PlenaMente

17 sep 2016

Ni la cultura de "me la sopla" ni la de "Rocky Balboa"

Por: Patricia Ramírez

Dosifica el esfuerzo síntomas de estar agotado
Las personas tenemos límites, ¡vaya que si los tenemos! Corre una filosofía por las redes sociales en las que se trata de entrenar a la gente retándoles a que exploren continuamente sus límites. Se les inculca que querer es poder, que la actitud lo es todo, que no es el talento lo que te hace triunfar, sino el esfuerzo y la entrega, que no hay meta que se te resista si te propones lo contrario. Esta filosofía de vida, a la que yo denomino Rocky Balboa, está bien en muy contadas ocasiones. Funciona para hacer frente a un reto deportivo que requiera esta exigencia. Funciona también para tirar en un momento determinado de tu vida en el que necesitas de una fuerza extra para afrontar una punta de trabajo. Y sirve para los que se dedican a vivir del deporte profesional o de cruzar los límites. Para poca gente más. Aparentemente parezca que todos estos mensajes motiven. Pero a un nivel más profundo, solo nos desestabilizan, nos tocan la autoestima y nos frustran. ¿Por qué? Porque tenemos límites, ¡claro que los tenemos! Y cuando te venden la moto con la filosofía Rocky Balboa te están haciendo responsable de tus errores y de no ser capaz. Porque la lectura concluyente es “si no consigo el objetivo, no tengo actitud, soy holgazán, soy débil y no estoy a la altura”. Y esto produce una tremenda decepción en quien lo sufre.

Muchas son las personas que están a régimen, que quieren iniciarse en un deporte, cambiar hábitos, poder estudiar algo que les inquieta, estar más pendiente de amigos a los que no llaman, ser más detallistas, pero no encuentran el momento, la motivación, el sentido, lo que sea. No solo es cuestión de actitud. Y al final, cuando no lo logras, con tal de no volver a sentirte un “sinactitud y un conlímites”, dejas de intentarlo. Porque es preferible el “virgencita déjame como estoy” que compararte con los miles de likes que tienen los que continuamente se superan, son delgados, atléticos, valientes, esculturales y solo comen sano.

Y esto no tiene nada que ver con la necesidad de ser organizado, disciplinado y esforzarse por aquello que deseamos, pero hagámoslo de forma coherente y con sentido común. Si nos pusiéramos a contar la cantidad de lesionados runners populares que existen por seguir la filosofía de cruza tus límites, no tendríamos dedos de las manos ni de los pies para contarlos. Es más, existen muchos lesionados mentales: corredores y otros deportistas que empezaron disfrutando de su afición y que de repente se metieron en la dinámica de “dame más y hazlo mejor” y les generó tal nivel de ansiedad e insatisfacción, que tuvieron que dejar de correr. El cuerpo y la mente dan señales, atiéndelas. No buscamos ni a superman ni a superwoman, buscamos personas felices que sepan autogestionarse para llevar una vida plena.

No se trata de pasar a la cultura de “me la sopla” y de dejar de intervenir en tu vida, pero sí de ser más compasivo y tratarte mejor. Hay signos evidentes de que la gente se agota cuando tensa la cuerda de la autoexigencia y de la fuerza de voluntad. De hecho, la voluntad es como un músculo, y cuanto más la trabajas, más se cansa. ¿No te has fijado lo fácil es que es empezar a primera hora del día a dejar de fumar o ponerte a dieta y lo que cuesta por la noche seguir comprometido con tu objetivo? Es que por la noche tú tienes sueño y estás cansado y tu fuerza de voluntad, también. Si en ese momento de agotamiento fueras tan disciplinado como para seguir tensando, llegaría un momento en el que reventarías. Signos de estar agotado son: romper la dieta, la desconcentración, el bloqueo mental, no tener ideas originales, el mal humor, la agresividad y la ira, tener ganas de llorar y no saber por qué, el propio cansancio, abandonar rutinas, estar más perezoso, la falta de paciencia o no soportarte ni a ti mismo. Los signos dependen del carácter de cada uno. Aprende a detectar los tuyos para saber cuándo parar. Es importante conocernos para no forzar la máquina.

La filosofía no pain no gain no sirve para todos, igual que tampoco es cierto el refrán de “quien bien te quiere te hará llorar”. Un jamón, quien bien te quiere te hará reír, a ser posible, a carajadas. Así que apostemos por disfrutar y fluir en el trabajo, con las aficiones y con las relaciones con otras persona. Porque está más que demostrado por psicólogos como Seligman, padre de la psicología positiva, y Mihaly Csikszentmihalyi, autor que ha dedicado su vida al estudio del estado de fluir, que disfrutar de forma plena, atenta y consciente, aumenta no solo la sensación de bienestar, sino el rendimiento y la eficacia.

Hay 2 Comentarios

No podría estar más de acuerdo con la autora, si no fuera por el peligro que entraña cualquier advertencia sobre el particular en esta sociedad que hemos creado, en la que la cultura del esfuerzo está despareciendo a pasos agigantados y siendo sustituida por una panoplia de derechos (no ganados en su mayoría) sin casi ninguna obligación como contrapartida.

Creo -y mucho, quizás porque veo que hace falta- en el esfuerzo. Pero también creo en que hay que tomarse la vida, los problemas y las derrotas "con una cierta filosofía". Te hago esta reflexión que espero que te inspire y hasta divierta aquí: 'No te tomes tan en serio': https://dametresminutos.wordpress.com/2015/04/04/no-te-tomes-tan-en-serio/

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

Archivo

marzo 2017

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal