Maria O´Donnell

Cómo mandar a las mujeres a lavar platos

Por: | 26 de marzo de 2012

   Quiero suponer que, en estos tiempos, los productos de limpieza suponen un desafío particular para las agencias de publicidad. ¿Cómo promocionar un detergente sin caer en el estereotipo machista de la mujer que lava la vajilla?

   Todavía, al menos aquí en Argentina, ninguna marca de productos del hogar se animó a proponer a un hombre como protagonista de un comercial. Pero no es un problema de falta de coraje: es reflejo de una realidad, porque pese al protagonismo creciente de la mujer en el mundo del trabajo, los asuntos domésticos aún son del orden de lo femenino (en términos generales). 

    De todas maneras, la imagen de la mujer que suelen transmitir esos avisos atrasa, creo que sin exagerar, unos cincuenta años. Disculpen, pero yo no encuentro grandes diferencias entre la publicidad de detergente Magistral que salió hace algunos días a toda página en diarios nacionales y los manuales de la buena esposa de los años 50.

Magistral   Este aviso debe ser, supongo, considerado moderno por sus creadores, ya que incorpora un concepto más hedonista de la mujer. Salió publicado en el diario La Nación hace algunos días.

   Ya no sólo se preocupa por la vajilla, a esta mujer también le importa preservar sus manos suaves, y entonces nos venden un producto que se ocupa de nosotras tanto como de nuestros platos.

   Tal vez me encontraba yo demasiado sensible cuando me crucé con este aviso, y todo este texto sea un exceso, y entonces sabrán ustedes disculpar, pero la asociación entre lavar platos y el spa me sacudió.

  ¿Hay algo del orden de lo placentero para la mujer en esta tarea?

   No es lo peor que te puede ocurrir en la vida ni mucho menos, y hay muchos hombres, millones, que a diario también acometen con esta tarea, pero de ahí a asociar la limpieza con una sesión de puro placer, me parece un gesto de subestimación de las mujeres, que en este mundo tenemos muchas otras ocupaciones en la vida que no pasan ni por lavar platos ni por una sesión de masajes.

    Según el último censo, realizado en el año 2010, el 44 por ciento de los hogares argentinos (algo más de cuatro millones de hogares) está a cargo de mujeres, y si bien la mayoría son solteras o viudas, un 20 por ciento de este grupo está integrado por mujeres casadas que aportan el ingreso principal al hogar. El creciente protagonismo de la mujer en el mercado laboral, sin embargo, no se ha visto acompañado en la misma medida con una mayor participación del hombre en las tareas del hogar.

    Hace algunos años, la diputada Marcela Rodríguez propuso modificar el código civil, en el capítulo que refiere a los derechos y obligaciones de los cónyuges, para establecer que los esposos deben, entre otras cosas, "compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y atención de sus hijos". Si bien la diputada fue blanco de muchas burlas, y el proyecto nunca prosperó, no era un asunto menor.No se trataba de obligar por ley a los hombres a lavar platos, sino de establecer que la falta de cooperación en el hogar, cuando ambos cónyuges trabajan, podía llegar a ser invocada por la mujer como causal de divorcio.

   Ahora que lo pienso bien, lo que más molesta del aviso de Magistral debe ser la asociación entre la felicidad (al menos momentánea) y el lavar platos, como si fuese una tarea para la que estamos predestinadas, y que puede ser fuente de placer personal, al igual que una sesión de spa.

   Entiendo que es un mensaje común en casi todos los avisos dirigidos a la ama de casa -la mujer de las propagandas se encuentra plena si los pisos brillan, si la ropa de sus hijos luce un blanco reluciente o la comida que lleva a la mesa familiar es sabrosa- pero el estereotipo del hombre machista, al menos el nuestro, cuando no aguanta que una mujer ocupe un lugar determinado, ¿qué hace?: ¡La manda a lavar los platos!.

 

Hay 10 Comentarios

ESTA MUJER HACE ESTA NOTA MUY ASOMBRADA PARECE, NO DICE QUE ACA EN ESPAÑA LA SANGRE MORA FLUYE POR LAS VENAS DE CASI TODOS SUS HABITANTES, SE OLVIDO QUE AQUI ES PEOR EL MACHISMO?

Es que aunque sea injusto, aún la responsabilidad de mantener un hogar funcionando recae casi en su totalidad en la mujer. Si vas a una casa de un amigo y esta sucia, pensás. -"¿es que esta mujer no limpia nunca?-". Yo ayudo mucho en mi casa, pero solo eso, ayudo, no siempre, haciendo un esfuerzo, y mi esposa me agradece, sin darse cuenta, como si yo hiciese una concesión. Y cada tanto no hago nada, y la casa siempre es un palacio.

Ahora cuando me "manden a lavar los platos"... me iré a un Spa =) Horrible anuncio y malísimos los publicistas que lo crearon.

En todo caso están más atrasados los publicistas que la sociedad. En la población que está en pareja, los hombres en general colaboran mucho en las tareas domésticas y los que no lo están, las cosas de la casa las harán el hombre o la mujer, según corresponda. Sería fantástico que la publicidad de un detergente la hiciera un hombre. ¿porqué no?.


¿Y alguien hará caso de ese anuncio-memez?
Lo dudo mucho. Porque además de estúpido el mensaje, ¡es feo de rayo!

El machismo es un postura de toda la sociedad, si los publicistas se valen d ese tipo de campaña es porque les rinde buenos frutos. Y creo q la mejor forma de combatir el machismo es desenmascarándolo, tal como hace la escritora del artículo. Ayudándo a que las mujeres tan agobiadas con sus múltiples roles y sobrecargadas de ocupaciones, se tomen un rato para plantearse si estarán siendo "tonteadas" por el modo de distribuir no solo las cargas domésticas, sino los presupuestos de las naciones para ayudarnos a combartir enfermedades femeninas, a criar nuestros hijos mientras ejercemos nustro (necesario) derecho al trabajo, a ser consideradas para un crédito aunque no tengamos pareja, a ser apoyadas en nuestras funciones tanto como se apoya por ejemplo, a los militares a comprarse pistolas y tanques.

La publicidad para lograr una rápida interpretación de su mensaje y destacar las cualidades de un producto suele valerse de simplificaciones. Pero en estos casos, los estereotipos corresponden a patrones de consumo de otro tiempo y su finalidad es, en última instancia, naturalizar una visión conservadora de la mujer. Lo dice Cecilia B. Díaz Licenciada en Comunicación Social - Universidad Nacional de La Matanza. La limpieza el orden, es un tema tan cotidiano que con sólo pensarlo agobia. La serie nortermericana Amas de casa desesperadas intenta retratarlo. Y es furor en Estados Unidos. por eso 30 millones de espectadores se desesperan con ellas. Cocinar. Bordar. Planchar. Abrir la puerta para ir a....trabajar. Eso y mucho más. Según el Indec, el 57 por ciento de las mujeres forman parte del mercado laboral en Argentina. Pero una cosa no quita la otra. Ocuparse de la casa fue, es y será una tarea ingrata. Ingratísima. Agotadora. Y poco reconocida. Más difícil aún cuando hay que equilibrar horarios de trabajo, tareas domésticas y, si se tienen chicos, tiempo y ganas de jugar con ellos. Gobernar una casa implica ir más allá de cada una de estas cuestiones, por eso los hombres debemos ser protagonistas involucrándonos, que es una manera maravillosa de amarlas


que pena que tu padre no realizo mas labor academica en su tierra ,hubiera sido un muy buen legado

La mujer controla el 80% del gasto en un hogar, es natural que los publicistas, muchos son mujeres, se dirjan a ellas.

Parece que determinadas cosas no son muy distintas en Argentina y España. También aquí mandan a la mujer a lavar los platos por menos de nada. Ahora tendremos que imaginar que es con la intención de proporcionarle unos minutos de relajación y placer...

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Sobre el autor

Maria O'Donnell. Periodista, licenciada en Ciencia Política, trabajó en dos diarios a lo largo de 15 años, fue corresponsal en Washington, y publicó dos libros políticos de actualidad (El Aparato y Propaganda K) Conduce La Vuelta por las tardes en Radio Continental.

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