Cuando Bruce Springsteen roza lo sobrehumano en un concierto

Por: | 18 de junio de 2012

Bruce-springsteen_show_2011_1705.png

Lo de anoche con Bruce Springsteen y su tropa no fue normal. En serio, fuera de forofismos, el concierto de anoche de Bruce Springsteen y la E Street Band en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid rozó lo sobrehumano. Fue histórico. Los fans más veteranos y los expertos de la revista norteamericana Backstreets y la española Point Blank discuten si la actuación de ayer del músico de Nueva Jersey, camino de los 63 años, fue la más larga de sus 40 años sobre los escenarios. Difícil saberlo con precisión mientras ya hay gente revisando en los archivos de este hombre que tiene el honor de ser uno de los músicos norteamericanos con más giras a sus espaldas, y de las más largas. Pero apunten esta cifra: 3 horas y 48 minutos de concierto. Casi cuatro horas. Seguramente, un concierto para contar a los nietos. 

 

Venían Springsteen y la E Street Band de descansar una semana en mitad de su gira europera y cogieron fuerzas. Y tanto. Casi cuatro horas para tocar 32 canciones, entre composiciones del nuevo disco, Wrecking Ball, clásicos imperecederos (Born to run, Born in the USA, Thunder Road, Hungry Heart...) y auténticas joyas de su enorme cancionero (Spanish eyes, Be true, Spirits in the night o ese Talk to me con la colaboración de Southside Johnny, que estaba de gira por España y se subió al escenario como si el tiempo retrocediese a finales de los setenta). El concierto de anoche está disputándose su lugar en la historia springsteeniana. Compite por duración con uno de la Nochevieja de 1980 donde al parecer Springsteen llegó a las 3 horas y 45 minutos, pero hay quien apunta desde Estados Unidos que habría que revisar las grabaciones porque es posible que, en los bises finales cortados antes de tiempo en los piratas, se llegó a superar por algún minuto esa cifra de 3 horas y 48 minutos. 

Dec311980uniondalejpg-aac95578a3f83c04El director de Point Blank, Salva, uno de los mayores conocedores de la obra del músico a nivel mundial, está en contacto con expertos de la carrera de Springsteen en Estados Unidos (la mayoría trabajan para la revista Backstreets). En conversación telefónica, me ha asegurado que si no es el más largo quedaría empatado técnicamente con el de la Nochevieja de 1980, encuadrado dentro de una gira espectacular cuando Springsteen acababa de publicar The River. Algunos fans españoles han señalado por las redes sociales que en los ochenta ya hubo conciertos que duraron unas cuatro horas pero hay que recordar que, por entonces, había descansos cercanos a la media hora en mitad de la actuación. No estaríamos hablando de lo mismo. Anoche, Springsteen y la E Street Band descansaron apenas cuatro minutos y esas 3 horas y 48 minutos fueron íntegras de música, sin parones largos. De cualquier manera, Point Blank y Backstreets ya trabajan en la elaboración de un artículo, pensado para los fans del de Nueva Jersey, que intente decir qué concierto fue el más largo y comparar actuaciones antológicas del hombre y la banda que se ganaron el apodo de máquina del rock en los setenta por sus incendiarias y largas actuaciones. Evidentemente, una disputa solo apta para fans. 

Si la actuación de anoche ya ha pasado a la historia por estar en el podio de las más largas de la carrera del boss, también es cierto que tuvo altibajos, con canciones que se alargaron demasiado o partes donde la pegada no era muy contundente, aunque solo por el tramo con Youngstown, Murder Incoporated, She’s the one, Talk to me, Spanish Eyes, Working on a highway y Shackled and drawn merece la pena pagar una entrada. Durante ese tramo, fue brutal el derroche de rock’n’roll fiero, con las guitarras de Bruce, Steve Van Zandt (enorme solo en Because the night) y Nils Lofgren rasgando la noche madrileña con el ímpetu de las mejores esencias eléctricas del rock. Pero para todo instó a leer la crónica de mi buen compañero Fernando Neira, crítico musical de los que no abundan. Springsteen es el peor enemigo de los periodistas que tienen que mandar su crónica con el aliento feroz del cierre de edición en un periódico. Hablo con conocimiento de causa e imagino por las que pasó Neira mientras lo de anoche no hacía más que alargarse en pleno júbilo rock. Los conciertos son interminables y lo normal es que se guarde una traca sin freno de rock’n’roll, como ayer hizo al incluir en la tanda final Born in the USA, Born to run, Seven nights to rock o Twist and shout. 


Art-brucespingsteen_vibr80-1Son muchísimos los fans de Springsteen que tienen una historia de sus celebrados conciertos. Algunos de ellos legendarios ya en la memoria colectiva como el primero que dio en España en Barcelona en 1981. El crítico musical Ignacio Julià estuvo presente en esa actuación y la recuerda así en el libro recientemente publicado De Greetings from Asbury Park a la tierra prometida: “Fue un espectáculo inédito para quienes habíamos crecido en la aparatosa idolatría del rock de los años setenta. Una demostración de honradez y voluntad de conectar, de expresar ideas aparentemente sencillas que hacen entender muchas otras, desplegando música fraternal y constructiva. Ni siquiera el punk, con su negatividad y su agresiva pose, era tan visceral”. 

Desde este periódico, esta Ruta Norteamericana invita a los lectores a contar su vivencia más personal de un concierto de Springsteen, ahora que parece que ha querido hacer historia en Madrid justo cuando mañana se cumple un año del fallecimiento del saxofonista Clarence Clemons. Casi diría que lo ayer era la mejor forma de recordar a Big Man.

Yo aporto mi grano de arena. Mi mejor vivencia fue cuando tuve la oportunidad de ver a Springsteen en 2004 en el mítico Stone Pony, el garito de Asbury Park, en Nueva Jersey, donde empezó su carrera como músico. Era el 30 aniversario de la sala y había un festival de bandas y el autor de Born to run se subió al escenario con Joe Grushecky y los Houserockers al completo. Fue colosal verlos con varias copas de más, en una sala pequeña, tocando rock y garaje a todo trapo. Era un Springsteen de bar con una banda de bar, al más puro estilo americano de “one, two, three”. Pedía canciones a la gente y así sonaron versiones eléctricas como la de Johnny 99. Entre canción y canción, se tomaban todos un chupito. En un receso, la mujer de Springsteen, Patti Scialfa, más borracha que el resto y eufórica besó en la boca a la violinista Soozie Tyrell. El garito enmudeció. Había que verle la cara a Springsteen. Era un poema pensando que eso podía salir en cualquier tabloide. El puritanismo norteamericano también se esconde en los recovecos de un garito de Nueva Jersey a las tantas de la madrugada. En esa noche de fiesta, estaba el actor Sean Penn, amigo de Springsteen, tomando Jack Daniels, uno detrás de otro. Pero fue el rock/soul/R&B/garage sudoroso lo que se alargó hasta las tantas con pasión y diversión. Imborrable.  

Pero, ¿cuál es tu historia, anécdota o vivencia de un concierto de Springsteen? Cualquiera que sea es bienvenida porque pocas fiestas del rock hay tan importantes como las que protagonizan Springsteen y la E Street Band. Y si estuviste anoche en el Bernabéu, ya puedes decir eso de "yo estuve allí". Ya puedes decir que, seguramente, viviste el concierto más largo de la historia de Springsteen. Que viviste algo como este Spirtis in the night, cantada anoche, que a continuación se ve en este vídeo de Rock In Rio en Lisboa.

  

 

Hay 65 Comentarios

Ayer estuve en el Bernabeu y tengo que decir que me admira su profesionalidad y la de su banda. Parecía como si quisiera estar cerca de todos, con un sincero cariño con los que estaban allí escuchándole, entre amigos. Escenas para el recuerdo : cuando acercó su guitarra a sus más fieles seguidores en la primera fila y vimos un montón de manos tocando las cuerdas de su guitarra al mismo tiempo revoloteando como alas de pájaros; otro, una señora mayor en un palco elevado bailando como una loca y cuando el Boss paraba de tocar movía las manos en paralelo hacía arriba y abajo como hacen los fieles con sus dios, más, sus palabras en español, se dirigió varias veces en nuestro idioma al público, transmitiendo su comprensión por la situación que está pasando el país;su dedicatoria a Nacho ; el último, las miradas cómplices de sus fans cuando conseguíamos con nuestros cánticos otro bis e increíblemente cedía ante nuestra presión. Es el Boss y consigue transmitirte que quiere darlo todo porque te lo pases bien. He visto a pocos músicos con su capacidad de entrega, te deja sin palabras.

Al igual que FICO, yo también soy uno de los afortunados que estuvieron en el mítico concierto en BCN del 81, con 20 febreros recién cumplidos. No recuerdo la excusa que puse en el trabajo al que iba por las tardes para ganar unas pelillas destinadas a vinilos y early little vices. La quedada para salir de Madrid fue desde la tienda de discos Tony Martin, que si no recuerdo mal organizaba aquella fugaz e intensísima peregrinación en sendos autobuses. El concierto fue tremendo, brutal, super positivo, compartido con amigos recientes de la Facultad de Imagen que nos encontramos por sorpresa alli, como Santi Alcanda que escribió un artículo sensacional sobre aquel evento seminal titulado "Bruce Springsteen: Como Un Torrente". El regreso a nuestra ciudad fue inmediatamente después y no dábamos crédito a la intensidad de lo vivido. Pocos días después tocaron The Clash en aquel lugar de infame acústica llamado Pabllón del Real Madrid, y la diferencia emocional fue abismal, a pesar de que yo ya estaba plenamente enamorado de los sonidos punk y new wave. La experiencia de ayer fue colosal, inolvidable. El Jefe es el Jefe, y su generosidad, y la de su Banda, siempre ha sido constante y sincera. Lucky Us!!!

En el 2000, Mártires del compás hicieron 3 horas y 50 minutos de concierto en Elche... no querian irse,para que eso ocurra se tienen que dar circunstancias especiales, como buen rollo y buena temperatura...y ganas de tocar.

Para "caoc" : Pues debías tener un pedal cojonudo, porque el que salió en el preámbulo con acordeón, tocando 'Desde Santurce a Bilbao' era su guitarrista Nils Logfren.
Él salió después con toda la E-Street, del hombro de Clarence Clemons y empezó el concierto de San Mamés en el 2009 (3 Horas).

"Eso es lo que quiere saber el lector", he querido decir la vida diaria de un artista, de un gigante como él, y no la anécdota escandalosa.

"En un receso, la mujer de Springsteen, Patti Scialfa, más borracha que el resto y eufórica besó en la boca a la violinista Soozie Tyrell." Esto te lo podrías haber evitado, Fernando. No podéis prescindir del escándalo, es una pena. ¿Por qué contar una anécdota de cuando están borrachos como una cuba, que no refleja, en absoluto, lo que es la vida diaria? Eso es lo que quiere saber el lector. Eso y su música inigualable, su don artístico. No lo menoscabes con chismes de verdulera. Que siempre tiráis al monte, coño.

Coz y 'las chicas son guerreras' en la plaza del pueblo fue apoteósico.

Mi padre tenía la costumbre de dedicarnos canciones del Boss, la mía? Hungry heart. A los 15 años pude escucharla en directo en el V. Calderón, una noche de un caluroso agosto, rodeada de mi padre y mi primo. Fue mágica, mágica!
Nunca he vuelto a verlo en directo, pero aquel concierto fue una experiencia única.

Uno de mis mejores recuerdos fué el inicio con 3 temas al iniciar el concierto de la gira del 93 en el Vicente Calderón, concretamente Adam raised a Cain, Red Headed Woman y This Hard Land, interpretadas en solitario, con guitarra acústica y armónica, antes de que entrara la banda que le acompañaba en aquella gira. Fué mi primer concierto de Springsteen y fué francamente emotivo el inicio del mismo. Yo tenía entonces 18 años y no podía creer lo que veían mis ojos...

Mi primera vez fue también aquel agosto del 88, yo tenía 18 años y desde entonces han sido muchas, pero en el Teatro Tívoli de BCN en segunda fila, fue estremecedor. Recuerdo especialmente The Promised Land. Y este año en Sevilla, nos dejó a todos exhaustos. Es el más grande, el rockero más honesto.

Yo recuerdo un concierto en San Mames en el que empezo vestido con la camiseta del Athletic y tocando desde "Santurce a Bilbao" con el acordeon.Gora the boss.

Mi primer Bruce fue aquel 2 de agosto del 88 en el calderón, y luego ha habido varios más en la "Peineta" y en el Palacio de los Deportes de Madrid. El del 88 es insuperable por ser el primero, pero recuerdo vívidamente los de la Peineta, donde el comienzo del concierto coincidía con atardeceres espectaculares. El de ayer fue grandioso, pero algo pasa en el Bernabeu que impide que la E-street Band suene como debe: las guitarras de mezclaban, los vientos chirriaban y en varias canciones, especialmente en Born in the USA, había una reverberación en los bajos que se comía casi toda la música: es el único pero que se le puede, y debe, poner a un músico con mayúsculas, del que sólo me falta escucharle en un teatro pequeño, con menos vatios.

Lo anoche que vivi ayer fue increible el Boss más k Boss fue el puto amo de tod@s

Estoy harrrrrrrrrrrrto de que se hable de Bruce, harto. Lo he visto en 4 ocasiones pero hace años que prefiero gastarme 60 € en cosas más renovadoras. El Boss es un mito y un buen tipo, pero estoy harrrrrrrrrrrto de que se hable se hable y se hable y se hable....

Como ya se ha comentado, el del 2 de Agosto del 88 fue de 4 horas y media con descanso. Mi primer concierto con 16 años. En aquella gira venia haciendo 4 horas exactas de concierto. Recuerdo cuando se despedian, toda la banda en linea, la gente pedia mas y mas, cogio la mando de big man y señalando un imenso reloj de oro de Clarence diciendo, chicos es la hora. Estaba tan entregado, conecto tanto con la gente que le quito el reloj a Clarence, lo arrojo al publico y nos dio media hora mas de rock para el cuerpo. No tengo palabras, 26 años después aun me emociono. Si duda, ese concierto, con la banda en plena forma, con todos los clasicos nunca lo olvidare. O cuando mi amigo y yo cantabamos Bobby Jean abrazados, we like the same music, we like the same bands we like the same clothes, la gente de alrededor alucinaba. Desde luego fue una experiencia que cambio mi vida. No ha habido nadie ni habra como el.
El de anoche fue tambien impresionante, pero yo soy de los viejos discos, y aunque toco mi venerada Thunder Road, eché en falta otros muchos clásicos. En fin, history making, earth shaking, legendary, heart breaking

Salí anoche con la sensación de que yo había timado al Boss: me devolvió con creces el importe de la entrada, estoy en deuda con él y su banda. Larga vida al R&R

Mi mejor recuerdo es de un concierto en New Jersey en el antiguo continental Arena,hoy Izod Center(2004)...fué dentro de la gira "Vote for change" .Tuve la suerte de conseguir la famosa pulsera y estar en primera fila...en el concierto aparte de él tocaban...J.Fogerty,Jackson Browne,Eddie Vedder etc...era mi primer viaje a Nyc y encima estaba viendo a Bruce en primera fila......el resto os lo ahorro.Lagrimas...muchas.Gracias

Un colega me llamó emocionado a las 2 de la mañana: "Anto tío, no sé qué decir, esto es rock". Vinieron dos imágenes a mi cabeza. 1- Bruce dándolo absolutamente todo en mi estadio preferido, el "Bernata".
2- La cara de Fernando Navarro y el gusto con el que escribiría hoy esta crónica.
La anécdota (la mejor de su vida) de Nueva Jersey ha dado el final que merecía a esta actuación para la historia.
Viva el Boss y sus más y menos amantes.

Mi más vìvido recuerdo del que me tocó presenciar de la larga tanda que dio en el Memorial Sport Arena en 1981 es la intensa vergùenza que me daba sentirme más cansado yo en la butaca que él sobre el escenario tras tenernos a todos en un puño durante más de tres horas con cuarenta minutos. Nunca vi semejante histrión en escenario rockero. Boss rules!

Sobre el record en el concierto más largo de Bruce, hay que tener en cuenta que los conciertos de la gira del 88 (yo vi el del 02-agosto-88 en el Vicente Calderón) tenían tres partes: el primer set, un descanso, el segundo set, un segundo descanso, y luego los bises al final. Aquel concierto comenzó a las 21:00 horas con total exactitud y acabó a las 01:30 horas. Fueron por tanto 4 horas y media (habría que restar los descansos). Maratoniano. Recuerdo, sobre todo, la sed. Era agosto y había 40 grados y cien desmayados y desmayadas. Nos regaban con mangueras a los de las primeras filas. Juro recordar que al final fuimos al aseo buscando agua desesperadamente y bebimos ¡de una cisterna en lo alto que se desbordaba!. Nunca he vivido nada igual, he estado en siete conciertos de altísimo nivel de Springsteen, pero como aquel, ninguno. Verano del 88, con un Bruce de 38 añitos (y este fan con 21 recién cumplidos). Qué bonito recuerdo.

Mi primer concierto del Boss fué en Zaragoza, en el año 99, fuí con mi padre y fué una conversión total. Ya le han seguido otros como el Hammersmith Apollo con la Seegers entre otros, y próximamente serán Hyde Park y uno en su ciudad natal. Nunca, nunca he visto a nadie en un concierto entregarse tanto como este artista, y he visto a bastantes de renombre.

En cuanto a conciertos largos, tengo entendido que hace poco en Milan, toco las 4 hrs 20 mins.

Dios, casi 4 horas de concierto, si es el Jefe!!! Que aprendan los demás...


Mónica: nos pasó lo mismo, pero nos enviaron a otro compañero cuya "pistola láser" reconocía las entradas, y sin problemas. También las recogí en la Fnac.

Estadio Vicente Calderón 3 de mayo de 1993, se apagan las luces del estadio, se encienden las del escenario, aparece un tipo con una camisa sin mangas, una guitarra y una armónica, se puso a cantar y todos callaron durante tres canciones acústicas y sin freno y después el éxtasis.

El primero con 17 años en el 93..y sin la E-Street Band fue increible....el segundo 15 años despues en Barcelona pensando que seria el último y esta vez con la E-Street Band, sublime...aunque mis amigos solo conocieran 2 o 3 canciones..por desgracia para ellos las más conocidas las toco la noche anterior...El último 2009 en Santiago pese al desastre de organización y 3 horas y media sin poder moverme del sitio...con Springsteen y la banda tocando la Rianxeira...apoteosico..Ojala pueda aun disfrutar de otro porque el trabajo este año no me ha dejado (y demos gracias...)

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

La Ruta Norteamericana

Sobre el blog

Viaja por el pasado, el presente y el futuro de la música popular norteamericana. Disfruta del rock, pop, soul, folk, country, blues, jazz... Un recorrido sonoro con el propósito de compartir la música que nos emociona.

Sobre el autor

Fernando Navarro

. Redactor de El País y colaborador del suplemento cultural Babelia y las revistas Ruta 66 y Efe Eme. Colabora también con un espacio musical en el programa A vivir de la Cadena SER. Es autor de los libros Acordes rotos y Martha. Cree en el verso de Bruce Springsteen: "Aprendimos más con un disco de tres minutos, que con todo lo que nos enseñaron en la escuela".

La canción del Jukebox

 

Autor: Luther Allison. Canción: Serious. Disco:Life Is a Bitch. Año: 1984. Sello: Encore!/Melodie. Canción pinchada por Pablo J. Martínez.

Participa en "La canción del Jukebox" 'pinchando' una canción. Manda tu selección de música norteamericana con el enlace de Youtube o Vimeo a la dirección @gmail.com e indica tu nombre. Tu canción sonará durante una semana en este Jukebox digital.

Spotify

Spotify de 'La Ruta Norteamericana'

Listas de reproducción temáticas de La Ruta Norteamericana. Música para mover las caderas, engancharse al soul, desmelenarse con guitarras o soñar despierto. ¡Escucha nuestra lista!

PERFIL DE FACEBOOK

Perfil facebook 'La Ruta Norteamericana'

Recomendaciones, noticias y reflexiones musicales en primera persona, un espacio distinto al blog donde conversar y escuchar música.

FACEBOOK: AMIGOS DE LA RUTA NORTEAMERICANA

Grupo facebook 'La Ruta Norteamericana'

Lugar de encuentro sobre actualidad musical y sonidos raíces de la música norteamericana. Otro punto de reunión y recomendaciones del blog de Fernando Navarro pero hecho con la colaboración de todos sus miembros. ¡Pásate por nuestro grupo!

Libros

Martha

Martha. Música para el recuerdo

“Un accidente de tráfico y sus consecuencias despiertan en Javi, un periodista inmerso en la crisis del sector, un torrente de recuerdos y sensaciones que le conducen a su juventud, a esos veranos en el pueblo con sus amigos, al descubrimiento del amor y de esas canciones que te marcan de por vida. Un canto al rock, a la amistad, a la integridad ética y al amor puro”


Fernando Navarro

Acordes Rotos. Retazos eternos de la música norteamericana.

Acordes Rotos. Retazos eternos de la música norteamericana repasa el siglo XX estadounidense a través de las historias de más de treinta artistas, claves en el nacimiento y desarrollo de los estilos básicos de la música popular. Un documento que tiene en cuenta a músicos esenciales, que dejaron un legado inmortal sin importar el éxito ni el aplauso fácil.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal