La paz se enreda

Por: Juan Mari Gastaca | 01 oct 2013

30-09-13- HERRIRA SEDE DE BILBAO REGISTRO GUARDIA CIVIL JONE GOIRICELAYA  7  FERNANDO DOMINGO-ALDAMA
Es posible que el principio erróneo de ETA de que su decisión unilateral de abandono definitivo de la violencia contraería necesariamente el ejercicio de la reciprocidad siga condicionando su inmovilismo, en el convencimiento de que ahora debe mover ficha el Gobierno central. Ni siquiera es decartable, incluso, que entre quienes propiciaron desde la reflexión que la banda terrorista adoptara hace dos años tan deseada decisión se mantenga la misma teoría. Pero es un error compartido.

No sería deseable que ETA permaneciera empecinada por más tiempo en ese silencio táctico tan enigmático sobre su inapelable desarme. Al hacerlo vuelve a desoír la exigencia de la sociedad vasca y tambén en voz baja de la propia izquierda abertzale, a quien esta vez le está costando demasiado tiempo imponer su pragmatismo. Y en el desestimiento va implícito el hastío en la callle y el progresivo desafecto político hacia sus reivindicaciones.

El quietismo se ha apoderado de los dos extremos hasta unos niveles que empiezan a ser preocupantes, sobre todo porque contribuyen a tensionar un clima que levemente suspira por la paz definitiva. Operaciones como las dirigidas desde la Audiencia Nacional hacia la razón de ser de Herrira, al año y medio de su funcionamiento, atormentan la razón. Ante la mezcla de incredulidad e indignación creadas, sería tan necesario como urgencia conocer los delitos cometidos por este colectivo surgido en favor de los derechos de los presos de ETA, y adaptado convenientemente a la nueva praxis política de la izquierda radical. Solo así podría interpretarse conforme a derecho una realidad que ahora mismo sólo puede analizarse en función de una advertencia al inmovilismo de la banda terrorista.

Euskadi ve así como la paz se enreda. Algunas fotografías de las últimas 24 horas reproducen escenarios que se creían ampliamente superados. Incluso, el espejismo de una inerte ponencia de paz y convivencia en el Parlamento no augura buenas vibraciones. Por eso cobra especial importancia el doble llamamiento que con toda intención realizó el lehendakari, Iñigo Urkullu, el pasado domingo a ETA y al Gobierno central, y que ahora ha repetido Josu Erkoreka, portavoz del Ejecutivo vasco. La banda terrorista debe desarmarse o disolverse de una vez por todas, pero también Mariano Rajoy se debe sentir concernido a modificar la actual situación penitenciaria.

Solo cuando ambas situaciones se produzcan podrá respirar la paz. No deja de ser voluntarista y de parte que las fuerzas abertzales clamen por una reacción "como pueblo" ante las detenciones de Herrira sin que, de momento, se atrevan a exigir públicamente a ETA que dé el paso que la inmensa mayoría le requiere sin dilaciones ni comunicados extemporáneos. Ni tampoco es de recibo apelar a tentáculos de ETA cuando se ha llegado al convencimiento explícito de que la banda terrorista afortunadamente dejó de existir. Ganas de enredar.

Hay 3 Comentarios

No será que los defensores de la tambaleante reforma democrática tienen pánico al desmantelamiento de la estructura franquista que la sustenta? Ciertas equidistancias indignan.Ah, y la población española tiene derecho a saber que una miembro del Senado español ha sido golpeada vilmente por la policía. ¿No les parece? ¿Será cierto que vivimos en un mundo desinformado? Parece una paradoja pero tiene sus sentido.

Al menos Euskadi está mucho mejor que Cataluña: http://xurl.es/cui1v

Euskadi está viviendo al ralentí, y a lo mejor no es malo en todo. Son malos tiempos para todo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

Juan Mari Gastaca

, delegado de El País en Euskadi. Se abre aquí un hueco para intercambiar opiniones sobre la vida política que en esta tierra vasca no deja a nadie indiferente y mucho menos cuando llegan unas elecciones.

Sobre el blog

Hablaremos sobre el día a día de la vida política que afecta a Euskadi, dentro y fuera de la casa común vasca.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal