecidos por la sociedad y mas dificil es que la pareja de uno empiece a presionar para que uno sea madre aun sabiendo que no se quiere procrear, entre mas pasa el tiempo mas dificil es que el esposo de uno acepte este hecho que se terminara muy posiblemente en divorcio ya que el que hombre se siente realizado cuando es padre.

Esta claro que tener hijos o no tenerlos es una opción. Me parece bien que si uno no los quiere tener mejor no los tenga. Pero esta claro que la que ha escrito mas arriba Laura no está bien de la cabeza, ha debido de tener problemas en su infancia, en su familia o ahora no se encuentra en una buena situación, parece que tiene mucho odio acumulado por alguna razón, porque llamar a los hijos saco de mierda, parásitos y engendro no es normal, esta claro que sólo lo puede hacer una persona que tiene o ha tenido problemas mentales. Son iguales de parásitos, o engendros que tú, pero seguro que con mejor corazón.

En mi caso, no es que no me gusten los niños, simplemente que creo que ser la madre de uno de ellos no sería una buena decisión. La gente siempre habla de si quiere o no quiere tener hijos, cuando igual lo que se deberían plantear es si deben. Es una vida de lo que estamos hablando y la gente no le da ni media vuelta a la cabeza al tema. ¿Como puede ser que los motivos para tener hijos para mucha gente sean cosas tan peregrinas como que los niños son muy graciosos, o para que le hagan compañía? O mi preferido, para que paguen las pensiones.
Yo no creo que ningún niño deba venir a este mundo, para hacer ninguna de esas cosas. Deben venir para realizarse plenamente como seres humanos.
Y para aquellos que dicen que no tener hijos va en contra de las leyes de la naturaleza, les digo que el hecho de que en una población haya individuos no procreadores, tiene un sentido evolutivo y es garantizar un mayor éxito procreador de los que sí lo son.

Iris, siento decirte que no es así. Yo tengo bien claro que no quiero ser madre. No quiero traer al mundo a ningún ser humano. Seré respetuosa contigo pero igualmente te digo que no eres quien para generalizar de esa manera. Tú no conoces a todas las mujeres del mundo. Me extrañaría que así fuera.
Puedo asegurar que siento repulsión nada más de pensar en la maternidad. La odio. Mi prioridad en la vida puede ser cualquier cosa antes que dar a luz un engendro. Así es, no a todas nos gustan los niños y yo no los soporto. No entra en mi deseo odiarlos, pero sí que no quiero tener a ninguno cerca. No tengo lo que hay que tener para ser madre, lo sé y me alegro por ello como no te imaginas porque desde mi punto de vista, solo dan amargura. Son cargas inútiles que solo dan problemas.
La madre que los quiera y quien desee tener ocho, me parece genial, pero tú no eres quien para generalizar de esa manera y la verdad, me da igual que la especie perdure. Ni aunque fuera la última mujer del mundo con el único hombre que quedara, ni así yo paría a un parásito.
Yo odio nada más la idea de pensar en mí embarazada y criar a un saco de mierda que solo va a darme problemas y amargarme. No, gracias.
Apoyo totalmente este artículo y más que sea de una autora que es madre pero en absoluto estoy de acuerdo con tu comentario. Nunca. Jamás.
Quien ame a sus hijos, me parece estupendo pero lo que no aguanto son los pensamientos como el tuyo. Que tú ames a tu hija es genial, enhorabuena si eres feliz con ella, pero yo no sería feliz así. Mi felicidad se basaba en estar yo sola, sin nadie (Tampoco me gusta estar rodeada de demasiada gente. Me hace sentir incómoda y con ansiedad) y ahora estoy con mi pareja, al cual amo con toda mi vida. Mi felicidad es: ÉL Y YO. Nadie más y un hijo sería, para mí, lo más lejos posible de ser lo mejor del mundo en mi vida y en la de él. Así que no trates de imponer que todas queremos ser lo peor del mundo, que para MÍ es ser madre.
Y ya no puedes estar 100% segura, pues aquí estoy yo, la que no quiere ser madre en su vida y quiere vivir en paz sin la carga inútil que supone un parásito a MI parecer.
En pocas palabras: La que desee tener 10 que los tenga, pero como bien expresó la autora: Ante todo que respete, sea flexible, no reproche, no machaque y no pida explicaciones.
PD: Como decía, estamos estables. Tenemos una economía perfecta, una buena casa, un buen trabajo cada uno y siempre que podemos viajamos y disfrutamos los DOS SOLOS.
PD2: No dentro de mucho me ligaré las trompas y más feliz no puedo estar. Es lo que siempre he querido.
PD3: Quien se sienta ofendida por las palabras que utilicé, perdón, pero no soporto a los niños y menos la idea de ser madre. Es mi peor pesadilla. No un sueño como puede ser para otras.
Un saludo.

Tengo 45 años, nunca quede embarazada y tampoco nunca busqué un embarazo. De haber quedado embarazada lo habría tenido porque estoy en contra del aborto y porque al ser mío lo hubiera superamado: soy una mujer obsesiva en la atención y cuidado de mis familiares. Desde los 15 años trabajo, desde los 17 que me he ocupado de la salud de mi familia y desde los 18 estudio en forma muy discontinuada. No ser madre es una elección: no me considero egoísta porque siempre estoy ahí para quien me necesita, no soy carente de amor porque soy generosa al extremo y me enternecen los niños, los animales, los ancianos, etc....muchísimas cosas.....Lo que molesta es que se supone que tengo que sentir una culpa que en realidad no tengo!!!!!!!!!!!! Mi elección no es porque priorizo una carrera (de hecho hubiera elegido otra cosa que no ha estado a mi alcance), o un trabajo. Tengo pareja estable, él sí querría que yo le diera hijos (él tiene hijos con un anterior matrimonio) y no tenemos ningún vacío de pareja ni en lo personal porque no tengamos hijos en común....Quizás cuesta entender lo que preferiría que a la gente no le interese que es mi elección....E insisto: NO ME SIENTO CULPABLE, lamento decepcionarlos.

Estoy de acuerdo con la autora en que si una mujer no quiere o no puede ser madre no debe sentirse culpable por ello, ya se han dicho aqui muchos de los motivos para tomar esa decisión y que son muy loables y dignos de respeto; por otra parte es preferible tener claro que no quieres tener un hijo, a tenerlo y hacerle poco caso ya que eso perjudicaría al niño, por lo que es mejor tenerlo claro y aceptar esa decisión.

Estaba estudiando cuando conocí a una persona y al poco tiempo ya estaba loca por él y creo que él también por mí; los dos estabamos acabando los estudios y dependiamos de lo que nos mandaban nuestros padres, acabamos de estudiar y nos costó un poco conseguir trabajo, él consiguió uno en el que se le pagaba regular y yo trabajaba de becaria con un sueldo muy pequeño, no estabamos casados y me quedé embarazada, ya antes habia tenido un aborto de mi compañero y no estaba dispuesta a volver a abortar, asi que me fui a él y le dije que estaba embarazada y que no pensaba abortar, ese niño o niña nacería quisiera él o no; si quería estar conmigo lo criaríamos juntos y si no, lo criaría yo sola, porque eramos jóvenes y no nos faltaba ilusión para que los tiempos futuros fueran mejores o la ilusión de tener un hijo de ambos; él aceptó enseguida y mi embarazo fue adelante, eramos pobres, el trabajaba en un sitio y yo a 200 Km. de él, pero no había un fin de semana que no nos viéramos y cuando ya estaba a punto de dar a luz, dejé mi trabajo de becaria y me fuí con él sin trabajar, mi madre y abuelas nos habían hecho alguna ropita, otros nos dieron, yo no utilizaba pañales de usar y tirar sino que utilizaba gasas que estaba lavando continuamente; fue una niña y la bautizamos y la comida de la fiesta la preparé yo, aunque estábamos pocos invitados, la familia y algún amigo. Vivíamos con poco pero eramos los más felices del mundo y teníamos ILUSIÓN y eso es lo que no se puede perder sobre todo cuando se es joven y tienes toda la vida por delante. A todos los jóvenes para que no pierdan la esperanza.

Todo esto es muy complicado y dificil de entender para muchas personas. Estoy de acuerdo en lo que ha dicho la autora, pero yo, especialmente, estoy convencida que toda mujer quiere ser madre, a lo mejor lo es en la veintena, o en la treintena o incluso en la cuarentena, pero en el fondo lo quiere ser y, en ocasiones, cuando ya no los pueden tener, los adoptan, y ese cariño y amor lo transmiten también. Mihija me dice montones de veces que no le gustan los niños, pero también ma ha dicho que si pudiera tendría tres o cuatro hijos, todo depende del momento en el que te encuentres en tu vida, si estás haciendo un proyecto que te lleva mucho tiempo y encima no tienes pareja, es dificil que tengas hijos; en otros casos lo que se rechaza es compartir la maternidad con una pareja, conozco mujeres que se han hecho la inseminación artificial para tener hijos y no tienen pareja y lo están criando solas o ayudadas por sus padres o familiares; estoy segura que mucha de la gente joven de ahora no tiene hijos porque no tienen poder adquisitivo suficiente para poder mantenerlos pero si lo tuvieran los tendrían, estoy segura; hay otras personas que se les ha pasado la edad y por motivos sociales no se atreven a adoptar o a criar a un hijo, en fin los motivos son de toda índole. Por eso es tan importante el valor de la mujer en estos tiempos, en una sociedad más o menos avanzada se tendría que valorar a la mujer que también se queda en casa para el cuidado de sus hijos y de su familia, al mismo tiempo, a la mujer trabajadora se le deberían facilitar todos los sistemas para poder trabajar y educar a sus hijos, en ambos casos con la ayuda de los padres; pero como ha apuntado Ramón el ser padres no tiene que ver con la moral, es biología, somos humanos pero también animales y tendemos a perpetuar la especie, al igual que lo hacen el resto de los animales, de ahí la necesidad de ser padres, pero si no se es tampoco pasa nada que en este mundo vivimos muchas personas. Un saludo para todos.

La única razón para sermos madres y padres és el deseo: porque lo quiero mucho. Nada más. Se no hay deseo de la madre, la criatura será muy infeliz. Se hay deseo, mismo en la adversidad, hay una esperança. Conozco muchas madres que se arrependieran de haber tenido hijos.
El deseo de lo padre merece otro post: Todo hombre tambien tiene el derecho de NO querer ser padre. Entonces sean claros con la parcera desde los premeros encuentros. Y traten ustedes de usar el condon siempre o hacer una vasectomia. Porque se ela se queda embarazada, la criatura tiene por lei, derecho a que el padre la reconozca, alimente y eduquela hasta la maioridad.

Solo voy a entrar en uno de los apartados: el de que el sistema no favorece la conciliación.
Aporto dos breves posts:

https://dametresminutos.wordpress.com/2016/07/08/cristina-si-tiene-referencias/
Y
https://dametresminutos.wordpress.com/2016/04/01/conciliacion-laboral-por-natalia-barcaiztegui/

¿Cómo lo ves?

Ser padre o madre nada tiene que ver con la ética. Es la ley natural de la supervivencia de la especie. En la relación de ascendiente (padre y madre) y descendiente (hijo o hija) surge lo afectivo que dura toda la vida. Sin esa clase de afectividad la propia especie desaparecería. Que en algunas personas surja el deseo de no ser padre o madre es tan natural como no tener apetito. El que tengas apetito no significa que seas mejor ni peor que el otro o la otra. El problema surge cuando se tiene un hijo o hija que cae en la delincuencia (del robo y el crimen) o en la drogadicción (del opio y la marihuana).

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Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

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