PlenaMente

24 sep 2016

Pensamientos rumiantes, obsesivos, inútiles, negativos, pero sobre todo, pesadísimos

Por: Patricia Ramírez

Rumiar pensamientos
“Tengo un pensamiento que se me repite una y otra vez, no la puedo controlar. Cuando menos me lo espero, da igual que la situación tenga que ver o no, me aparece, me atrapa y se queda en mi cabeza minutos, horas. Me hace sufrir, me da miedo, me altera. Y lo peor de todo, pienso que si sigo así me voy a volver loca. Creo que tener estas ideas no es normal, que se me va a ir la cabeza porque un día no lo podré controlar. Llego a pensar que son señales de algo malo que va a suceder y ahora me están bloqueando todo el día. No puedo concentrarme a la hora de trabajar, estoy en el sillón viendo una película y ni la disfruto. Estoy cansada de mis pensamientos”.

Esta breve descripción pude ser la de cientos de miles de personas que se quedan atrapadas en sus pensamientos. Podemos ponerles el adjetivo de obsesivos, negativos, catastrofistas, inútiles, rumiantes, lo que cada uno elija ponerles. Lo cierto es que generan altos niveles de angustia y sensación de descontrol. Muchos de ellos, dado que vaticinan desgracias, producen miedo y terror a que se cumpla lo ideado. La temática es amplísima: enfermedades, muertes, pérdida del trabajo o de la pareja, miedo a sufrir, a que le pase algo a los hijos, a tu padres, a ser engañado, a salir a la calle y que te marees, que te dé un infarto o cualquier otra cosa.  

Este tipo de pensamientos no nos dejan en paz, nos roban la paz interior y los solemos atender como si fueran verdades absolutas, como si nos definieran como personas. Cobran tanto realismo que nos vemos obligados a hacerles caso.

Lo primero que tienes que aprender es a diferenciar: tú no eres tus pensamientos. Lo que a las personas nos define es nuestra forma de comportarnos, lo que hacemos, no lo que pensamos. De hecho, podemos pensar en mil fantasías que sabemos que no realizaremos nunca, como puede ser volar entre las nubes como si fuéramos pájaros. A este tipo de pensamientos no les damos valor porque sabemos que son pura fantasía. Pero sí que les damos credibilidad y valor a los que no controlamos, a esas ideas que irrumpen en nuestra mente sin ser elegidas por nosotros. Y este es en gran parte el origen del miedo, la falta de control: ¿cómo puede mi mente funcionar sola?, ¿por qué no puedo pararla?, ¿la ausencia de control es una señal de que me estoy volviendo loco? No. Quédate tranquilo. Es cierto que existen ideas delirantes que tienen que ser tratadas incluso con medicación, son pensamientos desconectados de la realidad. Pero la inmensa mayoría de nuestros miedos no son más que eso, miedos, pero no verdades. Nos asustan tanto que si tuviéramos un ranking de pensamientos estos se llevarían siempre el primer premio. No porque lo merezcan, sino porque nosotros les otorgamos esa importancia, y al dársela, nuestro cerebro nos los repite una y otra vez. ¿Por qué no se repiten en tu mente otro tipo de pensamientos? Solo porque para ti no son importantes, no te asustan. Una persona que tiene miedo a las enfermedades y le rondan mil ideas relacionadas con contagios y demás, seguro que no le preocupa si perderá el trabajo. Mientras que la persona atemorizada por perder el trabajo, le da igual una nueva peca en su brazo, jamás pensaría que puede ser un tumor.

Aquí tienes nueve consejos para aprender a relacionarte adecuadamente con ellos.

1. Son solo pensamientos. Nada más.

2. No te enredes con ellos, no les des palique, no les hables, no les invites a tomar café a tu casa. El problema de rumiar es que es adictivo para la mente, cada vez quiere más. Si hasta ahora no ha aparecido la respuesta que te deja tranquilo después de tanto tiempo pensando, seguir haciéndolo tampoco te va a aclarar.

3. No razones con lo que es irrazonable. Llevas haciéndolo muchos meses, años y no te ha servido. Cada vez que encuentras una evidencia, al rato, se repite otra vez la idea inútil.

4. No saques juicios de valor de esos pensamientos. ¿Para qué? No dicen nada de ti, ni de tu futuro.

5. Aprende a observarlos sin más, sin intervenir en ellos.

6. Ni se te ocurra enfadarte por no controlar la situación. De hecho, no buscamos controlar  nada, ni siquiera buscamos que desaparezcan. Lo único que buscamos es no prestarles atención, como el niño que tiene una rabieta de mil pares de narices y simplemente esperamos de forma paciente a que se le pase, sin regañarle ni amenazarle.

7. Deja que se alejen, toma distancia con tus pensamientos. Una seguidora de tuiter, mi querida Cristina, me enseño esta aplicación maravillosa para utilizarla con este tipo de pensamientos. Pruébala tú, te encantará. 60 segundos para meditar, maravilloso.

8. Trata de vivir el momento. No es una utopía, es un ejercicio de atención al presente. Cuanto más pendiente estés de lo que está ocurriendo en tu ahora, en tu trabajo, en esa comida, mientras te duchas, cuando hablas con alguien por teléfono, menos energía y lugar tendrá tu mente para atender otros temas. No podemos estar de forma consciente y plena en dos actividades a la vez. Así que si entrenas para estar concentrado y atento al momento, estarás contrarrestando la fuerza que tienen los pensamientos intrusos.

9. Aprende a ser agradecido con tu mente: “gracias mente por recordarme que tengo un pensamiento que dice…”. Recuerda, es un pensamiento que dice…, no tú.

Aprende a diferenciar entre rumiar y reflexionar. Reflexionar es el punto de partida para analizar, tomar decisiones y actuar. Mientras que rumiar es un acto bucle. Se repite lo mismo una y otra vez, sin salida y sin soluciones, pero con mucha angustia. Rumiar es disfuncional.

Hay 16 Comentarios

Este mensaje es para el primer comentario que ha escrito Maite. Hola Maite no sabes de verdad cuanto te agradezco que hayas escrito ese comentario, justo estaba pasando por lo mismo y saber que no soy el unico me ha venido muy bien. Mil gracias Maite.

Como logre vencer mis pensamientos negativos obsesivos

Quiero contar mi experiencia que quizá ayude a otros.
Hace años comencé de pronto a tener pensamientos espantosos que acudían a mi mente cuando menos lo esperaba, sumiendome en un horrible estado de culpa y ansiedad. Siempre eran referidos a hacer daño a algún ser querido, con imágenes agresivas, cuchillos, etc. Es decir lo que más espanto podría producir me.
No podía creer que fuera capaz de tener esos pensamientos, por completo falsos y ajenos a mis sentimientos. Cuando aparecían los reprimia con todas mis fuerzas, pero volvían aún más salvajemente creándose una situación mental desesperada. Sufrí muchísimo, confundida y angustiada. Decidí buscar alguna información sobre esto en libros e Internet, para saber siera normal porque crecía que me estaba volviendo loca, y para mi sorpresa encontré que era muy habitual, y muchas personas eran víctimas secretas de esta "enfermedad" que los psicólogos llaman pensamiento obsesivo. Leí testimonios idénticos a mi experiencia y pude comprender que aquello no era algo mío, sino producto de un desequilibrio interior, y que mi moral nada tenía que ver en todo esto.
Psicológicamente soy bastante nerviosa, ansiosa, perfeccionista, tiranica conmigo misma, me preocupo por todo y tiendo a autocastigarme cuando me siento culpable de algo. Digamos que tenía todas las papeletas para sufrir este tipo de desequilibrio.

ORIGEN
Leí que la mente reacciona ante la represión, el ejemplo es que si alguien te dice que no pienses en un elefante blanco, inmediatamente piensas en ello. Pruébalo, No falla. Es irremediable. Si tú, además, le pones al pensamiento una fuerte represión porque te asusta mucho o te crea ansiedad tenerlo, aún volverá a ti más veces. Se crea un bucle, un círculo vicioso en la mente del que hay que salir.
Los pensamientos que consideramos malos o turbadores, pueden, casualmente, venir a nosotros en un momento dado, por cosas del azar, sin la menor importancia. Pero la mente que es segura de sí misma y tranquila, los desecha como absurdos y no se preocupa más, se olvida completamente. Sin embargo, otras mentes, como la mía y la de tantos... se escandaliza, se asusta y comienza a sentirse nerviosa o culpable. Inmediatamente tapona el pensamiento horrorizada, creyendo que le pertenece. Y el fenómeno reside precisamente en eso: la represión da vida al pensamiento, lo hace más fuerte, más intenso. Por eso vuelve a aparecer. Cuanto más reprimes algo más aparece. Es una simple ley de la mente. Los pensamientos, aunque no lo creamos, cobran energía y fuerza, crecen si los alimentamos manteniendo nuestra mente en ellos. Es lo que los yoguis han llamado siempre el poder de la concentración. Si mantienes ideas positivas con gran concentración las estás nutriendo, e igual pasa con las negativa. Si me convenzo a mi misma de que soy muy paciente, una y otra vez, me fundó con ese pensamiento y me hago yo misma más paciente cada día. Si pienso una y otra vez que soy culpable de tener esos pensamientos, mi culpa crece y los aumenta con lo cual, en un círculo vivioso que me hace sentir aún más culpable todavia. Y es nuestro MIEDO el gran fuego que mantiene vivos esos pensamientos. Los pensamientos nos importan un bledo, sabemos que no son nuestros porque nos conocemos bien, pero el Miedo Irracional, la más leve absurda sospecha de que podamos ser así de malos, nos da pavor, y ese pavor es el que acrecienta más pensamientos similares que nos angustian con la gran carga de culpa que generan.
Por eso el primer paso es no tenerles miedo. Cuando tienes el conocimiento ayudas a disipar el miedo. Porque el conocimiento te dice que esos pensamientos no nacen de tu verdadero ser, y entonces comprendes que tú no eres culpable absolutamente de nada, y todo es un juego mental que se alimenta de tu mismo miedo.
A veces puede ocurrir que, inconscientemente, tengamos una necesidad de autoculparnos y por este medio de las obsesiones, esa necesidad sale hacia afuera. Puede ser un castigo inconsciente que nos damos, con lo cuál tendríamos que profundizar en nosotros mismos y descubrir por qué no nos sentimos bien con nosotros mismos. Comprendernos y perdonarnos es muy importante para encontrar el equilibrio perdido. En una mente sana, equilibrada y fuerte es muy difícil que se manifiesten obsesiones, ya que no hay fisuras en ella, así como en un cuerpo sano no entran virus.
Por otra parte, y esto sólo para los que tengan abierta su mente a otras dimensiones, existen seres en otro nivel paralelo al nuestro, que alimentándose como parásitos de nuestras emociones negativas, estimulan, propagan e incluso inyectan estos venenosos pensamientos. Algunos lugares donde la gente es violenta o simplemente sufre estrés y mucha negatividad están llenos de estas entidades y nubes de pensamientos oscuros. Jaime Balmes, un vidente muy bueno, veía pensamientos negativos penetrando en el aura de algunas personas, y éstas se creían que eran suyos.
Pero creer o no en esto no afecta para nada al hecho esencial:
Tenemos un temor a tener esos pensamientos y nuestro mismo temor los hace crecer. La causa puede ser una moral muy rígida, un deseo oculto de autoculparse, una infección externa en un momento de debilidad, o todo junto. El autoanálisis, sumado a una cura amorosa y comprensión de nuestro ser, siempre va a ser muy beneficioso.

ACCIÓN
Una vez que somos conscientes de que no pasa absolutamente nada por tener estos pensamientos, se reduce buena parte de la ansiedad que nos producen. El siguiente paso es la acción. Y esto es lo que yo hice, guiada por un libro que encontré casualmente.
Cada día, al menos una vez, tomaba una grabadora y empiezaba a hablar imaginando que hablaba a otra persona. Narraba con todo detalle cada uno de mis pensamientos obsesivos.
Al principio sentía extrañeza o pudor. Pero estaba sola. Podía contar absolutamente todo, sin ningún tipo de pudor. Luego, escuchaba lo grabado. Entonces me hacía plenamente consciente de lo ridículo de mis miedos, y empiezas a reirme de mí misma. Lo aconsejo mucho, es el ejercicio terapéutico más eficaz que he probado.
La clave está en que al oirte a ti misma tomas plena consciencia de que todo es sencillamente absurdo y ridículo. Es un genial ejercicio porque te ríes y le quitas toda la seriedad al asunto. Cuando le quitas el peso a todos esos pensamientos, es decir, el miedo, y ya no les tienes ningún respeto, desaparecen. Ya no tienen la energía que les daba vigor para poseerte De pronto se enflaquecen y van desapareciendo de tu mente, poco a poco.
Mantuce ese ejercicio durante varios días seguidos, no recuerdo si una semana o más, pero lo ideal es practicarlo hasta que tu miedo haya desaparecido por completo,
También escribía esos mismos ridículos pensamientos que tanto me atemorizaban en un papel, y al cabo de unas horas los leía. Parecían escritos por otra persona... Eso también ayudó. Necesitamos salirnos de nosotros mismos para ver con objetividad todos nuestros problemas. En este caso fue increíble el resultado. Al verme desde fuera y comprender lo absurdo de mis obsesiones conseguí una gran paz.
Con el tiempo fueron desapareciendo, Y cuando rebrotaba alguno con ganas de amargarme, lo retiraba suavemente de mi mente pensando en otra cosa, sin darle la menor importancia, porque ya había aprendido a no temerlos, a no darles "vida", así que morían enseguida. Y poco a poco se fueron existinguiendo. Han pasado ya 15 años sin la menor obsesión y me siento completamente libre.
En el fondo es muy, muy sencilla la cura: erradicar el temor de la mente.
LOS PENSAMIENTOS OBSESIVOS SE PUEDEN CURAR.
DESAFIALOS, PIERDELES EL MIEDO, RECUPERA TU PODER Y RÍETE MUCHO.
Ojalá os sirva mi experiencia.

Excelente artículo. Nos separamos hace tres meses y no puedo sacar a mi ex de la mente. He utilizado herramientas valiosas adquiridas en internet pero ella sigue ahí. Es un amor ya imposible, ya no quiero ni puedo seguir con ella, pero no se me quita de la cabeza. Es definitivamente un pensamiento obsesivo que no deseo tener. Que puedo hacer???

buenas noches tengo 42 años desde el 2008 tengo el toc no aguanto mas es un infierno tengo toda clase de pensamientos intrusivos y de origen repetitivo por favor ayuda

Hola, tengo un problema o por lo menos eso creo ,esque nose si es remordimientos o ansiedad o las dos cosas , hace ya un tiempo estuve hablando con un chico nada importante solo hablar ,yo le he contando cosas mías , por que no tenía con quién desahogarme, y ahora al tiempo largo me ha venido como pensamiento repetitivo y no me deja dormir, la cosa que no le he sido infiel a mi pareja ni nada , pero este pensamiento no me deja dormir y a aparecido sin venir a cuento, ya hace muchísimo tiempo que no tengo contacto con esta tal persona , a la que sólo conozco por una red social, es ansiedad?? Gracias y un saludo espero me podáis ayudar

Yo había tenido TOC hace años y lo había superado, pero tuve un accidente que me dejó al borde de la muerte, y estando en casa, me di cuenta que había vuelto por qué me quedaba pensando si yo le hiciera daño a mis seres queridos y eso me atormenta, me da taricardia y todos los síntomas que esto conllevan, que llegue un momento que pierda el control y todo llegue a su límite, fui al médico y me medicaron con clonazepam y fluvoxamina, la e tomado y me hace sentir bien , la suspendo los miércoles y la retomo el lunes por qué los fines de semana me gusta salir con mis amigos, a veces los olvidó ,pero cuando pienso que al fin supere ese impase y pensamientos negativos vuelven, realmente son un purgatorio, que a veces te provoca quitarte la vida. Antes de hacerle daño a alguien.

tengo 41 años tengo toc hace 9 años estoy al borde de la locura no aguanto mas esto es un purgatorio pequeño

Excellent articulo. Ultimamente he tenido pensamientos "rumiantes" con origen en mi empleo actual. En ciertas ocasiones he ejecutado ciertos task (tareas) erradamente, pero no han sido detectadas por los supervisores, salvo por un companero de trabajo. Estoy trabajando para mejorar en ello, para ser un buen trabajador. No obstante, la idea de perder el trabajo y verme en el desempleo, me asalta varias veces al dia, y, peor aun, los fines de semana paso el dia pensando si al regresar el lunes tendre la carta de despido y la tan temida reunion con el agente a cargo para explicar el por que de mi actuar... Ayudadme......

Buen post, enhorabuena. Muchas veces lo peor que podemos hacer en centrarnos en lo que queremos evitar. Al respecto, hay un vídeo bueno y breve al respecto: https://youtu.be/djUGeHf5EA8

DEBO DECIR QUE LA MAYORIA DE LOS PENSAMIENTOS LOS HE RESUELTO CON RESULTADOS INTERESANTES PERO LA MENTE ES AMBICIOSA

si yo tengo ese problema pero tambiem no se olvidar creo porque lo considere de valor para mi y los demas pensaba que hay distintas realidades y con magnetismos variables cuando estamos mal nuestras vibraciones son bajas y no estan a la par con el ambiemte por eso hay estres y luego peores cosas pero lo peor ES CUANDO OLVIDO ALGUN PENSAMIENTO AL DESPERTARME SE ME OLVIDA O NO QUIERO RECORDAR PORQUE LO CONSIDERO TOC. PERO CUANDO TENGO TIEMPO ME OBSESIONA RECORDARLO ES DECIR NO DEJO PASAR NADA DE INFORMACION QUE CREO SEA VALIOSA LA MAYORIA DE ESTOS PENSAMIENTOS APARECEN EN MIS SUEÑOS CASI TODO LO ESCRIBO Y ALFINAL LO GUARDO PARA OTRO MOMENTO Y NUNCA LOS RESUELVO ,SON MUY POCOS LOS PENSAMIENTOS REPETITIVOS PERO CUANDO NO LE ENCUENTRO EL PORQUE DE LAS COSAS O SU SOLUCION SI SON REPETITIVOS LA MAYORIA DE ESTOS TRATAN DE LA EXISTENCIA DE LOS SERES VIVOS DE TODOS LAS GALACIAS Y LAS HERRAMIENTAS DE LA NATURALEZA ASI COMO EL ORIGEN DE LOS SENTIMIENTOS Y AL COMPROBARLO POR LAS REDES SOCIALES ES MAS CREIBLE PARA MI .NO SE SI ASI DE DIFICIL TIENEN SUS PROBLEMAS

Gracias asi podre controlar esos recuerdos, recreaciones y penamientos inutiles y repetitivos

No sé si los leeré, pero quizás algún dia, porque de los cuatro los que más me afectan son: suponer algo y tomar las cosas personalmente, por el contrario, en mi vida he tratado de ser lo más coherente conmigo misma y siempre he procurado hacer lo mejor , aunque pareciera otra cosa. Gracias Juanjo por el consejo, aunque como dice José voy a empezar a reirme de mi misma y tomarme menos en serio, tal vez eso también pueda ayudarme, gracias José.

Lee y aplica "Los 4 Acuerdos" y se te pasará.

El pensamiento vuela, vuela, vuela ....... es difícil controlar y los pensamientos fijos son difíciles de olvidar o de quitarles importancia , tus consejos son buenos, se puede intentar pero, en ocasiones , no se quiere cambiar ni dejar olvidar ese pensamiento aunque pierdas algo de felicidad.

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Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

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