Mayoría nacionalista que no suma

Por: Juan Mari Gastaca | 06 jul 2013

Urkullu11
El PNV, más en concreto Iñigo Urkullu, se ha propuesto que Euskadi no se mire en el espejo soberanista de Cataluña. Y no se está saliendo del guión. A pesar de que la mayoría nacionalista en el País Vasco dispone de una holgada capacidad de maniobra para acelerar cualquier iniciativa identitaria que intentara, el lehendakari no quiere seguir los pasos de Artur Mas. La lección Ibarretxe se la tiene aprendida a fuego.

Mientras en Cataluña ERC aviva el fuego y consigue una presión efectiva sobre un Gobierno absolutamente dispuesto a abanderar la independencia como proycto existencial de futuro, en el Parlamento de Vitoria EH Bildu se desespera porque sus incitaciones al PNV son de corte similar, pero apenas van más allá de un titular periodístico. En realidad, es que ahora no toca.

En Euskadi, la mayoría nacionalista no suma. Con el último Euskobarómetro en la mano, el poder autonómico y en los tres territorios es una cuestión del PNV o de EH Bildu, pero no de ambos al mismo tiempo.Ha bastado que transcurra el primer período de sesiones de la legislatura para que sobren dedos de la mano que reflejen acuerdos trascendentales que estos dos grupos parlamentarios más allá de tumbar la idea socialista de considerar el aniversario del Estatuto de Gernika como día festivo.

Urkullu no encuentra química alguna con el ideario de la izquierda abertzale. Agobiado por la reducida capacidad resolutoria ante el alcance de la crisis, el lehendakari busca alternativas que en ningún caso se fijan en el recetario de EH Bildu. Aunque Sortu y el PNV acaban de mantener su primera reunión oficial y con esmerada escenografía después de anteriores esporádicos contactos que alcanzaron su máxima expresión antes de la llegada del proceso de paz, las diferencias estratégicas siguen siendo palmarias. Pero no deja de ser un guiño para consumo interno que, de paso, refuerza la normalidad en las relaciones entre partidos que aún dista mucho de superar las excepciones.

Más allá de este alejamiento parlamentario, es cierto que cuando se avecinen los debates del nuevo estatus político, PNV y EH Bildu coincidirán en el punto de partida de que es imprescindible superar las cotas de autogobierno. Ahora bien, sera efímero porque a partir de ese momento volverán a discrepar, previsiblemente, en las velocidades que cada uno imagina para encarrilar el proceso.

Hasta entonces les queda perseverar en la exigencia al Gobierno central de un desbloqueo del proceso de paz. Ahí se puede tejer una unidad de acción en cuanto a los objetivos, pero lo explicitarán sobre dos modeos diferentes, consecuencia directa de su propia razón de ser. Sin embargo, PNV y EH Bildu están urgidos por similares necesidades. Al Gobierno vasco para cumplir con su compromiso de que la paz y la convivencia es un objetivo de esta legislatura; a la izquierda abertzale porque necesita serenar los ánimos internos.

Así las cosas, PSE-EE y PP se ven obligados a buscar su cuota de protagonismo en ámbitos bien distintos, acuciados, además, por unas expectativas electorales que les vuelven la cara. Paradójicamente, ellos son quienes más rentabilizan que en Euskadi la mayoría nacionalista no sume. Si lo hiciera, y en un escenario sin violencia, su suerte temblaría.

Hay 4 Comentarios

Es Cataluña no que no quiere mirarse en el espejo vascongado.Unas tierras con sujetos tan siniestros como un tal Setien,ayer un peligroso individuo,hoy un pobre sacristan a la interperie.O cínicos como un tal Josu Elkoreka que dice por TV que cada vez que se deja caer por Madrid le pega unos sablazos económicos de cojones a este Estado fallido que tenemos.Y todo por el puto concierto económico y las pistolas etarras.Una tierra donde antropólogos de prestigio han descubierto que un 78% de vascongados tienen un Gen cobarde.O el malasombra de ese elemento de origen venezolano, un tal Anasagasti. Y en ese plan.Ninguno.

En España hay 8.117 municipios y cada uno quiere la independencia. Tienen su derecho, incluso los distritos, los barrios y las calles. El bla bla bla bla bla bla en política es prodigioso.

Jugar con las ideas es mas viejo que la propia Historia. ¿A qué la llaman independencia? La respuesta es clara. la lucha por el poder, no del pueblo, sino de los mangantes de la minoría política que dicta lo que hay que hacer. Creen que los pueblos son tontos. Los que mandan realmente, a escala mundial, son las grandes potencias. Los pequeños estados son simples cacas de perro... tienen que obedecer a sus amos.

¿Es tan secillo ver que Urkullu tiene muy claro que ellos reciben y Catalunya siempre ha tenido que dar al Estado?Quien quiera entender...

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

Juan Mari Gastaca

, delegado de El País en Euskadi. Se abre aquí un hueco para intercambiar opiniones sobre la vida política que en esta tierra vasca no deja a nadie indiferente y mucho menos cuando llegan unas elecciones.

Sobre el blog

Hablaremos sobre el día a día de la vida política que afecta a Euskadi, dentro y fuera de la casa común vasca.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal