PlenaMente

21 sep 2016

No me gusto, no me gusto nada

Por: Patricia Ramírez

Aceptación
¿Cuánto tiempo inviertes en rechazarte, buscarte defectos, escanearte para ver qué falla y qué no está perfecto? ¿Te has planteado alguna vez dejar de luchar contra ti? Mantienes una lucha contigo mismo buscando ser de la manera que crees que te dejaría tranquilo: guapo, delgado, fuerte, culto, sereno. Superarse está bien, pero puedes equivocarte en las formas de hacerlo.

Nada ocurre sin un proceso de aceptación previo. ¿Te has planteado cómo te sentirías si en este mismo momento te miraras al espejo y te aceptaras tal y como eres? Ocurriría que dejarías de luchar en una guerra absurda. Ocurriría que te relajarías, te aceptarías, reducirías tu nivel de insatisfacción, de rabia y aumentaría tu sensación de serenidad y paz. Porque tal y como estás ahora, estás bien. Trata de verbalizar lo que acabo de escribir: “tal y como estoy, estoy bien. Lo que me rodea está bien”. Y desde este momento de aceptación y de aflojar el corsé, plantéate los cambios que desees.

No busques cambiar para ser perfecto. Busca cambios que te apetezcan, que tengan sentido, que te motiven, pero no cambios que te esclavicen. Porque tú, tú estás bien. Trata de que esta frase se convierta en un mantra: Tal y como estoy, estoy bien. Me acepto y me respeto, me trato de forma amable. Todo está bien.

Y toda esa energía que llevas tanto tiempo invirtiendo en criticarte y buscarte fallos, inviértala en plantear un cambio lento, sosegado, seguro y profundo. Un cambio sin prisas, porque ahora, tal y como estás, estás bien. Puedes permitirte el lujo de cambiar sin prisas, de cambiar con serenidad, siendo consciente de tus pasos y disfrutando de ellos.

No es este un artículo para darte los pasos del cambio, no. Es un artículo para buscar el estado anímico que facilita el cambio. Un artículo que busca tu respeto. Un respeto que seguro que profesas a los demás, pero que no practicas contigo. Porque contigo tienes que ser duro, exigente, responsable, ¡así cambiarás antes y mejor, y aprenderás!

Huye de la prisa, de la exigencia, de tratarte con dureza. Nada de eso funciona, ya lo has comprobado. Aprobarte, aceptarte, ser amable contigo no te relaja en cuanto al cambio. Y cuando digo relaja no lo digo refiriéndome al hecho de descuidarnos: “Ah, como estoy bien, perfecto, toda me da igual”. No es así. Aceptarnos implica dejar de luchar, para ver el cambio que queramos dar desde otra perspectiva y desde otro estado de ánimo. Aceptarnos no significa dejar de entrenarte, significa ser consciente de lo que ahora eres, de lo que ahora tienes y darle el valor, y tomar decisiones reflexivas fruto de la seguridad y la serenidad.

Todo lo que hacemos desde la pausa, aumenta la credibilidad. Lo demás son las reacciones a nuestros impulsos y emociones, pero muchas veces no pasan el filtro de la reflexión, no medimos las consecuencias y el coste suele ser alto: “mañana mismo me pongo a dieta, no soporto verme con estos kilos de más”, “mañana mando a la mierda a Fulanito, me tiene harta con tanta tontería”, “voy a llamar a la compañía de teléfonos y les voy a cantar las cuarenta, estoy cansada de ellos”. Cada vez que tomas una decisión de este tipo, fruto de la emoción intensa del momento, terminas por perder la batalla. Porque la emoción desaparece, y con ella, la motivación por la decisión impulsiva que habías tomado. Eres más contante y perseverante con las decisiones fruto de la reflexión.

No me gusto, no me soporto o no puedo ni mirarme al espejo, no son exageraciones, son pensamientos y sentimientos de muchas personas que sufren y que escucho cada semana en la consulta. Todos podemos cambiar los hábitos y tener un estilo de vida más saludable, cambiar nuestra imagen, el trabajo o incluso de pareja. Todos podemos cambiar. Pero todo será más sencillo si empezamos a tratarnos con amabilidad, con aprecio, como si aconsejáramos a un amigo al que le deseamos profundamente su bien y su felicidad.

Aceptarse no es resignare. Es el primer cambio para empezar. En el momento en el que te aceptas, tienes un montón de energía par a invertir en el cambio en lugar de malgastarla en criticarte. En el momento en el que te aceptas te das valor, posición y dignidad. Mereces vivir una vida desde la serenidad. Mereces tratarte con respeto. Es lo primero que le pedimos a cualquier relación personal, ¿no te lo vas a pedir a ti mismo?

Hay 3 Comentarios

¿Y si no es cuestión de aceptación, sino de gustos? ¿Por qué voy a aceptar mi cuerpo, si mi tipo de cuerpo no es el que me gusta, ni en mí ni en nadie? Sería hipócrita aceptar en mí algo que detesto en los demás.

Un millón de gracias, Patricia. No imaginas cuànto me ha ayudado tu artículo. Uno de los mejores que te he leído.

Aquí te dejo 6 ideas para esculpir tu vida: Fue a base de trabajo, cincel, mazo, lima, paciencia y genialidad… como un enorme pedrusco descubrió ser un David.
https://dametresminutos.wordpress.com/2015/05/20/6-ideas-para-esculpir-tu-vida/

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Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

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