Red de Casas del Ministerio de Exteriores

Daesh, un animal estratégico: Omar Ashour

Por: Red de Casas

05 oct 2016

Karim Hauser

Contra todo pronóstico, Daesh ha vencido en batallas en las que lógicamente tendría que haber sido derrotado. Las tácticas y estrategias militares del autodenominado Estado Islámico (EI o Daesh, por su acrónimo en árabe) podrían explicar su resistencia. Así lo explicó Omar Ashour, catedrático de Estudios de Seguridad de la Universidad de Exeter, en la conferencia que impartió en Casa Árabe en abril de 2016. Ashour, de origen egipcio, completó el doctorado en la Universidad McGill y  un máster en la Universidad Americana de El Cairo.

“El régimen Talibán perdió en dos meses su capital de facto en Kandahar frente a la Alianza del norte, de la misma forma que el régimen baazista en Iraq fue derrotado en tan solo mes y medio.  En comparación, el autodenominado Estado Islámico ha sobrevivido a bombardeos constantes y controlado sus feudos en Raqqa y Deir ez-Zor”, sostuvo Ashour durante la conferencia.

La fuerza numérica de Daesh palidece frente a la de los ejércitos convencionales, como el sirio, el iraquí o el egipcio. Se calcula que la proporción es de un soldado de Daesh por cada 10 soldados iraquíes (20 en el caso de Mosul) y de uno por 500 en la provincia egipcia del norte de Sinaí. Daesh ha adquirido un arsenal de armas importante (ruso, estadounidense y chino), que le permite confundirse con los combatientes afines a la llamada coalición ante los ataques aéreos. Sin embargo, no cuentan con equipamiento sofisticado para defenderse de la fuerza aérea, pero “EI es mucho más que un ejército convencional”, afirmó Ashour en una entrevista.

Eficacia y combinación de tácticas

Daesh presenta una combinación de rasgos que combinan terrorismo urbano, guerrilla revolucionaria y tácticas convencionales. Esta mezcla potencia su eficacia, a pesar del número reducido de combatientes. Según datos de la CIA de 2014, estos últimos fluctúan entre 21.000 y 30.000, pero a pesar de las bajas entre las filas de EI desde  diciembre 2015, en Ramadi, Tikrit y Baiyi en Iraq, Homs, Hama y Palmira en Siria, Daesh no ha colapsado. Ashour recuerda que un estudio sobre 286 rebeliones armadas entre 1880 y 2005, indica que los poderes gobernantes solo vencieron en un 25% de las batallas contra organizaciones revolucionarias armadas entre los años 1976 y 2005.

Si bien estos estudios enfatizan factores como la complejidad geográfica, las bases de apoyo populares y el apoyo exterior internacional en la victoria de la guerrilla, el caso de Daesh es diferente. El territorio (ya sea Iraq, Siria o Libia) dista de ser topográficamente complejo  y las bases de apoyo son minoritarias. Lo que ha perfeccionado Daesh es una combinación de varios elementos: estrategia militar, solidez sobre el terreno,  compromiso de los soldados con los planes de mando y la ejecución, independientemente del grado de brutalidad. El control táctico y a veces a nivel militar, es algo desconocido en el entorno militar árabe. Daesh recopila datos de inteligencia sobre el enemigo, usa el factor sorpresa, ataca los flancos débiles, se esconde antes y después de los combates, evita enfrentarse en las zonas en las que el enemigo es más fuerte y está mejor preparado que el ejército convencional.

Los patrones de ataque son exitosos porque organizan la ofensiva con disparos por tres flancos para arrinconarlos a un cuarto flanco, en el que rematan con coches bomba. Tras esta acción,  una serie de pequeñas unidades de comando (entre 10 y 20 personas de distintas nacionalidades) rompen las líneas de defensa, atacan los blancos difíciles y avanzan lentamente, en una formación llamada closed quarter combat. En definitiva, los coches bomba y la forma de causar conmoción de EI son determinantes. 

Descentralización en la toma de decisiones

“Cuando Daesh ataca posiciones poco importantes, los mandos intermedios militares son quienes toman las decisiones”, agrega Omar Ashour de la Universidad de Exeter, en un documento que saldrá publicado en Awraq, revista de análisis y pensamiento sobre el mundo árabe e islámico, de Casa Árabe. Esta flexibilidad, aunque no siempre se traduce en victorias, sí permite una eficacia mayor que la de los ejércitos convencionales árabes, donde las jerarquías inamovibles muchas veces son causa de poca iniciativa y, por consiguiente, debilidad táctica.

La descentralización permite rapidez y creatividad en la repuesta militar. “Daesh es un animal estratégico”, sostuvo Ashour. El experto asegura que la organización terrorista sabe desde el principio que va a perder a sus líderes, y así ha sucedido, sin que afecte su combatividad. La media de edad de los afiliados a Estado Islámico desciende cada vez más, llegando incluso a entrenar niños en temprana edad para convertirlos en combatientes y futuros líderes,  agregó.

Una ventaja adicional desde el punto de vista militar es la diversidad de sus combatientes, a los que, según Omar Ashour, pueden catalogarse en tres tipos: los ex integrantes de fuerzas armadas regulares con conocimientos en artillería y vehículos blindados; los ex combatientes que lucharon en guerras anteriores y conocedores de la topografía y, finalmente, los combatientes locales con acceso a apoyo logístico.

El entorno: balas frente a urnas

Una radiografía veloz de la región arroja un diagnóstico revelador: siempre se ha recurrido al uso de las armas para legitimar un gobierno, sea nacionalista o islamista. El estado de derecho y el buen gobierno no son valorados como opciones políticas; las balas siempre han vencido a las urnas. “La desradicalización solo puede suceder en un entorno político correcto, donde las relaciones civiles militares estén equilibradas y existan estructuras institucionales”, indicó Ashour.

Daesh solo ha incrementado la dosis de violencia y brutalidad, pero el entorno político represivo  es fundamentalmente una incubadora de movimientos de insurgencia, con el añadido de una ideología salafista y de extremismo violento. Apoyar a los regímenes como el de Bashar al Asad en Siria y pensar que la derrota militar de Daesh traerá una solución a la crisis es una evaluación errónea, solo será un paliativo, una tregua temporal que podría dar pie al surgimiento de algo peor.

Así lo atestiguan los ataques en Europa y EEUU, además de la virulencia de los combates en Oriente Medio y África del Norte.

 

Karim Hauser es responsable de Gobernanza en Casa Árabe y participó en la conferencia "¿Por qué Daesh sobrevive militarmente?" el pasado 18 de abril en Casa Árabe.

 

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