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Operación Palace. ¿El error de Jordi Évole?

Por: | 24 de febrero de 2014

Uno. Un falso documental... Para empezar hay que admitir que la producción, realización y dirección de OperacionPalaceactores de Operación Palace han estado por encima de la media. ¿No nos quejamos de las ficciones
televisivas españolas? Ahora, en Velvet, en El tiempo entre costuras, etcétera, está de moda una posguerra televisada que es una ficción en el peor sentido de la palabra. Más aún, esos oropeles, esas producciones lujosas, tapan, ocultan la crueldad de la vida cotidiana.

Dos. De entrada Operación Palace no tapa, sino que revela; no oculta, sino que muestra. Muestra la facilidad con que se manipula y manifiesta la credulidad del espectador, del destinatario. Pero eso es algo que ya sabíamos desde hace tiempo. Con unos cachitos de realidad y de verdad puedes contar la mentira más tremenda.

Tres. Si tenía una función pedagógica, entonces el debate posterior debería haberse centrado en esto, no en el papel del rey o en la reforma de la Constitución. La cuestión no era política, sino mediática, comunicativa. Creo que Jordi Évole ha equivocado el sentido de ese diálogo con Iñaki Gabilondo y otros comparecientes. El debate debería haber sido sobre la información, la documentación, el crédito que damos a rumores, etcétera.

Cuatro. Centremos la cuestión y precisemos. La pregunta es: ¿qué quería mostrar o demostrar Jordi Évole con este montaje falso sobre un falso golpe? ¿Que la realidad es manipulable, que siempre hay motivos para dejarse llevar por teorías conspirativas, que mucha gente piensa que lo importante ocurre siempre en la sombra, que los tópicos que se manejan a poco que se les dé forma creíble cuelan, que la verosimilitud se consigue con restos y sobras, que el ser humano soporta poca realidad, que prefiere complicarse la vida con fabulaciones a buscar la verdad?

Cinco. El falso documental provoca un enorme desasosiego y finalmente mala leche. ¿Por qué? Porque no puedes jugar con algo que produjo dolor y temor, que aún pone los pelos de punta, que llevó a evocar la Guerra Civil. Porque no puedes destruir tan fácilmente el relato verdadero: provocas las consecuencias inversas. En realidad, el experimento o el divertimento da alas a la conspiración. Si tantos documentos siguen clasificados, entonces van a llevar razón quienes sospechan de todo, quienes padecen paranoia.

Seis. Yo he leído el guión radiofónico de La invasión desde Marte (1938), de Orson Welles. Y sabemos que un artista puede hacer pasar por verdad lo que era la adaptación de una novela, La guerra de los mundos (1898), de H. G. Wells. La paranoia provocó la estampida de la gente, pero Welles advertía hasta en tres ocasiones que aquello era una ficción. Al principio, en medio y al final. Aquí, Évole desaparece como narrador, como hilo conductor, porque su presencia no provocaba efecto de realidad sino lo contrario. Es decir, juega con el espectador con un tema muy serio.

Siete. ¿Alguien imagina que se urdiera un falso documental sobre la Guerra Civil con una tesis nueva y revisionista? Si lo hiciera Pío Moa, sólo le creerían los suyos o los crédulos. Si lo hiciera Paul Preston, lo percibiríamos como un juego fraudulento e incluso peligroso: no desmontas la fabulación con otra fabulación si tienes autoridad reconocida. Aunque luego digas que todo era una broma. Con esto no se juega.

Ocho. Javier Cercas escribió Anatomía de un instante (2009). Mucha gente, incluso alguna persona cultivada, calificó de novela esta obra. En ningún momento, el autor habla en términos de ficción. No identifica su libro como una invención. Él es, entre otras cosas, novelista, pero aquí se calzó las botas de historiador. En numerosas páginas utiliza condicionales para poder conjeturar sobre lo que no puede documentar. Pero lo advierte. Que no haya documentos al alcance no autoriza a inventar, salvo que estemos en una ficción. Como dijo Umberto Eco a propósito de la pesquisa policial o judicial, hay que empezar por las conjeturas más sensatas, no por el primer disparate que se nos ocurra. Cercas no recorría el camino del disparate.

Nueve. Una persona que escribe por aquí cerca, por Facebook, dice: "Si esta trama es real, el 23 F de 2014 es el del epílogo de la llamada Operación Palace. Qué manera más burda de lavar la cara del Rey y de las fuerzas vivas. Y el Follonero como nuevo Garci... ¿Hasta cuándo tenemos que seguir aguantando que nos traten como idiotas?" ¿Qué significa esto? Que quienes creen que todo se hace para salvar la cara del rey ahora toman como dato cierto y probatorio el falso documental. Por tanto, si Jordi Évole quería hacer reflexionar sobre la conspiración y sus teorías, su esfuerzo ha sido baldío. Al menos con esta persona. Por supuesto, que tantos televidentes escriban en las redes no prueba el éxito de tus intenciones. Prueba que has persuadido previamente a la audiencia y que un cierto malestar has provocado.

Diez. Un familiar mío era el oficial de guardia en la Capitanía de Milans del Bosch. Recibió órdenes terminantes por parte de su jefe. Si vienen a detenerme, dispara. Si no lo haces, te formaré Consejo de Guerra. Pocos meses después de aquel aciago episodio, mi pariente pidió la baja en el Ejército, víctima de una úlcera insoportable que, según me decía, se le había provocado aquella noche. Me pregunto qué puede haber sentido viendo el documental. Lo de falso viene al final. Imagino rebrotar los dolores de la úlcera y su tremendo susto. No hay derecho a incomodar al espectador con esas tretas.


¿Continuará...?

Hay 13 Comentarios

Estoy de acuerdo con el autor de este artículo: vamos a ver, ¿qué nos ha aportado?

- Como falso documental que recrea una fábula histórica:

El documental, en lugar de datos y hechos presenta banalizaciones que rebajan el nivel de la audiencia, tomándola por tonta ¿Garci director del golpe?

- Como "alegato que busca concienciar de que no hay que ser crédulo con la información que nos dan"

Esto es absurdo. Es como si te pego una torta y te digo que te la doy para que no seas dócil a la violencia. Podían tener la honestidad de admitir que lo han hecho para subir la audiencia y el ego de Évole y dejarse de ser tan "salvaconciencias"

- Como experimento televisivo:

Pues no. Se ha hecho antes y se ha hecho mejor, con más calidad. Y con temas que permitían hacerlo. Y con ironía y respeto, ausente aquí.

A mi no me ha engañado, pero me he sentido maltratado igual, por la falta de pudor para tratar temas serios (que no inviolables, que son cosas diferentes).

Si que es verdad que se manipula y engaña a todas horas por todo el mundo. Ahora lo sé. Y para mí descubrir que me engaña Iñaki Gabilondo o Jordi Evole, es mucho mas grave que lo haga Cospedal, a la que no le creo ni media palabra. Ahora ya no podré nunca mas decir que confío en ninguno de ellos. A traición, sorprendiendo mi buena fe y mi confianza en ellos, montaron una película que sería un buen argumento de ficción, pero contada en un informativo con afán de que nos lo tragáramos por una maldita audiencia. Ya no les creré nunca mas, ni me tendrá mas como audiencia.

Que conociendo este país de porteras y chismosos, alguien se creyera que una "conspiración" con tantos participantes tan distintos era verdad... Más aún cuando año tras año, los mismo que salían ayer, han salido dando la versión "oficial" del asunto.
Pero si quedaba algún crédulo, cuando salió Garci, y dijo que había escogido la peli de Bob Hope para rellenar la programación por su gran conocimiento del cine, y soltó que tenía un antiguo verso que decía: Virginia Mayo, como rebotan tus tetas.....a caballo, casi me caigo del sofá de la risa.
Así que menos rasgarse las vestiduras, y hacer comparaciones fuera de lugar (Moa es un revisionista, un tramposo y un fullero, y encima no te dice al final que es broma). El programa de ayer no hace más que recordarnos que hay que pensar. Que no se puede poner uno delante de la tele y aceptar lo que allí sale como la verdad revelada. Que hay que tener sentido del humor, que es un signo de inteligencia. Que somos mayores para asumir la verdad, sea la que sea y tenga las consecuencias que tenga.
Y que las úlceras las provoca una bacteria. Y que hace tiempo que hay tratamiento para ellas.
País........

La mayor parte de quienes el domingo vieron el programa de Évole, OPERACIÓN PALACE, está indignada; a los pequeños, no les gusta que 'se les tome el pelo'. Lo que podría traducirse en una pregunta: ¿cómo son capaces de ver la tele, leer la prensa, oír a todos y cada uno de los miembros del gobierno, y no solo, sin que les hierva la sangre o salgan a la calle llenos de santa indignación?
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Personalmente, le estoy muy agradecida tanto a Évole, como a cuantos colaboraron con él para darnos una lección magistral, con la que, además, me hicieron reír como hace tiempo no reía. De forma insuperable, dejaron claro, por si no lo estaba, que hay que cuestionarse cuanto se ve, se oye, se lee, se 'palpa'... O la propia la historia que nos contaron sobre el 23F. Al margen de la lección, fue una gozada. Si a diario la televisión anduviera a la altura, volvería a resucitarla, no está operativa desde el apagón... Apagón de tantas y tantas cosas.
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Y sí, profesor, bien podría ser, que el debate se hubiera centrado en la veracidad/manipulación de la prensa, pero, como bien dejas dicho, lo cierto es que, al menos a nivel teórico, todo el mundo da por sentado que existe -manipulación-, y por otra parte, hay asuntos que urgen, como 'la sacralidad' de una constitución obsoleta, o el sentido, no ya solo de la existencia de una monarquía de este país, sino de esta monarquía en concreto, tan rotundamente impresentable por donde quiera que se mire.

Sr. Evole, hay que tener un poco, aunque solo sea un poco, de respeto a los telespectadores. Lo de anoche fue demencial y todo para competir con el programa de Risto, personaje seguramente mucho más honrado que usted. De todas formas no es la primera vez que miente ¿verdad? ¿qué hay de aquel programa en que iban a entrevistar a Chuck Norris y entrevistaron a un doble? Por supuesto esto no tiene ninguna importancia comparado con lo del congreso pero demuestra que no es la primera vez que miente para intentar conseguir algo de audiencia. Deje ya de creerse tan listo, ayer se retrató.

Esto nos deja una reflexión por parte del crack Jordi Évole: ¿Medios de comunicación o medios de manipulación? http://xurl.es/9ik46

Em vaig sentir una miqueta, ¿prou?, estafat, enganyat, per la confiança generada per la "publicitat prèvia". També vaig sentir que perdia el temps en destapar-se tot plegat, em vaig tornar a dir que desconnectaria la televisió "per sempre". Penso que la realitat "supera" la ficció, res de nou. I així i tot m'encanta la ficció, però vull decidir quan acostar-me a ella, submergir-me en les seves aigües. Entenc que mai hem de dimitir de conèixer la veritat, aleshores em confio als historiadors, als informadors professionals. Quan algú ens oculta "informació" malament, quan "es manipula" aquesta també malament. Experiments? Bo, anem servits d'experiments companys. Acabarem amb "malformacions" múltiples.

Justo Serna lo explica muy bien.
Creo que esto forma parte de la "ceremonia de la confusión". Un momento dramático, nunca totalmente aclarado, sobre el que se añade más confusión. ¿Libertad de expresión? ¿Y el derecho a la información?
No voy a comentar nada sobre ciertos políticos y periodistas que participan en un juego con el que ellos se han divertido. El problema es que el juguete somos nosotros, los ciudadanos que soportamos durante años la falta de democracia, después una falsa democracia, y encima se nos ríen; aunque creo que lo que se pretende no es sólo un experimento sociológico, sino aumentar la confusión para que nunca se sepa la verdad.
Exijo mi derecho a la información y a ser respetado como ciudadano.
¡Que les den!

Pio Moa montaría su documental sobre la guerra civil sin decir al final que es falso. Me parece una comparación muy desafortunada. Por otro lado creo que quien se ha molestado es por que se ha sentido manipulado en algún momento.Aqui todo se desmonta y se resuelve al final, por lo que nos quedamos solos reflexionando, lo cual por sí solo ya vale la pena, aunque sea para criticar el falso documental. Abrazamos teorías de la conspiración servidas por los medios, que aunque sean constantemente desacreditadas nunca son desmentidas, por lo que siempre hay gente que prefiere seguir creyéndose una falsa teoría que reconcer que se la ha estado tragando siendo falsa.
Estos documentales tendrán sus fallos, pero para mi, el balance es positivo.

A mi me ha parecido una payasada de mal gusto y sensacionalista que descalifica a Évole para siempre. De verdad alguien cree que sirve para reflexionar? . Las comparaciones con Kubrick dan risa... Y hacer bromas sobre la Luna, pues ok... pero sobre esto? Te has cubierto de gloria, amigo...

Ya habíamos leído a Cercas, no nos hacía falta este insulto a nuestra inteligencia. ¿Quién no sabe que los medios manipulan? Lo que no sabíamos es que Evolé también. Una grandísima decepción. Tristeza porque alguien al que consideraba un periodista comprometido se ha vendido por unos puntos más de share. No cuenten conmigo para la próxima.

No nos han engañado, nos han mostrado la verdad de la única forma posible a una gran audiencia y desde medios controlados, y es enmascarando el mensaje. Como dice Jorge Verstrynge al final "lo que hemos contado es falso, pero no totalmente falso". Lo que han querido señalar es la implicación del Rey en el golpe de Estado, y lo han hecho de una forma genial.

Saludos

a

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Sobre el blog

Un historiador echa un vistazo al presente. Éstas no son las noticias de las nueve. Pero a las nueve o a las diez hay actualidad, un presente continuo que sólo se entiende cuando se escribe: cuando se escribe la historia.

Sobre el autor

Justo Serna

es catedrático de la Universidad de Valencia. Es especialista en historia contemporánea. Colabora habitualmente en prensa desde el año 2000 y ha escrito varios libros y ensayos. Es especialista en historia cultural y ha coeditado volúmenes de Antonio Gramsci, Carlo Ginzburg, Joan Fuster, etcétera. De ese etcétera se está ocupando ahora.

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