'Vikingos', historia frente a fantasía

Por: | 04 de junio de 2014

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Si existe un territorio histórico en el que resulta difícil separar lo real de los legendario ese es, sin duda, el mundo vikingo. La huella de terror y violencia que estos hombres del norte y sus drakkars dejaron en la historia de Europa han marcado para siempre su imagen, forjada en las sagas pero también en los relatos que dejaron sus víctimas, como los monjes que padecieron sus ataques. El mar ha sido siempre, además, una fuente de leyendas y el hecho de que llegasen a América en sus barcos descubiertos acrecentó su aura de misterio que se mezclaban con la fantasía. La imagen más clásica de los vikingos, el casco con cuernos (Vickie el vikingo, Asterix y los Normandos, Wagner) proviene del romanticismo y no se corresponde en absoluto con el pasado. La serie Vikingos, cuya segunda temporada emite actualmente el Canal TNT, tiene muchas virtudes –es entretenida, ofrece mucha acción, bastante sangre pero sin abusar, combates, tensión, traiciones, amistades, viajes– pero hay una que destaca por encima de todas: está rodada con todo el rigor histórico posible. No hay ningún casco con cuernos y, en cambio, sí describe a vikingos que se dedican a la agricultura, luchas entre clanes, mujeres guerreras y sacrificios humanos.

Creada por Michael Hirst, guionista de las dos partes de la película Elizabeth, en la que Cate Blanchett interpreta a Isabel I, y de la serie Los Tudor, Vikingos narra las aventuras de un rey nórdico mítico, Ragnar Lodbrok, el primero que cambió el rumbo de las incursiones y que, en vez de atacar Rusia remontando los ríos, navegó hacia el oeste y se lanzó contra las costas de Gran Bretaña. Ragnar Lodbrok, un personaje histórico en el que ya casi es imposible separar lo real de lo legendario, se encuentra también en el centro de la trama de la película de 1958 Los vikingos, de Richard Fleisher, que forjó la imaginación nórdica de generaciones de espectadores fascinados por la violencia y brutalidad de estos guerreros. La emisión de la segunda temporada coincide con una especie de vikingomanía europea que se traduce en una espectacular exposición sobre esta cultura que puede verse en el Museo Británico de Londres hasta el 22 de junio y otra en el Museo Marítimo de Barcelona, que se prolonga hasta el 28 de septiembre. 

 

Recientemente, Gareth Williams, el comisario de la exposición del British –que ya es la tercera más exitosa en la historia del Museo– mantuvo una entretenida charla en Twitter y muchas de sus respuestas cuadraban perfectamente con lo que podemos ver en Vikingos. "Vikingo no es tanto una etiqueta étnica como la descripción de un trabajo"; "Las primeras incursiones bélicas implicaban a un número muy reducido de barcos y unos pocos cientos de guerreros. Los ataques posteriores fueron a mucha mayor escala"; "Algunos era comerciantes, otros guerreros, otros artesanos, la mayoría eran granjeros"; "No tenemos tantos datos como deberíamos sobre las mujeres vikingas. Una de las más famosas fue Gunnhild, esposa de Eric Hachasangrienqu [inquietante apellido donde los haya]. Gunnhild era al parecer una bruja maligna del Ártico. Tras la muerte de su esposa, gobernó Noruega a través de sus hijos"; "Existen documentos que muestran a mujeres vikingas viajando con los ejércitos. Y hallazgos en los campamentos militares muestran la presencia de mujeres". Todos estos elementos que aparecen en la serie de Hirst. 

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Frente a la exuberancia de espada, fantasía, sexo y violencia de Juego de tronos y los despliegues de efectos especiales de Espartaco, no resulta fácil competir con el rigor histórico y es el campo en el que trata de jugar Vikingos (aunque no le faltan sus buenas dosis de violencia y sexo, casi en cada capítulo, dos cosas a las que los nórdicos eran muy aficionados). En sus dos temporadas la serie ofrece un apasionante panorama del mundo del siglo IX, en las profundidades de la Edad Media, y relata desde el primer ataque contra un monasterio, hasta las negociaciones con los diferentes reyes ingleses para evitar los ataques a cambio de dinero (no servía para mucho: al final acababan regresando). Vikingos huye de los dragones y las ciudades con pirámides para tratar de centrarse en algo mucho más apasionante: la historia.  

Jacinto Antón habla de sobre los vikingos en A vivir que son dos días (Cadena Ser). 

Hay 40 Comentarios

Es bastante paradójico que se resalte el rigor histórico de una serie en la que el protagonista principal está más cerca de la leyenda que de la realidad. No sé, es como si tratásemos de dotar de rigor histórico a Arturo, a Pelayo, a Aquiles o a San Jorge... Así las cosas, hablar de rigor histórico en situaciones que sólo pueden ser reconstruidas desde textos legendarios de cualquier tipo (desde hagiografías hasta sagas, pasando por leyendas) me parece excesivo. Se puede hablar de una recreación cuidada pero de rigurosidad... Podría haber cogido a cualquier otro vikingo, pero no, tenía que coger al legendario. Claro, porque lo que le interesa es la rigurosidad histórica.

No e visto la serie pero como buen seriofilo que soi me pondre manos a la obra pronto!! :)

http://www.xmodels.me

He visto distintas temporadas de las 3 series y cada una tiene sus cositas, personalmente me parece que Espartaco es la que mas tiene violencia y sexo, comparada con Vikingos (mas light, pero la parte historica la hace interesante). Juego de Tronos esta en otro nivel, para empezar tiene que gustar la fantasia; las otras se pueden para pasar el rato sin mayores complicaciones.

¿Porqué comparar? A mi me gustan las dos. Una precisamente por ser una fantasía con todo lo que hay que tener para resultar atractiva, y Vikingos porque es justo lo contrario, algo mas intimo, oscuro y lleno de matices. En la variedad está el gusto.

Es bastante rigurosa, pero tiene fallos. Por ejemplo, ver a vikingos del S VIII sobre caballos de razas que por entonces sólo existían en el sur. Los caballos escandinavos eran más bajos y robustos.

Vamos a ver, nadie pone entredicho "Juego de Tronos", pero hay que reconocer que es una serie hecha a medida para que resulte un éxito de audiencia: mucho sexo y sangre sin sentido y para atraer a frikis. Tramas que no se sostienen y cambios bruscos para mantener a la gente atada. Temporadas 2 y 3 insulsas y vacías, solo con interés un capítulo, el 9, los demás se pueden omitir. Otra serie que estirarán hasta la eternidad para sacarle todo el jugo aunque haya perdido valor. Está bien pero tampoco nada del otro mundo, a veces incluso previsible. He dicho.

Caramba, qué viejos sois algunos, porque cuando aseguráis lo bien recreada que está la época en esta serie supongo que lo decís porque la vivisteis y la recordáis al detalle.

A esta serie no le falta presupuesto.
Los efectos de batallas Holywoodenses no aparecen porque son Holywoodenses. Las grandes batallas en los siglos VII-VIII raramente pasaban de 100 o 200 combatientes por campo, e inclusive en general no pasaban de 50. Hay que recordar que los ejércitos profesionales no reaparecieron antes del siglo XI con los Templarios, los demás ejércitos eran milicias que se reunían en caso de necesidad. Esto se nota muy bien en la primera parte de la serie cuando los Hombres del Norte llegan por primera vez a Essex y los soldados del rey se ven derrotados de manera abrupta en el primer combate por combatientes que venían bien preparados.
La serie también muestra que los Vikingos cuando no guerreaban se dedicaban a la agricultura y que las tierras de Essex les llaman tanto la atención por su calidad como los tesoros que se roban.
La serie es maravillosa y muy rigurosa, cosa que se le agradece a los directores porque nos proyecta en un mundo verosímil.
Otra serie que muestra aspectos históricos bastante bien llevados y verosímiles es "Black Sails", la historia de los piratas de Nassau. (Fox)

Vaya chorrada: que se despache una serie infinitamente superior como Juego de tronos de una manera tan condescendiente sólo demuestra el nivel paupérrimo de los "críticos" de cultura de El País.

Hombre, que el guionista sea el de Los Tudor precisamente no es una garantía de rigor histórico sino todo lo contrario. ¿O simplemente se ha dedicado otra vez a cambiar vikingos gordos, feos, viejos y enfermos por jovencitos atléticos? Ah, claro, aquí no ha tenido ese problema...

Dos cosillas.No se puede cpmparar con Games o Espartaco, aunque diferentes,ambas muy superiores a esta.
Vikings, menos fantasía,pero no tan histórica como nos quieren vender, alguna actuación individual más o menos interesante y de sexo, nada monada.

La verdad que recrea bastante bien la época, aunque algunas cosas las hace más espectaculares de lo que eran para atraer a espectador.
Desde mi punto de vista las batallas están bastante bien recreadas sobre todo si pensamos en la época ( s.IX-s.X) en que se desarrolla la historia, donde los ejercitos no eran propiamente dicho ejercitos y tampoco eran de 500.000 contra 500.000, a parte la mayoría de escenas de guerra que muestra, son incursiones de saqueo o enfentamiento entre "condes". Estamos muy contaminados por Hollywood y su visión particular de la historia.

Dos detalles. Es más histórica que otras historias sobre vikingos. Pero es una serie de ficción ante todo. Así que tampoco creo que el rigor histórico sea su baza principal.
Y donde dice "áurea de misterio" me imagino que la idea era poner "aura de misterio".

La serie no está mal pero se le ve limitadilla cuando se trata de reflejar escenas de batalla o de más enjundia. La falta de presupuesto es la culpable, claro.

Esta serie me encanta. Sobre todo por lo que comentas, porque no fantasea. Yo se la recomiendo a todo el mundo.

http://areaestudiantis.com

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