Cembrero

Ley y orden (y castigo)

Por: | 13 de junio de 2012

Bandera Grecia genéricoLos esforzados miembros del gabinete de prensa de Nueva Democracia (ND) merecen ser nombrados empleados del año, aunque el reconocimiento sea sólo testimonial y no acarree remuneración alguna (casi mejor, no les vayan a pagar en dracmas…). A diario bombardean con una media de 20 notas de prensa –en griego- para informar de la frenética actividad de su líder, Andonis Samarás, que a medida que se acerca la cita con las urnas bracea en la campaña con mayor nerviosismo.

En una de esas notas, se informaba de la visita de Samarás a Ayios Pandeleimonas, uno de los barrios más mestizos de Atenas. Pocas horas después, llegó a los móviles de los periodistas un documento con un programa de 12 puntos para “restablecer la ley y el orden” en el país. Con ello el partido conservador no se refería a la fuga de capitales, ni a impedir el desmantelamiento de la sanidad pública –que agoniza-, ni a atajar la corrupción rampante, sino a “reconquistar las ciudades” de inmigrantes irregulares.

En una campaña opacada por el euro, el fenómeno de la inmigración –el peor gestionado, por omisión, en la historia de la democracia contemporánea- está siendo capital, ya lo contamos en mayo en las páginas de este periódico: el ascenso de Aurora Dorada (21 diputados) y otros ultras como Griegos Independientes (33 escaños) está estrechamente ligado a la indigestión social que ha provocado en Grecia, un país pequeño y que se mira el ombligo, la afluencia masiva de extranjeros. Y la atención se ha redoblado ahora, aunque pocos medios extranjeros lo reseñen: están solo al hueso del euro. ¿Descender informativamente a los abismos, a la mugre, a la cochambre homologadas por la inepcia de un sinfín de gobiernos? Periodísticamente no luce, no es rentable. Así que viva (o muera) el euro.

Parlamento griego OKOKSamarás, que ha denunciado la “invasión” de indocumentados, no puede hacer otra cosa, por repugnante que resulte el recurso a las vísceras: apelar al miedo, a la inseguridad, a lo oscuro. O juega la carta extrema de la inmigración, una amenaza casi rayana en el racismo, o perderá más votos el día 17 por su flanco ultra, y eso sí que no se lo puede permitir, con lo reñido que se presenta el resultado. Así que el político al que algunas encuestas dan como ganador en las urnas –e hipotético primer ministro si lograra formar Gobierno- se ha lanzado a una espiral retórica que asusta: en el documento que citamos, titulado como no podía ser de otra manera Dodecálogo para la Seguridad-Inmigración ilegal, abundan las exclamaciones, las mayúsculas (Miedo, Seguridad, Libertad…) y propuestas tales como restablecer el ius sanguini en vez del ius soli vigente, endurecer el código penal para castigar delitos y crímenes y una reorganización policial. Todo está inventado: contra la inmigración, ley y orden (y castigo).

De los casi 800.000 inmigrantes legales que viven en Grecia nadie se ha ocupado sin embargo durante la campaña… si exceptuamos al grupo de ultras que el martes molieron a palos a tres egipcios en Pérama, donde los árabes trabajan como pescadores con todos sus papeles en regla.

Si al final sale del euro, y se aplican las medidas que Bruselas no acaba de confesar que prepara –una de ellas, la suspensión de Schengen-, Grecia se va a convertir en una ratonera invivible a merced de matones y desidias. Diga lo que diga Samarás, escriban lo que escriban los medios, este incluido.

PD: Una sola perla de Samarás en un mitin: la austeridad puede tener un pase, “pero la inseguridad crea una psicosis tan negativa que lleva a muchos griegos a tomar psicotrópicos”. Con un par.

Hay 7 Comentarios

En mi opinión la situación que se expone en el post, teniendo en cuenta lo acontecido en España, ha sido provocada.
Me refiero a las "bombas demográficas". Y lo escribo entre comillas porque a mi la emigración me parece positiva. Lo que me parece destructivo es aumentar en sobremanera la densidad de la población en ciertos núcleos para hacerla insostenible, a costa de la despoblación y del abandono de grandes extensiones o áreas que necesitan de recursos económicos y humanos.
Al menos, esto es lo que se ha hecho en España.
Las políticas como las que se describen en el post que centran su programa en el ataque a las víctimas como remedio para evitar que se produzcan más desórdenes, me parecen un error. Lo digo teniendo en cuenta que tienen la obligación de aprovechar todos sus recursos para crear nuevas empresas cuyo objetivo sea el crecimiento económico sostenible. Se trata de eliminar barreras y de corregir la política económica. No de levantar murallas para proteger el reduccionismo estructural.

¡Ay, ay, ay, 'rubi'...!
Que no ofende quien quiere, sino quien puede...

Que cara de hebrea que tenéis, yo por eso desconfío en todos tus artículos, que además de pueriles, obvios y tontos, son una...porqueria. Vamos mujer que alguno siempre existe y pronto dejarás de ser virgen.

Quisiera plantear una reflexión a ‘farfaseda’:
Cada pueblo tiene derecho a ser como le de la gana, siempre y cuando paguen sus facturas y no perjudiquen al vecino. Esto vale para los griegos y para, por ejemplo, los catalanes, de infausto recuerdo desde Gallipoli hasta el Epiro. Ustedes y nosotros podemos hacer lo que queramos, pero, como dicen los anglosajones que dicen los españoles que dice Dios, ‘paga la cuenta’.
Ser díscolo no ayuda a sobrevivir. Eso lo saben muy bien nuestros vecinos comunes, los italianos, que han sobrevivido fr las invasiones de todos, pasando de todo, mientras muchos pueblos díscolos han sido borrados del mapa, por ejemplo, cientos de pueblos indios de norteamérica. Los griegos han sobrevivido no por ser díscolos sino por ser, en el fondo de su propio ser, sabios, con una sabiduría que viene desde los presocráticos.
No diga, por otra parte, que ninguno de ustedes piensa entrar en el estrecho molde seudoeropeista considerado políticamente correcto. Dejando al margen el quintal de carga emocional negativa de la expresión, permítame creer que, una vez más, bastará que nos digan ‘no’ para que otros digan ‘sí’. Tiene Vd. mil ejemplos desde hace tres mil años. A Aquiles le mataron a su Patroclo por un cabreo de esos. Cuando Atenas y Esparta decidieron que en vez de matarse entre ellos se juntarían para repeler a los medos (que creo que así llamaban ustedes a los persas en esos tiempos), los tebanos decidieron que estaban mejor con los persas. Cuando Alejandro se metió dos mil kilómetros dentro del imperio persa aún encontró legiones griegas que les combatían desde el otro bando… Hoy mismo decenas de miles de griegos se están llevando su dinero a Europa solidarizándose con el estrecho molde pseudoeuropeísta.
Su última expresión, και όποιος αντέξει., en este contexto, más que a ‘Z’ me suena a ‘¡sálvese el que pueda!’. Pero no me haga mucho caso, soy un muy pobre helenista.
Le deseo lo mejor a Vd. y a ese pueblo que, como del catalán, se puede decir que vive apegado a su pobre, triste, desgraciada Patria.

como todos los reportajes de grecia publicados en todos los medios, es un dechado de medias verdades y exageraciones. omite decir por ejemplo, que todos los medios publicaron la repulsa por el ataque a los tres egipcios en perama. vende mas el amarillismo, sensacionalismo barato. y para que se le vayan las dudas. guste a quien le guste, o por mas indigesto que les parezca a ustedes, el resto de los "europeos"...nuestra idiosincracia no corre peligro. nos sentimos muy a gusto con ella. y el modelo de anclaje a "europa" que nos quieren imponer no nos va. o nos aceptan como somos, como hacemos nosotros con todo el resto, o al garete con lo que creen que es una comunidad de paises. aunque cambiemos o reformemos los defectos mas evidentes de nuestro sistema, que evidentemente tiene que hacerse, seguiremos siendo discolos. esta caracteristica es la que nos hizo sobrevivir durante siglos y ninguno de nosotros piensa entrar en el estrecho molde seudoeropeista considerado politicamente correcto. και όποιος αντέξει.

el travestismo no le viene a los conservadores, no le funciono a sarkozy y no le funcionara a el

Cuando se dice alegremente que 'salir del euro' o 'dejar de pagar los créditos' no es tan grave, nos olvidamos de los efectos secundarios (o los daños colaterales). Lo de ahora no será nada si el desastre se consuma. Esperamos su crónica del día 17...

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Sobre la autora

María Antonia Sánchez-Vallejo. Periodista con experiencia en Oriente Próximo y en la cobertura de las guerras de Irak y Líbano, llevo un cuarto de siglo viajando a Grecia. He pasado temporadas en Salónica, donde amplié mis estudios de griego, y he cubierto las elecciones de 2009 y buena parte de la crisis de la deuda. También disfruto del país en vacaciones.

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