Regreso a un mundo sin vampiros

Por: | 02 de septiembre de 2014

1403283410_000987_1403283505_noticia_normal

True Blood empezó a emitirse en 2008, el año de la crisis, y ha permanecido en pantalla durante siete temporadas (cinco de 12 episodios, dos de diez, 80 capítulos en total). Es imposible que todos los episodios sean buenos, ni siquiera que todas las temporadas sean buenas. En algunos momentos, la serie ha sido una carrera de obstáculos contra sí misma. Pero, tras ver el final, tengo que reconocer que voy a echar de menos a los vampiros y a toda la tribu de Bon Temps. True Blood se alza, en su conjunto, como un ácido y divertido retrato de Estados Unidos y maneja con habilidad e inteligencia la que es, tal vez, la cuestión más importante a la que se enfrentan las sociedades contemporáneas: la relación con el otro, con el que es diferente. En el fondo, toda la serie gira en torno a ese único tema.

La serie arranca con la salida de los vampiros del escondite en el que han estado recluidos durante miles de años, gracias al descubrimiento de una sangre artificial, la true blood del título (sangre verdadera) con la que pueden alimentarse sin comerse a la gente amparados en las sombras. Los vampiros siempre han sido una presencia extraordinariamente poderosa en nuestra imaginación, mitad fantasmas, mitad muertos, mitad vivos... Alan Ball, el creador de la serie inspirado por las novelas de Charlaine Harris, sabe jugar con todos los elementos de la literatura clásica de vampiros (las estacas, la plata como kriptonita, la huida de la luz, los ataúdes, la necesidad de invitación para entrar en una casa...) pero con teléfonos inteligentes. También campan a sus anchas por la serie todo tipo de criaturas, desde brujas hasta espíritus pasando por hombres lobo, monstruos o transformers, tipos que pueden convertirse en cualquier cosa, incluso seres sacados de la mitología griega.

Lo que hace que la serie crezca es la introducción de la fantasía en el paisaje urbano del siglo XXI y, sobre todo, el toque político y sociológico que Ball sabe darle: el miedo al otro es un sentimiento difícil de erradicar como demuestran desde el Tea Party hasta la subida de la ultraderecha en las últimas elecciones europeas. Pero también True Blood se ha mantenido viva gracias a sus personajes, sobre todo los secundarios (como ocurre con muchos títulos del Hollywood clásico).

Un buen personaje nunca puede ser el mismo al principio y al final de un relato. Este viejo axioma de la literatura, que siempre le gustaba repetir a la añorada Carmen Martín Gaite, se puede aplicar perfectamente a True Blood. Los mejores personajes, los que más han crecido, son también los que más han cambiado, los que se han dejado llevar por la historia. Para mí, sin duda, el vikingo milenario Eric Northman (Alexander Skarsgard) y su descendiente de lengua acerada, Pam (Kristin Bauer). También es fantástico Godric, el creador de Eric, que se convirtió en vampiro en la antigüedad y que, cansado de vagar por la tierra, decide suicidarse. Todos los secundarios de Bon Temps son fabulosos, desde el descerebrado Jason Stackhouse (Ryan Kwuanten) hasta el sheriff Bellefleur (Chris Baeur). ¿El mayor defecto de la serie? Seguramente sus protagonistas, el hada Sookie (Anna Paquin) y vampiro más triste de Luisiana, Bill Compton (Stephen Moyer). Son los que menos crecen, los que menos cumplen con la regla de Martín Gaite. 

El capítulo final resulta decepcionante, demasiado blando para la mala leche que gasta la serie. Pero los últimos episodios siempre son muy complejos: las historias tan largas son difíciles de cerrar. Mi consejo para los aficionados a la serie es que, si no lo han visto todavía, se lo salten directamente, se queden con el misterio, con las preguntas sin respuesta. Sin embargo, tras siete años enganchado a True Blood, tengo que reconocer que voy a echar de menos a los vampiros, que la televisión va a ser mucho más aburrida sin ellos. Es triste regresar a un mundo sin vampiros.

----------------------------

True Blood se emite en versión dual en Canal +. El último capítulo ya se ha emitido en EEUU y en España en versión original subtitulada.

Hay 13 Comentarios

El último capítulo me ha parecido malísimo, pero solo por la escena de Eric en el coche al ritmo de la música, ha valido la pena.

Yo también los echaré de menos. Aunque estas últimas temporadas hayan sido bastante reguleras, me he seguido riendo ("I love you, Jason Stackhouse!!" / "Oh, my god, I'm a republicunt") y la serie me parece infinitamente mejor que los libros, que son malos con ganas. De los libros, solo he echado de menos en la serie a Quinn. Bueno, vale, también habría sido divertido ver a Bubba ;)

Yo me leí todos los libros y me vi la serie.
Y hasta la cuarta temporada la serie seguía bastante los libros, pero luego se desmarcó totalmente de ellos, se inventaron lo de Bill rey de Luisiana, lo de la autoridad, Sookie y Alcide... y muchas otras cosas que se les fue la olla... a lo mejor es que estoy muy influenciada por los libros, que desde luego me gustaron muchísimo más que la serie.
La serie a partir de la cuarta no me gustó, yo pensé que iba a seguir los libros, la seguí viendo porque queria comparar y ver que más cosas inventaban... El final: un churro como la Catedral de Santiago de grande... lo único que me gustó con respecto a los libros fue la aparición de Jessy, Laffayete, Eric y Pam por supuesto.
Lo que hay mal en la serie y los libros si alguien los leyó también y se dan cuenta y me contestan es que en el segundo libro y segunda temporada se cuenta que Cedric es el creador de Eric, pero.. y aquí es cuando necesito a los que también leyeron los libros en el décimo o undécimo libro dicen que Eric tuvo otro creador...

Yo pienso que al que le ha gustado desde el principio que no ha sido a todo el mundo por lo que he tanteado en mi circulos y otros blogs, estaultima temporada habrá que verla y ver como acaba, y ver también como dice monica un spin de Eric y Pam.

Una valoración bastante más luminosa y positiva de lo que creo que ha sido la serie en los últimos tiempos. La crítica de la que hablas al inicio hace tiempo dejó de ser tal y como mucho podría pasar a ser una caricatura, pero una caricatura de sí misma. Gran parte de secundarios (personajes y tramas) sobran y los dos protagonistas, en efecto, resultaban cansinos y exasperantes. Pam y Eric la nota que se salva, en efecto. Pero bueno, siempre acabas encariñándote con alguien que te acompaña durante tantos años... Mi reseña más ampliada para quien le interese:http://sololibrosyseries.blogspot.com.es/2014/08/true-blood-temporada-7-y-final.html

Pues qué decir, estaba enganchado hasta la 4, la 5 ya me pareció pesada, la 6 pues ya infumable y esta, pues entretenida supongo que porque sabía que terminaba y la he mirado con nostalgia.

Sin duda Eric y Pam, son los personajes más entretenidos, Lafayette podía haber dado mucho más juego, la madre de Tara, también creo que ha ganado, pero Bill cansa, a mi me cansaba desde el primer episodio, lánguido y con poca gracia :S. De todas formas ha habido muy buenos momentos y para mi, la 2 temporada fue de chapó con esa mala malísima que tampoco lo parecía :)

Esta serie ha ido de más a menos cada temporada, esta última ha tenido algún momento interesante pero la tendencia hacia el happy end ha sido muy clara desde hace varios capítulos.

Totalmente de acuerdo con que los mejores personajes son Eric y Pam.

Sookie me parece insoportable desde hace varias temporadas, aunque he llegado a creer que en la serie eran conscientes de ello por los comentarios sarcásticos de Pam que dice de ella.

Otro que no soporto es al primo de Tara, ni recuerdo como se llama, directamente hago forward cuando sale en los capítulos desde la pasada temporada.

Bill, esta temporada ha sido el tristón, pero la anterior si tenía más "impacto", sin desvelar nada más.

En fin, que no la echaré de menos pero ha habido alguna temporada que reconozco que me ha entrenido.

Sin duda uno de los mejores personajes que veo se han pasado por alto,es el diferentisimo y sensual como divertidisimo Lafayette!!!.

Pues yo no echaré de menos "True Blood", al menos no aquello en lo que se había convertido. De serie de culto pasó a placer culpable, y de ahí, con la acumulación de temporadas cada vez menos inspiradas y más estúpidas, a mala costumbre que uno mantiene por inercia y no sabe cómo quitarse de encima. En su última temporada “True Blood” ha querido ponerse seria y reconciliarse con (casi) todas sus criaturas, ofreciéndoles melosas y azucaradas despedidas a modo de autohomenaje. Todo aburrido, demasiado aburrido. Por si les interesa, les dejo mi balance de la temporada final por aquí: http://elcadillacnegro.com/2014/08/27/por-fin-liberados-de-true-blood/ .Un saludo.

La muerte de Sukie es demasiado gratuita y convertir a Eric en una especie de extraterrestre es sonrojante. Una pena casi del calibre de lo que hicieron en Los Soprano.

Ya era hora de que dieran un final a esto, porque hacia años que desbarraban. También es verdad que los libros en los que estaba ligeramente inspirada la serie (no me atrevería a decir que estaba basada en ellos, la verdad) también fueron claramente de más a menos, sobre todo a partir del quinto libro.
Totalmente de acuerdo con la afirmación de que Bill es un horror de personaje, de hecho Charlaine Harris ya se dio cuenta, y prácticamente lo eliminó de la historia en cuanto pudo (se convierte en un personaje de los que "pasan por allí", pero pinta menos que Aznar en una asamblea de Podemos). Sin embargo en la serie esto no ha sido así, no se sí por decisión de guionistas iluminados o por la presión del matrimonio protagonista.
También de acuerdo con la Sookie televisiva, nada que ver con la literaria, mucho más profunda en cuanto a motivaciones y en general mucho más madura.
Eric sin duda un personaje bien construido y bien interpretado, destaca como una bombilla al lado de los otros dos y siempre consigue comerse la escena.
En fin, que igual cuatro temporadas hubieran sido las justas y necesarias.

No se puede negar que esta serie empezó extraordinariamente bien, luego fue debilitándose, perdió el rumbo de la trama, aunque nunca la originalidad. Por eso me gusta y lo recomiendo, porque marca una nueva forma de contar una historia.
http://goo.gl/mNBeQg

Los echaré de menos, aunque es verdad que el final de temporada fue un poco decepcionante hubo momentazos por los que valió la pena.
Siempre he deseado un spin off de Eric y Pam. Qué grandes son!

PUes yo veré entera la última temporada incluido el último capítulo, tengo ganas de ver hacía donde llevan la historia, la penúltima temporada me pareció un poco floja en algunos aspectos, pero es verdad que Jason, el sheriff, Pam y Tara son personajes muy buenos.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Quinta Temporada

Sobre el blog

La televisión bulle con la época dorada de las series. Buenas historias y firmas de renombre que ya no dudan en apostar por el formato por capítulos. Novedades, análisis, estrenos, curiosidades...
Todo eso y más sobre una caja que ya no es tan tonta.

Sobre los autores

Vibramos con The Wire, reímos con Friends, nos emocionamos con Treme, nos quebramos la cabeza con Lost, disfrutamos con Los Soprano, contenemos el aliento con Breaking Bad... Redactores de EL PAÍS que vivimos enganchados a las series.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal