PlenaMente

15 feb 2017

No todo es actitud

Por: Patricia Ramírez

No todo es actitud
Son miles de mensajes los que rondan por las redes sociales incitando a la gente a ser feliz, a vivir mejor, a no sufrir, a hacer lo que les plazca, a vivir pasiones y a disfrutar profundamente de la vida. A priori, el mensaje parece genial. Pero para muchos puede provocar el efecto contrario. Porque no es cierto que todo sea actitud, que todo dependa de nosotros, que podamos cambiar la suerte cada vez que queramos y que si nos ponemos al límite, todos los objetivos y sueños están a nuestro alcance.

Muchas son las personas a las que este tipo de frases motivantes les lleva a sentirse fracasadas, ¡¡¡porque ellas no son capaces!!! O por sus miedos, o por su déficit en habilidades sociales, o porque sinceramente tienen limitaciones, o físicas, o intelectuales o menos cantidad de dopamina, serotonina o cualquier otro neurotransmisor o porque su cerebro no está configurado de la misma manera que el de una persona más valiente y atrevida. Así que dejar todo el éxito en manos de la actitud es una faena para muchos. Cuando lo hacemos, olvidamos el peso de la genética, que lo tiene, el peso de las circunstancias que nos rodean, que lo tiene, el peso de la educación recibida y el lastre que para algunos ha supuesto, que lo tiene, y muchos otros factores que también intervienen. No todo es actitud. Incluso la suerte, la buena y la mala, también juega sus bazas.

¿Podemos cambiar cosas de nuestro alrededor para ser más felices? Por supuesto, pero no todo ni a la velocidad que nos gustaría. No nos engañemos. ¿De qué nos podemos responsabilizar?

En primer lugar, de lo que depende de nosotros. Podemos elegir sobre nuestros hábitos de vida saludables, el tipo de alimentación que queremos consumir, el tipo de actividades que deseamos realizar, la formación que recibimos, las personas con las que nos relacionamos, los compromisos y síes que damos o los valores con los que vivimos y guiamos nuestras vidas. Podemos elegir muchas más cosas. Pero no siempre podemos realizar todo cuando nosotros lo deseamos. Una reunión inesperada en el trabajo, el tráfico que impide que puedas comprar en el supermercado y tener hoy ingredientes para hacerte una ensalada, tu amigo que no tiene ganas de salir a correr…Puedes controlar lo controlable con un grado de flexibilidad. La flexibilidad es importante. Nos permite adaptarnos a los cambios sin enfadarnos.

VIVIR SIN EXIGENCIAS MÁS QUE VIVIR SERENIDAD

Podemos decidir cómo de compasivos y generosos queremos ser con nosotros mismos para tener una vida más feliz y serena. Podemos decidir no tratarnos mal, ser respetuosos con nosotros y aceptar los errores y las decisiones que tomemos. Sin más exigencia que la de estar a gusto con uno mismo. Trata de ser algo más autocomplaciente y aprende a estar satisfecho con tu vida.

Podemos decidir tener un orden, una rutina, una filosofía de vida que rija la manera que queremos relacionarnos con nosotros y con nuestra vida, de tal forma que nos la facilite, no que nos exija.

Podemos decidir perdonarnos por no ser perfectos, incluso por ni siquiera intentar serlo.

No podemos elegir lo que otros deciden respecto a temas que nos afectan. Podemos negociar, hablar, mediar, argumentar, pero no siempre podremos, por mucha actitud que tengamos, tener razón o salirnos con la nuestra. Y esto no significa que no hayas sido lo suficientemente convincente. Es que la gente también tiene derecho a elegir qué comer, qué planes hacer, qué comprar y cuándo salir, entrar, verte o no hacerlo, qué pensar o cómo comportarse. Si te obcecas en que seguir insistiendo te llevará a la meta con las personas, igual las saturas y terminas quemando la relación.

No puedes controlar siempre tu nivel de energía y fuerza para realizar todo lo que deseas. Hay veces que estás más flojo, más desmotivado, más vacío, más triste o simplemente sin ganas. No fuerces la máquina. No todo es actitud. El respeto hacia nuestro estado emocional forma parte del autoconocimiento. No son excusas, es darte un respiro y permitirte no hacer nada cuando tu mente o tu cuerpo lo necesiten. A veces el nivel de exigencia contigo mismo es tan alto y el querer llevar todo para adelante y ser perfectos, que impide que escuches las señales de tu cuerpo. Te dicen que necesitas un respiro. No las malinterpretes, no eres vago, ni perezoso. Eres humano.

Y por supuesto, podemos dejar de atender los mensajes hiperpositivos e hiperoptimistas que solo incitan y hacen sentir culpable a quien no tiene esa actitud las 24 horas del día sin siquiera ofrecer herramientas que propongan como dar tanto cambio como exigen en sus frases. No eres una farmacia de guardia, eres una persona.

Hay 3 Comentarios

Muy de acuerdo con tu artículo. Personalmente, me he encoontrado a personas a las que su vida laboral y las condiciones de trabajo les influyen mucho a la hora de tener una buena actitud. Por eso es muy importante intentar conseguir las mejores condiciones laborales. PD. En esta web damos consejos para mejorar ese aspecto de nuestras vidas: https://tuvidalaboral.net

Totalmente de acuerdo, cada vez tenemos más frases hechas que nos queremos tomar al pie de la letra. En la vida hay muchas cosas importantes que descubrimos cada minuto.

Mantener una vida saludable y realizar ejercicio pueden ayudarnos a controlar nuestra actitud para ser mucho más positivas frente a la vida.

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Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

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