¿De qué sospecha Oyarzábal?

Por: Juan Mari Gastaca | 04 ago 2014

El PP vasco ha lanzado contra el PNV una piedra envenenada. Apenas unas horas después de que su secretaria general, Nerea Llanos, activara inesperadamente el ventilador de la corrupción para airear, dice, la gestión de los gobiernos nacionalistas, viene Iñaki Oyarzabal y proclama a los cuatro vientos sus dudas sobre la financiación de los batzokis, las tradicionales sedes peneuvistas.

En sus años de responsable interno del PP vasco, Oyarzabal conocía las grandes operaciones de los partidos políticos en la Vital Kutxa. Y en una de esas mañanas activas tuvo que pedir un préstamo para la actual sede de su formación en Vitoria. Le exigieron tantos avales que se interesó por las condiciones que cumplían los demás. Ahí es cuando conoció la financiación de más de uno de los batzokis del PNV.

Con los datos recibidos en la caja alavesa, Oyarzabal se puso a dividir el gasto de los inmuebles entre los afiliados del PNV. Sorprendido por el resultado del cociente, se lo contó a quien le quiso escuchar, dentro y fuera de su partido. Todos miraron hacia otro lado; vaya, cada uno siguió a lo suyo como hasta ahora. Pero alguien se quedó con las cifras en un papel.

Así las cosas, en plena efervescencia del descaro de Jordi Pujol S. A. y aprovechando la brecha de desencanto que se ha abierto en la ensoñación independentista catalana, los populares parecen buscar la suerte del zahorí en Euskadi. Lo han hecho, además, con un dardo directo que lleva carga de profundidad. ¿La pregunta de Oyarzabal es mera curiosidad o es el principio de la acusación que irá dosificando en el tiempo?

En plena eclosión de las divergencias entre PNV y PP llega una pregunta demasiado incómoda para ser inocente. Harían bien los nacionalistas en precisar la respuesta que va a seguir flotando en el aire y los populares en aportar los datos de que dispongan. No se puede jugar con la honradez de nadie a base de hirientes sospechas. Ni tampoco enmudecer cuando hay respuestas necesarias que ofrecer.

Desde luego, es difícil imaginar que en medio de estas insinuaciones de Llanos y de estas preguntas de Oyarzabal vaya Rajoy a levantar el teléfono para invitar a Urkullu a hablar de las transferencias pendientes. Y, desde luego, mucho menos de presos. Agosto calienta la caldera de septiembre.

Hay 3 Comentarios

Sr. Gastaca: hasta el mismo moño de intentar mezclar a catalanes y vascos, un respeto, por mucho que los Pujol hayan demostrado ser la familia Corleone catalana, pero con una diferencia importante: En Catalunya no ha habido asesinos de ETA (o del GAL), como en Euskadi. Otra diferencia: En Catalunya no han gobernado los socialistas con el apoyo del PP, como en Euskadi, con el exitazo obtenido posteriormente por el PSE o el PP vasco. Me alegro. Tampoco tenemos el concierto tan favorable a Euskadi, por cierto, para nuestra desgracia. Y lamento decirle que la brecha del desencanto "en la ensoñación independentista" a que hace referencia, es independiente (perdón) a que los Pujol sean unos sinvergüenzas. Ojito a la próxima Diada. Y, aunque no lo parezca no soy nacionalista, pero ni de España, ni de Catalunya. Independentista, sí, de España.

Estos del PP vasco tienen que ir a la tómbola para que les toque gobernar Euskadi alguna vez ya que por votos cada día lo tienen mas difícil, pero mientras tanto en lugar de luchar porque su partido limpie su casa se dedican directamente a calumniar a los demás.Deben dimitir si son honestos .

La clave la tiene ese mamarracho del portavoz del PNV, un tal Josu Erkoreka. Que diga a que se refiere cuando dice que cada vez que se deja caer por Madrid es para dar un sablazo. Se entiende que económico y de los otros. Por eso hacen bien los catalanes en dar la lata hasta conseguir que el puñetero concierto económico vascongado se vaya al carajo. En medios cercanos a la Fundación "Guru-Gú" se espera con impaciencia que el diputado de origen venezolano un tal I. Anasagasti haga publica su opinión sobre la quema de autobuses con motivo del 27 aniversario de la célebre y muy puñetera "sentencia" del ilustre jerezano Pedro Pacheco. La mamaíta del diputado de origen venezolano iba en uno de los autobuses quemados y se salvo de chiripa. Lo del gen cobarde de Setien es otro cantar. Y en ese plan. Ninguno.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

Juan Mari Gastaca

, delegado de El País en Euskadi. Se abre aquí un hueco para intercambiar opiniones sobre la vida política que en esta tierra vasca no deja a nadie indiferente y mucho menos cuando llegan unas elecciones.

Sobre el blog

Hablaremos sobre el día a día de la vida política que afecta a Euskadi, dentro y fuera de la casa común vasca.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal