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Valencia, la ciudad sitiada

Por: | 16 de marzo de 2014

La foto-3

 
Uno. Algunos escribimos periódicamente sobre la Fallas para lamentarnos de su deriva y para deplorar la exaltación agónica de la alcaldesa de Valencia. En el caso de Rita Barberá, una exaltación agónica es también una proclama demagógica. En La farsa valenciana (Foca, 2013) dedico unas páginas a este ciclo purificador, a las Fallas como reiteración populista. No hay manera: nos caen miles y miles de euros, pero mientras tanto miles y miles de valencianos procuran huir de una fiesta que es el infierno tan temido.
 
 
Dos. El populismo no es un concepto gastado ni una realidad intangible, como algunos académicos nos quieren hacer creer. El populismo es precisamente una exaltación de lo popular, de lo que previamente ha sido definido como popular. Es un extremismo: una celebración incondicional del pueblo y sus virtudes, de la comunidad y sus valores, de sus representantes y sus cualidades. El populismo es un encomio de rasgos y habilidades que presuntamente definen lo común, lo plebeyo. Viva el plebeyismo.
 
 
Tres. Algunos llevamos años diciendo lo mismo, reiterando lo evidente, criticando la dejación culpable de las autoridades locales. Así hago en La farsa valenciana. El rugido comunal de Rita Bárberá da inicio a días y días de regocijos públicos. Los que escribimos siempre decimos lo mismo y, por supuesto, eso que repetimos no sirve de nada: la mayor parte de las Fallas se desparraman en cientos de calles, se agigantan inúltimente y, de paso, exaltan lo obvio, un concepto artístico que a muchos nos produce escalofríos. 
 
 
Cuatro. La ciudad se desborda durante semanas de estrépito y mugre, de cascos y meadas. ¿Qué vemos? Carpas plásticas de lujo oriental; calles cortadas con ostentación, con arrogancia; paellas cocinadas de modo primitivo, pesadamente aceitosas; iluminaciones de feria, con arabescos, farolillos y perillas, puro derroche mediterráneo. ¿Qué más vemos? Muchos monumentos de estética disuasoria habitados siempre por la inevitable pareja fallera: un pisaverde escuálido y una tiarrona de carnes opulentas.
 
Cinco. Los aceites refritos ahogan, las detonaciones nos hacen tremolar (como dicen aquí), el jaleo nos mantiene en vela: cohetes de gran estruendo estallan siempre a tu costado. Todo parece un frente bélico, con proyectiles alegremente lanzados.  Hay una pestilencia rancia de alcoholes y orines; hay un tufo abrasador cuando el sol valenciano rehoga a fuego lento no el cartón-piedra, sino la mefítica humanidad. Hay botes y también ampollas astilladas.
 
Seis. Mientras tanto, la alcaldesa, doña Rita Barberá Nolla, padece una furia explosiva y una ronquera creciente, un carraspeo constante. Salta, tira petardos, jalea a las masas y su voz se pierde. Ay, el carraspeo. También lo padecen quienes tienen sus cuerdas vocales tocadas por la lija de los licores.
 
Siete. Las falleras mayores son dos beldades locales. Estupendamente maquilladas y peinadas, da gozo verlas. Son chicas que hacen excelentemente su trabajo, que es representar de manera anacrónica la valencianía y la muchachada. Son jóvenes que se merecen lo mejor: como tantos y tantos falleros que se entregan con ganas, recibiendo sólo a cambio el reproche. ¿El reproche de quiénes? El desdén de quienes ya no soportamos este botellón demente. Entretanto, la ciudadanía maravillada asiste impávida al vandalismo, al incendio de papeleras y contenedores, algo propio y típico de una ciudad sitiada.

Hay 12 Comentarios

Adiós a las Fallas (2006)
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JS, Levante-EMV, 22-03-06

«Si las veladas dominicales fueran prolongadas durante meses, ¿qué se haría de la humanidad, emancipada del sudor, libre del peso de la primera maldición?», se preguntaba el filósofo Emil Cioran en su 'Breviario de podredumbre'.
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«La sensación de la inmensidad del tiempo haría de cada segundo un intolerable suplicio, un pelotón de ejecución capital. En los corazones más llenos de poesía se instalarían un canibalismo estragado y una tristeza de hiena; los patíbulos y los verdugos languidecerían; las iglesias y los burdeles estallarían de suspiros. El universo transformado en tarde de domingo... es la definición del hastío y el fin de universo».
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Creo que Cioran se equivocaba. La eternidad no es esa tarde dominical inacabable en la que ocio nos lleva a cavilaciones indeseadas: lo más parecido al hastío es una verbena popular interminable, el botellón adueñándose de la ciudad, un petardeo incesante y nocturno, el estrépito que se inició muchos días atrás y que se extiende hasta la madrugada.
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Para el vecino pacífico, las Fallas sólo son una festividad repetitiva, una batahola que se vuelve a vivir cada año con el mismo contento, con el mismo esparcimiento expansivo. Como siempre, llegan puntualmente, con fatalidad estacional. Se pronuncia el mismo pregón de nuestra alcaldesa, ese encomio ronco y populista, esa adulación del gentío con que se inaugura la juerga del petardo, el sermón festivo con que nuestra enérgica representante zarandea al vecindario y convida a los forasteros.
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Se levantan los mismos pabellones atronadores que invaden el callejero sumiendo en la desesperación a abuelitos y a enfermos, las mismas carpas que ocupan la calzada como si fueran monumentales tiendas de campaña para así acantonarse a la luna de Valencia. Se instalan unos escuetos urinarios, unos retretes que no dan acogida suficiente para contener el agüita amarilla y, por eso, mear donde se puede es la práctica general.
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Afloran aquí y allá los mismos tenderetes que ciegan las aceras impidiendo el tránsito de peatones. Se emplazan innumerables puestos de churros y buñuelos cuyos humos y aceites asfixian... dejando el paladar y el olfato embreados. Estallan los mismos cohetes, nos ensordece el mismo estruendo y jovencitos feroces e insaciables, con idéntica energía, acicateados por unos padres temerarios que por momentos parecen olvidar la cordura, nos estremecen.
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Se instalan unos monumentos falleros que creíamos ya incinerados, años atrás. Se adorna la vía pública con idénticas señeras y bombillas de colorines, con las mismas banderolas que con insistencia nos advierten, por si alguien lo había olvidado, que estamos en tierra de valencianos: las mismas perillas que anuncian con despilfarro, con disipación, el general regocijo, una vía en la que todo el mundo parece entregarse a una furiosa bulla de discomóvil.
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Se acumula la misma basura: los mismos botes estrujados de cerveza y las mismas botellas astilladas de whisky. Produce desagrado oler, como siempre, a ciudad amoniacal y mefítica, el vómito esparcido con que los más jaraneros o incontinentes se alivian rociando el asfalto y los adoquines. Es un vandalismo mediterráneo, claro, salpicado de orín y gentío.
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Perdonen mi acritud fallera, pero empecé con Cioran, tan amargo siempre, y he acabado con la destemplanza de los que ya no esperan nada, sólo dormir sin el estallido nocturno de proyectiles.
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https://www.facebook.com/Lafarsavalenciana/

Señores de El País y de El Mundo. Gracias. Sinceramente gracias por dejarnos deleitar tan grandes columnas de opinión con respecto a nuestra fiesta. NUESTRA, si señor, porque para eso tenemos asociaciones culturales sin ánimo de lucro, que pedimos licencia para cualquier actividad y que respetamos el entorno a más no poder. Señor Justo Serna, su hijo o sobrino hizo botellón? A lo mejor, en alguna reunión pseudouniversitaria, quizá se hagan un gintonic. Ese día iré a denunciarlo, tal y como hacen ustedes a cualquier movimiento cultural que no les gusta. Y ojo, no les gusta porque son modernos. Son tan modernos que harían las fallas de gafas de pasta y reuniones intelectuales. Eso sí, luego irán a la fiesta del torico y a San Fermín, y se harán selfies, para deleitarnos con su amor por la cultura, ajena. Gracias a dios usted no me dió clases de nada. Me da pena y me da alegría. Alegría porque yo voy a seguir plantando mi falla. Y pena porque hay gente como usted que la única manera de vender libros es escribir un blog y mencionar varias veces mediante link el título. Se le ve el plumero

Tanto peligro da PP como PSOE ,en la artículo aprecio un pseudo escondite hacia el PP en el cual si respondes con todo defendiendo lo que pueda prudentemente a las fallas, también te " delatas" defendiendo al PP porque lo englobas en el artículo de opinión mencionado ( peor no lo puede hacer el PP y mas en Valencia).
Al tema;imagino que el que escribe el artículo apoyó ayer la " marcha de la dignidad" siii, los mismos que han hecho un "presunto" desfalco en andalucia ahora van de dignos ,eso no se critica,tampoco los altercados que se produjeron ( claaro es por la dignidad) sesenta y tantos polícias heridos,barricadas ,enfrentamientos etc ¿ eso no es aceitoso? ¿y tambien huele a humo?¿ desorden?ahh no ¿eso es libertad no?,o miles y miles de españoles fuera de nuestra tierra haciendoles el sistema allá donde van la vida imposible para que se vuelvan.....( no entraré mas en reproches políticos )Soy Fallero,yo soy de los que opina que no deberia de montarse una p... carpa hasta el dia 12 ni monumento alguno,pero de ahí pasar a la " descalificacion global" ( hablo de los falleros )a los politicos me da igual ,algunos hasta se lo merecen y peor descalificativos,Con toda la educacion que pueda te diré que hay muchos falleros normales ,que los que hacen lo que mencionas suelen ser " no falleros ",y que la gran mayoría somos prudentes y respetuosos ahh y que me digan que subvenciones recibimos o a quien se las dan ¿ o los sindicatos no reciben subvenciones ???tambien pagan cuota .Un saludo ,y sin mas decir que es una opinión mas .

A mi lo que preocupa como valenciano es que en todos los dias de fallas que he salido,,bien a ver las fallas,,o a cenar con los amigos, o bien a algun concierto,en ningun sitio,repito,, EN NINGUN SITIO,, hablan valenciano,, que tenemos la gran suerte de tener un idioma propio,señoras y señores,, falleros y falleras,valencianos y valencianas,., parlem valensià collons!!!!

Mi comentario va para el autor del "articulo".

El articulo y el individuo que lo escribe quedan perfectamente retratados, asi como la linea editorial de este diario.
El PP se ha lucido ene sta Coumnidad, pero que nos pillen confesados como cambie el color de quien gobierna en Valencia y en las proximas elecciones ganen estos democratas.

Puede ser también que alguien se dedique a suplantar identidades??????????? ... así sin venir a cuento........

Desde tiempos inmemoriales, de lo que el señor Serna debe de conocer bastante, es pasar el día 19 y aparecen una serie de comentarios apocalípticos y denigrantes de auténticos profetas y gurús con muy pocos seguidores en una ciudad de 750.000 personas, que vomitan las miserias mas oscuras, juntando, normalmente, churras con merinas, con tal de darle veracidad a sus diarreas. Que la fiesta de las fallas podría culturizarse mas y abandonar malas costumbres? es cierto, que podría ser menos populista y mas selecta para que los que se arrogan la inteligencia y la verdad absoluta o "bufadors en caldo gelat", digan lo que está bien, o está mal? también. La pena es que "ordinary people" como Vd. Sr. Serna, no son mas que una isla en medio del mar y nadie le suele hacer ni caso a "su" voluntad, que parece ser no es del favor de la mayoría, poco silenciosa: viva la democracia.
Según el, en fallas se queman contenedores? todo el año sucede, no en fallas, pero... serán los falleros que no pueden descansar. Que se montan botellones? todo el año, pero... serán los falleros que los incitan. Que Valencia huele mal? todo el año sucede, en el momento que hay una concentración de mas de cien personas, pero... son los falleros. Mire Sr. Serna, usted será de los que nunca se tira un pedo en el ascensor, y si lo hace, será de los que miran a otra persona y sonríen.
Las fallas reúnen a mas de un millón de personas, todas ellas equivocadas, y les hace vivir una fiesta que es irrepetible en el mundo y como fiesta mediterránea, es fiesta de calle, no de polideportivo cerrado al resto del mundo, y eso, lógicamente genera molestias. Pero, la industria se mueve, la hostelería se mueve, las peluquerías, los indumentaristas, los propietarios de bajos en alquiler, las bandas de música (esa eterna muestra de incultura...) las empresas de alquiler de equipos, los floristas, los puestos de trabajo que genera el plantar una falla, escultores, pintores, los simples peones en los talleres... pirotécnicos (otra muestra de incultura manifiesta... Dios mío, los petardos!!) Señor Serna, seguramente el próximo día 20 o 21 de marzo, en función de la faena que Vd. tenga, del año próximo, espero con fruición su siguiente artículo. ah, y no se vaya Vd. fuera de la ciudad estos días... sino, como podría contar a quien le crea o quiera creerse las miserias de estas fiestas, que resulta evidente que no son las suyas?
Las fallas no están reñidas con una elitista muestra artística, a la que solo pueden acudir unos cuantos escogidos, Es arte en la calle, para que lo vea todo el mundo, que por cierto, puede que sea lo que tanto le molesta, que sea para todo el pueblo...
Un abrazo y... con "enemigos" como vd. el futuro de las fiestas es muy prometedor, de verdad.

Los falleros luchamos dia a dia durante todo un año para tener nuestra gran fiesta que pese a quien pese millones de personas amamos. Le puede molestar la fiesta, que es muy respetable, pero no puede faltarle al respeto ni a ella ni ha todos los valencianos que orgullosos estamos de formar parte. Le propongo una cosa para q el año que viene no le molesten, los falleros pagamos una cuota mensual en nuestros respectivos casales, ponga usted mensualmente una cuota similar en una hucha y cuando llegue Marzo se va de vacaciones fuera y lejos de territorio fallero. Al igual que Alba Navalon, la primera comentarista y gran compañera fallera yo soy fallera de nacimiento y pido q usted tenga el respeto q las Fallas y los Falleros merecemos. Me dan pena por no saber disfrutar de esta fiesta, se están perdiendo algo muy grande! VIXQUEN LES FALLES!

No merece la pena contestar a este articulo,pero sere breve,clara,concisa y sobretodo educada...si tanto le molestan las fallas,el ultimo sabado de febrero le invito a que deje nuestra ciudad,y vuelva el 20 de marzo,asi no le molestaremos ni los falleros ni los valencianos que amamos nuestra fiesta LAS FALLAS y nuestra tierra VALENCIA

Buenos dias Sr.Serna, yo al contrario que usted, no le voy a faltar el respeto. Soy fallera desde que nací y sus palabras junto con las del Sr. Mañez, me han dolido y molestado. Creo que han cometido una grandísima falta de respeto y deberían, como mínimo, pedir perdón a todos los fallero y valencianos que amamos esta fiesta. Por lo que he leído, es catedrático de la UV, usted será uno más de lo que tiene un puesto en la administración valenciana y probablemente el que más repudie a Valencia. Pues, le invito a que si tanto lamenta la existencia de las Fallas, como ya le han comentado, le invitamos a que se marche de la ciudad en cuanto escuche el primer petardo. Repito, lamentables me parecen sus palabras, los falleros estamos muy orgullosos de nuestra fiesta, que año tras año nos cuesta sudor y lágrimas y que tantas alegrías nos hace llevarnos. De verdad, tanto usted como el Sr. Mañez, me dan pena. Simplemente le puedo decir que como valenciana y fallera, estoy orgullosa de mi tierra, de mi fiesta y de mis tradiciones. VIVAN LAS FALLAS, le pese a quien le pese.

Sinceramente, no merece ni que comente este articulo tan bien escrito, pero a la vez tan plagado de memeces. Una fiesta tan grande como las Fallas merece ser exaltada y no vilipendiada como hace este señor. Por supuesto que no todo es de color de rosa, pero cuando tantísima gente inunda la ciudad es normal que notemos un poco de caos. Su discurso elitista y refinado me invita a recomendarle que el próximo 1 de Marzo de 2015 haga su excelencia sus maletas y se marche veinte días al Palacio de Versalles, para dejarnos al populacho barriobajero disfrutando de lo que nos cuesta tanto mantener año tras año y que a millones de personas nos da lavida... LAS FALLAS.
Que usted lo pase bien!!!

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Sobre el blog

Un historiador echa un vistazo al presente. Éstas no son las noticias de las nueve. Pero a las nueve o a las diez hay actualidad, un presente continuo que sólo se entiende cuando se escribe: cuando se escribe la historia.

Sobre el autor

Justo Serna

es catedrático de la Universidad de Valencia. Es especialista en historia contemporánea. Colabora habitualmente en prensa desde el año 2000 y ha escrito varios libros y ensayos. Es especialista en historia cultural y ha coeditado volúmenes de Antonio Gramsci, Carlo Ginzburg, Joan Fuster, etcétera. De ese etcétera se está ocupando ahora.

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