Maria O´Donnell

Cinismo puro

Por: | 08 de julio de 2013

 Cfk

Toda vez que Cristina Fernández de Kirchner se ha referido a su obligación, extensiva a todos los funcionarios que integran el Poder Ejecutivo Nacional, de presentar una detallada declaración jurada de bienes cada año, lo ha hecho con fastidio. 

Sus quejas en público han sido recurrentes: que los gobernadores de provincia no tienen la misma obligación, que los jueces tampoco, que los periodistas fotografían sus casas en El Calafate, pero que jamás hurgan en Miami o en Punta del Este, que su patrimonio ha sido revisado una y otra vez y que nada raro han encontrado como para avanzar en una investigación judicial… En fin, sus argumentos están desarrollados en plenitud en la carta que le escribió a Ricardo Darín cuando el actor tuvo la osadía de sugerir que el incremento patrimonial de los Kirchner resulta para algunos inexplicable. 

Pues bien, ya todo forma parte del pasado. Un disgusto menos para la presidenta.

Ni Cristina Kirchner ni sus funcionarios tienen más la obligación de difundir en detalle sus movimientos patrimoniales, gracias a una ley que ella misma diseñó y reglamentó en el día de la fecha.

Los ciudadanos no sabrán más si compró o vendió tal propiedad, si construyó en tal lugar, si tomó un crédito con tal banco, si invirtió en bonos, si ahorra en pesos, si vendió sus dólares, si constituyó una sociedad para dedicarse a determinado negocio, si cuenta con socios comerciales...

Con esos datos, que pasarán a ser reservados, se supo en el pasado que el intendente de El Calafate había repartido tierras fiscales al matrimonio Kirchner y a sus allegados a valores fiscales irrosorios (de hecho, Néstor Kirchner logró una diferencia de dos millones de dólares al vender un lote; en otro construyó la mansión familiar). Que Lázaro Baez construyó sobre un terreno de los Kirchner departamentos que luego salieron a la venta como negocio para la familia. Que Amado Boudou tiene un socio, su amigo de la infancia, que a su vez hizo negocios con el "inversor" que estuvo a punto de quedarse con la ex Ciccone Calcográfica, que imprime billetes de moneda nacional. Que Nilda Garré continuó cobrando dinero del registro de la propiedad automotor pese a que tenía un salario como ministra…

Inútil continuar con esta enumeración.

Gracias a una ley que Cristina Kirchner coló en el paquete de leyes de la reforma judicial, la Oficina Anticorrupción, creada para hacer cumplir la ley de Etica Pública en el ámbito del Poder Ejecutivo hace dos décadas, perderá la razón de su existencia. La nueva ley se sancionó invocando la necesidad de extender la transparencia a otros poderes: para forzar a jueces y legisladores nacionales a cumplir con la obligación legal de hacer públicos sus patrimonios (exigencia que surgía de la ley de Etica Pública, y que ignoraron).

Detalle: ahora están todos obligados, pero a muy poca cosa. 

La reglamentación de la ley, publicada hoy en el Boletín Oficial, exige a los integrantes de los tres poderes difundir parte de su presentación anual ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). No especifica si se trata de la declaración de ganancias o la de bienes personales, pero ninguna de las dos aporta demasiado en su carátula principal: nada más que números globales basados en estimaciones fiscales.

Los datos más sensibles van a parar a un anexo reservado, que (como su nombre lo indica) no se hará público: un formulario que ha sido rediseñado de manera tal que contiene muchos menos datos que el anterior (que sí era público en su totalidad). No pregunta por el origen de los ingresos percibidos, tampoco le interesa saber si quien lo completa tiene deudas o créditos, mucho menos si participa de alguna sociedad. Para qué.

La autoridad de aplicación de la normativa pasa a ser el Ministerio de Justicia (en apariencia para todos los poderes, aunque sería de dudosa constitucionalidad), en lugar de la Oficina Anticorrupción. Todo el trámite para cumplir con la obligación de la difusión se hará a través de la AFIP, que ya cuenta con la información sobre el patrimonio de los integrantes de los tres poderes, pero ahora además intervendrá de manera decisiva en la publicidad de las declaraciones juradas.

La Oficina Anticorrupción quedará relegada a la irrelevancia total. En la nueva normativa, su única obligación consiste en informar a la AFIP quiénes son los sujetos obligados (ahora lo son también los candidatos en elecciones) y en verificar que suban a la web las declaraciones juradas, inocuas (como ya se dijo, sólo traen números gruesos sobre el patrimonio, sin ningún tipo de explicación). Ni la OA contará con datos que le permitan investigar, por ejemplo, casos de negocios incompatibles con la función pública o conflictos potenciales de interés.

Conclusión: la única política consistente en materia de lucha contra la corrupción que alumbró en estos años de la democracia acaba de ser sepultada por la presidenta. En una maniobra muy kirchnerista, el discurso transcurre en el mundo del revés: ahora todo será más transparente, porque antes sólo estaba obligado el Poder Ejecutivo, y ahora lo estarán también el Poder Judicial y el Legislativo. El argumento no resiste el menor análisis. Cinismo puro. La realidad es que en la Casa Rosada acaban de sacarse de encima la molesta obligación de cada año dar a conocer en detalle la evolución de sus respectivos patrimonios.

Hay 29 Comentarios

Como acabo de leer los sesudos comentarios de ale y de noimporta, esta vez te voy a defender MARÍA, te tratan de lobbista, pero no dicen de quién será de >Macri? no comprendo. Y ya lo de "SUPUESTA CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO" ME SUPERA... En cuanto a Zaffaroni, me detengo un punto en él, porque lo nombra uno de estos dos: talvez o sin tal vez le mandaron el papeleo acerca de si tenía mucama, lástima que no se lo hayan mandado cuando le desucbrieron los prostíbulos y las reuniones con el risueño boudou...COMO DICEN AHORA: TE BANCO, MARÍA. UN SALUDO CORDIAL.

Lo que es verdaderamente cínico es que una lobbista como O'Donnell finja preocuparse por la supuesta corrupción de los integrantes del gobierno. ¿Alguna vez le leyeron la más leve crítica al Gobierno de Macri, por ejemplo?
Seguro que para esta "periodista" tuerta, la corrupción sólo es tal si mancha al gobierno que tanto odia. Su obsesión patológica contra CFK viene de mucho antes, basta ver los títulos de sus dos panfletos antikirchneristas en formato de libro.
Nadie, más o menos perspicaz duda de que es una operadora política. Con esto no estoy negando las posibles corruptelas que pudiese haber cometido CFK. No. Pero sí afirmo, que su función desde siempre es opacar (hace lo mismo que Lanata) con mentiras, intrigas o medias verdades.
Yo no te creo nada, O'Donnell.
¿No te preocupa que tanto jueces como camaristas no rindan cuenta de su patrimonio? No, eso no te preocupa.
¿De la operacion de Lorenzzeti victimizándose porque "lo perseguían" a raíz de que le mandaran una boleta para que blanqueara a la sirvienta/doméstica de su casa (papeleo, por otro lado, que fue enviado en mayo a otro medio millón de personas, entre ellos a otro miembro de la CSJ como Zafaroni) no comentás nada?
Supongo que la decisión del gobierno en parte proviene de la injusticia que significa que Lorenzetti, cual monarca tercermundista, no deba rendir cuentas al "pueblo", esa entelequia que sólo en apariencia parece preocuparte.


A cinismo no creo que nadie pueda superarte.

Lástima 'Noimporta' que no hayas hecho el comparativo con la ley de ética pública y con la obligación que tenían antes de esta reglamentación los funcionarios del ejecutivo y legislativo.

Lo suyo es cínico y para que no pase desapercibido que así lo es la someto al paradigma de la libertad de expresión para que difunda el texto de los arts. 10 y 11 de la Ley 25.188 que ayudarán a los lectores a comprender el avance que significa la Ley 26.857 y su Decreto reglamentario 895/2013, en cuanto a la publicación en Internet de las declaraciones juradas públicas y el por qué son reservadas algunas partes de dichas declaraciones, como así también qué tan fácil es acceder a las mismas si así lo solicitan, máxime si es el caso de un periodista o de un grupo mediático. ¿Se anima?
Ley 25.188 .........
"ARTICULO 10.- El listado de las declaraciones juradas de las personas señaladas en el artículo 5º deberá ser publicado en el plazo de noventa días en el Boletín Oficial.

En cualquier tiempo toda persona podrá consultar y obtener copia de las declaraciones juradas presentadas con la debida intervención del organismo que las haya registrado y depositado, previa presentación de una solicitud escrita en la que se indique: a) Nombre y apellido, documento, ocupación y domicilio del solicitante; b) Nombre y domicilio de cualquier otra persona u organización en nombre de la cual se solicita la declaración; c) El objeto que motiva la petición y el destino que se dará al informe; y d) La declaración de que el solicitante tiene conocimiento del contenido del artículo 11 de esta ley referente al uso indebido de la declaración jurada y la sanción prevista para quien la solicite y le dé un uso ilegal.

Las solicitudes presentadas también quedarán a disposición del público en el período durante el cual las declaraciones juradas deban ser conservadas.

ARTICULO 11.- La persona que acceda a una declaración jurada mediante el procedimiento previsto en esta ley, no podrá utilizarla para:

a) Cualquier propósito ilegal;

b) Cualquier propósito comercial, exceptuando a los medios de comunicación y noticias para la difusión al público en general;

c) Determinar o establecer la clasificación crediticia de cualquier individuo; o

d) Efectuar en forma directa o indirecta, una solicitud de dinero con fines políticos, benéficos o de otra índole.

Todo uso ilegal de una declaración jurada será pasible de la sanción de multa de quinientos pesos ($ 500) hasta diez mil pesos ($ 10.000). El órgano facultado para aplicar esta sanción será exclusivamente la Comisión Nacional de Etica Pública creada por esta ley. Las sanciones que se impongan por violaciones a lo dispuesto en este artículo serán recurribles judicialmente ante los juzgados de primera instancia en lo Contencioso Administrativo Federal.

La reglamentación establecerá un procedimiento sancionatorio que garantice el derecho de defensa de las personas investigadas por la comisión de la infracción prevista en este artículo."

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

Maria O'Donnell. Periodista, licenciada en Ciencia Política, trabajó en dos diarios a lo largo de 15 años, fue corresponsal en Washington, y publicó dos libros políticos de actualidad (El Aparato y Propaganda K) Conduce La Vuelta por las tardes en Radio Continental.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal