Recóndita Armonía

16 may 2016

El misterio del latín

Por: Rubén Amón

Ayer me despertaron las campanas de la iglesia de San Sebastián en Salzburgo. Tanto tiempo sonaron y lo hicieron con tanta intensidad que atribuí al fenómeno el valor de una convocatoria. Me citaban las campanas. Me emplazaban a las misa de 9,30.

Conozco bien el templo de la Linzergasse porque su claustro aloja un cementerio de personajes ilustres. Ninguno tan enigmático como Paracelso. Ninguno tan sepultado de flores como Leopold Mozart, el padre del mesías. O como su  otra hija, Nannerl.

Y no me gustan los cementerios. Ni me inspiran confianza las personas que encuentran en ellos sosiego y paz espiritual. "La pace dei sepolcri", objeta Posa a Felipe II cuando trata de recriminarle al rey las campañas militares contra los flamencos.

No me gustan los cementerios, pero tengo cariño al de San Sebastián. Una rosa siempre fresca, siempre viva, custodia la lápida de Paracelso. Como si el propio sabio suizo se las hubiera arreglado para recrear su leyenda de taumaturgo. Fue proscrito como un brujo y un curandero. Lo fue hasta que la propia Iglesia rectificó su diagnóstico. Igual que hizo la ciencia.

La Universidad de Salzburgo lo canonizó como a un clarividente y un pionero, aunque los honores no han alcanzado a atribuirle la transmutación del plomo en oro. Más difícil es convertir las cenizas en una rosa. Y la rosa de Paracelso -de la que hizo un cuento Borges- custodia su tumba como si la reanimara desde el más allá con el rocío.

Celsus

Repicando y en misa estaba un servidor ayer. Porque acudí a la liturgia de  las 9,30, no por razones de fe ni de costumbre, ni siquiera para implorar la curación de unos males en la garganta, sino porque el rito prometía un acontecimiento cultural.

Y lo fue. No ya por la instrucción musical de los salzburgueses. Por la cualificación del organista. Por la sensibilidad del coro aficionado. O por la voz de heldentenor que trasladaba el pater en el mascarón de proa del púlpito, sino  por tratarse de un rito en latín, oficiado de espaldas a los feligreses, concebido según los criterios preconciliares.

La liturgia sugestiona el orden espiritual. La lengua muerta adquiere el impulso de la resurrección. Y deja en ridículo las razones prácticas que se han valorado en España para suprimir el latín y el griego de los planes educativos. No discuto la utilidad del chino. Lamento sólo que se pervierta el patrimonio cultural.

Y es una lástima que se haya degradado la resonancia metafísica del latín y que se haya profanado la liturgia con las contingencias parroquianas o parroquiales. Tanto se ha "acercado" la celebración, tanto se ha alejado el misterio. Se ha despojado  a la misa de su proyección trascendental, de su esencia mistérica,  no digamos ya cuando el patrimonio musical eclesiástico degenera en el estribillo del Señor, la barca, la orilla, Tú nombre y la búsqueda de otro mar, corrompiendo hasta la fe de los corazones más dispuestos.

Habla uno desde la perspectiva del agnóstico. Y de quien, no creyendo por hondas convicciones, acepta el placebo de la fe por el camino de la estética. Lo tiene escrito Thomas Mann en "La muerte en Venecia". La Belleza -en mayúsculas lo escribe Mann, en sentido aspiracional- es el camino del hombre sensible hacia el espíritu.

No se trata de entender la misa, sino de vivir el misterio. Y de aprovechar el oleaje de las lenguas antiguas para llegar a la tierra prometida. El Papa Ratzinger quiso demostrarlo cuando restauró la misa tridentina. Y lo malentendieron sus detractores. Pensaron que pretendía Benedicto XVI restaurar el Antiguo Régimen. Y nunca supieron que la ópera favorita del papa alemán era el "Don Giovanni" de Mozart.

  

Hay 32 Comentarios

Resulta al menos curioso que se emprenda contra ideología cercana a la fe cristiana en base a la corrupción y salga indemne el clero después de dos mil años de terror en todas sus formas.. puede explicarlo el Misterio al que renunciaron comunistas, como quien come el pastel hecho antes por otros sin dar las gracias por ello.

El tercer Domingo de cada mes acudo al Monasterio de San Joaquín y Santa Ana en Valladolid , me siento junto a los Goyas y asisto a la Misa Tridentina.
Los otros Domingos del mes no voy a Misa, me repele profundamente la liturgia perroflautica,no soporto esa música horrenda y por tanto me emociona esta misa preconciliar desde el Asperges Me.

Para Emilio Martín: de su comentario deduzco que no ha leído usted ninguno de los escritos del Papa alemán. Son de una potencia intelectual asombrosa y de una calidad estética por encima de la media. Luego de leerle quizá matice usted su apreciación.

Hace tiempo estaba en Estrasburgo por cuestiones de trabajo. Iba a misa a una parroquia y entre el acento de allí y mi limitado francés no entendía mucho, pero era la misa, con sus significados universales. Pero no podía participar, no me sabía los textos. Un día el sacerdote comenzó el Credo en latín y cantado, yo lo conocía por haber estado en un coro. Fue como volver a casa, una sensación de hogar que ya me iba haciendo falta. Al terminar cantamos también Salve Regina. Entendí entonces esto que dice Amon en su excelente artículo.

grande artículo! en fin, alguien inteligente en el planeta! gracias!

Rubén. Qué sabio artículo!!! Tanto como políticamente incorrecto!!! Enhorabuena

¡Cuánta cursilería en un sólo artículo, señor Amón! Con sus citas correspodientes tomadas de la güiqui, como cuando escribe de toros y se apoya en los griegos... Insoportable

O mejor, este otro verso:

Ils ne savent pas ce qu'ils perdent
Tous ces fichus calotins
Sans le latin, sans le latin
La messe nous emmerde
A la fête liturgique
Plus de grand's pompes, soudain
Sans le latin, sans le latin
Plus de mystère magique
Le rite qui nous envoûte
S'avère alors anodin
Sans le latin, sans le latin
Et les fidèl's s'en foutent
O très Sainte Marie mèr' de
Dieu, dites à ces putains
De moines qu'ils nous emmerdent
Sans le latin

Ya lo decía Brassens:

"Ils ne savent pas ce qu'ils perdent
Tous ces fichus calotins
Sans le latin, sans le latin
La messe nous emmerde
Le vin du sacré calice
Se change en eau de boudin
Sans le latin, sans le latin
Et ses vertus faiblissent
A Lourdes, Sète ou bien Parme
Comme à Quimper Corentin
Le presbytère sans le latin
A perdu de son charme
O très Sainte Marie mèr' de
Dieu, dites à ces putains
de moines qu'ils nous emmerdent
Sans le latin"

Como siempre el señor Amón vuelve a acertar.
Enhorabuena

Sr.Amón,don Giovanni tiene el libreto en italiano no en latín. ¿Por que no la misa en arameo?.Sería aún mas sublime.

Queridos orcos:
Si leéis la biblia (en latín: libros), demostraréis que sabéis leer. La humanidad se va a tomar por culo. No importa que tengáis toda la información al alcance de vuestros dedos. Sois unos ingnorantes.
Que os den por el culo.

A mí como acto cultural me parece acertado una misa en latín, ahora no lo veo en estos tiempos actuales el poder vivir la Fé todos los Domingos, no olvidemos que la misa es una celebración donde también participa la feligresía.

Estupendo artículo, don Rubén. El primer mundo vuelve a ser tierra de misión, también para la Iglesia, y no puedo comprender por qué no se acepta que la auténtica nueva evangelización de la vieja Europa debe ser la Vía Pulchritudinis, el camino de la Belleza. Hace años descubrí la famosa cita de Saint-Exupéry por medio de don Ismael Fernández de la Cuesta:

“Solo hay un problema, el único en el mundo: devolver a los hombres un significado espiritual. Hacer llover sobre ellos alguna cosa que se parezca a un canto gregoriano.”

Una doble paradoja: Francia, tierra bendita de la Ilustración, realiza la histórica pirueta de retomar la belleza de la liturgia católica, véanse los monasterios benedictinos franceses de la congregación de Solesmes, u otros más tradicionales si cabe como Barroux; y es a través de Internet, terreno supuestamente maldito para las cosas de la tradición y el espíritu, por donde podemos presentir el Misterio resonando en las bóvedas de un monasterio, a las intempestivas horas marcadas por la secular regla benedictina: http://www.barroux.org.

Senyor Amón: gràcies per aquest article, tant ben escrit, tant ple de sensibilitat i tant directe. Vivim en un món de superficialitat i reivindicar una missa en llatí éx extraordinari. Entre el celebrant i el feligrés ha d'haver una distància, igual que entre el professor i l'alumne. En cas contrari, tota litúrgia perd el seu sentit i s'arriba a una igualtat perversa. Felicitats des de Barcelona.
Ite misa est.

De su artículo me gusta todo, excepto el título. Yo lo hubiera titulado, para mayor impacto mediático: “DE CULO Y EN LATÍN” que incita a seguir leyendo porque es ambiguo.
Comparto con Vd. el gusto por la liturgia tradicional, y ello viene de mis tiempos de monaguillo “profesional”. Un monaguillo de aquellos, había de dominar una lengua muerta, saber algo de “corografía” –ahora levanto al cura la casulla, ahora me arrodillo-, tocar un instrumento, aunque modesto: la campanilla y cantar cantos medievales, si la ocasión lo requería.
La recompensa era el acceso al vino de misa –una bebida dulzona, parecida al moscatel- y a los recortes de hostias, que no sabían a nada.
La próxima, nos vemos allí.

El papa alemán era un frívolo, pero en la elección de Don Giovani muestra como Tirso un ramalazo justiciero muy de acuerdo de su oficio como cardenal. Para belleza en la liturgia Bach y su último coral de la Pasión según san Juan. Buen artículo

Si la lengua es importante entonces debería ser en Arameo lengua en la que se realizó el "Padre Nuestro" por Su Santidad Jesucristo.
Si nos fijamos los altares suelen mirar, en la mayoría de la iglesias y catedrales hacia el este. ¿porqué? Porqué la dirección del este es Jerusalén y el calvario lugar dondé crucificarón a Jesús. Es el lugar más Sagrado para el Cristianismo.. Si el sacerdote mira al los fieles, en la misa, da la espalda a este Sagrado Lugar. El sacerdote debería mira al "Qiblih" lugar Santo de la muerte de Jesús y dar la espalda a los creyentes que sí miran al lugar Sagrado.

Sr. Amón, es el primer artículo que leo de usted pero no puedo por menos que felicitarle por lo que dice y en el medio en el que lo dice

Lo de menos es que hablemos de una misa. Lo importante es la idea de la ceremonia, el protocolo, la forma, el ritual, como elementos sociales identificadores, dignificadores y ahormantes de una serie de contenidos significantes. Dos, creo, son las grandes pérdidas sociales del siglo XX: la de la memoria y la de las formas. Y no hablo de sacarse el sombrero al cruzarse con una señora o de los afluentes del Ebro por la derecha: hablo de las formas como institución social significativa y de la capacidad para memorizar unos cuantos poemas, unos cuantos dichos memorables (il va de soi...), unos cuantos hechos históricos, unas melodías...
El abaratamiento de estos tiempos pobres en que vivimos es estremecedor. Pero no es obvio para todo el mundo que a uno lo enriquece mucho más la lectura de Cicerón que trastear con un iPhone...

ODIO el latín. Me amargó la existencia y no me aportó nada, ojalá hubiera estudiado no sé, por ejemplo literatura iberoamericana por ejemplo a aquellas putas declinaciones que recuerdo como una tortura

TIENE TODA LA RAZÓN EL AUTOR. LA IGLESIA SE EQUIVOCÓ SUPRIMIENDO EL LATÍN DE LA LITURGIA. UNA MISA EN LATÍN NOS ELEVA POR LA VÍA DEL MISTERIO Y NOS ACERCA A DIOS. SE PUEDE SER CREYENTE, AGNÓSTICO, ETC., LO QUE NUESTRA BASE RELIGIOSA NOS APORTA ES UNA MORAL DE VIDA

Yo estoy de acuerdo con ese Sr. mi bisabuela quien no sabia leer ni escribir aprendio latin por la iglesia catolica y enseño a sus hijos lo que decia la misa en español, o la gente se cree que la gente no entendia en el siglo pasado que significaba lo que decia el sacerdote en la misa? a mi tambien me gustaria escuchar la misa en Latin, como que se siente mas respeto y se siente mas espiritual.

"En la iglesia de San Sebastián en Salzburgo el oficio es de espaldas a los feligreses"... Concisa metáfora de la vida privada seglar a la que nos tienen acostumbrados un montón de confesiones con inconfesables secretos...

Hola , me ha gustado mucho. Debo decir que soy católico convencido y, aunque Ruben Amon no parece católico, da sin embargo en la clave de lo que significa realmente la liturgia. De hecho hay un movimiento creciente en el mundo católico, el movimiento litúrgico, del que B-XVI es un ejemplo que sitúa el Misterio en el centro de la actitud del hombre ante Dios y por tanto ante la misa. En Madrid hay bastantes parroquias que de vez en cuando celebran en latín, como recomendó el papa B-XVI.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el blog

La ópera no muerde. Como mucho, aburre. Aficiónese o síganos. O haga las dos cosas a la vez. Intentaremos que no se arrepienta.

Sobre el autor

Rubén Amón

Rubén Amón Podría haber sido barítono, podría haber sido pianista, pero el autor de este blog tuvo que resignarse a un teclado más limitado, el del ordenador, para dedicarse al periodismo y explorar, incluso, uno de sus ámbitos más minoritarios, sospechosos y hasta esnobistas: la ópera y la música clásica.

Categorías

Archivo

agosto 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal