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Marshall McLuhan y mis hijos

Por: | 14 de febrero de 2013

Uno vive una creciente sensación de desconcierto. No es para menos. El devenir es pura incertidumbre y MarshallMcluhanel caos emocional se adueña de los espíritus.

¿Dónde acabará trabajando mi hijo? Canadá es una posibilidad que contempla verosímilmente. Lejos de inquietarme, me enorgullece su arrojo. Me apena que se pueda ir tan lejos, pero a la vez me envanezco con su coraje. Qué grande. Y mi hija, un empeño de mujer, una muchacha grande que tendrá un futuro políglota y abierto, esforzado y esmerado.

No como yo: reducido a mi balbuciente español. Digo balbuciente porque no doy para más: mi castellano es lo mínimo. Más bajo no puedo caer. ¿Y las restantes lenguas? Una vergüenza: leo en ellas con soltura y poco más. No hablo, quizá por timidez o simplemente por incapacidad.

España está exportando capital humano. Suena técnico, pero es algo emocional. El mundo aldeano de antes es ahora la aldea global que anticipó Marshall McLuhan. Todos lo recuerdan, ¿no es cierto?. McLuhan es aquel experto, aquel comunicólogo que Woody Allen sacaba en la cola del cine para desmentir a un pedante. Lo leí siendo adolescente y algo de su libertad intelectual aprendí. Miraba más allá y sobre todo hacía aleaciones académicas. No se limitaba a lo que la Universidad le obligaba.

Yo no tengo a MacLuhan, tan distante y tan sabio. Pero tengo a mis hijos, tan cercanos y tan sabios. Su conversación me devuelve a la realidad. Y me emociona. No puedo más que vivir con honra lo que es una suerte.

Observo la foto de McLuhan, esta que pongo, de mediana edad, y me recuerda a mi padre a sus mismos años. Un hombre de bigotito, siempre bien vestido, con ese porte de posguerra menesteroso y elegante. Con corbata, por supuesto, mirando más allá, a un objetivo que nos trasciende.

Aquí me quedo.

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Sobre el blog

Un historiador echa un vistazo al presente. Éstas no son las noticias de las nueve. Pero a las nueve o a las diez hay actualidad, un presente continuo que sólo se entiende cuando se escribe: cuando se escribe la historia.

Sobre el autor

Justo Serna

es catedrático de la Universidad de Valencia. Es especialista en historia contemporánea. Colabora habitualmente en prensa desde el año 2000 y ha escrito varios libros y ensayos. Es especialista en historia cultural y ha coeditado volúmenes de Antonio Gramsci, Carlo Ginzburg, Joan Fuster, etcétera. De ese etcétera se está ocupando ahora.

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