03 jul 2016

El 'santuario' de las tortugas

Por:

Los ruteros, en la playa durante el amanecer.

A priori, un paseo por la orilla del mar suena placentero, relajante. Si las aguas son cristalinas y la arena, clara, la imagen paradisiaca se instala en el cerebro, que rápidamente añade complementos a la escena: unas gafas de sol, una bebida refrescante, un biquini. Pero, a pesar del marco inmejorable, no había trajes de baño en el trayecto que los ruteros realizaron desde El Cuyo hasta Las Coloradas la noche del viernes al sábado. Recorrieron 14 kilómetros luchando contra la humedad asfixiante y realizaron la mitad del camino a oscuras. La playa, reserva natural conocida como el santuario de las tortugas, abarca de 64 kilómetros. El objetivo era ver algún ejemplar de esta especie.   


A las doce de la noche, más de un centenar de luces iluminaban la entrada de un camino hasta la playa. A los chavales les habían avisado de que necesitarían frontales para la marcha nocturna, pero el guía insistió: las luces asustarían a las tortugas, por lo que solo estaban permitidas seis por cada grupo de 30, y debían ser infrarrojas. De esta forma se puso en marcha la expedición, a oscuras, con los gemelos de los chicos tratando de domar la arena bajo sus pies y de esquivar las olas. Y bajo un cielo plagado de estrellas que solo puede apreciarse en la oscuridad absoluta.

Una hora después de haber partido, el guía advirtió a los visitantes: iban a ver una tortuga, por lo que no debían iluminarla ni sacarle fotos con flash, ya que se asustaría. Poco después, apareció, ante el deleite y la expectación de los ruteros. En la oscuridad, podría haberse confundido con una roca. Sin  embargo, allí estaba ella, inmensa, majestuosa y terriblemente lenta en su trayecto hacia el mar después de haber desovado. Cuatro especies de tortugas marinas habitan estas aguas. Cada una puede poner un centenar de huevos. De todos ellos, solo uno conseguirá llegar a la edad adulta, después de haber logrado alcanzar el mar y sortear a los depredadores.


Un grupo de jóvenes, junto al jefe de campamento, Jesús Luna, al final de la marcha.

Ante decenas de personas tratando de no perder detalle, el sufrido caminar de la tortuga hasta el mar parecía aún más lento de lo que fue. Una vez cumplido el objetivo —ver un ejemplar, suerte que no tuvieron todos los expedicionarios—, a Génesis Monzón, rutera venezolana de 19 años, comenzó a no hacerle tanta gracia tener que seguir andando por la playa. No sabía lo que se le venía encima.

A las tres de la madrugada, aproximadamente, la expedición se instaló en la arena. Esterillas estiradas, capas de agua para combatir la humedad, y dos horas al raso, escuchando el mar de fondo. Eso fue todo lo que pudieron dormir. Porque a las cinco y media Monzón y sus compañeros de viaje se volvieron a poner en marcha. Y entonces la humedad asfixiante de la noche anterior se multiplicó por dos; el calor, por cuatro; el sudor, por seis. A las ocho de la mañana, el sol golpeaba con fuerza. "Lo pasé mal, estaba cansada y me dolían las piernas", recuerda. Cuatro ampollas en su pie izquierdo dan fe de ello. A punto estuvo de dejar la marcha, cuenta. Pero decidió no hacerlo. "Cuando quedaban dos kilómetros, comenzamos a motivarnos y a cantar, queríamos llegar al final", explica María del Valle Moreno, también venezolana de 19 años.  Lo hicieron, después de unas seis horas de marcha, de día y de noche. Y de haber visto amanecer en la playa y una tortuga marina, claro.

FOTOS: ÁNGEL COLINA

Hay 0 Comentarios

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Ruta Quetzal

Sobre el blog

La trigésimo primera edición de la Ruta BBVA contará con 180 jóvenes de entre 18 y 19 años procedentes de 17 países de América, España y Portugal. Bajo el lema ‘Aventura en las selvas mayas del Yucatán’, la expedición parte de México. Allí, los jóvenes explorarán las selvas mayas y descubrirán los sitios arqueológicos más relevantes de esta civilización. El programa, creado por Miguel de la Quadra-Salcedo en 1979, continuará en España, donde los jóvenes visitarán Extremadura, Andalucía y Madrid y conmemorarán los centenarios de las muertes del Rey Fernando el Católico, el Inca Garcilaso de la Vega y Miguel de Cervantes. Son 30 días de viaje en los que la expedición combinará cultura, aventura y formación en emprendimiento social. EL PAÍS se suma a esta experiencia y la irá contando a través de este blog

Archivo

julio 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal